lunes, marzo 31, 2008

OTRO PASEO POR REDES

La ruta del pasado sábado fue preciosa. No es necesario dar muchas explicaciones cuando hablamos de pasear por Redes y más aún, si lo hacemos unos días después de que un temporal nos visitara y dejara en nuestras montañas un blanco manto de nieve.

Efectivamente, después de una semana de nieve y agua, el sábado amaneció un día precioso. El cielo azul y una baja temperatura al amanecer, para luego ir subiendo en grados hasta el punto de llegar a pasar calor en algunos momentos.

Comenzamos a caminar en el pueblo de Bueres, en la carretera que une Campo de Caso con Infiesto por la Collada de Arnicio. De aquí, por la carretera, nos acercamos al pueblo de Nieves y tras atravesar su caserío, tomamos una pista hormigonada al poco de pasar la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, que data de 1716. La pista nos va a subir con duros repechos, hasta Los Collaos y la majada de la Taxera. Es casi toda de hormigón y de ella salen algunas desviaciones que no debemos tomar. Por Los Collaos, ya vemos ante nosotros el Pico Entrambosllagos y un sendero que sale a la izquierda por el que se alcanza el collado Lago Colines, al oeste del pico. Nosotros continuamos por la pista para llegar al collado Llagu Ovia, dando vista al Valle del Serondu. Ya en los últimos tramos de la pista empezamos a pisar nieve, cosa que continuamos haciendo al emprender la ascensión al cercano pico Entrambosllagos de 1.336 metros. En algunos sitios nos hundíamos hasta la rodilla.

Mientras descansábamos pudimos contemplar una buena parte del recorrido que nos proponíamos realizar. Mientras por nuestra derecha se levantaban las crestas de La Ordaliega, Moñacos, La Frayada el Cuetón de les Travieses y La Crespa, frente a nosotros teníamos, en el fondo del valle, el estrechamiento de las foces del Molin y de los Cubilones. Algo más a la izquierda, nuestro objetivo, la Sierra del Trayán y el paso previo del Collado Colines, del que veíamos partir la senda que tomaríamos para alcanzar la Pasada del Trayán. Más al oeste, la Foz de los Maserones, Los Cuetos Negros, La Colada de Arniciu y el Faceu.

Reanudamos la marcha descendiendo por la cresta norte hasta el Collado Lago Colines y de este al Colines, un poco más a la derecha. Aquí parten tres sendas: por la izquierda, bajo las estribaciones de Los Cuetos Negros, sale una que se dirige a las cabañas que se ven en la falda de estos. Por el centro y más baja que las otras dos, una marcada senda parece dirigirse a la Foz de los Maserones. Mientras por la derecha, manteniendo la altura al principio, tenemos la que nos llevará por toda la falda de la Sierra del Trayán, casi hasta el final. Seguimos esta última senda que en algunos momentos se bifurca pero que no se llega a perder. Tiene todo el aspecto de una senda del ganado. Primero mantiene la altitud y luego va ascendiendo suavemente hasta la canal de la Pasada. Aquí el camino gira a la derecha y comienza a subir en múltiples revueltas tomando altura rápidamente. Hay que tener cuidado en esta subida ya que es fácil que se suelten piedras. Después de un buen número de zigzags alcanzamos al fin la puerta de roca que nos da paso al valle contiguo. Ante nosotros la muralla de la Sierra de Aves con el Vízcares en primer término. A la izquierda vemos las verdes camperas de la Majada de Trayán a la que nos dirigimos. Previamente marcamos en nuestra imaginación el recorrido que debemos hacer y que nos va a llevar a una zona herbosa a la derecha de la dicha majada y en descenso, para bordear por la derecha, los agrestes Altos del Trayán.

El descenso se hace algo delicado por la acumulación de nieve y lo resbaladizo del terreno, pero no hay peligro inminente y se desciende con precaución, pero bien. Atravesamos por debajo de la majada una zona arbolada y pasamos otra cubierta de tojos que alcanzan ya una buena altura. Bordeamos un crestón y siempre en descenso, vamos girando a la izquierda hasta llegar a una canal por la que descendimos a la orilla de un cantarín arrollo. Este tramo no tiene un camino definido y es la intuición la que nos dirige. Hay posibilidad de evitar esta canal, haciendo un casi vertical descenso por una zona de matorral que hoy se encontraba muy resbaladiza.

Sin cruzar el arroyo, giramos a la izquierda y nos adentramos en un bonito bosque de hayas por el que fuimos siguiendo algunos senderos del ganado que indefectiblemente nos llevarían al Collado Cuba, a los pies del Pico Mueñigu. Bordeando este por la derecha, alcanzamos la derruida majada del mismo nombre, enclavada en una bonita y verde pradera. Dejando las ruinas delas cabañas entre los árboles, a nuestra izquierda, descendimos por toda la pradera hasta el límite del matorral, al poco de una pequeña charca que se forma en tiempo húmedo en la pradera. Aquí aparece un marcado sendero que toma dirección este, convirtiéndose en una buena y ancha pista, a la que parece que ya no se le da mucho uso, viendo como crece la maleza en ella. La pista se encuentra atravesada por algunos árboles caídos y con zonas en las que la maleza casi llega a cerrarla, pero el paso es factible y la pista muy cómoda de caminar, con largos zigzags, descendiendo en busca del Río del Infierno, que comenzamos a oír, aunque no podemos ver por la espesura del bosque.

Poco después de atravesar la riega del Arroyo Foz, alcanzamos el río y la pista, en el Área recreativa La Pesanca. Desde aquí solo queda seguir la pista al oeste para alcanzar el pueblo de Riofabar, donde nos esperaba el autocar y donde pusimos punto y final a una preciosa ruta después de 6 horas y media de caminata.

Para el próximo sábado tenemos algo más sencillo y corto. Nos vamos a Somiedo para realizar una bonita ruta por las brañas de Saliencia. El recorrido es el siguiente:

Arbeyales (800 m) – Foz de la Güérgola – Braña Ordiales de Arbichales (1.380 m) – Braña el Rebochal (1.357 m) – Braña el Cocháu (1.400 m) – Morteras de Ordiales (1.410 m) – Morteras de Saliencia (1.400 m) – Pandiecha (1.200 m) – Saliencia (1.110 m)

Parece que el tiempo se va estabilizando y la ruta que proponemos no es dura y si muy gratificante. Así que ánimo y a coger el teléfono para apuntarse, antes de que se agoten las plazas. Os recuerdo que a partir de esta ruta los precios del viaje quedan como sigue: Socios del G.M. Las Xanas: 12 euros. No Socios: 13 euros. Los que no hicieron aún efectivo el pago de la cuota de este año, que lo hagan o tendrán que abonar como no socios.

Espero vuestras llamadas.

lunes, marzo 24, 2008

VENCIDOS POR EL TEMPORAL

Los malos presagios con los que los meteorólogos nos acribillaron durante toda la semana, se hicieron realidad el sábado y no vimos otro remedio que el de hacer un cambio de ruta sobre la marcha.

La subida al Cuetudave es delicada con buenas condiciones meteorológicas, cuanto más con agua y anuncio de nieve. Lo mismo ocurre con la Canal de Osina en la que los tramos de calzada romana empedrados, son resbalosos estando secos. Excuso decir como serán con todo el agua caída desde el día anterior. Luego también nos dimos cuenta que la niebla nos habría jugado una mala pasada en el trayecto entre la Collada de Osina y Bejes.

Con todos estos alicientes, decidimos entre los pocos que nos habíamos atrevido a salir de casa, subir por la Canal de Urdón, hasta Tresviso y retornar nuevamente a Urdón, ya que la subida por carretera a Tresviso nos imaginamos que sería imposible por culpa de la nieve.

Así lo hicimos y resultó una ruta de lo más agradable, dentro de las condiciones que teníamos. La lluvia no cesó ni un momento y cuando alcanzamos los 700 metros de altura, se tornó en nieve que nos acompañaría hasta Tresviso, donde una fuerte ventisca nos recibió para terminar las ayudas del clima.

La estupenda ubicación del bar del pueblo nos proporcionó unos momentos de descanso y abrigo impagables con ese clima. Allí dimos buena cuenta de unos caldos y varias jarras de vino blanco caliente, con el que poder enfrentarnos a la bajada que nos esperaba. Unos trozos de chorizo graciosamente ofrecidos por el dueño del bar, fueron el complemento final para la recuperación.

La nieve seguía cayendo y cada vez con más fuerza e insistencia. Emprendimos el descenso y ya la capa del blanco elemento se veía el doble que la que tuvimos en la subida. También la altitud en la que la nieve se tornaba en agua era mucho más baja, unos 500 metros, con lo que terminamos el recorrido hasta Urdón bien empapados, pero felices y agradecidos por haber podido hacer una pequeña ruta, con un buen desnivel, unos 800 metros, pisando nieve y sin arriesgar nada.

Para el sábado próximo, día 29 y último del mes de marzo, tenemos la ruta de la Pasada del Trayán, por terrenos de Parque de Redes. Esta ruta la teníamos para el pasado día 15, pero la retrasamos y es ahora cuando la ponemos en circulación. La ruta discurre por:

Bueres (716 m) – Nieves (760 m) – Los Collaos (790 m) – Collado Llagu Ovia (1266 m) – Collado Lago Colines (1246 m) – Collado Colines (1148 m) – Pasada del Trayán (1229 m) – Majada Trayan (1106 m) – Collado Cabo (914 m) – Collado Mediu (907 m) – La Pesanca (430 m) – Riofabar (200 m)

Una bonita ruta que podremos disfrutar si el tiempo no lo impide. El terreno es interesante y al que hay que prestar especial atención para que no ocurra como hace dos semanas, y podamos realizar la ruta proyectada.

Os diré que de momento tenemos el autocar de 27 plazas pedido. Si lo dejáis para muy tarde, podéis encontraros sin plazas. Solo pediremos el de 47 plazas si la afluencia de peticiones es importante en los dos primeros días de la semana. De momento tenemos 12 plazas cubiertas. Espero vuestras llamadas.

lunes, marzo 17, 2008

CAMBIOS PARA LAS PROXIMAS RUTAS

El sábado pasado, por motivos particulares, no pude realizar la ruta que teníamos propuesta a las peñas los Fueyos y Escrita. Luego me enteré que hubo algunos problemillas para su realización. Por ese motivo no os puedo dar el relato de esa ruta y lo que hago, es dejar el campo libre para alguien que quiera hacerlo, de los que, tampoco, hicieron la ruta.

Como dice en el encabezado de este escrito, hay algunos cambios en las rutas propuestas para el resto del mes. Por motivos táctico, hemos pospuesto una vez más la ruta de la Pasada del Trayan y en su lugar adelantamos la de la Canal de Osina.

La cosa queda como sigue:

Día 22 de Marzo: Canal de Osina. Salida de San Andrés a las 7 de la mañana.

Día 29 de Marzo: Pasada del Trayan. Salida de San Andrés a las 7,30 de la mañana.

Por lo tanto la ruta que haremos el próximo sábado es la que a continuación os expongo:

La Hermida (110 m) – Canal de Osina – Cabaña el Fresno (450 m) – Collado de Osina (556 m) – Sendero Bermejo (685 m) – Cueto Dave (828 m) – Collado de Osina (556 m) – Sierra de Bejes (850 m) – Collado de Hoja (822 m) – Bejes (590 m) – Barrio de Quintana (550 m) – Collado de Pebe (699 m) – Canal de Pebe – Cuadra el Castillo (430 m) – Los Mollares (290 m) – La Hermida (110 m)

Con respecto a esta ruta tengo que decir que la ascensión al Cueto Dave es, según la descripción del libro de Desnivel, 50 EXCURSIONES POR LOS PICOS DE EUROPA-MACIZO ORIENTAL, escrito por CESAR DE PRADO, complicada y se desaconseja hacerla si hay humedad. Parece que existen algunos pasos de cierta dificultad y el Sendero Bermejo es estrecho y expuesto, amén de la panza de burra que hay que salvar, y en la que dice que hay que pasar agachados y mejor sin mochila. El resto no tiene ningún problema reseñable y es un cómodo paseo. La ventaja es que no es necesario hacer el Cueto Dave, ya que siempre hay que continuar desde el Collado de Osina.

Así que ya lo sabéis, nos vamos a la Canal de Osina en la Hermida el próximo día 22. Los que estén dispuestos a caminar un poco por los aledaños cántabros de Picos, que me llamen lo antes posible. En esta ocasión no va a haber posibilidades de buscar a última hora un autocar mayor y alguien se puede encontrar sin plazas. No lo dejéis para el último día. Llama ya.

lunes, marzo 10, 2008

POR LA LEYENDA DE FAVILA Y EL OSO

El pasado día 8, Día de la Mujer Trabajadora, realizamos una ruta en las inmediaciones de la que fuera capital de Asturias, Cangas de Onís. Partiendo de la emblemática ciudad a la altura del aparcamiento habilitado para los autocares que suben a Los Lagos de Covadonga, caminamos por el barrio de la Pedrera hasta la Avenida de Contranquíl, para cruzar la carretera AS-114 por encima del túnel y salir por la CO-1 a coger la señalizada carreterita que asciende por la derecha a los pueblos de Jelgueras y Celango.

Poco después de pasar por Jelgueras llegamos a Celango donde finaliza la carretera y allí tomamos una pista hormigonada que sale por la izquierda y que pronto llega a una bifurcación. Continuamos ahora por la derecha, este, y que va ascendiendo poco a poco y luego revuelve con dirección norte, bordeando por la derecha el cerro del Cenicero. Desechamos las pistas y caminos secundarios hasta la zona de Cabaña Curada, donde hay una bifurcación en la que nuestra pista comienza un suave descenso mientras otra por la izquierda sigue ascendiendo con dirección sur, que pronto se torna a norte para alcanzar el collado que estamos viendo frente a nosotros.

Parte del grupo optó por esta segunda opción, mientras que el resto seguimos en descenso, recorriendo hacia el este la falda de la sierra. Pasamos junto a la remozada cabaña de Artodesu, poco antes de alcanzar la Cholla Cardes. La pista continúa rodeando por la otra vertiente la sierra que aquí se forma. Buscamos un paso para acceder a la cumbre y poder continuar por la lomera de la sierra, pero no se ven caminos y el terreno se encuentra completamente cubierto de maleza. Encontramos un senderillo que nos condujo a una pista medio tapada por la maleza, pero transitable. Sigue la misma dirección por la que veníamos y pasa sobre la cabaña de Artodesu, para iniciar un ligero descenso que tras una curva a la derecha, se convierte en una fuerte pendiente hasta el collado que se forma entre las cumbres del Cantu el Abedul y Pico Onao, máxima altitud de esta sierra con sus 577 metros.

Desde aquí optamos por seguir al oeste por un sendero medio cubierto de brezos y cotoyas, hasta hacer cumbre en el Pico Onao donde nos esperaba Manolo, después de subir por la otra pista comentada.

El día está desapacible, cubierto de nubes y con las cumbres circundantes tapadas por la niebla. La temperatura no es mala para caminar, pero en los picos sopla el aire y es frío. Las vistas con este tiempo se limitan a las de los valles circundantes y el comienzo de los cordales, ya que como digo, las cumbres están tapadas. Cubierta la tarjeta y realizadas las fotos de rigor, descendemos a la collada contigua para volver a subir al siguiente pico del que no tenemos nombre, para tras un nuevo y corto descenso, volver a subir en esta ocasión al Pico Arbolín, al decir del Mapa Topográfico nacional de Cangas de Onís, hoja 31-III, edición 2ª del 2000, realizado por el Instituto Geográfico Nacional, que le da una altitud de 575 metros. También parecía certificarlo el que fuese la única cumbre de la zona en la que había algún árbol, pinos en concreto. Así cubrimos la tarjeta y realizamos la foto de grupo. Luego de reponer fuerzas y entonar algún cántico que nos propuso nuestro compañero Javier González Lavín, del Monsacro, reanudamos la ruta descendiendo a otro collado en el que seguimos un sendero que bien marcado asciende por una canal terrosa entre la roca. Por él alcanzamos una nueva cumbre, La Corona según el dicho mapa topográfico. Pero resultó ser el Arbolín, por lo que rezaba en la placa colocada en una cruz metálica cubierta de espejo. Pico Arbolín con 557 metros. Debo decir que no había ningún árbol en la pelada y rocosa cumbre.

Buenas vistas de la ciudad de Cangas de Onís, ya que se encuentra justo sobre ella. Este pico es renombrado por la leyenda que cuenta que en sus cercanías un oso mató al Rey Favila, tal como reza en una inscripción que hay junto a la ermita de Santo Toribio, en el cercano pueblo de Llueves.

Repetimos la tarjeta y la foto, para a continuación iniciar un nuevo descenso, esta vez al Collado de Llueves, por el que pasa una pista hormigonada a modo de carretera que une los pueblos de Llueves y Triongo, este en la carretera de Arriondas a Ribadesella. Cruzamos la pista y por un sendero volvemos una vez más a tomar la inclinación de la siguiente cumbre, el Timuertu, siempre según el topográfico.

Desde el Timuertu los caminos casi se pierden. Encontramos dos, uno a izquierda y otro a derecha y nuevamente dividimos las fuerzas. Parte siguió el que seguía la dirección norte en descenso entre la maleza, a buscar la conexión con el que se veía al otro lado dela riega y que se dirigía a un collado. No lo encontraron y hubieron de descender entre los artos hasta alcanzar el collado del Monte Olicio. El resto seguimos al oeste por un marcado sendero que las escobas no nos dejaban ver. Caminamos con las escobas a nuestra derecha, empujándonos al precipicio que se abría a la izquierda. Una estrecha franja de tierra y piedra, por la que pasó Marimar, nos separaba del abismo que caía hacia una cerrada canal de vertiginoso descenso hacia Las Rozas, muy cerca de nuestro destino final. Coronamos a duras penas el picacho cubierto por la maleza y a renglón seguido iniciamos el descenso al collado en el que ya se encontraba el resto del grupo.

Aquí de nuevo enlazamos con una buena pista, pero por poco tiempo ya que pocos metros después no tenía continuidad. Nueva separación de fuerzas. Mientras que unos buscaban un paso por la ladera de la Peña Pandu hacia una columna del tendido eléctrico, el resto optamos por descender por una pista medio cubierta de vegetación, al fondo de una vallada donde vimos un caminillo que en ascenso a la izquierda, nos llevó a una cabaña con buenos prados, al otro lado de la mencionada peña, donde encontramos nuevamente la pista con dirección oeste y que ya no abandonaríamos. Alcanzamos la Collada Ordial y decidimos dejar el Pico Faes para otra ocasión. Si que lo conquistó nuestro compañero Florentino, que en un alarde de fortaleza, nos llevaba a todos un buen trecho de ventaja.

Ya siguiendo por amplia pista en descenso al sur, en poco tiempo alcanzamos el punto final de nuestra ruta del día en el Aliso, a orillas de la carretera de Arriondas a Cangas de Onís y muy cerca del pueblo de Las Rozas, después de 6 horas y media de caminata.

Para el próximo sábado, por motivos estratégicos, tenemos cambio de ruta. Realizaremos la que está programada para el día 22, con comienzo en El Condao y final en Soto de Agues, después de subir a las Peñas Llampaces y La Escrita. Entonces la ruta propuesta para el día 15 por la Pasada del Trayan, la realizaremos, en principio, el día 22.

Para el próximo día 15 tenemos la siguiente ruta:

El Condau(345 m) – Soto Llorio (345 m) – Campa Fondera (560 m) – Camino de les Pericuetes (565 m) – Cabañas de les Pericuetes – Collada La Enrayá (1.102 m) – Peña el Fueyu o Llampaces (1.154 m) – Collada La Enrayá (1.102 m) – Peña Faltiñosu o La Escrita (1.158 m) – Collada La Enrayá (1.102 m) – Collada Llampaces (979 m) – Mayá la Escrita (843 m) – Fuente de la Llera (800 m) – Mayá Sobre Ablimes (550 m) – Soto de Agues (440 m)

El autor del relato de esta ruta, no recomienda subir a Peña La Escrita a las personas que padezcan vértigo y desaconseja realizarla si el piso está mojado o hace viento, ya que el ascenso a la cumbre obliga a pasar por una arista.

Ya estoy esperando vuestras llamadas y os diré que tengo 18 apuntados y pedido el autocar de 27 plazas. No os despistéis que os quedaréis sin plaza.

lunes, marzo 03, 2008

LAS SENDAS DE PEQUEÑO RECORRIDO ABANDONADAS

Para el pasado sábado teníamos una ruta por el trazado del PR AS-50, RUTA MARIÑANA DE LOS MOLINOS. Se trata de una ruta que tiene su inicio en el Puerto de tazones, precioso lugar que en el día de autos nos recibió con una mañana radiante de sol y de temperatura muy agradable. La ruta incluye en su recorrido, el PR AS-199 RUTA DEL AZABACHE. No es que sea imprescindible hacer este recorrido, pero para empezar en Tazones, no hay más remedio si queremos que sea congruente. Según el cartel anunciador del PR, la duración dela caminata es de 4 hora y media, para un recorrido total de 15 kilómetros.

Salimos del Puerto de Tazones subiendo por entre las casas, comenzando por la que se encuentra totalmente cubierta de conchas y caracolas. Al principio son escaleras y luego se convierte en un camino de tierra que nos conduce a la atalaya en la que se encuentra el Faro de Tazones. Entre tanto, según vamos subiendo, contemplamos las estupendas imágenes, que a vista de pájaro, nos ofrece el camino, del pueblo que dejamos atrás.

Continuamos después por la carretera a la izquierda, para coger más allá un camino entre cierres de piedra de las fincas colindantes. Las señales del PR AS-199 por este lugar, son abundantes y fáciles de seguir. Este sendero se acerca entre ocalitos y pinos a la costa. Vamos en descenso casi todo el tiempo y a veces por terreno embarrado. Atravesamos un argayo y continuamos adelante dejando a nuestra derecha la indicación de otra ruta superpuesta, la de Los Dinosaurios. Tras una pequeña subida, tenemos que volver a bajar dejando un carreterita a la izquierda, para llegar a la Punta del Olivo. Un bonito lugar con praderas y un cortado acantilado desde el que se suelen lanzar los parapentistas.

El sendero continúa por la costa al oeste para ir adentrándose poco a poco hacia el sur y con ello al interior, abandonando momentáneamente la costa. Llegamos a las inmediaciones del Pueblo de Oles, concretamente a su bonita y cuidada iglesia de San Félix. El sendero discurre por carretera hasta las inmediaciones de una casa en Arquillami, en la que gira a la derecha en descenso. Por allí va la Ruta del Azabache. No es imprescindible seguirla, ya que luego hay que dar la vuelta al mismo lugar. Nosotros, teniendo en cuenta el tiempo que tiene fijado para la ruta completa, decidimos bajar y seguimos la carreterita hasta las cercanías de una casa con un alto muro. Un sendero indicado, sale a la izquierda entre la maleza y discurre en descenso hasta el área recreativa en la que finaliza este camino y en la que se encuentra una mina de azabache, en las inmediaciones de un arroyo. Siguiendo por el arroyo a la izquierda, sur, se pueden ver tres molinos, pero el camino se encuentra muy cerrado de maleza y no teníamos seguridad de que hubiese salida, por lo que desistimos de continuar por él.

Después de un descanso aprovechando la descuidada área, volvimos sobre nuestros pasos sin llegar al punto en el que tomamos el camino, Poco antes continuamos por una pista a la derecha que nos llevó de nuevo al trazado del sendero, ya convertido en el de los molinos. Las indicaciones desde este momento están mucho más espaciadas y casi borradas. Dejamos Mienagos y Las Arenas a la izquierda y llegamos a La Lloraza, pasando al lado de su bonita ermita de Santa Eulalia, del siglo XII.

Aquí equivocamos el camino y seguimos de frente, cuando teníamos que haber seguido a la izquierda por una carretera que se dirige al Gobernador y antes de llegar, pasar a una pista que nos llevaría al Puente Robledo. Al equivocarnos, continuamos por la carretera hasta llegar a Manzanedo, cogiendo luego la carretera VV-4, dirección a la Venta de Cuatro Caminos, hasta llegar al Puente Robledo.

Casi no parece ni un puente. Hay una casa y después de cruzar sobre el arroyo, sale a la derecha un camino que bordea el cierre de dicha casa. No existe indicador alguno y cuando preguntamos a los moradores de la vivienda, nos dijeron que estaba el camino perdido y que no podríamos llegar a la Playa de Merón. Los que se internaban en el sendero llegaban al primer molino y de allí daban la vuelta. Con estas perspectivas y antes de abandonar, decidimos continuar hasta donde pudiésemos y ver que pasaba.

El sendero, después de bajar por unas deterioradas y resbaladizas escaleras, cruza el río por un endeble puente de madera y continua por el margen derecho en un estrecho caminillo. Pasamos bajo las ruinas de un primer molino y poco más allá alcanzamos otro pero completamente restaurado y enclavado en un bonito paraje en la otra orilla del río, donde pasamos por un buen puente. Siguiendo la dirección del Río, cruzamos una portilla metálica y pasamos por una finca hasta salir a una pista. Seguimos un poco por ella y volvemos nuevamente a la orilla del río, que nunca debemos abandonar.

El camino sigue unas veces por una orilla y otras por otra, cruzando el arroyo en múltiples ocasiones. Cruces que podemos realizar gracias a la sequedad de este invierno, ya que existen muy pocos puentes y la mayoría de los cruces se realizan por las piedras ancladas al fondo del río, cosa arduo imposible si contuviese más agua. Fuimos descubriendo uno tras otros los más de 15 molinos en un muy lamentable estado de conservación y casi cubiertos por la maleza, dueña y señora de casi todo el terreno. Hay momentos en que es difícil, no imposible, seguir el camino. Algunas señales nos indican el camino a seguir y casi la única premisa a tener en cuenta es la de no abandonar la orilla del río.

Lo mismo que criticamos el abandono tanto de los molinos como de la senda, a pesar de la mucha propaganda que se hace de la ruta, también criticamos la mala información existente a cerca de la duración del recorrido. Nosotros somos un grupo de montaña acostumbrado a caminar y desde la salida de Tazones hasta la Playa de Merón nos llevó un total de 7 horas y media, sin hacer mayores paradas. Si no contamos esas paradas nunca lo haríamos, a paso normal, en menos de 6 horas, cuando en el indicador de inicio de la ruta en Tazones, dice que se hace en 4 horas y 30 minutos. Tampoco creemos que la distancia sea de 15 kilómetros, pues el río hace un sin fin de vueltas y revueltas antes de desembocar en el mar, y tampoco se ven posibilidades de acortar las distancias por caminos alternativos, ya que la maleza lo cubre todo.

Después del largo recorrido por el bosque que se forma en las orillas del Río Merón, alcanzamos la luz y el espacio abierto de la pequeña y bonita playa del mismo nombre, en la que hay las instalaciones de una especie de merendero y unas cuantas casas prefabricadas en sus inmediaciones.

Dejando la carretera que sube a la derecha de la playa, cruzamos el río por ultima vez y comenzamos a subir por un sendero que se adentra en un espeso bosque de ocalitos en dirección oeste. Pronto el camino se convierte en pista de la que salen unas cuantas bifurcaciones a derecha e izquierda y que no deberemos tomar, siguiendo siempre por la pista principal, hasta alcanzar la iglesia de la Iría, en cuyas inmediaciones nos esperaba el autocar.

Conseguimos así, realizar todo el recorrido propuesto, pensando en que las indicaciones que nos hicieron sobre la imposibilidad de realizar el camino por el río, estaban más basadas en los deseos de los dueños de las fincas colindantes, que en las propias dificultades del trazado. Sí es verdad que la senda se encuentra totalmente abandonada y necesita una buena limpieza y una nueva señalización, pero al menos en las condiciones en que encontramos el río, con bajo caudal, la ruta se puede hacer sin mayores dificultades.

Parta el próximo sábado nos vamos a tierras de Cangas de Onís para hacer una ruta hasta el Pico Arbolín, desde el que podremos contemplar, si el tiempo lo permite, unas estupendas vistas del valle del Sella y de los Picos de Europa. La ruta propuesta es:

Cangas de Onís (87 m) – Contranquil (63 m) – Helgueras (210 m) – Celango (300 m) – Cabaña Curada (380 m) – Cholla Cardes (429 m) – Canto Abedul (525 m) – Picu Arbolín (575 m) – La Corona (528 m) – Collado de Llueves (367 m) – Timuertu (476 m) – Peña Pandu (401 m) – Collada Ordial (274 m) – Picu Faes (404 m) – Collada Ordial (274 m) – El Aliso (37 m)

El plazo para apuntarse ya está abierto y me encuentro esperando vuestras llamadas. No os retraséis mucho que os podéis quedar sin plazas.