23 de
febrero de 2013
Siempre
es divertido que te amenacen con una gran catástrofe y que luego se descafeine
y se quede en unas nubecillas de poco rango. Mirad las fotos para creer lo que
digo. Algunos meteorólogos había que mandarles a estudiar otra vez por la
alarma que crean. El temporal de costa se quedo en unos manchones mansos de
agua y una brisa marina a ratos muy refrescante.
Empezamos
en Ribadesella, junto a la cueva de Tito Bustillo. Cruzamos el puente para
seguir la avenida llena de pintorescos chalets. Salimos de la villa por su
extremo más occidental a la carretera que lleva al faro. Pero al poco de
empezar una “trocha” abierta en el eucaliptal nos facilitó la caminata evitando
la fatigosa carretera.
La
senda va subiendo lentamente y acaba por salir a la carretera del faro. Nuestra
ruta lo deja de lado para seguir siempre al occidente cual peregrinos de San
Barandán. Eso sí, ahora por un rato
peregrinos de carretera. Vamos a seguir paralelos a la costa hasta Los Pinos,
un grupo de casas en donde tendremos que girar al norte. Hemo atravesado todo
el pedrero de Tereñes en donde están los mejores ejemplares de icnitas de toda
la costa española.
En la Punta de los Carreros tenemos la
suficiente perspectiva para ver la carretera de Santander y la autopista A-7,
que discurren bajo el manto blanco del Sueve.
Entramos
al antiguo camino de Santiago y sorteando por arriba los Dunares de Vega
bajamos a la playa. Es hermosa, muy abierta a las corrientes del Cantábrico.
Atravesamos el río Acebo por un moderno puente desde el que se pueden apreciar
los restos del antiguo puente medieval. El río a esta hora de la mañana va del
mar al interior, contra toda lógica. Se ve en la distancia todo el saliente de
Lastres.
En
el extremo oeste de la playa, entre rocas de cuarcita, muy deterioradas, llenas
de oquedades y salientes existe una charca grande, depósito de agua de las
explotaciones mineras de fluorita. La llaman la zona de la Piedra Colorada, y es tal
cual de este color. Los riachuelos bajan contaminados al paso por la mina Ana,
que visitamos hace años. Salimos de la playa por un buen camino que poco a poco
se va estrechando hasta converger en una terrible sucesión de escayos y barro.
Salimos
como podemos de este paso, todo con tal de no rectificar, si no, no seríamos el
Grupo Las Xanas. Nos ha llevado un tiempecito escapar de la vorágine del mar.
Llueve un poco. Escampa, hay rachas de viento muy frío. Vemos en la distancia
el campo de golf de Berbes. Tenemos que salir a la carretera por algún sitio.
Así que nos dedicamos a saltar alambradas, cómodas para el ganadero, pero no
siempre bien intencionadas ya que bastantes cierran literalmente el camino
tradicional. Protestamos por esta falta de respeto al caminante.
Salimos
por fin a la carretera. Este tramo ha sido bastante pesado. Salimos a la
carretera, escasa de tráfico. A unos cuatrocientos metros empieza otro tramo
del Camino de Santiago. Es mejor que la carretera más variado. Atravesamos el río La Regula para salir inmediatamente
después al Arenal de Morís. A partir de aquí nuestro transcurso es muy
agradable porque circulamos por prados muy verdes, bien preparados los pasos,
siempre cercanos al mar.
Recortamos
la Punta Escalar.
Salimos por las praderas a la Punta Melín Beciella
que divide en dos el arenal. La pequeña playa Beciella está batida por un
profundo oleaje de fondo. Un buen sitio para sentarse a contemplar.
Ahora por fin enfilamos la playa de la Espasa.
Ha comenzado a orbayar. Vamos por las seis horas de ruta,
aunque las paradas han sido generosas. Son curiosos los pequeños paneles
solares que hay en las lindes de la pradera. Serán para que las vacas puedan
leer por la noche…
El autocar de Jano nos está esperando
al final de la playa. Agradecidos. Por lo visto en La Isla no puede aparcar ningún tipo de
autocar. Pues ellos se lo pierden. Nosotros una vez secos, nos vamos a Colunga,
a Las Palmeras para repostar “gasolina” y otros líquidos. Tertulia y pronto
para casa que hay mucho que reflexionar con la que está cayendo en la calle.
Cambiamos de mes. En marzo nuestra
primera salida es para atacar La Peña Escrita y el
Pico Cotiellos que dejamos pendientes hace unos años. Empezamos en Tanes para
hacer todo el cordal y bajar a Rioseco por el Barranco de Anzo. Seguro que
podremos pisar nieve a gusto. Preparad el material.
FRESINES
