lunes, mayo 21, 2012

EN PLENA AVENTURA BAJO LAS NIEBLAS DEL GAMONITEIRU

19 de mayo de 2012

Otra vez la lluvia protagonista. Vamos a por otro sábado pasado por agua. Llueve en todo el centro. ¿Cómo estará el Aramos?

A descubrirlo vamos. Los limpias del autocar no paran de achicar agua. Pero no nos asustamos. Es la quinta moyadura que vamos a pillar. Pertrechaos como de invierno. Encapotado. Chubasco débil y algo de viento. Lo mejor en estos casos es tirar carretera arriba. Son las diez menos diez y estamos a 1150 metros.

La subida al Gamoniteiro conocida, larga, pesada, continua subida. Hay que ganar 641 metros. Tenemos la laguna Los Veneros a la vista. Deja de llover. Seguimos con esfuerzo subiendo. Hace frío. Caminamos con prisa. Vuelve a chubascar. Unas extrañas señales de tráfico consistentes en dos triángulos amarillos enfrentados por el vértice ponen a prueba nuestros conocimientos de conducción. Pero, para alivio de todos, estas señales no figuran en el catálogo de la DGT.

Arrecia el temporal. Ahora es agua nieve acompañando a un viento bastante frío. Vamos mirando posibles sitios para que el autocar pueda dar la vuelta en caso de necesitarlo. Hay dos o tres cerca de la cumbre. Llegamos hasta la cruz del Gamoniteiro. Hora y media larga. Una foto rápida. Hoy no hay ninguna clase de vista. Conciliábulo rápido sobre si seguir la ruta prevista al Barriscal y la Gamonal o tirarse al oeste en busca de salida por la ermita del Alba. No hay discusión. Al Alba sin perder tiempo.

Hay una nueva pista por encima de la Majada la Bola. Todavía la están acondicionando. Nosotros seguimos el camino antiguo por el centro del valle. Entramos en la Mortera de Muriellos. Discutimos por las posibilidades de esta pista. En el mapa figura como una variante de la ruta de San Melchor, el GR-106. ¿Saldremos a Salcedo por Machaculos?

Pasada la enorme majada sigue encapotado pero dejó de llover. Las majadas están esplendentes en su primavera. Es un auténtico milagro de esta primavera atrasada. Ya sabéis: “cuando marzo mayea...” Doblamos hacia el norte. Entramos en una sucesión increíble de colinas y jous. Enormes depresiones seguidas de elevaciones suaves. El Aramo nunca deja de sorprender por su caótica belleza.

Desde esta colina que ahora bajamos se divisa bien la ermita de la Virgen del Alba. Nuestro recuerdo emocionado a Senén que reposa en esta altura vigilando los valles del Trubia. En lo fondero corre un arroyo que nace en el roquedo de cabecera del valle. A media ladera para no perder altura seguimos a la collada que se divisa al norte. La mitad del grupo se lanza Peña L’Alba arriba.

Hacemos un breve alto para dar tiempo a todos. Según Lito, buen conocedor de estos escondidísimos rincones hay salida a Bermiego desde la collada. Son las dos y cuarto ¿Por qué no bajar tranquilamente desde la ermita por la carretera? Respuesta fácil: porque éste es el grupo Las Xanas y siempre hay que buscar alguna complicación.

Y la encontramos. Pero además de nivel alto. Es un sedo imposible y muy pendiente que baja pegado al paredón de caliza. De repente gira y se mete en el bosque. Las piedras están muy resbaladizas. Pero el grupo entero se lanza bosque abajo en un descenso fuerte. Los troncos de los ablanos son nuestros improvisados pasamanos. Entre vueltas y revueltas estamos casi abajo. Ahora hay una larga travesera horizontal por el bosque entre arcos de vegetación. Qué hermoso bosque. En el piso cada vez más barro.

Una cabaña derruida. Buena pista: este camino debió ser practicable para subir ganado arriba. Pero está en buen estado y tomamos buena nota de su posición. Los depósitos de agua de Salcedo nos dan la pista de que no podemos estar muy lejos. Despeja un momento y se ve muy bien el Pico Gorrión y la collada Aciera.

El camino tiene que desembocar en otro principal que viene de Salcedo. Pero no puede ser el PR 106 que es paralelo al nuestro pero mucho más abajo. Entre fueyas divisamos los tejados de Bermiego. Afortunadamente porque las rodillas ya suplican un descanso. Un último arreón y salimos por la parte alta del pueblo justo al lado de un poste de la luz (buena referencia para el futuro).

Nos hemos ganado un descanso. Van para seis horas seguidas. El bar de Bermiego acogedor. Los paisanos no se acaban de creer que nos nevara. Comemos en el mismo bar que nos acoge muy bien.

Vamos a terminar la sobremesa al embalse de Valdemurio pues allí nos esté esperando Luis acompañado de la familia. Le encontramos esperanzado en su recuperación. ¡Venga Luis, que te echamos mucho de menos! Y lo mismo vale para Manolo. No os desaniméis que todo acaba llegando. La vida de la montaña es dura pero sana a la vez y si para algo práctico vale es para forjar voluntades de acero.

El sábado que viene, último del mes, una ruta grande con cuatro dos miles seguidos, El Tres Concejos, El Camparón, El Robequeras y el Cuadro. Ruta privilegiada con salida en Pendilla y final en Tonín. Para disfrutar abondo.

FRESINES

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