lunes, noviembre 26, 2007

NIEBLA, AGUA Y NIEVE, PARA SUBIR AL CALDOVEIRO

Así fue. Las primeras nieves de este invierno se produjeron esta semana y a nosotros nos tocó padecer los rigores invernales después de un prolongado espacio de tiempo con buenas temperaturas. La ruta de este sábado la realizábamos por terreno de sobras conocido y no hubo dificultades para poder hacer cumbre.

El autocar nos dejó poco más allá de las cabañas de los Gollones, dirección Villabre. Justo en el comienzo de una pista por la que iniciamos el recorrido. La pista va subiendo suavemente entre prados y diseminadas cabañas. En algunos tramos, el exceso de barro nos obliga a saltar a los prados para continuar la marcha. Poco más arriba, la pista se convierte en camino empedrado. Es le denominada Camín Francés. Un antiguo camino de herradura que se dirige por el Alto Santiago, Cueva Llagar, Linares y Trubia hasta Oviedo.

Lo que al inicio de la ruta era agua, se iba convirtiendo en nieve a medida que alcanzábamos más altura. En el collado anterior a la laguna de la Tambaina, la nieve era abundante y el suelo ya tenía 6 o 7 centímetros cubiertos (centímetros de verdad, no de los de la tele). Aquí iniciamos la ascensión al Caldoveiro, dejando a nuestra derecha el camino que continúa hacia el Alto de Santiago. Algunos jitos nos conducen por lo que a veces parece un sendero entre las piedras que pueblan el suelo. La nieve se hace acompañara ahora por el aire y la ventisca nos pone las cosas un poco más complicadas. De todos modos en poco tiempo logramos alcanzar la cumbre y accedemos al vértice geodésico y la cruz con buzón montañero, que la adornan.

La climatología es adversa y pronto abandonamos esta atalaya. Sobre la marcha decidimos volver por el mismo camino y bajar a Villabre por la carretera, dejando para mejor ocasión el descenso por Cadupo.

Así lo hacemos y entre una copiosa nevada emprendemos el descenso.

Al alcanzar la carretera, tanto la nieve como el agua, nos dieron un respiro y descendimos hacia Villabre sin más contratiempos. Incluso el día parecía querer mejorar. Pero solo fue una ilusión y el agua esta vez, siguió cayendo. No hizo falta llegar a Villabre. El autocar nos esperaba un poco antes y así pudimos dar carpetazo a luna corta ruta, por las anomalías climáticas.

Para el próximo sábado tenemos salida a tierras de Piloña y Sobrescobio para ascender al Pico La Carba. La ruta es:

La Marea (320 m) – Les Mueles (555 m) – Texeu (719) – Mayaín L’Árbol (772 m) – L’Esprón (935 m) – Unqueru (1.08 m) – Picu la Carba (1.132 m) – Espines (950 m) – Felguera (745 m) – Valle Río Güergo – Rioseco (390 m)

La inscripción está abierta y quedan pocas plazas. El que no ande vivo se quedará en tierra. Espero vuestras llamadas.

Queda una semana para que los socios del Grupo de Montaña me mandéis los candidatos al premio que todos los años otorga el grupo a aquella persona que se distinga por alguna cualidad especial. No dejéis de enviarme cubierto el resguardo que previamente os envié. Lo mismo ocurre con la inscripción de la cena. Toda aquella persona colaboradora de alguna forma con Las Xanas, que esté interesada en asistir a la Cena de Hermandad que se celebrará el próximo día 15 de diciembre, que lo comunique a cualquiera de los teléfonos habituales.

lunes, noviembre 19, 2007

TODO SOMIEDO

Así es. La ruta de este sábado pasado fue la de todo Somiedo. No por andarlo entero, pero si por las vistas que nos proporcionó la modesta Peña Blanca.

La Peña Blanca es una cumbre que desde el pueblo de Perlunes tiene toda la apariencia de una buena montaña, mientras que subiendo por Aguino, tres kilómetros antes en la carretera que viene de la Pola, no es más que una loma de escasa entidad. Pero sea cual sea su apariencia, lo cierto es que es de gran vistosidad.

El autocar nos dejó en Aguino, un pueblecito instalado en una hondonada a tres kilómetros de Pola de Somiedo. La estrecha carretera sube vertiginosamente durante dos kilómetros para después descender un kilómetro en caída libre, sorteando cerradas curvas. Las calles del pueblo, hormigonadas recientemente, se esparcen a derecha e izquierda. Traspasado el puente a la entrada del pueblo, por la izquierda continúa la carretera con dirección a Perlunes. A la derecha se dirige a otro barrio y de frente, pasando junto a la pequeña capilla y el cementerio, comienza a subir nuestro camino. Atravesado el pueblo, cruzamos un puente sobre el arrollo y seguimos todo hacia arriba. Es fácil de interpretar esta parte de la ruta. Todo subir por el centro del valle sin desviarnos a ninguna parte. Arriba nos espera el Collado de Aguino, una pradería que se abre a las tierras de Belmonte. Vemos la Peña Manteca y todo el cordal de San Lorenzo por el norte. Mirando al sur, toda la montaña somedana aparece ante nuestros ojos.

Nuestro camino, que lo hay, se dirige al oeste a la base de la Peña Vildeu pero sin subir a ella. La pasamos por la izquierda, por encima de unas rocas calizas que se desprenden de la peña y buscando el sendero que ve evitando las escobas. Nos situamos en el Collado Vildeu y seguimos en suave descenso, buscando la siguiente collada cubierta de fayas que en esta época tienen un magnífico color otoñal. Atravesamos el pequeño bosquecillo y entre brezos volvemos a subir para alcanzar la cresta de los Collaos, una pradera con muchas escobas por la que es fácil discurrir, si seguimos el sendero que ahora toma dirección sur.

Frente a nosotros la Peña Blanca, la Mochada, el Mocosu. A la derecha vemos el pueblo de Villardevildas al amparo de la muralla de la Fanarrionda, el Cabril y el Cogollu. Un poco antes Cores, del que parte una pista a buscar la collada que adivinamos al otro lado de la Peña Blanca.

Nuestro sendero se dirige a una pequeña hondonada, siempre en la cuerda del circo de Montegrande, desde la que comenzamos a subir a la Peña Blanca por una tapizada ladera. Una pequeña cresta que da vista al valle del Río Pigüeña, y alcanzamos nuestro objetivo junto a un montón de piedras que hacen las veces de buzón montañero.

Mantenemos las vistas que traíamos y las aumentamos con un trozo de la Peña Negra y casi todo el Aramo. También el Cornón se une a la fiesta con su puntiagudo cono. El día es espléndido y la temperatura agradable. Nada que ver con la helada que hay en el fondo del valle, en Aguino, que lo vemos allí abajo minúsculo.

Después del merecido descanso y de hacer las fotos pertinentes y cubrir la tarjeta, continuamos ruta para asomarnos a la cumbre sur de la montaña, para ver allá en el fondo, a Perlunes, nuestro próximo objetivo. Por la misma cara iniciemos el descenso para alcanzar primero la Collada Carabineu y descender por el Tornu a Perllunes.

Merece la pena darse un paseo por este bonito pueblo somedano. Es muy interesante el ancestral aprovechamiento del agua que aquí se hace. Por medio de canales se suministra el preciado elemento a las fuentes, lavaderos, molinos y para las olleras, unas fresqueras en las que se guardaban los productos perecederos y principalmente, los derivados de la leche. Aún hoy se puede apreciar este complejo acuático.

Continuamos por la carretera rumbo a Aguino, atravesando un bonito desfiladero, el Furau. El sol nos acompaña hasta la entrada al pueblo donde la helada de la noche anterior se mantiene. Continuamos por la carretera ascendiendo el empinado kilómetro que nos separa del collado que en el pueblo llaman de Aguino, para descender luego las múltiples revueltas de la carreterita, hasta alcanzar la capital del concejo, donde dimos punto y final a una bonita ruta por el Parque Natural de Somiedo.

El próximo sábado nos vamos a tierras de Teverga y Yernes y Tameza. Nos espera la pelada cumbre caliza del Caldoveiro. La ruta a seguir es:

Puerto Marabio (1000 m) – Los Gollones (950 m) - Camín Francés – Cuviellas – Vueltas de Cuviellas – Alto de Tambaina (1.200 m) – Pico Caldoveiro (1.354 m) – Laguna de Cadupo (1.195 m) – La Llana (710 m) – Villabre (640 m)

Está abierta la inscripción para esta ruta. No lo dejes para mañana o te puedes encontrar sin plazas. Es una ruta sencilla y cómoda sin problemas ni cosas raras. La cuanta para pasar una jornada agradable en una zona muy acogedora. Espero vuestras llamadas.

Os quiero recordar que sigo a la espera de las solicitudes de décimos de lotería de Navidad de la que juega el Grupo, así como para apuntarse para la Cena de Hermandad que celebraremos el próximo día 15 de diciembre. Todos los que estén interesados en una u otra cosa, deben ponerse en contacto con alguno de los teléfonos habituales.

lunes, noviembre 05, 2007

UN PASEO SOBRE LAS NUBES

Así fue la ruta del pasado sábado por tierras de Proaza. Pese al anuncio de buen tiempo, la mañana se despertaba con los cielos cubiertos y no fue hasta las cercanías de Aciera, cuando vimos que comenzaba a despejar. Más bien nos daba a entender que quería despejar, pues la ruta rumbo a la Collada de Aciera, la iniciamos con el cielo cubierto y entre la niebla.

Así transcurrió la primera parte de la subida por los lugares de El Llano y Pirueño. Ya cerca de la collada pudimos ver por primera vez el peñón rocoso de la Sierra de la Verde. Abandonamos el camino de la collada y comenzamos a subir con dirección a la pared caliza que parecía querer jugar al escondite, ya que tan pronto la veíamos, como se escondía entre las nubes. Pero este juego duró poco y antes de llegar a las inmediaciones de la roca, se despejaron las nubes y nos permitieron disfrutar de un paisaje precioso, que nos acompañaría durante todo el día.

Mientras que Quirós permanecía despejado, el resto de la zona norte de Asturias desaparecía bajo el blanco manto de las nubes. Ya con la visión de la peña aclarada, dirigimos nuestros pasos a las canales que se abren en la roca y más concretamente, a la canal que hay más a la derecha, norte. Para ello, seguimos el sendero, a tramos bien marcado, que va subiendo por entre los retazos de pradera cubiertos de tojos. Una vez en la canal, todo es seguir el marcado sendero que se va retorciendo en busca de los mejores pasos. La subida es dura, pero el camino nos la facilita. El sendero atraviesa la canal de uno a otro lado hasta que se desvía a la izquierda para subir después en multitud de zigzags, por el resto de la ladera, hasta alcanzar una especie de collado herboso, en el que damos vista a la pared occidental de la peña. Allí abajo, vislumbramos la carretera de Proaza a Quirós.

Nuestro rumbo varia al norte, derecha, en busca del cono rocoso que aparece en primer término. El sendero circula por el oeste, bajo los desplomes del peñasco y va ascendiendo hasta coronar la cumbre del Cueto Mar, al lado del vértice geodésico. Las vistas son las consabidas: el norte cubierto de nubes y solamente libres la cercana Sierra del Aramo y la Sierra de Tena al este. Mientras, por el sur, un sinfín de cumbres completamente despejadas. Ubiñas, Rueda, Sobia, Gradura, Puerto San Lorenzo y ya en el oeste, las calizas cumbres de Maravio: Caldoveiro, Pico Lobiu... Y el caserío medieval de Bandujo agarrado a la falda de las montañas.

Descendemos por el mismo camino para girar luego a la derecha, norte, poniendo rumbo a la segunda cumbre del día, el Pico La Verde, que no es otro que el siguiente farallón desde el que las vistas siguen siendo las mismas. Para alcanzar la Forcada, último mojón del día, descendemos de la Verde por su cara norte y vamos siguiendo el marcado sendero, que si estuviésemos en Ponga, llamaríamos sedo, ya que la estrechura del camino contrasta con las abismales caídas hacia la carretera y el pueblo de Caranga. Hay que circular con precaución, poniendo los cinco sentidos en lo que hacemos y sobremanera al llegar a la canal que hay que destrepar. Serán unos cinco metros, pero la pared es casi vertical. La ayuda de varios apoyos y escalones, le quitan problemas mayores al descenso. No acaban aquí nuestros problemas. Una inclinada playa de largas hierbas es el último escollo que debemos pasar para acceder, ya sin contratiempos, a la cumbre de la Forcada, la más alta de las dos que apuntan al norte de esta pequeña, pero entretenida y encumbrada sierra.

Desde la Forcada deberíamos poder contemplar a vista de pájaro el caserío de Proaza, pero como venimos diciendo, hoy se encuentra todo cubierto de nubes y solamente el algodonoso tapizado es nuestro descubrimiento desde esta cumbre.

Para el descenso desandamos un tramo del camino recorrido y en la amplia collada al sur de la Forcada, buscaremos un sendero bien marcado, que se desliza ladera abajo, este, en busca de la Collada de Aciera, que imaginamos, más que vemos, por debajo de las nubes. El sendero se sigue bien, aunque no hay mayores problemas si vamos campo a través. Alcanzamos una pista de reciente construcción y tras seguirla un rato hacia el sur, la abandonamos para descender por las praderas medio cubiertas de felechos, hasta alcanzar la pista que baja de la Collada de Aciera, en la zona conocida como Llindelafaya, lugar en la que en tiempos remotos existió una leprosería. Hoy solamente quedan algunas cabañas.

El camino desciende cómodamente hasta el bonito pueblo de Villamejin y tras atravesar sus callejuelas, alcanzamos la carretera, que en pocos minutos nos acerca a la capital del concejo, Proaza, por encima de las instalaciones de la central hidroeléctrica y muy cerca de la Senda del Oso.

Para el próximo sábado tenemos ruta por Redes. Nos vamos a Caliao para subir por los Arrudos hasta el Pico la Tabierna y descenso a Felechosa. El recorrido es:

Caliao (717 m) – Los Arrudos – Mayá la Robre (1.340 m) – Pico Coriscao (1.665 m) – Peña Tabierna (1.741 m) – Collado Tabierna (1.382 m) – Felechosa (675 m)

Al finalizar la ruta, iremos a comer a Piñeres, donde los que estén interesados podrán degustar un rico menú que allí tenemos encargado. Espero vuestras llamadas para asistir a esta bonita ruta.

En otro orden de cosas, comentar que los socios del Grupo de Montaña Las Xanas estaréis recibiendo estos días la comunicación que os envié, como en años anteriores, para que con vuestros votos sea elegida la persona que consideréis merecedora del trofeo que todos los años otorga el Grupo de Montaña. Premio que será entregado en el transcurso de la Cena de Hermandad que se celebrará el próximo día 15 de diciembre. A tal fin, en el mismo resguardo mencionado, deberéis indicar si contaremos con vuestra presencia en dicha cena. Por ello os ruego que en el resguardo pongáis vuestro nombre. Todas aquellas personas que de una u otra forma colaboran con el grupo o participan en las rutas por este fijadas, pueden participar también en dicha cena. Para ello deberán comunicarlo a cualquier miembro de la Junta Directiva del Grupo de Montaña.

Así mismo queda abierto el periodo de solicitud de décimos de lotería de navidad. Toda aquella persona interesada en jugar un décimo del número que juega el Grupo, deberá comunicarlo lo antes posible a cualquier miembro de la Directiva.