lunes, enero 28, 2008

UNA LARGA RUTA POR MONTE MORO

La ruta que hicimos este último sábado día 26, con ascensión al Pico Moro, resultó más larga de lo que parecía. Al final fueron 20 kilómetros de camino con infinidad de subidas y bajas.

Comenzamos a caminar en las calles de Arriondas con una niebla bien cerrada, que no nos permitía ver la situación de nuestro objetivo. Ese fue el motivo de que en la primera parte perdiésemos un montón de tiempo tratando de ubicar el Monte Moro y la zona de La Xibil, desde donde teníamos que comenzar la ascensión.

También he de decir, que los caminos antiguos que teníamos intención de recorrer, se encuentran totalmente abandonados y cerrados de maleza.

Salimos de Arriondas por la calle Inocencio del Valle, siguiendo por la carretera que se dirige a Pendas. Este premier tramo no tiene pérdida y la carretera va subiendo entre bonitas y arregladas casas hasta finalizar en Pendas. Aquí abandonamos la carretera asfaltada para transitar por una pista de tierra y hormigón, al menos al principio. Luego se convierte en camino y está señalizada por un PR. Siguiendo siempre el camino principal, dejando los que salen a derecha e izquierda, llegamos a un punto en el que había un par de buenas casas, donde nos dijeron que habíamos dejado atrás el camino que debíamos seguir.

Volvimos sobre nuestras pisadas y seguimos, más o menos, las indicaciones que nos dieron. Junto a unas señales del gaseoducto cogimos un camino que salía a la izquierda, medio tapado por la maleza y por él llegamos a una pradera en la que teníamos dos camino. Uno seguía por el borde de la pradera sin meterse en la zona boscosa de la derecha, mientras que el otro, y las indicaciones del GPS, se adentraba en el bosque y seguía más o menos paralelo al anterior. Por el bosque encontramos un amplio camino con cierre de piedra pero en muy malas condiciones. La maleza lo cubría casi por completo, haciendo imposible el tránsito por él. Siguiendo las indicaciones del GPS llegamos a una cárcava por la que bajaba el Río Rode y sentíamos frente a nosotros el tintinear de las campanas de las vacas, con lo que suponíamos que habría una pradera. Mientras, por la parte de arriba, el resto del grupo alcanzó la carretera AS-241, de Arriondas a Ribadesella. Ante las dificultades existentes para caminar por el camino antiguo, lo mejor es ir por dicha carretera hasta la zona de La Xibil, tomando una pista con dirección sur hasta un cierre en el que indica la existencia de perros guardianes y siguiendo por el camino a la derecha del cierre, seguir poco más allá, por el camino que sale a la izquierda en ascenso, y seguirlo todo él, hasta alcanzar un hombro o collado.

En el collado, nosotros seguimos subiendo para tras coronar en el Alto Xibil, descender por la cara sur, por un pedregoso sendero de cabras. Se puede seguir mejor a la izquierda en horizontal, a buscar el siguiente collado entre este y el Pico Moro, que ya vemos a nuestra izquierda con su puntiaguda cima. Luego todo es subir hasta el pico, coronado con una gran cruz con buzón montañero, hecha de chapas de quitamiedos de la carretera.

Ya el día estaba en su plenitud. Un hermoso cielo azul nos permitía contemplar las estupendas vistas de Picos y de la montaña de Ponga, de las que disfrutamos durante toda la travesía. Abajo, Arriondas se encontraba completamente cubierta por un inmenso mar de nubes. Al norte, el Sueve y las Peñas las Coronas, muy cercanas a nosotros. Mientras, al este, todo el largo recorrido que nos queda por hacer. Tras las fotos de rigor y una vez recuperadas las fuerzas, iniciamos un prolongado descenso hasta las casas de Busternales. Tengo que comentar que en La Xibil se nos unió una cabra con la que hicimos todo el camino hasta Busternales y precisamente pertenecía a este lugar y allí la dejamos. Continuamos nuestro camino atravesando una amplia y verde finca al pie de una muralla caliza que la cierra por el norte. Junto a una cuadra de cabras, seguimos por un sendero que comienza a subir por la izquierda. Las pistas que veíamos por toda la ladera sur de nuestra sierra, son pistas forestales y están cerradas con alambradas, por lo que la circulación por ellas es complicada. De todos modos, más adelante hay posibilidades de bajar a Cuevas por otra pista.

Siguiendo el sendero alcanzamos nuevamente lo alto de la sierra en el Alto La Blanona. De nada sirve llegar arriba, ya que nuevamente debemos iniciar el descenso, esta vez por una amplia pista que hace las veces de cortafuegos y por el que haremos una buena parte del recorrido que nos falta. Poco antes de alcanzar el Alto La Blanona, sale a la derecha un camino medio cubierto de maleza, por el que se accede a una pista por la que se puede llegar a Cuevas enlazando con la Ruta de los Molinos.

Tras el descenso una nueva subida para continuar por una pista que desciende un poco por la cara sur del Alto la Genosa, para alcanzar el Collado la Genosa y continuar a pasar junto anas antenas que dejamos a la izquierda (norte). Seguimos el camino y se nos presenta una nueva subida y una pista a la derecha con un cartel indicador de pista particular, prohibida al tránsito. Por esa pista también se accede a Cuevas.

Nos afanamos con la nueva subida para alcanzar el vértice geodésico de la Perullalina o Pie Labrado. Las vistas similares a las del Pico Moro, pero más abiertas a la zona de Ribadesella y con el mazacote calizo de la Peña Pegadín, rodeada de pequeños núcleos habitados, ante nuestros ojos.

Nuevo descanso y nuevas fotos y un nuevo descenso hasta el collado en el que se encuentra la denominada Área Recreativa de Monte Moro, a la que llega una nueva carretera y en la que hay dos mesas de madera con protecciones contra el viento. Ni que decir tiene, que también por la carretera se puede alcanzar otra pista que también se dirige a Cuevas. Nosotros seguimos en ligera ascensión por el camino que pasa junto a los bancos del área y dejando unas antenas a la derecha, comenzamos a descender por una pista que baja por un bosque. En una de las revueltas de la pista, la abandonamos por un sendero a la derecha, buscando el mejor camino para alcanzar otra pista que cruza unos metros mas abajo. Hay dos modos: el de Las Xanas, primer camino que baje adelante o el de mirar un poco y descubrir a la derecha un sendero entre la hierba, que se dirige primero al este y que al poco hace una curva volviendo al oeste para llegar al mismo terraplén por el que descendieron el resto del grupo.

Ya abajo seguimos por la pista con dirección este y nuevamente tenemos que estar atente, pues en una de las curvas a la izquierda debemos abandonarla para seguir por el camino señalizado por un poste de un PR a la derecha, por el que ya sin más, alcanzamos el bonito pueblo de Cuevas del Agua, después de ocho horas de caminata.

A pesar de los muchos kilómetros que teníamos en las piernas, a algunos aún nos sobraron fuerzas para ir a conocer La Cuevona, la única entrada rodada a este bonito pueblo. Luego, atravesando todo el pueblo y pasando junto a la estación del FEVE, continuamos a cruzar la vía para seguir paralelos a ella por la otra orilla, hasta que el camino gira a buscar la orilla del Sella para atravesarlo por un puente colgante que nos deposita en la carretera de Arriondas a Ribadesella por Llovio, donde nos espera el autocar y donde ponemos, ahora si, punto y final a esta larga pero entretenida y vistosa ruta.

Para el Próximo sábado día 2 de febrero nos vamos al, para muchos, desconocido concejo de Yernes y Tameza. Desde Yernes realizaremos una ruta ascendiendo, el que quiera, al Loral y posteriormente al Buey Muerto, para pasar luego por dos pueblos abandonados, Santo Adriano del Monte y La Condesa, terminando en Sama de Grao. La ruta es:

Yernes (670 m) – Collada Foncuaya (1.086 m) – Pico Loral (1.248 m) – Braña de Foncuaya (1.086 m) – Pico Buey Muerto (1.022 m) – Santo Adriano del Monte (710 m) – La Condesa (490 m) – Casas de Ortigal (680 m) – Vega Santiago (585 m) – El Palacio (340 m) – Sama Grao (285 m)

Una buena ruta caminando por zonas antaño densamente pobladas y hoy desiertas a causa del abandono de la ganadería. Creo que se trata de una ruta sencilla y a la vez interesante. Espero vuestras llamadas. No os retraséis que podéis encontraros sin plazas.

martes, enero 22, 2008

PRECIOSA RUTA POR LOS KARTS DEL CUERA

Con un estupendo día de sol y una temperatura muy agradable para caminar, pero fría para estar parados, iniciamos este pasado sábado la ruta de El Mazucu a Ortiguero, con ascensión a la Peña Blanca.

Salimos del pueblo atravesándolo en dirección sur y después de las últimas casas continuamos por la pista que sale a la derecha, alcanzando en poco tiempo La Batuda. El camino va subiendo con dirección noroeste para alcanzar una zona de un verde intenso con cierres de piedra y algunas cabañas. Estamos en la majada de La Grandiella. Un poco más arriba atravesamos entre las diseminadas cabañas de Reburdiellu.

Por encima de estas majadas tenemos que atravesar un pliegue calizo para alcanzar una zona de pradera desde la que divisamos arriba a la izquierda nuevas cabañas. Es El Cotayu. Buscando los mejores paso y tratando de seguir los senderos del ganado, vamos ascendiendo por las duras pendientes hasta alcanzar las cabañas por la izquierda, pasando al lado de unos árboles.

Continuamos la ascensión con un pequeño giro a la derecha a traspasar un nuevo pliegue calizo, para adentrarnos en una canaleta que sube con dirección sureste. Para llegar a esta canaleta debemos seguir el marcado camino en llano, con dirección oeste, buscando las paredes que se desprenden del Cabeza Ubena. Luego abandonamos ese sendero para comenzar a subir por otro menos marcado pero que nos lleva a lo alto de la collada que se forma entre la Peña Blanca a la izquierda y la Cabeza Ubena a la derecha. Pasamos junto a dos profundos jous dejándolos a nuestra izquierda y, siguiendo el marcado camino y los jitos que comienzan a aparecer, atravesamos los karts que desciende de la Peña Blanca, alcanzando su cruz en pocos minutos.

Magníficas vistas de Picos, hoy en silueta, pues el sol lo tenemos sobre ellos y los vemos en contraluz. De todos modos alcanzamos a distinguir un buen número de cumbres, con el Urriellu como indiscutible protagonista. Por el oeste, el Tiedu y la Cabeza Ubena o Bubena que nos quedan muy cerca y a donde iremos enseguida. Por el norte, el Mar Cantábrico y toda la costa llanisca. Y al este, una estupenda perspectiva del Cuera completamente limpio de nubes, como muy pocas veces lo podremos ver.

Hace frío en la cumbre y nos queda mucho camino por delante. Después de hacer la foto de rigor y de recuperar las fuerzas, continuamos camino descendiendo por el mismo sitio por el que habíamos subido, para colocarnos en el colladito que veíamos desde la cumbre en dirección al Mazucu. Allí nos dividimos. Una parte del grupo prefirió cruzar el karts con dirección oeste, mientras que el resto buscamos el camino que habíamos visto en la subida. No fue muy buena la elección, ya que perdimos cerca de 300 metros de altura, que más tarde tuvimos que volver a ganar. Alcanzamos el sendero y fuimos dándole vuelta a la ladera que baja del Cabeza Buena, hasta un punto en el que el camino comenzaba a descender nuevamente. Entonces fuimos buscando los mejores y más cómodos pasos, que no había muchos, para ir subiendo la empinada ladera. Alcanzado el hombro que se forma al este de Ubena, iniciamos la ascensión al pico más alto del concejo de Llanes. En pocos minutos alcanzamos la cumbre en la que nos esperaban nuestros compañeros. Las vistas son las mismas que desde Peña Blanca, con la salvedad que desde aquí la vemos a ella.

Descendemos por la cara sur para continuar de seguido con la corta ascensión del Tiedo, de similares características y en el que se encuentra el vértice geodésico que el topográfico fija en Cabeza Buena. Mas de lo mismo. Aunque apetece quedarse a contemplar las estupendas vistas, ya con una temperatura más agradable, debemos continuar y lo hacemos descendiendo al sur en busca de los fértiles pastos de la Vega de Brañes y tras entre las cabañas de La Mata, llegamos en poco tiempo a la Majada de Tebrandi, donde cogemos la pista que desciende a Asiego. En Tebrandi contemplamos la curiosa figura de La Señorona, una roca a modo de mujer sentada, que se encuentra al norte del serrote que hay al oeste de la majada. Descendemos por la pista hasta la Collada de Tebrandi, lugar en el que el camino hace una curva a la izquierda, mientras que un camino sale en ascenso hacia la derecha. Tomamos este camino pasando entre fincas y junto a una cabaña, para alcanzar el collado de Ricao. Aquí se nos ofrecen dos alternativas: seguir de frente ascendiendo hacia la loma que tenemos delante, o bien tomar el sendero que desciende suavemente por la izquierda, a media altura, y que vemos se dirige a un nuevo collado. Algunos siguieron hacia arriba, mientras la mayoría buscaba el camino más cómodo. Al final se llega al mismo sitio. Alcanzado el collado, seguimos el camino por una campera en la que hay varios árboles. Estamos en Los Cerraos. Al final de esta campera, algunos metros después de pasar una cabaña, encontramos un sendero, y a los que habían subido a la loma, que desciende rápidamente a Ayorin.

Alcanzamos una pista completamente embarrada en algunos tramos, obligándonos a pasar por los prados adyacentes. Luego debíamos pasar por la cantera, pero no vimos el sendero y seguimos por la pista, pasando junto a unas naves nuevas y algo más allá, alcanzamos la carretera. Siguiendo por ella a la izquierda, pasamos por el Alto de Ortiguero y finalizamos nuestra ruta de hoy en Canales, donde nos esperaba el autocar, después de siete horas de caminata.

El próximo sábado no será tan dura la ruta que tenemos prevista. Se trata de un recorrido por la sierra del Pico Moro, entre Arriondas y el bonito pueblo de Cuevas del Agua, en Ribadesella. La ruta es:

Arriondas (24 m) – Pendas (200 m) – El Cierru (150 m) – La Xibil (200 m) – Altu Xibil (380 m) – Pico Moro o Failleyo (549 m) – Pico Moro (475 m) – Bustemales (301 m) – Collado La Blanona (415 m) – Collado La Genosa (448 m) – Collado de Valdefuentes (434 m) – Pielabrado o Perullalina (495 m) – El Canto (426 m) – Área Recreativa de Monte Moro (322 m) – Cuevas del Agua (30 m)

Es una bonita ruta con estupendas vistas de Picos y del Sueve, así como de la costa. No os la perdáis. Como esperéis mucho os podéis quedar sin plaza. Ya tengo 25 apuntados. Espero vuestras llamadas.

martes, enero 15, 2008

PRIMERA RUTA DEL AÑO: PORRUA – EL MAZUCU

Primera y casi podemos decir que masiva ruta del año. Para empezar aumentamos considerablemente el número de participantes a pesar de los malos augurios que nos daban los hombres del tiempo.

Pero todo salió a pedir de boca y ni la climatología nos puso pegas a esta primera ruta de un total de diez, que durante todo el año iremos realizando para circunvalar la Sierra del Cuera. Circunvalarla y ascenderla, ya que en estas rutas iremos coronando los más importantes picos de ese cordal.

Pero hoy empezamos en Porrua y lo hacemos atravesando este bonito pueblo buscando la carretera que se dirige a Parres. Atravesada la plaza del pueblo, donde se encuentra la bolera y el Museo Etnográfico, seguimos hasta la carretera y al poco, unos 150 metros, debemos abandonarla a la derecha, pasando junto a una gran casa de tres pisos. Poco después la carretera se convierte en pista de hormigón.

Siguiendo siempre el camino principal, vamos dejando prados y pequeños bosque a derecha e izquierda, conformando un interesante paisaje. Estamos en la Mañanga. Frente a nosotros tenemos la mole caliza del Piedra Llabre, fácil de distinguir por las antenas que coronan su cima. El camino parece dirigirse a la collada que se forma entre dos montes, pero hace una gran curva que nos va separando de ellos. Después de una buena cuadra a la izquierda, encontraremos un camino que sale por la derecha y por el que creemos que también se puede ir, pero nosotros optamos por continuar por la pista principal para alcanzar la carretera que viniendo de Porrua se dirige a el Mazucu. Creo que si seguimos por el valle que se forma a la derecha de la carretera, podemos sin dificultad llegar a las caserías que hay en las faldas del Piedra Llabre, al menos desde la carretera parece factible.

Nosotros subimos con rumbo al Alto de la Tornería por el asfalto, dejando el Llabre a la derecha y viendo al frente la pista que se dirige al coronado pico. La carretera serpentea con duros repechos y poco antes de llegar al alto, en una zona donde se produce una cerrada curva a la izquierda, la abandonamos saliendo por un sendero que se va acoplando a la ladera de nuestra derecha. Mantenemos el valle a la derecha y lo vamos recorriendo pero a buena altura. Frente a nosotros y por encima de nuestras cabezas pasa la pista de acceso a las antenas de Piedra Llabre. El sendero va subiendo poco a poco hasta alcanzar la pista y por ella continuamos, dando vista a un nuevo valle y a el Mazucu, teniendo la carretera ahora por debajo nuestro.

Siguiendo la pista que va buscando la cara norte del pico, alcanzamos la cumbre después de unas cuantas revueltas. Olvidándonos de las antenas que rompen la belleza del paisaje, contemplamos las estupendas vistas que desde esta modesta atalaya tenemos de toda la costa llanisca. Pero no solo de costa vive el hombre y al sureste podemos contemplar las hoy un poco nevadas cumbres más importantes del Cuera. La caseta que corona el Torbina se distingue fácilmente por detrás del Cerro de los Zajones. Aquí, más cerca de nosotros, vemos el próximo objetivo de la siguiente ruta: la Peña Blanca y la Cabeza Bubena.

Después de descansar un poco y cubrir la tarjeta, retornamos por el mismo camino hasta el Alto de la Tornería, donde cogemos un camino que sale a la derecha de la carretera con marcada dirección sur. El camino sube y baja hasta que llegamos a la zona del Collar Rubiera, dejamos el camino que en descenso sigue hacia el sur y seguimos el sendero que vemos a la derecha y que se adentra en una zona con varias cabañas, alguna con gran número de útiles en sus inmediaciones y con una caseta y un perro. Por los senderos que unen las distintas cabañas vamos acercándonos al cotero que tenemos de frente y al que subimos en cómodo ascenso desde su ladera noreste. Es el pico Burizas, que nos depara una bonita vista del Cuera, al sur y al este, el Mazucu al oeste, y el mar con el Piedra Llabre delante, al norte.

Tras el merecido descanso decidimos seguir adelante sin volvernos a buscar el camino que traíamos. Avanzamos con mucho cuidado por la ladera sur del pico en descenso al valle que se forma más abajo y por el que discurre el Arroyo Bolugas al que tenemos que descender.

Ya en el valle, un buen camino carretero con dirección oeste nos lleva a atravesar un pequeño bosque de castaños y robles y tras pasar junto a un hondonada en la que vemos una cueva, el camino gira ligeramente al norte y en poco tiempo alcanzamos las primeras casas de El Mazucu. Al lado de su iglesia, con una curiosa campana hecha de la ojiva de un obús, damos por terminada la primera ruta de este año.

El próximo sábado volvemos a El Mazucu para iniciar la segunda de las rutas alrededor del Cuera. El camino a seguir es el siguiente:

El Mazucu (372 m) – La Batuda (407 m) – La Grandiella (656 m) – Reburdiellu (530 m) – El Cotayu (880 m) – Peña Blanca (1.182 m) – Vega Brañes (965 m) – Cruz de Vierzu (979 m) – La Mata (899 m) – Tebrandi (790 m) – Collado Tebrandi (721 m) – Collado de Ricao (650 m) – Los Cerraos (604 m) – Ayorin (504 m) – Ortiguero (432 m)

Una bonita ruta si el tiempo nos acompaña, con preciosas vistas sobre los Picos de Europa y como no, con estupendas vistas del Urriellu. No os entretengáis. Si tenéis pensado acompañarnos, no lo dejéis para el último momento o podéis encontraros sin plaza. La pasada ruta fue muy bien acogida y para esta ya tengo 21 plazas ocupadas. Nos vemos en la montaña.

miércoles, enero 02, 2008

FIN DE AÑO EN LA MONTAÑA DE LLANES

Para terminar el año nos desplazamos al concejo de Llanes, pero esta vez para hacer una ruta de montaña. Concretamente empezamos a caminar en el pueblo de Vibaño, a pocos kilómetros de Posada de Llanes, por la carretera que por el valle del Río les Cabres se dirige a Ortiguero en Cabrales.

Atravesamos el pueblo y al pasar las últimas casas de Santoveña, el camino se bifurca, dejando a la derecha el que continúa mas bajo, por el valle y cogiendo el que comienza a subir. Ambos caminos nos llevan al mismo sitio, pero es preferible coger el del monte.

En sus primeros tramos, el camino, se encuentra completamente enfangado. A pesar de que nos encontramos inmersos en una pertinaz sequía, el barro es abundante, con lo que algunos optan por tomar senderos adyacentes que tampoco se libran del pegajoso compañero. En un momento dado nos encontramos con un camino que sigue de frente, mientras que el principal gira bruscamente a la izquierda con tendencia hacia el punto de partida, pero es precisamente este el que debemos seguir, ya que tras atravesar una portilla que dejamos luego cerrada, vuelve a girar a la derecha retornando a la dirección del collado Valleyón, que vemos al final del Valle del Llabres, que nos acompaña a la derecha, pero mucho más bajo.

El camino se hace más ancho y sin barro. Está armado y algunas marcas de pintura nos hacen comprender su pronta desaparición para convertirse en otra pista de hormigón. Las vistas son estupendas cuando volvemos los ojos atrás. El pueblo de Vibaño y la Sierra Benzua, con el pico del mismo nombre, destacándose con su forma puntiaguda. Más al oeste, las sierras de Cuana, Ordiales y Escapa, y más al sur, la inconfundible cima del Hibeo. A nuestra derecha, al otro lado del Valle de Llabres, la Sierra de Peña Villa nos tapa la Sierra del Cuera, de la que comenzamos a ver el pico Cabeza Bubena.

Siguiendo el buen camino empedrado, alcanzamos el Collado Valleyón, en el que hay algunas cabañas y ganado. En este punto desaparece el camino y debemos ir buscando alguno de los utilizados por el ganado, que nos suban por la empedrada ladera que tenemos al norte. Siempre buscando los mejores pasos, vamos ascendiendo hasta llegar a una depresión en la que al otro lado, vemos la cumbre de Cabeza Brañeta, coronada por un vértice geodésico, que el topográfico nos sitúa en Peña Llabres. Alcanzamos esta modesta cumbre y al otro lado podemos ver nuestro destino, la muralla de Peña Llabres, que no nos deja ver el mar. Al sur ya surge con plenitud el Cuera y distinguimos muy cercanas a la ya mencionada Cabeza Bubena y la Peña Blanca. A sus pies imaginamos el pueblo del Mazucu, final de nuestra próxima ruta.

Descendemos a La Collá, campera anterior a la Peña Llabres, y comenzamos a ascender por las rampas calizas, para en poco tiempo, coronar nuestro objetivo del día, la Peña Llabres, en la que hay una cruz con buzón de cumbres.

Poco tiempo pudimos contemplar las vistas de este espléndido mirador del Cantábrico. La niebla nos cubrió casi de inmediato. Pudimos ver a nuestros pies Posada de Llanes, ya en la costa, la Playa de San Antolín de Bedón y toda la rasa costera con Barro, Celorio Poo y Llanes. No hubo tiempo para más. La niebla se hizo dueña del lugar y tras cubrir la tarjeta comenzamos el descenso nuevamente a La Collá, para continuar hacia el este siguiendo un sendero que pronto nos llevó al conocido como Camín del Cura, por el que continuamos descendiendo hasta las inmediaciones de Lledías y ya por las calles del pueblo, llegar a la altura del Polideportivo Municipal, donde no esperaba el autocar.

Fueron cinco horas de camino por una zona desconocida para muchos montañeros, pero de gran belleza y muy entretenida. Una ruta ideal para este tiempo invernal, en el que los días son más cortos y no permiten grandes rutas.

Con esto terminamos un buen año de montaña. El próximo sábado día 5 de enero del año 2008, no tenemos programada ninguna ruta, pero si que un buen número de componentes del grupo tienen pensado caminar por el Camín Francés, desde Maravio hasta Castañeu del Monte. Los que estén interesados en hacer esa ruta, deben ponerse en contacto en los números de teléfono habituales.

El día 12 de Enero comenzamos con el calendario del 2008 y tenemos la primera etapa de lo que va a ser una circunvalación de la Sierra del Cuera, que pretendemos realizar en varias etapas a lo largo del año. Esta primera ruta enlaza los pueblos llaniscos de Porrua y El Mazucu. El itinerario es:

Porrua (44 m) – La Mañanga – Alto de la Tornería (410 m) – Pico Burizas (617 m) – Los Corros (576 m) - Prida (518 m) – Arroyo de las Bolugas (371 m) – El Mazucu (355 m)

Tanto para la ruta del día 5 como para esta del día 12, están abiertas las inscripciones. Os comento que el número de participantes en la última ruta fue de 26 personas y que el autocar que normalmente llevamos es de 27 plazas. El que no ande vivo, se puede quedar sin sitio.