martes, mayo 26, 2015

VIBRANTE JORNADA EN LA RUTA AL PICO LLERENES



23 de mayo de 2015

Teníamos planeado en el calendario el acudir al Alto Esla para hacer montaña por esta zona. Ya habíamos visitado el Yordas y las Peñas Pintas y hoy nos teníamos que acercar al corazón de la comarca de Cremenes para subir al segundo pico más alto de esta interesantísima zona. Así que volvemos a madrugar en dirección al puerto de Tarna. Lo subimos en tiempo record pero nos queda la inmensa extensión del pantano de Riaño (606 Km2). La vuelta lleva mucho tiempo porque el agua invade más de cinco valles principales y varios secundarios. Atravesamos un primer puente a la altura del Yordas y un segundo que lleva a la presa sobre el río Esla. Salimos a Las Salas. Ya estamos muy cerca.

Entramos al valle de Salamón, siguiendo al apacible río Dueñas que marca la dirección del angosto paso. Entramos en el GR-1 que por etapas discurre entre Ampurias (Gerona)  y Finisterre. A la entrada de Cigüera bajamos del autocar deseando estirar las piernas entumecidas después de tres horas y media de viaje. Empezamos nuestro circuito por el río Aviados en una zona cubierta por el soto de ribera y que va dando paso paulatinamente al hayedo de árboles delgados y muy juntos. El camino está bien marcado y  permite caminar a la sombra.  Una hora y media después llegamos a lo Alto del Puerto donde la alternativa va a cruzar, superados Los Escobalines, para bajar a Cigüera por el valle del Valelampo.

Los veinte que seguimos caminamos fuerte, monte arriba, muy desviados al suroeste, para encarar un collado. Los últimos recuestos se hacen duros. El calor aprieta algo. Las laderas están cubiertas de flores amarillas, el capilote o narciso de montaña. Pero ahí estamos con la gente lanzada a la conquista de las dos siguientes cumbres: La primera el pico Las Fuentes (1.777 m), hermosa cresta afilada. Si miramos al suroeste se ve clavado en el fondo de tres valles el pueblo de Reyero, adelantado de la gran masa de agua del otro gran pantano de León, el del Porma. En medio el Pico La Joya

Para pasar al Pico Llerenes hay que atravesar por la cara sur del pico por una especie de alto pasillo de caliza. Sin problemas. Es hermoso. Salimos al otro lado y todavía queda por ascender una pronunciada cuesta que recuerda mucho al roquedo de los Picos de Europa. No en vano llaman en León a todo esto El Parque Nacional de los Picos de Europa. Incluso hay que hacer varias breves trepadas. El grupo entero está en la cima. No hay buzón. Inventamos uno. Fotos hacia los Picos de Europa: el Occidental emergiendo, orgulloso, de la nube. En agosto subiremos por el Pamparroso.

Lia llega la última con gesto de dolor. Una gran contractura en la rodilla la obliga a tumbarse para recibir atención médica. Las manos de Beni hacen milagros. Las pastillas de Mabel también. Aunque la recuperación cuesta un buen rato que egoístamente aprovechamos para gozar de esta extraordinaria cumbre  que se abre a un montón de valles. En dirección de Lois, que no se ve, hay cuatro valles paralelos que caen todos al río Dueñas. Curiosa ordenación en este caos. Tenemos justo al lado las Peñas Pintas separadas a penas por una collada, la de Salamón. Al este la columna triangular del Espigüete y al oeste el gran triángulo del Susarón, dos manchas grises en este lío de roca y hierba. En el fondo del valle que surge directamente de la vertical donde estamos corre el río Anciles, en dirección a un pueblo que existió y que fue desalojado, vía militar, para llenar el pantano. (Atentos en el año 1987,  con Felipe González en el gobierno)

Valoramos que, de seguir la ruta prevista, el horario se nos va a disparar y vamos a llegar a Lois sin apenas tiempo para comer. Tendríamos que haberlo hecho arriba (apuntado para la próxima vez). Además la sufrida montañera, parece haberse recuperado pero no es cuestión de arriesgar más con una larguísima caminata de continuos subes y bajas.

Así que la decisión más oportuna es variar el itinerario buscando una bajada al valle de Salamón. Las caídas verticales de la cima hacia el oeste desaconsejan una bajada inmediata por lo que retrocedemos algo en la collada hasta encontrar una buena cuestona con inicio en una canaliza de roca que poco a poco nos acerca al fondo del valle. En la caseta refugio está esperando el grueso de la gente. El camino muy bien trazado ya no tiene pérdida alguna. Seguimos hasta La Fuente de Los Pastores. Llamamos al autocar para que nos recoja en Salamón. Dejaremos Lois para otra ocasión, porque la visita a este pueblo tiene gran interés.

Cuando llegamos a Salamón son las cuatro de la tarde. Una buena fuente nos refresca y alivia la sed. El autocar llega, nos cambiamos y a buscar un sitio donde comer. Alguien apunta Burón y acierta porque en el mesón Gure-Txoko estamos muy a gusto. Curiosa la presencia vasca en esta parte del León montañés.

Volvemos a casa muy felices por la ruta realizada, grandes vistas al horizonte. Esta zona de León es una maravilla. Pusimos falta a Fany pero es que nunca la felicidad es completa.

La última salida de agosto es la ascensión al Valdepino (1745 m). El trazado sigue en parte la senda del Arcediano desde Soto de Sajambre hasta Amieva. Nuestro amigo Miguel andará por Cangas corriendo la media maratón cuando pasemos por allí de vuelta.

FRESINES

NOTA: Cuando  cuelgo este escrito de FRESINES, me llega la triste noticia del fallecimiento del padre de Fifi y de Lia. Nuestro afecto para ellas y para su madre Rosa, su hermano Miguel y para toda la familia. Sabeis que en tos tristes momentos, la familia de LAS XANAS está con vosotros. Un fuerte abrazo.

jueves, mayo 21, 2015

HACEMOS “PIORNING” POR EL CUETO EL FRAILE EN MONASTERIO DE HERMO



16 de mayo de 2015

Siempre nos da pereza volver a Cangas del Narcea. Será por que las carreteras desde la térmica se hacen bastante pesadas. Hay quien piensa que son montañas muy monótonas, pandonas enclavadas en profundos valles. Pero no siempre es así. Además nuestra obligación, como grupo, es recorrerlo todo, hacer de Asturias nuestro particular “patio de mi casa”.

Así que con un día de sol radiante, nos encaminamos a Monasterio de Hermo. Un ensueño de carbayeda. Nos quedó el Canietxas para mejor ocasión. Algún año de estos. Nuestra meta hoy es el Cueto del Fraile. Para ahorrarnos cuatro kilómetros forzamos la marcha del autocar hasta el límite de la carretera. Lo primero es la crema solar que hoy el sol pega fuerte. Salimos caminando hacia el norte por la zona, encharcadísima, de las lagunillas de la Chauchina. Están preciosas. Las laderas de la montaña teñidas literalmente de morado de los piornos y amarillo de las escobas. Jota que siempre va atento al terreno, nos enseña una huella de oso impresa en el barro. La más perfecta que hayamos visto nunca.

Superada la laguna y sus numerosos regatillos que la alimentan nos enfrentamos al Cueto El Fraile por una pindiosa ladera que hay que subir entre piornos que empiezan a estar bravos. La consigna: “no despertar a los cachiparros…” Damos un amplio rodeo para subir por la collada despreciando el buen camino por el que subió Manuel. Igual es que sabe más que el GPS. Bueno, estamos arriba. El concejo de Cangas del Narcea en todas las direcciones posibles: Desde el cercano Cueto de Arbas, al puerto de Leitariegos,  los montes de Ibias, El Teso Mular, mi primera cima con este grupo, y tantos más. Atentos a la zona de Somiedo, el Cogollo de Cebolledo, por donde vamos a pasar la última semana de junio. También se ven bien el Cornón, el Cornín y la Pelada.

Bajamos al valle lagunar. Se impone una larga remontada por la pista hasta superar el collado lateral que nos acercaría al Caniellas. Dejamos por el camino dos bellas lagunas alimentadas por regatos que hacen sierpes entre la hierba. Una vez en lo alto hay que bajar para seguir la riega que alimentará al río Narcea. Diversificamos los caminos: la mayoría se va a las majadas de abajo en las que hay un par de buenos caseríos. Un grupillo más arriesgado, alentado por Ángel y respaldado por Javier, nos invita a tirarnos por una majada antigua que sigue un regato pequeño, la braña de la Filtrosa.

La travesía por esta vallina se convierte en una delicia. Primero las cabañas derruidas, luego el amplio espacio verde, luego la bajada por el bosque, el espectacular silencio. Javier comenta que parece que el Ayuntamiento de Cangas del Narcea “nos ha contratado para ir quitando telarañas”. Se supone que vamos a dar a la pista, ya en las inmediaciones de Gillón. Acabamos viendo su caída por la ladera de enfrente. Y a ella salimos, tras un breve rodeo. De allí a Gillón ya sólo hay que hacer un corto recorrido. Naturalmente llegamos los últimos, que este es el precio que hay que pagar por coger atajos.

Nos vamos a Penlés donde nos tratan estupendamente. Organizamos una comida en una larguísima mesa celebrando la magnificencia del día, nuestra reconciliación con este territorio que tiene rincones bellísimos en los que perderse es una condición para encontrarse. Pensarlo un poco y veréis que tiene sentido.

El sábado 23 tenemos una de las rutas más montañeras del año. Para ir preparando el intenso verano que nos espera tenemos una ruta que empezando en el lejano pueblo de Cigüera nos invitará a subir al Alto del Palo, Las traveseras, el Pico Las Fuentes, el Pico Llerenes, Los Escobalines y finalmente el pico Castaño, para bajar por el valle hasta Lois donde nos esperará el autocar y donde creemos que podremos comer. La ruta promete ser exigente y bellísima. Esta zona del alto Esla tiene muchísimos atractivos montañeros por descubrir.

Un aviso: estamos completando la lista de reserva para el Refugio de Collado Jermoso y quedan muy pocas plazas disponibles. Así que los interesados avisad cuanto antes. Iremos informando de la preparación de tan extraordinaria expedición por el Pamparroso. Mientras tanto, a ver si vamos cogiendo un poco de forma.

FRESINES

martes, mayo 12, 2015

NUESTRA VISITA A LAS TRES MARIAS: VOLVER A TREPAR ROCA ARRIBA



9 de mayo de 2015

Volvemos a la esencia de Las Xanas. Hace diez días la ruta de San Lorenzo a Castañeo del Monte, la ruta de las Brañas de la Asturias Central, y el sábado pasado volvimos a trepar usando pies y manos en el fiero ascenso a las Tres Marías.

Los lugareños llaman a estas cuatro impresionantes rocas LOS PICOS CALIZOS, nombre que le pega más que este recién inventado de las TRES MARIAS. Como ya es tradición en el grupo subimos desde el Brañillín al Cuito Negro en prácticamente media hora. Y es que el grupo está muy bien preparado para el verano que se nos hecha encima. Parte de este preparación fue el acercarnos por el nivelado cordal que  nos acercó a la trasera de la verticalísima cordillera.

Una vez en el pie de la misma, emprendimos una durilla subida por el recuesto norte de la collada entre Peña La Esquina y María del Corro.  Llegados a ella era casi imposible no subir esta modesta aunque agradecida cumbre llamada Peña La Esquina. El observador goza a la fuerza desde esta atalaya. Reconocemos picos conocidos y preguntamos por otros más desconocidos. En lontananza la pirámide que forma el Espigüete, con todos sus acólitos alrededor. Y en la cercanía, el Cellón, el Tres Concejos, el Estorbín, el Fontún… Nos juntamos arriba un numeroso grupo al que se van sumando los aventureros que  vienen del Pico la Brazosa.  En esa dirección tenemos la Barragana muy cercana y casi encima de la autopista la Bermeja. Un pico que destaca sobre manera en medio del verdor que rodea al pantano de Casares, es la curiosa silueta de la Peña Muezca que sobrevuela por encima de Viadangos.

Se está fenomenalmente bien en esta cima. Luce el sol, corre la brisa, la compañía es inmejorable, el paisaje abrumador. Pero bajamos. Queda mucho recorrido. Subimos la tercera de la tres por el Oeste, Maria de los Corros.

En la collada salimos por el Norte. La bajada es mala por lo vertical y además, se va retorciendo sobre la misma ladera. Lo que nos obliga a buscar un paso algo más bajo. Un buen descenso por una pradera herbosa, afortunadamente aterrazada para poner los pies con algo de seguridad. Luego un tubular descenso con buenos agarres facilita el paso a la collada.

Pasamos a la siguiente subida que parece dificilísima  que resulta ser una trepada sencilla y entretenida por el costillar del afilado monte. Estamos todos arriba de nuevo. Nueva foto. Y a volver a correr. Para bajar sin retroceder hay que buscarse la vida avanzando hacia el sur buscando el mejor corredor que luego nos deje rectificar al este. Hay un paso algo más delicado que se salva con un pequeño salto. A partir de aquí entramos en un aparatoso cañón de descenso por el que es muy fácil descender. Estamos en la siguiente colladina.

Nos aproximamos a la gris roca monolítica de El  PALERO.  Tiene una extraordinaria concavidad vertical en la que anidan los pájaros. Es un monte bellísimo. Vamos descendiendo por las continuas terrazas. Brotan arroyos nuevos de los abundantes neveros. Hay que evitar la roca mojada. Un grupillo nos está esperando en la vertical de Casares.  Unos pocos que se cansaron de tanta subida y bajada. Además, ya llevan tres…

Los demás se lanzaron canal arriba inventándose pasos nuevos. Los vemos llegar cuando estamos en las praderías que rodean la ermita de San Roque. Cuentan que hay algún paso algo aéreo pero que las descripciones exageran mucho y no es nada que este grupo no haya escalado multitud de veces.

Cuando llegamos a Casares, ¡oh sorpresa! El autocar se ha ido a aparcar a Cubillas de Arbás. El pueblo siguiente, mucho más habitado. Así que dos kilómetros de carretera que nos hacemos de propina. Vamos a comer en el Hotel Viejo. Resulta ser una gente muy agradable que ya nos tenían preparado el sitio. Nos dan toda clase de facilidades y organizamos una larga mesa  a la sombra en la terraza del restaurante. Volvemos a pecar con variados postres y en la sobremesa hay un grupo de mujeres de la zona llamado “Pilates” que están de sobremesa y baile. Las Xanas no podía faltar, aunque luego alguno lo pagó en forma de calambres al volver a Oviedo en el autocar.

Nos gustan mucho las tres Marías, Los PICOS CALIZOS. A pesar de que a su pretendida dureza nosotros la vamos a calificar como de grado medio. Estamos preparados para lo que se avecina y eso es lo importante. El sábado día 16 nuestra excursión se dirige a Monasterio de Hermo para acercarnos en el autocar hasta la laguna de la Tsautsina y desde aquel extraordinario paraje empezar la subida al Cueto el Fraile de 1875 metros, la mejor balconada de todo el occidente de Asturias. Luego bajaremos a Gillón. Ojalá tengamos un buen día de sol.

FRESINES

miércoles, mayo 06, 2015

LA CLÁSICA DE LAS XANAS: DESDE SAN LORENZO A CASTAÑEO DEL MONTE



2 de mayo de 2015

Esta ruta del Grupo Las Xanas  es parte consustancial del grupo. Lito me cuenta que la ha hecho seis veces. Una kilometrada a cuestas. Creo que una ruta que repetimos cada dos o tres años se merece una descripción detallada. Desde luego esta ruta tan larga como interesante debería tener un nombre propio, inventado por nosotros, que la diera dignidad. Podría bautizarse como LA GRAN RUTA DE LAS BRAÑAS DE LA ASTURIAS CENTRAL.

En el Alto de San Lorenzo (1349) a las nueve y cuarto. Recorrido por el GR-AS 101 en el tramo compartido con el Camino Real de la Mesa. Leyenda: “llamado de LA MESA por que Pelayo celebró su victoria sobre los moros a mesa y mantel en estos altos teverganos”. Dejamos a la derecha el P. La Granda (1554) y la Mirandiella (1579) con su enorme antena de telecomunicaciones. Algo más adelante pasamos bajo el Pico La Abeja (1482) y la extensa Sierra de La Verde.

Esta ruta de la Mesa fue parte de la Asturica Augusta que servía para sacar el mineral de Asturias hasta Portugal pasando por Astorga. Las últimas investigaciones confirman que la ruta de la Mesa formaba parte de la Ruta de la Plata hasta Badajoz y que fue reconstruida dos veces a lo largo de los siglos XVI y XVII.

Pasamos por la primera de las brañas, la de Mostachales que termina en el Cdo la Tartulla situado nada menos que a 1434 metros de altitud. Descendemos teniendo por la derecha un pequeño cordal de nombre la Verde con su cumbre más alta que tienen el mismo nombre y alcanza los 1516 m sobre el mar.

Entramos en la segunda majada del día: La de Cueiro, la mayor de todas. Pradería que da servicio a los tres concejos que la rodean. Hay por la zona enterramientos tumulares. El camino ha girado totalmente al este y preside todo el fondo del valle el Alto La Casa (1432) y sobremanera El Pico La Berza de 1454. La larga majada es deliciosa. Aunque tiene casi todas las cabañas por el suelo. Hoy, a primeros de mayo, sólo pasta un pequeño rebaño de caballos.  Un poco más adelante y más bajo que La Berza está el Pico Corona (1418).

En este punto un indicador del camino nos indica que el camino de la Mesa se desvía por la izquierda en dirección a Dolia y Belmonte. Por el frente de la marcha continua una vega curva, de apacible aspecto: Veiga El Práu con un cerro destacado por la derecha Sobrepeña (1331). Por la izquierda está el muy característico Pico Redondo (1413). La sobrevuelan un montón de buitres que han encontrado carnaza. En un bosquete de urcias y espinos dos ganaderos se están encargando de colgar a la res muerta seguramente para que la guardería pueda valorar los daños de las alimañas.

Cuarta gran pradería: Vicenturo. Escarpada bajo el pico Sumichadoriu (1414) y formada en sus inicios por dos dolinas seguidas. En la segunda está una cabaña y una boca de mina convertida en capilla por los pastores de Taja. Nos están esperando para hacer un pequeño y breve descanso y nuestra foto “de cima”. Llegar hasta aquí, a buen paso, nos ha llevado dos horas y media. El nombre de Vicenturo parece venir de la romana VI CENTURIA acampada en la zona para cuidar de la caballería de la Legión.

Para salir de Vicenturu tenemos que girar al noreste por debajo de El Cabezu (1315), dando a continuación a la Braña de Pedival en la que el camino trascurre bordeando un bosquete de acebo. Desde allí se ve perfectamente el parque eólico de Tineo, muy por detrás del Porcabezas.  Sigue la Veiga Cimera (la sexta) ya en tierras de Tameza.  En este nuevo valle la divisoria de concejos la marca El Cogollo con sus 1176 metros.  Desde aquel alto se ven en la lejanía los pueblos de Tolinas y Las Villas. 

Tras coger un atajo monte a través salimos a las Veigas a la carretera. Siguiéndola está esperando el autobús en la Casa Don Pablo. Unos pocos van a buscarlo. Los demás tiramos con fuerza  por el cerro Dalmián y  la guapa majada  Cubriellos (7ª), en ruinas,  hasta el Alto de Santiago (1242). Debajo, y antes de empezar los recuestos del Caldoveiro (1354) está la preciosa y hundida en una depresión Braña Fuexo (8ª) con tres cabañas en buen estado.

Segundo descanso. Subimos con fuerza el recuesto. Estamos en lo Alto de la Collada Tambaisna (1226) con una magnífica vista de los puertos de Marabio. Dejamos a la derecha El Obiu (1363) y el Atambu (1333). Salimos a una nueva pradería, superado el bosquete de espinos en la zona conocida como La Arena para entrar en otra nueva braña, Pradongo (9ª) que cuenta en sus varias revueltas primero con la laguna Tambaisna. Es el término de La Pata la Mula. Luego se pasa junto a varias lagunillas llamadas de La Barrera, alguna cercada y con abrevadero cercano.

Volvemos a hacer otra muy breve parada. Tenemos ante la vista una nueva campera, la de Piurices. El cordal de la izquierda es El Pedregal.  Dejamos hace poco detrás por la misma zona la famosa Cueva Llagar. En la nueva majada, que ahora recorremos, se ven dos pueblecitos a media ladera, que resultan ser Las Lleras y Sograndio.  En el fondo del valle del Trubia es El Gorrión el  gran protagonista, al dividir con su poderío el valle en dos partes. Todos los tonos del verde están aquí. Paisaje difícil de pintar si quieres ser fiel al modelo. Hace rato que estamos recorriendo las etapas 16 y 17 de la ruta 109, Asturias del interior, que también es un ramal del Camino de la Mesa, conocido como El Camino Francés.

El resto del camino es más bien monótono.  Procuramos buscar atajos que nos libren del pesado asfalto. Todo a base de subir y volver a bajar. Al final, cerca de Linares y sus Vegas de Linares tenemos que seguir a la fuerza la carretera. Allí las grandes camperas por las que hemos transcurrido se han ido convirtiendo en pequeños y cuidados prados en la falda del monte. El pueblo de Las Vegas de Linares está empastado bajo la Mortera de Vega Santiago.

Pasado Linares la carretera gira bruscamente comenzando un rápido descenso de doscientos diez metros. Llegamos a Castañeo del Monte. Ocho horas y veinte. 33,3 Km. En el GPS. Buena ruta, excelentes vistas, fresca agua en la fuente. En el bar nos esperan para comer. No nos hemos mojado. El día ha transcurrido de una manera excelente.

El día 9 volvemos a repetir la ruta que no pudimos completar el año pasado por la espesa niebla y el atenazador frío que chupamos en el Brañillin. Esta vez si que podremos con ella y las TRES MARIAS nos esperan.  El Grupo Las Xanas continúa pletórico de actividad. El sábado volveremos a patear juntos.

FRESINES