Comenzamos la superación de esta ladera, ceñidos a la cuesta, haciendo los zig-zags necesarios para suavizar la durísima pendiente. El prado se fue tornando pedregoso hasta convertirse en un arroyo de piedrecillas movedizo e incómodo bajo un visible corte en una banda de roca. En cuanto pudimos, al alcanzar el primer embudo, procuramos buscar la roca de la derecha. Ganamos altura por esta ladera empinada, con cortas superaciones de algún escalón (I), La ladera está formada por placas de rocas muy fracturadas y llenas de repisas y apoyos. Así salimos al balcón natural que da vista a toda la Babia. Hemos subido unos 100 metros en unos veinticinco minutos. Es curioso: empiezas a mirar las montañas del entorno y todas van encogiendo a medida que tú tiras para arriba.
Aquí podeis dejar vuestros comentarios y avisos. Podemos utilizarlo como un foro interno del grupo y publicar una opinión y los demas contestar a ella pulsando sobre la palabra "comentario" que aparece al final de esa opinión o entrada, convirtiendo este blog en un punto de debate.
martes, agosto 21, 2012
PUSIMOS UNA PLACA EN LA UBIÑA EN MEMORIA DE JORGE PABLO
Comenzamos la superación de esta ladera, ceñidos a la cuesta, haciendo los zig-zags necesarios para suavizar la durísima pendiente. El prado se fue tornando pedregoso hasta convertirse en un arroyo de piedrecillas movedizo e incómodo bajo un visible corte en una banda de roca. En cuanto pudimos, al alcanzar el primer embudo, procuramos buscar la roca de la derecha. Ganamos altura por esta ladera empinada, con cortas superaciones de algún escalón (I), La ladera está formada por placas de rocas muy fracturadas y llenas de repisas y apoyos. Así salimos al balcón natural que da vista a toda la Babia. Hemos subido unos 100 metros en unos veinticinco minutos. Es curioso: empiezas a mirar las montañas del entorno y todas van encogiendo a medida que tú tiras para arriba.
viernes, agosto 17, 2012
EN EL MORRONEGRO Y LA SIERRA MASERONA: HICIMOS SEIS CUMBRES
miércoles, agosto 08, 2012
SUBIMOS AL TERCER POYÓN EN EL CORNIÓN
Volvemos a las crónicas después de las actividades que hicimos con el Alpino por los Pirineos aragoneses. El GM Las Xanas intentó el ascenso a la Cruz en el Mampodre desde la collada Valverde. Actividad que no se pudo realizar por la niebla. La apuntaremos para el calendario del próximo año.
Volviendo a este primer sábado de agosto teníamos muchas ganas de volver a nuestros siempre añorados Picos de Europa. Y nada menos que subiendo a la torre de los Poyones, la tercera de la fila, una desconocida para la mayoría de nosotros.
Hacemos el conocido camino de Vegarredonda. Tres cuartos de hora al mal llamado Pozo del Alemán. Nos esperan 950 metros de subida. ¿nos permitirá el mal tiempo llegar? Nubes bajas en el horizonte. En hora y media estamos en el Refugio Viejo. Hacemos provisión de agua. Afortunadamente no vamos a pasar calor. Buena parte del grupo tira hacia Ordiales. Doce montañeros por la Llampa Cimera. Hoy no está nuestro añorado Manolo marcándonos el paso, esa manera calma de subir que resulta ser contundente. Taboada le remplaza. La Llampa Cimera siempre pesa en las piernas. Cuando superamos el Porru Bolo las densas nubes se han difuminado. Algo más altos en la zona del Llano Las Pozas cortamos por la derecha hacia la base del Cuetu Llago. ¡Qué buena pinta tiene! Y es fácil de subir. Entramos al Llagu Cebolleu o al Llagu Seco. En este agosto está efectivamente seco. La belleza de la roca impresiona. Las manchas verdes entre la caliza blanca son una fenomenal adaptación de la vida en las condiciones más extremas. Pasamos al Jou del Requesón, bellísimo, pura desnudez de la piedra, mil formas caprichosas, manchas anaranjadas entre las coladas grises. Qué pequeños somos rodeados de torres.
Bordeamos el primer Poyón. Hay que dar un amplio giro a la derecha. Estamos en una de las zonas más desconocidas del Cornión. Aquí sólo habitan el rebeco y el buitre y esporádicos montañeros que se atreven por esta soledad. Es la una y diez y estamos a 1890. Encaramos la fuerte subida a la Horcada Vaquera. Vemos fósiles marino incrustados en las rocas del camino. Sobre las dos estamos en la base del Tercer Poyón. Dejamos las mochilas. Hace aire y está cubierto. Un día perfecto para escalar.
Entramos por una vira diagonal que al poco tiempo pide echar las manos para superar la primera cortada. Sin dificultad. Hay buenos agarres y pequeñas repisas para los pies. Un poco más arriba un canalizo con una amplia roca incrustada en medio. Hay que sortearlo por el tubo o saliéndose un poco más hacia la derecha. No hay mucho patio por lo que también se pasa sin problemas. Sigue un amplio corredor herboso en ascenso hasta una terraza pequeña. A partir de aquí algunos siguen una diagonal centrada entre dos grandes bloques, que tiene el inconveniente de una gran roca abombada que hay que superar. Los que vamos a la zaga descendemos un poco para encontrar por la izquierda un canalizo que asciende hasta la cumbre. Además hay jitos. Luego un giro a la derecha y entramos en la línea cumbrera. Una gran sensación. La subida ha sido una continua superación con sus dosis de adrenalina incluida. Entretenida y divertida.
La sensación en la cumbre es muy placentera. La cara oeste del Requesón domina todo. En foropicos hay varios relatos de ascensiones en trepada libre por los canalizos. Produce sudores pensarlo. Debajo nuestro está el Segundo Poyón, más modesto en altura pero sólo accesible con cuerdas y clavijas. Su primera ascensión fue la Blanco-Rodríguez en 1974, mientras que la subida por la oeste del Tercer Poyón fue un año antes con pasos mucho más sencillos (III +) que los del Segundo.
Tenemos buena vista a los Sedos de Onzaina, a la Torre de la Canal Vaquera y al Cotalba. Hay gente en este último. A nuestra derecha Ordiales y el lago Enol. El panorama de cumbres delantero absolutamente rotundo: La Torre de Enol, el Torco, la Torre de En medio y por encima del Jou Lluengu Los Estribos, la Cabra, el Diente y la Garita Cimera y Bajera. Rodeando al Jou de las Pozas que recorrimos hace tres años y que nos maravilló por su belleza increíble.
Media hora de subida, diez minutos en la cumbre, veinte minutos de bajada. La temida bajada resulta ser bastante más fácil de lo que pensábamos. Decidimos bajar en directo por el Jou del Juñazu, superando varias cortadas para llegar a los Jous de Huerta, y rodeando unos peñascos finales salimos a los Campos de la Torga, donde encontramos el camino de Ordiales. La bajada está bien jitada para sortear los grandes desniveles. Llegamos a la zona de los lapiaces “esculpidos” en la zona del Horcau. Siempre nos admiran.
Bajamos al refugio. Quedamos con Marta para finales de mes cuando intentemos la circunvalación a la Peña Santa. Salimos del refugio con algo de agua. Escampa pronto. Sólo hay que desandar todo lo recorrido por la mañana. Así ya un poco hartos que son veintidós kilómetros, llegamos a Sohornín, a las seis y veinte. Ocho horas y media abundantes. Comemos en el bar. Muy contentos con la subida. El tiempo nos ha respetado y no hemos pasado calor que metidos en la caliza es terrible. Todo perfecto: cerramos una gran jornada montañera.
El sábado 11 nuestro destino es el Morronegro en Torrestío, una subida apta para todos en la zona de Babia con vuelta a Torrestío por la lomera de las cumbres. Otro buen entrenamiento para la integral del Cornión.
FRESINES
domingo, julio 22, 2012
LAS XANAS VUELVE A LOS CASTILLINOS EN UNA GRAN JORNADA MONTAÑERA
miércoles, julio 11, 2012
LAS XANAS SUBE A LA PEÑA CHANA ENTRE BRUMAS Y NIEBLAS
martes, julio 03, 2012
EN EL TORRES RODEADOS DE NIEBLA
miércoles, junio 27, 2012
LAS XANAS SUBE A LA CARASCA EN UNA SENSACIONAL JORNADA MONTAÑERA
lunes, junio 18, 2012
LA SENDA DE LA JOCICA EN PRIVAMERA: ESPLENDOR DEL BOSQUE
AVISO MUY IMPORTANTE
LOS QUE ESTÉN INTERESADOS EN APUNTARSE PARA ESTA RUTA, LO PUEDEN HACER A LOS TELÉFONOS DE COSTUMBRE

lunes, mayo 21, 2012
EN PLENA AVENTURA BAJO LAS NIEBLAS DEL GAMONITEIRU
19 de mayo de 2012
Otra vez la lluvia protagonista. Vamos a por otro sábado pasado por agua. Llueve en todo el centro. ¿Cómo estará el Aramos?
A descubrirlo vamos. Los limpias del autocar no paran de achicar agua. Pero no nos asustamos. Es la quinta moyadura que vamos a pillar. Pertrechaos como de invierno. Encapotado. Chubasco débil y algo de viento. Lo mejor en estos casos es tirar carretera arriba. Son las diez menos diez y estamos a 1150 metros.
La subida al Gamoniteiro conocida, larga, pesada, continua subida. Hay que ganar 641 metros. Tenemos la laguna Los Veneros a la vista. Deja de llover. Seguimos con esfuerzo subiendo. Hace frío. Caminamos con prisa. Vuelve a chubascar. Unas extrañas señales de tráfico consistentes en dos triángulos amarillos enfrentados por el vértice ponen a prueba nuestros conocimientos de conducción. Pero, para alivio de todos, estas señales no figuran en el catálogo de la DGT.
Arrecia el temporal. Ahora es agua nieve acompañando a un viento bastante frío. Vamos mirando posibles sitios para que el autocar pueda dar la vuelta en caso de necesitarlo. Hay dos o tres cerca de la cumbre. Llegamos hasta la cruz del Gamoniteiro. Hora y media larga. Una foto rápida. Hoy no hay ninguna clase de vista. Conciliábulo rápido sobre si seguir la ruta prevista al Barriscal y la Gamonal o tirarse al oeste en busca de salida por la ermita del Alba. No hay discusión. Al Alba sin perder tiempo.
Hay una nueva pista por encima de la Majada la Bola. Todavía la están acondicionando. Nosotros seguimos el camino antiguo por el centro del valle. Entramos en la Mortera de Muriellos. Discutimos por las posibilidades de esta pista. En el mapa figura como una variante de la ruta de San Melchor, el GR-106. ¿Saldremos a Salcedo por Machaculos?
Pasada la enorme majada sigue encapotado pero dejó de llover. Las majadas están esplendentes en su primavera. Es un auténtico milagro de esta primavera atrasada. Ya sabéis: “cuando marzo mayea...” Doblamos hacia el norte. Entramos en una sucesión increíble de colinas y jous. Enormes depresiones seguidas de elevaciones suaves. El Aramo nunca deja de sorprender por su caótica belleza.
Desde esta colina que ahora bajamos se divisa bien la ermita de la Virgen del Alba. Nuestro recuerdo emocionado a Senén que reposa en esta altura vigilando los valles del Trubia. En lo fondero corre un arroyo que nace en el roquedo de cabecera del valle. A media ladera para no perder altura seguimos a la collada que se divisa al norte. La mitad del grupo se lanza Peña L’Alba arriba.
Hacemos un breve alto para dar tiempo a todos. Según Lito, buen conocedor de estos escondidísimos rincones hay salida a Bermiego desde la collada. Son las dos y cuarto ¿Por qué no bajar tranquilamente desde la ermita por la carretera? Respuesta fácil: porque éste es el grupo Las Xanas y siempre hay que buscar alguna complicación.
Y la encontramos. Pero además de nivel alto. Es un sedo imposible y muy pendiente que baja pegado al paredón de caliza. De repente gira y se mete en el bosque. Las piedras están muy resbaladizas. Pero el grupo entero se lanza bosque abajo en un descenso fuerte. Los troncos de los ablanos son nuestros improvisados pasamanos. Entre vueltas y revueltas estamos casi abajo. Ahora hay una larga travesera horizontal por el bosque entre arcos de vegetación. Qué hermoso bosque. En el piso cada vez más barro.
Una cabaña derruida. Buena pista: este camino debió ser practicable para subir ganado arriba. Pero está en buen estado y tomamos buena nota de su posición. Los depósitos de agua de Salcedo nos dan la pista de que no podemos estar muy lejos. Despeja un momento y se ve muy bien el Pico Gorrión y la collada Aciera.
El camino tiene que desembocar en otro principal que viene de Salcedo. Pero no puede ser el PR 106 que es paralelo al nuestro pero mucho más abajo. Entre fueyas divisamos los tejados de Bermiego. Afortunadamente porque las rodillas ya suplican un descanso. Un último arreón y salimos por la parte alta del pueblo justo al lado de un poste de la luz (buena referencia para el futuro).
Nos hemos ganado un descanso. Van para seis horas seguidas. El bar de Bermiego acogedor. Los paisanos no se acaban de creer que nos nevara. Comemos en el mismo bar que nos acoge muy bien.
Vamos a terminar la sobremesa al embalse de Valdemurio pues allí nos esté esperando Luis acompañado de la familia. Le encontramos esperanzado en su recuperación. ¡Venga Luis, que te echamos mucho de menos! Y lo mismo vale para Manolo. No os desaniméis que todo acaba llegando. La vida de la montaña es dura pero sana a la vez y si para algo práctico vale es para forjar voluntades de acero.
El sábado que viene, último del mes, una ruta grande con cuatro dos miles seguidos, El Tres Concejos, El Camparón, El Robequeras y el Cuadro. Ruta privilegiada con salida en Pendilla y final en Tonín. Para disfrutar abondo.
FRESINES
