Tras la fabulosa mojadura del
pasado sábado, por tierras de Cangas del Narcea, hoy nos espera un buen día de
sol, al decir de los "hombres del tiempo". En realidad... se pasaron.
Quedamos completamente secos tras
la sesión de sol del día, pero vamos al lio. La ruta la comenzamos en Collanzo,
después de dar buena cuenta del desayuno en Casa Menéndez, en Piñeres, donde
también nos esperan para comer. Al final del pueblo parte una carretera que en
ascenso se dirige primero a Santibañez de La Fuente y posteriormente a La
Fuente, tras pasar por el Miraor la Pandiecha, con unas estupendas vistas de
San Isidro y de los valles de Cardeo, Braña y Mera.
El camino serpentea entre las casas
de los dos pueblos mencionados, pudiendo contemplar buenas casas y bonitos y
antiguos hórreos, algunos de ellos decorados
con bajorrelieves y pinturas. Un cómodo y entretenido paseo a pesar de lo
pindio del mismo.
Tras pasar por La Fuente, la
carretera se convierte en pista de buena rodada, que sigue ascendiendo hasta
una curva a la derecha de la que se desprende un camino de frente o ligeramente
a la izquierda, señalizado en un árbol con un aspa, de no continuidad, correspondiente
al PR que estábamos siguiendo. Ese es precisamente nuestro camino. Se trata del
camino antiguo a la Colladiella o la Cochá Cuartes, a la que también llega la
pista dando un amplio rodeo. Además, nuestro primer objetivo, la Peña
Solengues, se encuentra a la izquierda de la Colladiella, en el sentido de la
marcha.
Tomamos el camino empedrado y con
mucha maleza arrollada por las lluvias de la pasada semana, que sube sin
descanso encerrado entre árboles. Dura ascensión y calurosa. Hace mucho calor a
pesar de que por el momento no nos da el sol, pero vamos encerrados y sin
ventilación. Algunas cabañas casi tapadas por la espesura, jalonan el sendero. Salen
algunos caminos secundarios a izquierda y derecha, pero nosotros seguimos
defrente y siempre en ascenso.
Llegamos a Noales, una pradera
con una bonita cabaña, donde el camino hace una curva a la izquierda para pasar
tras ella, permitiéndonos contemplar una estupenda vista de la zona del Puerto
de Piedrafita, con las cumbres nevadas. Poco más arriba llegamos a Barreos, una
pradería pindia en la que hay una buena cabaña arriba a la derecha, hacia la
que vamos buscando el camino más cómodo, que no existe. Cruzamos el cierre de
la finca junto a la cabaña y por la pista a la izquierda, seguimos hasta el
contiguo Collado La Teya.
Una nueva bifurcación. La pista
continúa a la derecha y nosotros nuevamente nos vamos a la izquierda para al
poco abandonar la pista y comenzar a ascender por entre las cotoyas, dirigiéndonos
al collado que vemos arriba, justo al lado de la mole caliza que forma la Peña
Solengues. Hay un senderillo que nos va subiendo poco a poco hasta depositarnos
junto a la peña, en una zona herbosa que venimos viendo ya desde abajo.
Siguiendo por esa zona al oeste alcanzamos unas espineras y aquí no nos queda
más remedio que continuar a la derecha trepando por la peña, ya que no hay
continuidad, si no un abismo.
La trepada no es complicada y
tampoco larga. Pronto nos aupamos a lo alto de la peña en la que hay una buena
zona de descanso al oeste. Las vistas son estupendas a todos lados. Por el
norte tenemos casi al alcance de la mano, las Peñas Negras, compañeras
inseparables de Peña Mea que queda tras ellas, pero si que podemos ver el Ojo
de Buey de su subida desde la Collada Pelúgano. Pronto las visitaremos. Al
oeste vemos la Peña el Traveseu que visitamos en Diciembre pasado para dejar
nuestro Belén de Cumbres, y un poco más al oeste, la alargada silueta del Aramo
con toda su cumbrera cubierta de nieve. Al oeste de las Peñas Negras, después
de pasar los altos de La Pandiella, aparece La Forcada y más a la derecha el
Pico Cuchu, que también nos está esperando.
Cambiando radicalmente de
posición y mirando ahora al sur, por la izquierda destaca la altiva cumbre del
Torres y su contigua el Valverde. Luego, siguiendo a la derecha, el imponente
Toneo, La Loma, La Verde, El Fuentes, Pico del Oso, Nogales, el Jeje, la
Cabritera, las Foces del Pino, Peña Redonda, continuando por el cordal de Piedrafita
con La Laguna y uniendose a la zona del Esturbin y de Pajares, para pasar a las
Ubiñas y finalizar en los montes de Somiedo.
Una basta panorámica que unida a
la bondad del día, nos mantuvo en la cumbre un buen rato de contemplación. Pero
hay que seguir y tras cubrir la tarjeta y hacer la foto de rigor, emprendimos
el descenso por el mismo sitio por el que subimos, aunque no todos, pues
algunos destreparon por la cara este de la peña.
Evitando los muros rocosos que
nos separan de nuestro siguiente objetivo, nos acercamos a la caliza del Naval,
subiéndolo por su cara oeste que presenta buenos pasos y agarraderos. Nos
aupamos así a la estrecha y carcomida cumbre, donde las vistas vuelven a ser
las mismas y tras cubrir la tarjeta iniciamos el descenso aprovechando una vira
y una canaluca por la que fácilmente alcanzamos la base. Luego, adentrándonos
en un bosque de fayas, encontramos un sendero que nos llevó a La Colladiella,
donde nos esperaba el resto del grupo que no había subido al pico.
Seguimos la pista al noroeste y
ya sin pérdida y sin desviarnos hacia ningún lado, descendimos al encuentro de
nuestro destino en Pelugano, apurados por un sol incesante que acabó con nuestras
fuerzas e hizo que nosotros acabásemos casi con las existencias de cerveza en
el bar del pueblo.
Aunque no todos bajamos por la
pista, tal como estaba previsto. Hubo un pequeño grupo, los de siempre, que
hicieron el descenso de la cabra y pusieron una vez más la nota discordante,
arriesgando gratuitamente en una ruta sin dificultades. Esperemos que estas
variantes no nos traigan nunca disgustos de otra índole.
Para el próximo sábado la ruta es
en Redes y los objetivos son La Peña Busllar o Tejeira y el Cabezu o Trapa.
Inicio en la Collada de Arnicio y tras unos 11 kilómetros se finalizará en
Abantro, donde espera un reparador guiso de jabalí. La ruta es de unas 4 o 5
horas, con lo que se puede disfrutar de ella si el tiempo acompaña.
Para este ruta y para la
siguiente en la costa de Lastres, correrá Fernando con la labor de apuntar a la
gente, así que no llaméis a Peña que no estará operativo. Que lo paséis muy
bien.
JAFPA