Al fin conseguimos poner pie en el Collar zorro sin inclemencias meteorológicas adversas. Era la tercera intentona. En la primera, en la que si que alcanzamos la cumbre, no sabemos en realidad donde estábamos, ya que subimos con una fuerte ventisca, acompañada de nieve como es natural, y una cerrada niebla. En el segundo intento, la climatología era muy similar, aunque no nevaba, pero si que había niebla, y entonces hicimos como alternativa, un paseo por el bosque de Peloño.
Pero en esta ocasión, a pesar de los malos presagios del “hombre del tiempo”, el cielo azul nos acompañó casi durante toda la ruta, permitiéndonos contemplar, con alguna nube lejana, el basto paisaje que esta cumbre enseña.
El autocar, conducido por nuestra entrañable “conduttrice” Puri, nos subió hasta Les Bedules, ahorrándonos una media hora de caminata. Allí tomamos la pista que conduce a Peloño que camina casi en llano hasta la Curva de Pierva, donde abandonamos la pista principal para seguir por otra a la derecha que nos lleva por las laderas de La mota, con algunos duros recuestos y bastante barro, pasando por Biforco donde hay alguna cabaña, hasta alcanzar las verdes y amplias praderas de la majada de Les Llampes, en la que vemos algunas cabañas prácticamente derruidas, entre las que pastan las vacas.
El sendero continua por la parte alta de la pradera y se mete entre el arbolado pasando junto a dos fuentes antes de alcanzar el Collado Caldes a los pies del Recuencu, que venimos viendo durante todo el camino. El Collado Caldes está formado por dos colladas contiguas. Desde la más cercana al Recuencu, derecha, se asciende a este bonito pico que tiene su caída oeste sobre los tejados de Sobrefoz. Los más fuertes del grupo aprovecharon este paso para alcanzar su cumbre.
El resto continuamos por la collada mas al este, izquierda, para alcanzar al poco una nueva collada, Pumerín, esta a los pies del Pico Luengo y desde donde es posible ascender al Pico Zorro, tomando a la derecha de los peñascos del Luengo un pasadizo, no muy recomendable si está mojado, que pasa a la vertiente oeste del pico y por el que se alcanza con facilidad el Collado Les Bárboli por el que se sube al Zorro superando una vertical ladera herbosa.
Nosotros seguimos el marcado camino que por la vertiente de Peloño pasa bajo los derrumbes del Luengo, permitiéndonos contemplar unas estupendas vistas del bosque, así como de Peña Subes, Sen de los Mulos, el Niajo y el Pozalón, amén de la situación de Picos de Europa, en esta ocasión tapados por las nubes. El sendero, muy entretenido, pasa casi en horizontal por la ladera del Pico Luengo, para adentrarse al final en una especie de canalizo que da paso al bonito Valle del Antiguo que desciende desde la ladera este del Zorro a las profundidades del Monte de Peloño, por donde circula la pista que une Collado Granceno con Collada Guaranga y esta a su vez con Arcenorio.
Alcanzado el Valla del Antiguo, podemos seguir buscando el collado que vemos a nuestra derecha y a la izquierda del Pico Zorro, o bien seguir a media altura hasta el fondo de la pradera siguiendo un sendero del ganado que luego tuerce a la izquierda para ascender a un collado en el que volvemos a girar esta vez a la derecha, para acercarnos a las paredes que descienden del Zorro y por las que vamos ganando altura aprovechando los múltiples senderos que el ganado vacuno van haciendo año tras año, para buscar los mejores pastos. De esta forma alcanzamos la ladera sur del Zorro, desde la que es fácil crestear siguiendo el marcado sendero que nos eleva hasta la cumbre.
La pedregosa cumbre del Collau Zorro está coronada por una cruz con buzón de cumbres y es un estupendo mirador de la montaña de Ponga. Al norte tenemos el cercano Recuencu y todo nuestro recorrido hasta la cumbre. Un poco al oeste, la pétrea figura del Tiatordos, cubierta su cumbre por las nubes, al igual que el Maciedome más a la izquierda y unido a este por los Collados de Pandellanza. Por el Sur las estribaciones del Mampodre se van uniendo, según seguimos girando, con la zona del Ten y Pileñes. Más cercano a nosotros, el camino recorrido hace unos meses cuando fuimos desde la Uña al Sabañón, pasando por el Porrón de Viaño, que veíamos muy cercano. Siguiendo al este, el Pozalón, el Niajo, la cortada del Río Mojizo que lo separa del Sen de los Mulos y de Peña Subes. Por encima de ellos, las estribaciones del Pre-Cornión y del Cornión, hoy totalmente cubierto de nubes.
Después del merecido descanso y de cubrir la tarjeta de cimbres y hacer las fotos pertinentes, iniciamos el descenso por el mismo sitio por el que subimos, para ir bajando por el valle que se forma a la derecha y que se dirige a la Majada de Fana. Alcanzamos primero una colladita que se ve según vamos descendiendo, para dirigirnos a otra de mayores dimensiones y en la que había un buen número de reses pastando al lado de las cabañas. Era Fana.
Aquí comenzaron los problemas. El sendero se introduce en el bosque y pronto lo perdemos. Nosotros salimos de Fana con dirección norte y quizá teníamos que haber buscado un buen camino algo más al noreste ya que el que seguimos, más cercano al borde del serrote que separa el Monte Fana del valle de Ventaniella, por donde discurre la pista que la une con Sobrefoz. Sea como fuere, después de seguir por un tiempo un sendero medio tapado por la maleza, decidimos descender más hacia la riega del Vallizón, atravesando un bonito bosque de fayas, hasta que encontramos una zona más abierta de prados. Atravesando estos desde la portilla superior hasta la inferior, dimos con el sendero que deberíamos haber tomado arriba y por el que seguimos descendiendo tras cruzar el Río Vallizón, hasta entroncar con la Pista de Ventaniella por la que finalizamos el recorrido, al alcanzar el pueblo de Sobrefoz, después de unas seis horas de caminata.
La próxima ruta la tenemos en Redes, partiendo del casín pueblo de Orlé, para alcanzar la cumbre de La Crespa o Peña Los Tornos. La ruta es:
Orlé (660 m) – Ríu del Medio – La Felguera (1.210 m) – Mayada Piedrahita (1.395 m) – Collaos de Boqueriza (1.425 m) – La Crespa (1.553 m) – Foz de Moñacos – Puente El Patín (635 m) – Degoes (535 m) – La Pesanca (410 m) – Riofabar (330 m)
Las inscripciones para esta bonita ruta están abiertas y si te descuidas te puedes quedar sin plaza. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Espero tu llamada.