Parece que la ruta del San Justo no la teníamos que realizar. No se nos presentaron más que impedimentos. La teníamos programada para 7 de marzo y hubo que suspenderla a causa de la nieve y el temporal que nos acompañó en esas fechas. El pasado sábado casi tampoco podemos salir, primero a causa de la huelga del transporte, y desconvocada esta, a causa de la meteorología una vez más.
Pero la huelga se desconvocó y nosotros partimos con rumbo al Puerto de San Isidro. Por la zona de Felechosa ya comenzamos a ver la nieve bastante baja y nos temíamos lo peor. Junto a nosotros subía para el puerto una máquina quita- nieves, pero la carretera estaba completamente limpia. Por ello, la llegada a nuestro punto de partida, Isoba, no tuvo ningún inconveniente.
El día estaba raro y en Isoba había mucha nieve en los caminos. Abandonamos el resguardo del autocar y comenzamos a caminar por detrás del primer bar que se encuentra según se llega de La Raya. Fijándose bien, podemos seguir con la vista lo que debía de ser una pista, pero que estaba completamente tapada por una buena capa de nieve. Tanto es así, que al clavar el bastón para hacer apoyo, este se hunde hasta la empuñadura.
Seguimos las trazas de la pista ascendiendo cómodamente, pisando el blanco manto caído hace unas horas, durante la noche. Se camina bien, en algunos lugares nos hundimos más de lo normal, pero no hay mayores problemas. Delante nuestro adivinamos la silueta del San Justo, casi cubierto por la niebla.
Después de atravesar el arroyo Pinzón, alcanzamos el valle del Pinzón y vamos siguiendo las estacas de un PR, que se encuentran casi tapada por la nieve. A nuestra derecha, un reguero nos separa de la mole del San Justo, cuya cumbre no vemos. Estamos en el camino de la Collada del Pinzón, pero antes de alcanzarla, lo abandonamos para comenzar a subir por la, en muchos puntos, helada ladera del San Justo.
Vamos buscando los mejores pasos evitando el hielo y ayudándonos por las fallas del terreno. De otro modo, la ascensión se hace muy dura. El día comienza a cambiar y un fuerte viento de costado, acompañado por la nieve nos azota, haciéndonos perder el equilibrio en algunos momentos.
Ya casi no vemos a los que van algo más adelantados, a causa de la niebla y la ventisca. Las condiciones van empeorando poco a poco y el frío nos atenaza. La ascensión se hace más y más dura.
Con estas condiciones los ánimos van decayendo y se comienza a pensar en la retirada. La cosa parece que va a peor y al fin, el grupo más retrasado decidimos abandonar la subida y regresar sobre nuestros pasos. Carrete sigue subiendo para avisar a los de arriba y el resto comenzamos a bajar, tratando de seguir por la misma huella de la subida, pero prácticamente ha desaparecido por la ventisca.
Entre la niebla y la ventisca las condiciones visuales son malas, y más para mi que se me tapan los cristales de las gafas con la nieve. Medio a trompicones y buscando los mejores pasos vamos descendiendo hacia el valle, evitando las placas de hielo que van apareciendo en nuestro camino.
Por fin alcanzamos el valle y vemos una de las estacas del PR. Estamos en el buen camino. Tratando de seguir por el mismo camino por el que hacía poco habíamos llegado, vamos recorriendo metros en busca de las huellas de subida, pero es muy difícil verlas. Prácticamente fueron borradas por el aire. Mejora un poco la visibilidad y podemos seguir las estacas de PR ya sin problemas. Así alcanzamos una pequeña loma y debajo, vemos los tejados de Isoba. Un poco más allá el camino de subida es distingue perfectamente. Una vez en Isoba, como es muy temprano y tenemos que esperar por los que siguieron subiendo, cogemos la carretera con dirección León y nos acercamos al Lago de Isoba.
Gracias al indicador y a haber estado en otras ocasiones en el lugar, podemos distinguir donde debía de estar el lago, pues este se encuentra completamente cubierto por el hielo y la nieve y solamente se ve una llanura blanca. Nos hacemos unas fotos y regresamos por donde habíamos venido, al encuentro del resto de la expedición.
Un segundo grupo abandonó también la ascensión después de llegar al collado que se forma a 1734 metros, al oeste del pico. Parece que aún se recuerda lo ocurrido en Maravio. Nos contaron que las condiciones empeoraban según iban ganando altura y decidieron bajar.
El resto, ocho aguerridos montañeros, continuaron en su empeño y lograron hacer cumbre, un poco gracias a la leve mejoría que tuvieron. Hicieron cumbre y tomaron las de Villadiego, pues la cosa no estaba para más florituras.
Damos por cubierta esta ruta que parecía que se nos negaba y ya estamos pensando en la próxima: El camín Real del Sellón. Una bonita ruta entre Caso y Piloña, sin muchas dificultades aunque un poco larga. Cambiamos el desnivel por la longitud. La ruta que queremos realizar es:
Collada de Arniciu (916 m) – Collada La Muezca (1.088 m) – Altu la Biseca (1.160 m) – Collado La Parada (1.111 m) – Negros de Colladiella (1.156 m) – La Colladiella (1.104 m) – Negros de Faceu (1.222 m) – Pico Faceu (1.228 m) – El Forcau (947 m) – Cerro Braña o Cuguruta (975 m) – El Sellón – Collada Llamosa (805 m) – Pico La Ceniza (889 m) – Muezca Blanca (831 m) – Cantu Les Cadenes (847 m) – La Venta Viñero (438 m) – San Vicente (370 m) – Lozana (335 m) – Otero (335 m) – Santianes (274 m) – Infiesto (176 m)
El que esté dispuesto a realizar este camino con historia, que me llame lo antes posible. Luego puede ser tarde.
Desde hoy tenéis en la página del blog, RELATOS DE MONTAÑA, un escrito que encontré por internet sobre esta ruta. Así sabréis por donde os vais a mover el próximo sábado.
También están ya publicados los relatos correspondientes a las rutas del próximo mes de abril, en la página NUESTRAS PRÓXIMAS RUTAS.
Pues nada más por hoy. Quedo a la espera de vuestras llamadas.