lunes, junio 25, 2007

¡AL MENOS VIMOS EL PICU!

Ni las predicciones meteorológicas están con nosotros. Todo presagiaba que tendríamos un buen día de monte y no fue así. Ya a la salida de Oviedo y a pesar de lo temprano de la hora para hacerse una composición de cómo evolucionaría el tiempo, no nos las prometíamos muy felices. El cielo encapotado y sin un resquicio que nos hiciese albergar esperanzas. Llegamos a Arriondas y todo seguía igual. Algunos pensábamos que no se podrían equivocar tanto, pero al pasar por la zona del Pozo la Oración y no ver al Picu, hasta los más animosos perdimos las esperanzas.

En Poncebos comprobamos con tristeza que las nubes ocupaban la parte alta de la Canal de las Bobias y así y todo, y a pesar de las reticencias de algunos, iniciamos la ascensión por la carretera con rumbo a Camarmeña. Traspasamos el pueblo y continuamos por un marcado sendero, siempre en ascenso, que al principio va pegado a la peña. Alcanzamos la cabaña de Esmenadorio y tras rebasarla, la canal se estrecha un poco y el camino se va centrando en ella hasta alcanzar las cabañas de Pan de Espines, donde pasa al margen izquierdo para volver nuevamente a la derecha para pasar por la canal de ese lado a la Vega de la Bobia, desde la que ya por praderas, alcanzamos la Majada de Ondón.

La niebla fue subiendo con nosotros y seguimos teniéndola sobre nuestras cabezas, con lo que las vistas hacia el Cuetón, nuestro objetivo, son nulas. ¿Y que decir delas que tanto ansiamos, en el otro margen del Río Cares? ¿Dónde está el Urriellu? Una espesa capa de niebla cubre la Canal del Tejo por encima de las casas del pueblo de Bulnes, con lo que la ansiada figura del Picu se encuentra solamente en nuestra memoria.

Por un momento nos pareció que comenzaba a clarear y en vista que el camino al este de la majada y buscando la Raxuca, estaba muy marcado, nos decidimos a seguirlo para intentar coronar en el Cuetón. Pero pronto nuestras esperanzas se truncaron. La niebla no disminuyó, más bien aumentó y no hubo más remedio que volver por donde habíamos venido.

Nuevamente en Ondón y mientras que dábamos cuenta de unos frutos secos y una botella de vino, se asomó por un momento la cumbre del Urriellu, junto a Los Albos y la zona del Torrecerredo. Pero tras de nosotros la niebla se hacía fuerte en las paredes del Cuetón. Iniciamos el descenso nuevamente por la Canal de Las Bobias y comenzamos a tener más y más vistas de lo que teníamos frente a nosotros. Se abrió una ventana y en el fuerte descenso, pudimos contemplar la inconfundible figura del Urriellu, que nos acompañó en todo el resto del recorrido.

A pesar de todo, en la zona del Cuetón las nubes permanecieron durante todo el tiempo.

Para el próximo sábado tenemos cambio de ruta. Cambio que también haré en el calendario y en la descripción de las rutas. Recabando información sobre la ruta de la Foz de Saolla, nos recomendaron que no la hiciésemos en esta época, pues nos podíamos encontrar con dificultades a la hora de atravesar el río, debido a lo mucho que llovió en esta pasada primavera.

Por ello decidimos posponerla hasta el día 8 de setiembre, con lo que la ruta programada para ese día, a la Rapaina y la Rapaona, la haremos el próximo sábado día 30 de junio. La hora de salida no se cambia y será a las 7 de San Andrés. La ruta será la siguiente:

Puente Wamba (1.450 m) – Raya Acebal (1.30 m) – Collado de las Agujas (1.42 m) – Peña del Viento (2.000 m) – Collado de las Agujas (1.842 m) – La Rapaina (2.022 m) – La Rapaona (1.975 m) – Collada Mullía (1.850 m) – Laguna Negra (1.790 m) – Isoba (1.375 m)

Seguramente que llevaremos el autocar de 21 plazas, ya que de momento solo cuento con trece inscritos, así que si tenéis pensado hacer esta fácil ruta, no dejéis para muy tarde el aviso u os quedaréis sin sitio. Espero vuestras llamadas.

lunes, junio 18, 2007

UNA BUENA RUTA POR ANDARA Y LA LIÉBANA

El sábado pudimos cumplir con otra de las rutas que nos quedaron en el tintero el año pasado por causas climatológicas. Tampoco presagiaban buen tiempo, pero esa alianza que parece que ahora estamos teniendo con el tiempo, nos permitió disfrutar de una bonita ruta.

El grupo cada día camina mejor y como prueba, las tres horas justas que tardaron los últimos en hacer cumbre en el San Carlos. Salimos de El Jitu de Escarandi con la pista llena por otro grupo de andarines que nos precedió en la llegada al punto de partida. Era un rosario interminable de caminantes pista arriba. En una hora nos plantamos en las inmediaciones del Casetón de Andara y enfilamos el sendero que nos subiría al Collado Aldea. De aquí al Collado Tresmancondiu, fue un suspiro y a continuación la inevitable pérdida de altura para acceder a las Vegas de Andará, que en esta ocasión estaban preciosas, con un poco visto manto verde. El día se estaba comportando y a pesar de las nubes que no paraban, el cielo mantenía unos buenos retazos de azul.

Tras un pequeño descanso para reponer fuerza y agua, en la Fuente la Escalera o de Odriozola, iniciamos el último ascenso por la serpenteante antigua pista minera. Carrete, Mariano y Ángel habían apretado el paso ya en la salida, para poder hacer antes la Samelar y cuando estábamos llegando al Collado de San Carlos, bajaban ellos a nuestro encuentro. Como decía más arriba, tras tres horas de marcha, alcanzamos la cumbre del San Carlos o Sagrado Corazón, merced a una imagen instalada en la cumbre allá por el año 1900. En esta cumbre se celebra una romería todos los años acabados en cinco o en cero, y los romeros ascienden por la Canal de San Carlos.

Tras un descanso para reponer fuerzas y hacer las fotos de rigor, emprendimos el descenso al collado con unas amenazantes nubes ya sobre nuestras cabezas. La canal de San Carlos es un amplio callejón de piedras sueltas pero con un sendero muy practicable aunque algo resbaladizo a causa de la arenilla que lo forma. El sábado los restos de un nevero ocupaban el centro de la canal por donde baja el sendero, lo que nos obligó a hacer una pequeña travesía sobre la nieve, con un susto cuando Isa perdió pie y comenzó a deslizarse nevero abajo. Fueron unos pocos metros y todo quedó en un susto. Atravesado el nevero, una parte del camino se hizo algo más costosa ya que al perder el sendero el terreno se convierte en una pedrera con piedras de buen tamaño por las que se camina muy mal. Salvado este inconveniente, recuperamos el sendero y alcanzamos las praderas de Trulledes una hora después de abandonar la cumbre.

De la Majada de Trulledes parte una buena pero muy empinada pista, en la que no te puedes descuidar, pues es muy fácil dar con las posaderas en el suelo a causa de las piedras menudas y la inclinación. Luego nos adentramos en un bonito y espeso bosque de robles y yo al menos disfruté fotografiando y recogiendo algunas setas, de las que di buena cuenta al llegar a casa. Quizá la pista se nos hizo un poco larga pero hay que tener en cuenta que desde el Pico San Carlos hasta Argüébanes hay que salvar un desnivel de 1.741 metros. Cuando al fin alcanzamos las casas de este bonito pueblo montañés, seis horas y cuarto desde que iniciamos la ruta, quisieron caer algunas gotas, pero solamente fue un intento. De todos modos las cumbres de las que acabamos de bajar estaban completamente cubiertas de nubes que amenazaban con seguirnos canal abajo.

Para el próximo sábado tenemos una ruta de la que yo espero mucho y creo que no me defraudará. Es una dura ascensión de 1433 metros pero creo que con las mejores vistas del Urriellu que nunca podamos contemplar. Solo falta que el tiempo nos siga acompañando para que el día sea completo. La ruta a realizar es:

Poncebos ( 218 m) – Camarmeña (410 m) – Canal de la Bobia – Ondón (1.340 m) – El Cuetón (1.651 m) – Ostandi (1.408 m) – Dobriello (1.205 m) – La Maneda (1.018 m) – Portillo Busnuevu (970 m) – Llaneces (444 m) – Inguanzo (310 m).

Solamente deciros que ya hay mucha gente apuntada y que si os despistáis un poco os quedareis sin poder hacer esta preciosa ruta por las inmediaciones de los Picos de Europa.

lunes, junio 11, 2007

CONQUISTAMOS LA PEÑA TEN

A pesar de los malos augurios que los inefables hombres del tiempo daban para este sábado pasado y sobre manera en la Cordillera, los intrépidos andarines del Grupo de Montaña LAS XANAS, lograron poner a 23 de los componentes de la expedición en la cumbre de la grandiosa Peña Ten, venciendo el mal fario que pesaba sobre ellos cuando se arrimaban a las inmediaciones de Ponga.

El tiempo nos respetó y la tormenta hizo su aparición cuando nos encontrábamos en el autocar, ya de vuelta. Iniciamos la marcha con una cerrada niebla en las inmediaciones de La Uña. El camino hasta Valcosin lo hicimos sin apenas visibilidad, pero ya en la majada el cielo comenzó a abrirse y pudimos ver las dos grandes moles: Peña Pileñes y Peña Ten.

Cruzamos el arroyo de las Corvas y alcanzamos un sendero que nos situó a los pies de Ten, en una zona de praderas en la que hay dos cabañas. A la altura de la segunda cabaña cruzamos en diagonal a la izquierda los verdes campos, accediendo a un hombro ya a los pies de la roca. Aquí emprendimos la ascensión por una terraza que también en diagonal pero a la derecha (este), nos fue aupando hasta una primera campera en la que accedimos a un sendero que sube de oeste a este y que ya no abandonaremos hasta la cumbre. Aparecen los primeros jitos y el sendero nos lleva a un nuevo collado dando vista a la agreste cara este de Ten, con sus canchales de piedra. Ante nosotros, norte, se muestra la dura pendiente que aún nos resta por recorrer. La cresta de Ten es pindia pero los jitos y el sendero nos suben en zigzag. Después de tres horas y media de dejar el autocar, alcanzamos la cumbre de Peña Ten, coronada por un vértice geodésico. Senén se encontraba a mi lado cuando coronamos. Cansado como todos, pero feliz de la ascensión realizada.

Peña Santa nos hace un guiño y se queda medio difuminada por la neblina que hay a todo alrededor. Tiatordos, Maciedome y el Cordal de Ponga tienen algún reflejo de sol, pero durará poco. EL cielo comienza a cubrirse y nos ponemos en lo peor. Reponemos fuerzas, cubrimos la tarjeta y hacemos la foto, para iniciar rápidamente el descenso. La idea primera era la de continuar la cresta hacia el norte. Pero entre que el tiempo no parecía el mejor y que la cresta en algunos momentos podía ser un poco estrecha para alguno de los miembros de la expedición, optamos por iniciar el descenso por el canchal de piedra suelta de la cara este de la peña. Y Así lo hicimos; nos deslizamos alegremente por las piedras sueltas hasta ganar la base de Ten. ¡Están locos estos de la Xanas!

Pero alcanzamos nuestro objetivo que no era otro que acceder al Camino de Arcenorio, para lo que solamente fue seguir por las verdes y hoy preciosas praderas, cuesta abajo hasta dar con la pista que nos fue bajando hasta el pueblo de La Uña, donde dimos por concluida la ruta de hoy.

¡Hasta nos dio tiempo a cambiarnos antes de que empezase a llover! Luego veríamos por Soto y en las cercanías de Pendones, las cunetas llenas de granizos del tamaño de las avellanas.

Para la próxima semana tenemos una ruta por Picos. Es la segunda vez que la incluimos en el calendario, ya que el mal tiempo impidió que la pudiésemos hacer el año pasado. La ruta es:

Jito de Escarandi (1.322 m) – Casetón de Andara (1.725 m) – Pico del Sagrado Corazón (2,214 m) – Canal de San Carlos – Majada de Trulledes (1.451 m) – Argüebanes (473 m)

Ya estoy a la espera de vuestras llamadas. Os diré que tenemos pedido el autocar de 27 plazas y que una vez cubiertas, no habrá sitio para nadie más. No dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy, so pena de quedaros en tierra.

martes, junio 05, 2007

UNA RUTA SIN LLUVIA

Por fin conseguimos hacer una ruta sin mojarnos. Aunque el día no fue todo lo bueno que se esperaba y fue muy malo para mí, la ruta mereció la pena. Iremos por partes.

Una ruta en la que nos cogió el toro, ya que la participación fue tan grande, para lo que tenemos de promedio, que el autocar de 21 plazas se nos quedó pequeño y hubo que utilizar un coche y un taxi para poder hacer el desplazamiento de los que no cogían en el bus. Pero por lo demás, todo fue bien. La ruta preciosa. El campo estaba vestido de primavera y el verde de la hierva, el amarillo de la retama y el gris de la piedra compaginaban estupendamente, acompañados del cantarín arrullo de las aguas del río al descender cuesta abajo.

Que poético me he vuelto. La ruta fue preciosa. Las vistas que tiene la Sierra de los Bígaros de la montaña somedana, son estupendas y muy largas. La subida es cómoda y su recorrido ya dije antes que muy gratificante. Realizamos un descenso vertiginoso, como siempre, machacando las rodillas, para a continuación comenzar el penoso ascenso de esos pocos metros que supone el Pico Las Piedras, pero que se nos hicieron eternos. Un pequeño descanso y un nuevo descenso a los Puertos de Cuevas, donde debemos dar las gracias a quien limpió el camino ya que de otra forma nuestro final de ruta hubiera sido épico. El valle y la cerrada foz que forma el río Cuevas estaba precioso, con un insultante color verde que solamente en esta época y en nuestra región, se puede ver.

La Focella, con sus casas y calles limpias y arregladas, fue un alivio tras el largo descenso. Un poco más y finalizamos la ruta en Páramo desde donde bajamos a comer a Teverga.

Un día guapo y gratificante para todos pero... de esta ruta no habrá fotos. Me explico. Saliendo de Torrestío hice dos fotos y en la tercera... se me averió la cámara. Avería que creo que es grave. Me apoderé de la cámara de Jesús pero algo falló y las fotos que creía haber grabado en mi tarjeta, no las puedo descargar. Posiblemente por no estar formateada para esa cámara. Lo extraño es que de las más de 100 fotos que hice, solamente puedo ver 9. El resto están negras. Negras como yo y... Bueno, son problemas míos que no tienen importancia.

El caso es que ya estamos en puertas de otra de las grandes cumbres de nuestra geografía: Peña Ten. La mole de Ten nos espera y nosotros esperamos que los malos augurios de tiempo que comienzan a aparecer para el fin de semana no se cumplan. Si el tiempo se revuelve para entonces, tendremos que pensar ya de una manera firme que tenemos un gafe muy fuerte con las tierras de Ponga. Esperemos que sea una equivocación como la del pasado domingo, que todos daban buen tiempo y luego vimos el sol casi de noche.

Abierto está el plazo para la ruta de Peña Ten, que realizaremos como sigue:

La Uña (1.180 m) – Valdosín (1.380 m) – Las Perdices (1.855 m) – Peña Ten (2.145 m) – Horcada la Vegadona (2.070 m) – Fonfría (1.648 m) – La Uña (1.180 m)

Apuntarse lo antes posible, que no pase como la semana anterior que se quedaron algunos sin poder hacer la ruta por falta de plazas. Espero vuestras llamadas.