lunes, abril 24, 2006

EL CANILLÍN: MIRADOR DE AMIEVA Y PONGA

Pocas veces una cumbre te da las sensaciones que da el Canillín. Tras una larga ascensión por una pista de tierra y hormigón, con un sinfín de vueltas y revueltas, 50 curvas, la llegada al Collado Ordes produce una sensación de relajo y tranquilidad inigualable. Una amplia campera en descenso, como no podía ser de otra manera, se abre a las tierras ponguetas, permitiéndonos contemplar desde el Valdepino hasta el Carria, un innumerable grupo de montañas y tierras.

Recuperados del esfuerzo realizado en la pista, nos recibe un viejo bosque de hayas tapizado de las hojas caídas en el otoño anterior y festoneado por las verdes hojas de la escila con su penacho azul columpiándose en el extremo del recto tallo. Las ramas y árboles caídos junto con las peñas del suelo, forman un laberinto que parece preservar el acercamiento de intrusos al Canillín. Cuando por fin se gana la ansiada collada entre Los Cuebros o Cuchillones y nuestra cumbre, se abre el espectáculo del Cornión con sus picos cubiertos de nieve.

Una estrecha cresta fácil de caminar y llegamos al final del trayecto. Nunca mejor dicho, pues el continuar es para las aves. Un abismo de cerca de 1000 metros se abre ante nuestros atónitos ojos. Abajo, como pequeños puntos, los rojos tejados de Cenella por donde unas horas antes habíamos pasado y la cinta gris de la carretera de Los Beyos serpenteante al lado del río.

A nuestra izquierda, las paredes del Carria con San Ignacio de Los Beyos a sus pies. Y un poco más allá, la copa del Tiatordos, y el Maciedome, y el Recuencu, y Coyau Zorro, y Ten y Pileñes y el Subes y Ñorín y el Niajo y Valdepino y el Cantu Cabronero y el Cornión al completo y Priniello...... Y abajo Amieva cerrando el círculo de las vistas de esta casi insignificante cumbre de escasos 1100 metros.

Realmente no sabes para donde mirar pero tampoco necesitas esforzarte. La sensación de estar en una isla es casi total. Todo en rededor es vacío salvo la estrecha cresta que nos une al resto del mundo.

La felicidad no es eterna y no queda más remedio que despertar del sueño y continuar camino. Pero una nueva sorpresa nos espera. El camino de descenso, La Cruz del Picu, es un insospechado sedo que desciende la vertical que nos separa de la carretera, serpenteando por la ladera de este abrupto paraje. Abajo vemos a nuestros pies, pero a una distancia de 800 metros, el tejado de la cabaña de la majada de Redonda, donde deberemos cruzar el río para llegar a la carretera de los Beyos.

Magnífico el pico y magnífica la ruta. Podéis tacharme de exagerado pero para mí este concejo, Ponga, junto a su hermano Amieva, es lo más sorprendente de toda la montaña astur. Sus cumbres de no mucha altura, son miradores magníficos de nuestra tierra y los accesos a ellas están supeditados al enorme desnivel que es necesario vencer para alcanzar aquellas, lo que supone una sorpresa continua la imaginación que nuestros antepasados tuvieron que poner en práctica para conseguir pasos para personas y ganados.

Pero ya está bien de hablar del pasado. Hay que pensar mejor en el futuro, y el nuestro como grupo de montaña se llama Ruta por la Costa Occidental. Lo que es lo mismo, la ruta que se propone para el próximo sábado que no es otra que la que a continuación describo:

Viavelez (50 m) – San Pelayo (50 m) – Valdepares (50 m) – Cabo Blanco – Porcia (40 m) – Laguna Salave – Cabo Cebes – Tapia de Casariego (40 m)

Ruta propicia para andarines a los que no les gustan los desniveles. Si el tiempo acompaña es una ruta bonita y de no mucho esfuerzo estupenda para conocer una parte de nuestra costa. Animo y a caminar todos.

jueves, abril 20, 2006

PASEO CON VISTAS

Una estupenda ruta la del pasado sábado por tierras cabraliegas, concretamente por la zona de Sotres y Tielve. La sierra del Obesón es un pequeño cordal que se sitúa perpendicular a Tielve en las inmediaciones de La Caballar y muy cerca de Jito Escarandi.

La ruta la tuvimos que iniciar en Sotres a causa de la mala educación de, supongo, los turistas, que dejan sus coches aparcados en la estrecha carretera que sale para Tresviso, lo que imposibilita el paso de vehículos grandes, autocares, teniendo como tenían el aparcamiento prácticamente vacío.

Como digo, no nos quedó más remedio que subir a pie hasta cerca de Jito Escarandi, para desde Collado Pirué, remontar la caliza mole del Obesón, según unos, o Cabecinón, según otros. Adrados, el Topográfico y el Alpina, indican que el que tiene el vértice geodésico es el Obesón, aunque no coinciden en su altura.

Para el caso que nos ocupa, subimos al Obesón, pues recorrimos toda la sierra disfrutando de unas vistas estupendas del Central, con el Urriellu como protagonista principal. Tanto es así, que la mayoría de las fotos son del Picu desde diversos ángulos y con distintas perspectivas. Incluso hay quien lo tiene en la mano y otro que se lo lleva en la mochila. Para comprobarlo hay que ver las fotos.

En definitiva, una hermosa ruta de montaña, sencilla y nada dura, que deparó unas inmejorables vistas de Picos en un día de sol y buena temperatura para caminar.

Para el próximo sábado tenemos otra repetición de una ruta que intentamos el año pasado y que no pudimos concluir con la subida al Canillín, por culpa de la nieve. En esta ocasión no habrá nieve, pero esperemos a ver lo que nos depara la climatología. La ruta es bonita y a poco que acompañe el tiempo, podremos disfrutar de un entorno maravilloso como es la zona de Amieva y Ponga. La subida es toda por una pista un poco larga, que nos llevará hasta el Collado Ordes. Subiremos al pico y el descenso lo realizaremos desde Baeno por el Sedo La Cruz hasta la carretera de los Beyos, muy cerca de Puente Vidosa. La ruta completa es:

Cenella (210 m) – Collado Ordes (1.140 m) – Pico Canillin (1.108 m) – Majada de Baeno (1.000 m) – Sedo La Cruz – Puente Vidosa (210 m)

Confiemos en disfrutar de un buen día montañero, accediendo a una enriscada cumbre en un paraje de gran belleza. Que el tiempo nos acompañe.

lunes, abril 10, 2006

EL PICO COYARGAYOS

¡Al fin lo hemos conseguido! Después de intentarlo cuatro años consecutivos, esta vez si que conseguimos subir al Cuyargayos. Las veces anteriores fue imposible por la climatología. El primer año lo intentamos subiendo por Ladines con la carretera cubierta de nieve y nevando. Fuimos ascendiendo monte arriba con bastante dificultad debido a la nieve y cuando llegábamos a Faidiello, la niebla se alió con la nieve para que no pudiésemos seguir. Dimos la vuelta pero disfrutamos de las primeras nieves del año. Luego tuvimos que salir rápidamente de Agues, pues comenzaba a cubrirse la carretera.

El segundo intento ya vimos de antemano la imposibilidad y ni lo intentamos. Había caído mucha nieve y la niebla ya campaba en los altos. Decidimos hacer la Ruta del Alba y puedo decir que fue el mejor recorrido que hice de esta típica ruta. La nieve nos llegaba a la rodilla en muchos sitios y los carámbanos gigantes colgaban de las cornisas. Los aludes nos dieron algún susto, pero llegamos a la Cruz de los Ríos y las mesas y bancos del lugar tenían mas de medio metro de nieve. Dimos la vuelta y hubo que pasar sobre un alud que no estaba en la ida.

El año pasado la programamos nuevamente y nuevamente la nieve nos lo impidió. Teníamos que ir a Caleao para iniciarla, pero al salir de Rioseco ya la carretera empezaba a cubrirse de nieve. Dimos la vuelta y volvimos otra vez a Agues, pero en esta ocasión recorrimos la Foz del Nozalín, subiendo a Fresnos para regresar a Agues por la Ruta del Alba. El recorrido fue precioso. La nieve lo cubría todo y en algunos sitios los árboles cerraban el camino con sus ramas a causa del peso.

Pero en esta ocasión ni hubo nieve a pesar de los presagios de los voceros del tiempo, que si dieron nieve para el día siguiente, aunque en cotas muy altas. El día se portó y salvo al final, que nos cubrió una negra nube, el sol nos acompañó en toda la subida, pero sin molestar. El recorrido fue precioso y nuevamente os tengo que decir que los que no la hicisteis os la perdisteis.

En la cumbre nos juntamos con una colectiva del Pulide de Castrillón y con otros muchos montañeros que subían y bajaban del pétreo monolito. Las vistas estupendas, hasta el punto de que Toño, Carrete, Ángel y yo nos sentamos con la vista puesta en el Tiatordos y sus compinches y si nos descuidamos se nos hace de noche allí. No teníamos ninguna gana de bajar.

Bueno, creo que ya os di suficiente envidia y tengo que continuar. Para el próximo sábado tenemos una bonita ruta, espero, que también es repetida por no poder hacerla a causa de la nieve. No creo que sea difícil pues casi es todo en descenso. Además terminamos en Tielve con lo que los amantes del queso de cabrales podrán llenar la despensa. El itinerario es el siguiente:

La Caballar (1237 m) – Vega Espella (1174 m) – Cabeza Obesón (1419 m) – Tielve (655 m)

Tengo que pediros a los que estéis interesados en hacer esta ruta que hagáis las llamadas para apuntaros, lo antes posible, pues en la época en que estamos los autocares escasean y cuanto más tarde lo pidamos será peor. Animo y al Obesón.

lunes, abril 03, 2006

LA RUTA AL PICO ESPINA

Después de la Ruta del Cares es difícil que el resto de las rutas nos parezcan interesantes o entretenidas. La ruta que por tierras de Tineo y Valdés hicimos el pasado sábado, la podemos catalogar de interesante. En primer lugar, por ser una zona poco visitada por los grupos de montaña pese a la vistosidad de sus valles y en segundo lugar, por lo entretenido que se presenta el camino teniendo que ir buscando la ruta a cada poco, debido a las múltiples pistas que nos encontramos.

El comienzo de la ruta está señalizado en el Alto Entexeito mediante un cartel de madera, pero prácticamente no hay otra señal o indicación y las pocas que existen están muy lejos del inicio o se prestan a confusión. Pero con nuestra “pericia innata”, conseguimos descifrar el camino y creo que hicimos la ruta tal como la teníamos planeada. Las Vueltas del Gato es un sendero que desciende unos trescientos metros casi en vertical, como si fuese una escalera de caracol. Y la llegada a la confluencia de los ríos Naraval y Esva, donde tenemos que cruzar a la otra orilla, una sorpresa, pues el puente se encuentra a unos cuatro metros de altura y el acceso no es otro que trepara por el tronco del árbol que lo sostiene. Algunos cruzaron el Naraval directamente por el agua, algún espabilado encontró como vadearlo sin mojarse caminando por la orilla aguas arriba y el resto lo cruzamos haciendo de Tarzán de los monos abrazándonos al árbol y gateando para pasar el puente que en la otra orilla había caído del árbol que lo sostenía y por tanto el paso era en descenso y sin barandillas. Pero nadie se calló al agua.

El resto de la ruta ya no tuvo mayores sorpresas y casi en su totalidad transcurrió por pistas en mejor o peor estado. Ya digo, una ruta interesante y amena, con un recorrido un poco largo, unos 22 kilómetros, pero sin dificultades importantes. El Pico espina tiene buenas vistas de la zona y está coronado por un vértice geodésico y una antena que lo hace rápidamente reconocible.

Para el próximo sábado tenemos una ruta maldita, pues esta es la tercera vez que se programa y esperamos que sea la vencida. En las anteriores ocasiones, la nieve y la nieve y la niebla, no nos permitieron conquistar el Pico Cuyargayos. Esta vez la hemos cambiado un poco con respecto a las dos anteriores y pretendemos completarla con el Pico Mezquita. La ruta al completo es:

Coballes (490 m) – La Collada (686 m) – Pico Mezquita (1316 m) – Collado Imblenes (1201 m) – Pico Coyargayos (1391 m) – Ladines (620 m) – Soto de Agues (440 m)

Es una ruta bonita por una zona muy guapa de nuestra montaña interior. Llamar rápidamente a los teléfonos de contacto para no perderos esta ruta. Creo que os pesará el no hacerla.