miércoles, marzo 27, 2013

EN LA PEÑA MOROS CON EXCELENTES VISTAS SOBRE MOREDA



23 de marzo de 2013

De vez en cuando viene bien una excursión montañera placentera, tranquila, sosegada y además corta. La paliza nos la dimos el sábado pasado. Este sábado queremos subir al pico Moros, una modesta altura, pero con vista a los dos valles: El Aller y su afluente el río Negro. Esta sierra de Mayaín separa las aguas. Vamos a subirla.

Arrancamos en Nembra, en el lugar de La Corralada, subiendo la primero carretera y luego buena pista hasta llegar al término del Cabañón. Vamos subiendo las dos revueltas en amplias lazadas de comodísimo paseo. No nos esforzamos, hoy todo va a paso tranquilo. Una construcción de madera llama nuestra atención: tiene una buena puerta metálica de seguridad, pero los laterales son palanqueras en algunos sitios, en otros ni siquiera eso. En algún momento dejamos la pista principal que forma la llamada Ruta de las Fuentes. Pasando por Los Heros ya estamos prácticamente arriba.

Superando el pequeño recuesto llegamos a la cruz y vértice geodésico. La vista muy buena hacia los dos valles. El aprovechamiento humano de la llanera es máximo. Hay en la cumbre algunas rocas grabadas con trisqueles, caras… Se ha levantado un vientecillo desagradable. Si bajáramos hasta las antenas tendríamos una salida directa a la ermita San Antonio. Pero nuestra previsión es introducirnos por el bosque.

Bajamos por la pista. Nos adelanta una legión de corredores de montaña que están entrenando para alguna prueba. Suben charlando mientras corren ladera arriba. Están bastantes sobrados. La pista desciende lentamente hasta llegar a una gran cabaña. A partir de aquí se va convirtiendo en sendero. Este se introduce por el bosque para salir a Fresnaza. En esta aldea notable nos encontramos un hórreo tipo beyusco, el único del Aller. Las casas abundan en maderas talladas.

A la salida de esta aldea hay una casa que marca un buen camino a su derecha. Lo seguimos entrando al desnudo bosque. Nos hemos equivocado en la elección. El camino verdadero está unos cuarenta metros más arriba. También hay otro paralelo que discurre más abajo de donde estamos. Ya no hay más remedio que buscar las sendas de los animales y seguir ascendiendo levemente para encontrar el camino que nos estaba esperando a la altura de una cabaña. El viejo dicho de Manolo: donde hay cabaña hay salida. El camino algo embarrado y también resbaladizo. No muy del gusto de la sección infantil que hoy nos acompaña.

Bajando continuamente llegamos a Llaneras de Arriba. Hemos flanqueado la sierra Enmedio. Conectamos con la carretera que, atravesando el puente, nos deja en la estación de Piñeres. Unos obreros están trabajando para contener el inmenso argayo que amenaza con tirar toda la ladera. Son las dos de la tarde. Nunca hemos llegado tan pronto. Pero la ruta gastronómica de hoy justifica esta prontitud. Nos espera una buena cuchipanda que haría resucitar a Carpanta. Notables los cachopinos de patata, excelente el rabo guisado, sensacional el cachopo de lenguado. Y los variados postres… Vaya hoy me temo que no cenamos. El bar Casa Menéndez nunca nos defrauda.

El Sábado Santo también tenemos ruta. Esta vez bajamos hacia Boal pasando Navia. Nos detendremos en Castanedo para subir al Gargalois de 1.165 m para volver a coger el autocar en Valdedo, unos setecientos metros más abajo. Para el monte nunca hay vacaciones en el Grupo Las Xanas.

FRESINES

miércoles, marzo 20, 2013

INVERNAL DE LAS XANAS EN EL GUANALÓN: SACAMOS NOTA



16 de marzo de 2013

Hay días en los que percibes en el ambiente un algo especial. Hoy salimos al monte calculando cuanta nieve podremos encontrar. ¿Se podrá subir a la cima? ¿Nos respetará la adversa meteorología? Las Xanas no se asusta con estas pequeñeces y tira siempre camino adelante. Las diez de la mañana en Soto de Lorío. Subimos por la pista en la que está prohibido sacar madera cuando llueve, seguramente para no estropear la pista. Esta es buena, sube tendida y calmadamente. Poco a poco vamos encontrando más y más charcos de nieve que está “aguarona” como algunos centollos. Mala de andar, poco firme.

En los mapas este itinerario figura como “el camino de Guanalón”. Así que hacia allí nos dirigimos. Como los mapas no están muy actualizados la realidad se impone: la pista sigue prácticamente hasta la Huella Carbaya a 964 metros. Hora y cuarto hasta aquí. No hace frío ninguno. La cosa pinta bien.

Dejamos la buena pista que continua a las cabañas meridionales de la Peña Llorío. (¿Recordáis que dura ruta hicimos?). Nosotros con el objetivo a la vista rodeamos por el bosque el bloque grandioso del Guanalón. La nieve lo cubre todo. Está más consistente. El bosque blanco y verde. Los prados circundantes al Condado de un verde espectacular. Tres cuartos de hora más para llegar a la Huella Rovieya a 1023 metros. Parada. Cálculo. Hay muchísima nieve en la ladera. Nuestro guía de hoy es Enrique un montañero de Soto de Agües que nos ha acompañado varias veces. Según Enrique la única posibilidad de subir es por esta arista sur tan “crespa”. Milio se lanza detrás a probar.

Yo pienso en algunos veteranos y planteo rodear el pico por el flanco este para atacarlo por la subida normal. Me repiten varias veces que hay muchísima nieve en esta ladera. Vaya. Nadie protesta mucho, voy a insistir, pues me conozco la película, cuando arrancan a subir Gripi, Lía, Tere, Isa y Rosi. Bien por las chicas, no tienen miedo a nada. No hay alternativa todos para uno y cada uno a subir como puede. El primer tramo es muy complicado con altos escalones y piedras nidias y abombadas. Nos ayudamos en esta primera escalada. Sin guantes se te quedan las manos moradas en un momento. La roca corta de frío.

Seguimos en diagonal por encima del profundo precipicio al que nos vamos asomando en sucesivas ventanas. La nieve es una bendición porque tapa los escayos. Los pocos que gallardos asoman, son un buen asidero para auparse una vez más. Por la huella cubre unos veinte centímetros, pero si tienes la osadía o la mala fortuna de salirte de ella puedes enterrar la pierna entera. La diagonal que nos han trazado es perfecta. Tiene pasos no muy complicados pero muy aéreos en los que hayn que evitar los resbalones. Cuando estamos casi enfrente del Cogollu un ruido sordo, denso, continuo acapara el inmenso silencio. Un pequeño alud de piedras y nieve ha descargado por una canal del Cogollupe. Otra cosa a valorar hoy: el riesgo de aludes es grande y nuestra propia marcha puede provocar un corte en la pala de nieve.

Ya cerca del pico buscamos el paso más fácil evitando los peligrosísimos hoyos que jalonan toda la crestería. Un último paso complicado nos lo facilita Enrique con una cinta para poder salvar un desnivel fuerte y cortado. Un detalle que se agradece. Llegamos a la cumbre. La gente que espera se desespera porque hace bastante frío. Estamos rodeados de cumbres nevadas. Hay muchísima nieve hacia Mea y el Retriñón. El sol brilla en los lejanos Picos de la Liebre. El Cullargayos es una inmensa pala de nieve intocada. La peña Llagos delante: en ella estuvimos hace un mes. La Xamoca marca el límite con Caso, en donde asoman el Vízcares y el Maoño. Tenemos una vista esplendorosa. Ha sido dura la subida. Los lentos tardamos cerca de dos horas. Nos tenemos que enfrentar a la bajada, así que hacemos fotos rápidamente para iniciar un trepidante descenso en una muy espesa capa de nieve.

Las chicas van rompiendo delante. La mejor opción es una diagonal por el oeste para evitar los afloramientos de roca que rodean la cumbre. Algunos pasos resbalan y hay que hacer fuerza con el bastón para evitar deslizarse. La nieve ayuda porque frena bastante. Cuando la ladera empieza a llanear es un alivio. Nos esperan un rato en la majada de Navarín, unos cuatrocientos metros más abajo. Se cansan de esperar porque a pié quieto no hay quien pare. Ha amagado un par de veces el granizo.

Ya en la majada estamos en terreno más que conocido. No hay marcas de animales ni de personas. Salimos por el buen camino que a ratos es torrentera. Vamos por las cabañas de Prieta, ahora a buen paso porque la bajada a Soto nos va a llevar un tiempo. Conectamos con la empinada pista encharcada de nieve y agua. Ya podemos descender más rápido. Se ve el pueblo de Soto a lo lejos y, muy marcada, la pista del Alba. Desembocamos en ella antes de la piscifactoria. Esta instalación es un rugido de mil cascadas de agua que desbordan en los vasos inferiores. Empieza a llover. Llegamos a Soto de Agües. Nuestro amigo Javier Prendes está en una terraza acompañado con un buen perro. Nos cuenta que un alud en las foces de Llaímo les impidió el paso.

Nos cambiamos en el aparcamiento. Casi siete horas de camino, para una ruta que lleva unas cuatro horas y media. La nieve ha hecho su labor y estamos cansados. Esta noche más de uno tendrá los típicos calambres en los abductores. Pero estamos muy felices. Ha sido nuestra cuarta salida en nieve. Pero hoy estaba ideal. Ni calor ni frío, buena para andar. Hemos realizado una invernal dura, exigente y preciosa. Además el grupo entero subió a la cima. Me dicen desde Turón que somos un grupo muy bregado. Debe ser verdad. Yo tengo la sensación de que hemos realizado el rutón del año. (Lo siento por los que querían la alternativa, aunque también es verdad que a la postre estaban más que orgullosos de la hazaña realizada, como si fueran jóvenes…)

Subimos a comer a Casa Linares. Todo el comedor para nosotros. Traemos hambre de lobos. La gente está muy contenta. Encima nos respetó la lluvia. Lo dicho: Las Xanas, doctores en bajadas, sobresaliente en invernales. Un orgullo de grupo.

El día 23 tenemos un agradable paseo para subir al Cuetu Moros, encima de Moreda, subiendo desde Nembra y bajando a Piñeres, donde nos esperará una muy buena pitanza en Casa Menendez. Ojalá la nieve dure.

FRESINES

jueves, marzo 14, 2013

UNA RUTA A LA REBATINA POR REDES: LA PEÑA EL CASAR (EN PRINCIPIO)



9 de Marzo de 2,013

Para este sábado teníamos ruta a la Peña el Casar y logramos un buen grupo de participantes, pero en la foto de cumbre aparecen unos pocos nada más. No es que se rajasen muchos, no. El tema fue otro y paso a relataros.

Salimos de Oviedo con el autocar lleno, 29 participantes y con buenas perspectivas en lo concerniente a la climatología. De hecho, ya desde bien temprano, el cielo aparecía limpio, casi sin nubes. La parada para el desayuno la hacemos en el bar Linares de Abantro, donde somos ya bien conocidos.

Poco mas allá de la Cueva Deboyu, Monumento Natural de origen kárstico, en el que el Río Nalón orada la roca y la atraviesa en sus 200 metros de espesor, pues poco más allá como digo, en el aparcamiento de la parrilla Mesón la Cueva Deboyu, comenzamos nuestra andadura a la sombra y con baja temperatura.

Por la carretera, con dirección este, cogemos el primer desvío a la derecha tras atravesar un puente sobre el Reguero La Viciella, para continuar camino ahora hacia el sur. Se trata de una pista minera que daba servicio a la Mina de Les Llanes, cuyos restos vemos a nuestra izquierda. A la altura del cargadero de la abandonada mina, también nosotros abandonamos la pista por un desvío a la derecha, para continuar, siempre en ascenso, al sur. Luego a la altura de la mina, volvemos a la pista que habíamos abandonado que da un rodeo.

Es un bonito camino junto al río que baja cantarín. El cerrado desfiladero no permite la entrada de los rayos del sol, lo que hace que el ambiente sea frío pero aún así, lo pindio de la pista nos hace sudar de lo lindo. Es un camino empedrado con continuos recuestos entre una espesa vegetación arbórea.

Atravesamos una portilla metálica que estaba abierta y enseguida alcanzamos las diseminadas cabañas de La Biciella y con ellas los primeros rayos del sol. El valle se abre y las praderas cambian el paisaje. Hacemos un alto para agruparnos y vemos a la izquierda nuestro objetivo, la Peña el Casar y un sendero que zigzaguea con rumbo al Collado Incós. Nosotros decidimos hacer el camino largo, la ruta se haría demasiado corta por el atajo.

Seguimos subiendo por un sendero que serpentea entre las cabañas y enseguida comenzamos a pisar las primeras nieves. Es un ascenso durillo que nos deposita en los Collaos de Braña donde el paisaje aún se abre más, dando vista a la preciosa valla de La Felguerina, cuyas casas vemos más abajo. Las nevadas crestas del Retriñón, el Arco, La Frayada y Peña blanca, cierran el valle. El paisaje es precioso.

Nuestro rumbo cambia ligeramente a sureste, siguiendo una buena pista entre prados y cabañas. La más alta y más grande, con fuente, paneles solares, gallinas y perros, parece estar habitada. No vimos a nadie, pero hasta tenía ropa tendida y un barco artesanal de juguete en la fuente. Posiblemente hasta hay niños.

El sendero va girando a la izquierda, buscando la Collaina, lugar al que debemos regresar tras la ascensión a la cumbre del día: La Conyonada de 1.415 metros. De La Collaina solo nos resta crestear por las verdes lomeras hasta el Collado Incós, para comenzar la ascensión a la cresta del Casar.

Y aquí empiezan las cosas. Hay un pequeño grupo que camina más rápido que el resto y que dieron aviso que se adelantan para hacer primero el Pico Cuervo que estamos contemplando a nuestra derecha, con una buena pala de nieve. Hay otro grupo, que caminan más despacio y que han decidido no subir al pico. Se acercarán al Collado Incós y darán la vuelta rumbo a Belerda. El grupo restante, 16, seguimos la ascensión por los repechos de la cara sur de la Peña el Casar, siguiendo los jitos que señalizan un precario sendero entre la caliza. En menos de media hora estábamos en la cumbre señalada, pero solo 13 de los que subíamos, ya que el resto, más rápidos, siguieron cresteando toda la peña hasta su extremo norte. Les esperamos para hacer la foto, pero el frío intenso que transportaba la brisa que corría, nos obligó a abandonar la espera y comenzar el descenso. Por eso en la foto solo salen 12 (el 13 es el fotógrafo).

Ya bajando nos alcanzaron los que siguieron más allá y por el camino, en dirección contraria, subiendo, nos cruzamos con otras dos de las más rápidas que venían del Cuervo. El resto siguieron camino a la conquista de cumbres más lejanas. Luego nos enteraríamos que se fueron hasta el Visu La Grande. Sin comentarios.

Descenso sin problemas hasta La Collaina y de aquí, por la pista que baja en dirección este por el Valle de Quixaorio hacia Belerda. Belerda, no Soto, ya que previamente también se había cambiado este destino previsto en el calendario. No se si para el próximo año merecerá la pena hacer calendario.

La pista de Belerda no tiene pérdida y en menos de una hora llegamos al pueblo, contemplando preciosas vistas del Maciedome que en todo tiempo tenemos enfrente.

Para el próximo sábado tenemos nuevamente ruta por Redes. Partiremos de El Condado, por el valle del Río Soto, para ascender al Pico Guanalón de 1.230 metros, descendiendo después a la otra vertiente para finalizar la ruta en Soto de Agues. La ruta tiene una duración aproximada de 7 horas, para una distancia de 12 kilómetros y un desnivel acumulado de 911 metros. Creo que pisaremos nieve y espero que no nos llueva demasiado.

JAFPA

martes, marzo 05, 2013

MARAVILLOSA RUTA DE NIEVE Y SOL SUBIENDO AL COTIELLOS



2 de marzo de 2013

Un regalo de día. Cielo azul, aire fresco, buena temperatura. A medida que vamos llegando a Rioseco se ve más y más nieve. El cordal de Les Crespes está bien cargado. Un todavía vacilante rayo de sol comienza a deshelar la pradera.  La primera subida desde Tanes es delicada por las placas de hielo en las cuestas de hormigón. Vamos pasando toda la tropa, numerosa por cierto, que hoy el autocar viene lleno.

Pasamos por encima de las cabañas de Miyares. La pista, ahora ya de tierra, es buena y llega a un curioso cobertizo en el que convergen las dos sendas que empiezan en Tanes. Vamos hace rato pisando nieve, cada vez más abundante. Unos veinte centímetros. Está en muy buen estado, ideal para caminar. Llegamos al Collado Puiciellu ya sobrevolando todo el valle. La primera postal del día se puede sacar desde este alto: en primer término el embalse, por encima el pueblecito de Villamorey, más arriba praderas intensamente verdes y culminándolo todo el Faltiñoso y sus encrespados acompañantes resplandeciendo de blancura primaveral. ¿Quien dijo que esto se parecía a Suiza? Igual es al revés y todo.

La Escrita es el mogote picudo que tenemos al oeste. Su subida es fácil. La nieve lo complica todo un poco, pero dos voluntariosos huelleros se prestan a facilitarnos el camino. En unos veinte minutos estamos en la cima. La cantidad de picos que se ven es inconmensurable. Tenemos toda la cordillera desde el Torres hasta el Canto del Oso, el Retriñón, el Cuyargayos donde hay gente esquiando, el Guanalón, Peña Mea, toda la sierra del Aramo. Y en la cara este El Vízcares, Faceu, Maoño… Una auténtica pasada. El sol brilla en multitud de laderas orientadas al este. El cielo está limpio como hace tiempo que no veíamos.

Al bajar seguimos una pista ascendente de cara siempre a las cabañas de Espines que vemos al fondo. Vaya cabañas. Un “petit hotel”, acogedor. Nos quedaríamos con gusto. Pasado el collado Braniellos giramos levemente al noroeste para llegar a la Campa Espines. Breve parada. El personal tiene muchas ganas de caminar fuerte. Apenas los retenemos. Desde este agradable collado, curiosamente más alto que la cumbre a la que vamos a subir, descendemos por las praderas, dejando a nuestra derecha un buen camino muriado.

Acabamos volviendo al redil, que para algo se inventaron los caminos. La subida al Cotiellos no tiene más misterio. Es fácil y rápida. Apenas cabemos en la estrecha cumbre. A un lao tenemos Casu y al otro Sobrescobiu. La fachada norte de este picachón cónico es el profundo barranco d’Anzó. La ladera es muy empinada y la nieve mucha, mejor rodeamos por El Moyón.

El camino del barranco nos saca directamente a la carretera. Pero luego hay que remontar esta hasta Rioseco y la carretera siempre es dura. Así que buscamos el empalme con el Camino Real, buen camino, empredrado a tramos, embarrado en otros por el abundante ganado, que poco a poco nos va dejando en el fondo del valle. Vamos rodeando el pico Gamonal, otro de los grandes de la zona. El camino antiguo a Rioseco tiene unos miradores de primera categoría sobre los dos embalses y sus presas. A la altura del pueblo cortamos por las caleyas para ir a caer al aparcamiento junto a la Casa de Cultura. Son las cuatro. Empleamos seis horas en esta ruta de cuatro, pero las dos horas de contemplación las damos por muy bien empleadas y más teniendo en cuenta el maravilloso regalo del sol, que a los que hemos sido imprudentes, nos ha puesto como cangrejillos colorados.

Nos llevan a La Pumarada, en el Condado. Bien como siempre. A nuestro aire, con nuestros cancios, recordando a Senén en aquella tarde memorable, en la que ya tocado, se emocionó cantando con nosotros una asturianada de aquellas que le subían la moral.  Mientras estamos en estas cosas ganó el Real Madrid que siempre es cosa buena para… los aficionados del Madrid. Pero el día fue de tal categoría que hasta pasamos de fútbol. Nuestro deporte es mejor, más compartido y disfrutón. Como dice Edurne Pasabén “nuestro objetivo es subir una montaña, pasarlo bien y nada más”.

El día 9 de este mes y ya en plena recta de la primavera que va llegando el grupo Las Xanas sube al Pico del Casar, interesantísima peña que cierra el valle del Nalón por su parte septentrional. Partiremos de la Cueva Deboyu, oquedad natural, estrechísima foz, declarada monumento natural. El final de ruta será en el pueblo de Soto, tras bajar por el Collado Lincos.

FRESINES