lunes, diciembre 24, 2012

EL ESCOBÍN, ENTRE EL NALÓN Y EL CAUDAL



22 de diciembre de 2012

Ya colocado el Belén de Cumbres sólo quedan dos rutas para terminar la temporada 2012.  Ha sido una larga temporada llena de aventuras, destrepadas, extenuantes marchas y gloriosas subidas. La de hoy parece incluso menor, hasta se atreven a llamarla “Fácil”. Pues no tan fácil, ¿eh? Cuando llegamos a la estación de Tudela Veguín está todo despejado, luce el sol, no hace frío, ¿se puede pedir más?

Por detrás de la cementera cogemos la carreterita que sube hasta Las Quintanas, dejando por debajo la pista que sigue a la mina abandonada. Toda la ruta está señalada en fucsia para una prueba nacional de BTT. La subida hasta arriba pindia, pindia, pindia. Luego ya sólo tenemos que seguir el cordal sin grandes desniveles, superar dos  portillas y tenemos a la vista las antenas del pico Escobín o de las Nieves. Todavía hay que apurar la última subida. Desde esta altura dominamos Riaño y Lada, y Oviedo, se ve la ampliación del Musel, y todo el Cornión, los montes de Grado, todo el Aramo. Nos adelantan cinco motos de trial, las responsables de que las pistas estén todas embarradas. En la cima la placa colocada en el 2000 por los Veteranos de la FEMPA.

Continuamos a los picos Albos a lo largo de la sierra Fayéu que separa las cuencas del Nalón y del Caudal. Seguimos por el monte San Frechoso hasta la inmensa antena de TV instalada en el Pico Piedras de 649. Casi todo Mieres a vista de pájaro. Todo recorrido por el Caudal que brilla intenso al sol de la mañana. Doblamos hacia el oeste en esta inmensa “U”  que vamos a trazar en la caminata de hoy. Hoy es una de esas pocas ocasiones que vemos casi toda la ruta desde el principio hasta casi el final.

Por tanto la cima del Gua a la vista. Vése la chimenea del respiradero de la antigua mina de cinabrio cercana a la Fábrica de Mieres. Para llegar al Gua, tenemos que trepar en un corte vertical de una cantera abandonada poniendo un poco de emoción a la monotonía de la pista. Llegamos al Gúa. Pasado el collado Ferrera bajamos por un bosque de eucalipto abandonando la pista que por la izquierda nos llevaría a la mítica aldea de El Rollo, ya sabéis, aquella en la que las pitas están atadas a los pegoyos pa no caer. 

Hace calor, vamos en camiseta, hay que refrescarse. Paramos en el bar del alto del Padrún, dónde los camareros se lo toman con calma. Avisamos: queda mucha ruta. Los más optimistas le echan un par de horas más. Pena de picadillo con patatines... Seguimos por la izquierda de la carretera para seguir a Fontiquines  y abrirnos al valle que sube desde Sardín. Las ruinas industriales de la abandonada cantera de Valmurián afean notablemente el paisaje.

El valle se va abriendo y por una pista que atraviesa la lomera cruzamos dos portillas, armadas con sus correspondientes escaños. Luego hay un arroyuelo que hay que cruzar y a la vista del Magarrón nuestro despiste de ruta. Los traks van por la izquierda, el caminejo por la derecha, pero cada vez más desdibujado. Angel busca salida por la izquierda, Luis hacia el norte, un grupo de tres seguimos una senda de ganado que trepa la primera crestería, luego la segunda y por la loma nos planta en el Magarrón, eso sí, con permiso de las cotoyas que por aquí son especialmente virulentas.

Muchas comunicaciones cruzadas por los móviles. Al no encontrar paso se quiere retroceder hasta el Padrún. Afortunadamente los de adelante han encontrado la continuación del camino que a media ladera rodea el monte Bustillo cerca de Llandellanza. La senda se va convirtiendo en pista, atraviesa una majada y resulta una pista hormigonada que va a dar a la carretera de Tellego. Todavía nos queda un buen tramo de carretera que vamos bajando con calma y dedicación atravesando todos los pequeños núcleos de población: La Mortera, Lugar de Riba, Lugar de Baxo... El asfalto acaba con nuestros maltrechos pies. Por fin Tellego, y ya llego.

Son las cinco y media. Siete horas y media de ruta. Veintidós kilómetros a nuestras espaldas. No era tan fácil. Los del Magarrón siguen quitándose espines del duro toxo. Ya se nos han pasado las ganas de comer y casi las de merendar. Mejor nos vamos a cenar a Argame donde tenemos todo el comedor para nosotros. Hoy llegaremos pronto a Oviedo. Seguro.

Nos queda para coronar esta gloriosa temporada la última pateada que en esta ocasión comienza en Les Xanes para subir a la Rebollada, Pico La Habana, Serandi y final de ruta en Proaza. Con esta hermosa ruta por el desfiladero de Les Xanes, tan nuestro, despediremos nuestro año montañero. No olvides que estamos recogiendo el importe para los que quieran federarse porque al cambiar de compañía de seguro queremos que la póliza empiece a cubrirnos desde principios de año. Los precios son de 54 € para Asturias y 61,50 para toda España.

Aprovecho para desearos a todos la más feliz de las Felices Pascuas que podáis celebrar. Pensad que los mayas se equivocaron con eso del fin del mundo el 21 del 12 del 12. Lo que de verdad se cumple es lo difícil que es llegar a fin de mes. Besos a todas. A los demás un saludín.

FRESINES

FRESINES

martes, diciembre 18, 2012

BELEN DE CUMBRES EN LA PEÑA EL CASTIELLU



15 de Diciembre de 2.012

El cambio a última hora de la ruta del Belén de Cumbres de este año, hizo que la preparación del mismo no fuera todo lo meticulosa que debía y por ese motivo salió la ruta como salió. Pero el caso era cubrir el expediente y pasar un día lo más agradablemente posible y creo que eso si que se consiguió.

Pusimos la hora de salida de Oviedo un poco tarde, las 9 de la mañana, y eso dio al traste con los propósitos que teníamos. El autocar nos subió a Castañeu del Monte, bonito enclave sobre el Valle del Trubia, desde el que se tiene unas estupendas vistas de la Sierra de Estopo al otro lado del valle. En el bar del pueblo hicimos el desayuno para luego comenzar a caminar por la carretera que se dirige a Linares, contemplando las amplias vistas sobre el Propio Castañeu y el valle ya mencionado.

Dejamos el atajo que sale por la derecha, para continuar hasta la collada de la que sale, también por la derecha, un camino que se dirige al lugar de Buanga y desde el que también parte un sendero que sube al Plantón. Aquí se produce nuestra primera división, con cuatro participantes que continúan por el camino y el resto comienza a subir ladera arriba, hasta el mojonado Plantón, justo encima de los tejados del recién abandonado pueblo de Castañeu del Monte.

Un bonito y reciente buzón de cumbres acompaña el cilindro del vértice geodésico y nos ofrece unas estupendas vistas desde el Naranco y Oviedo, hasta las inmediaciones de las Ubiñas. Por el oeste, Sama de Grado y la capital de su concejo, son los puntos que resaltan.

Siguiendo camino aparece la cortada Sierra de Buanga, que la mayoría desistimos de realizar, debido a las fuertes ráfagas de viento que de vez en cuando soplan en la zona. Pero nuestro grupo más salvaje, y desafiante, decide continuar por ella hasta la Bobia, mientras que el resto iniciamos el descenso al oeste, poco antes de alcanzar las primeras rocas. Vamos siguiendo los múltiples senderos del ganado que poco a poco nos van depositando sin mayores dificultades en la parte llana del amplio valle, a la vez que una larga hilera de vacas nos alcanza y sobrepasa, buscando los frescos pastos de las praderas cercanas a Buanga.

Alcanzamos el caserío de Buanga, en un triste estado de abandono. La casa ya no tiene tejado y la cuadra está a punto de perderlo. Solo el hórreo parece aguantar el inexorable paso del tiempo y la desidia de quien debería conservar los pocos elementos de nuestra etnología que van quedando.

Aquí nos unimos con los cuatro senderistas que no subieron al Plantón y juntos continuamos por un buen camino, algo salpicado de barro, hasta las inmediaciones del Arroyo de Buanga que cruzamos para a continuación acercarnos a la bonita cascada que forma, en las cercanías de un antiguo molino, prácticamente perdido entre la maleza.

Tras unas cuantas fotos junto a la cortina de agua de la Cascada de Buanga, volvemos sobre nuestros pasos para ascender a la Peña el Castiellu por el sendero que lo rodea por su cara norte. A los pies de la altiva cruz forrada de espejo, colocada por nuestro grupo hace algunos años, colocamos nuestro Belén de Cumbres y nos hicimos algunas fotos.

Como la cumbre es estrecha y escarpada, decidimos descender al cercano bosquecillo de castaños para celebrar allí nuestra fiesta de Navidad un poco adelantada. Suenan los descorches de la sidra achampanada y algunos tímidos villancicos. Polvorones, mantecados, turrón duro y blando, pasteles gloria…. Un sin fin de golosinas típicas de esta época acompañan a la burbujeante bebida, pero…. No se nota la alegría de otros años. Quizá el próximo funeral por nuestro añorado Jorge, o la falta de Manolo o del Guaje, o quizá la triste ausencia de Fernando y Tere, enterrando en estos momentos a la madre de ella, nos corta el desenfreno de otros años.  

En mi mente un solo deseo: que el próximo Belén de Cumbres no tengamos que añorar a nadie más y la alegría pueda con nosotros o nosotros con ella. Da igual.

El tiempo se nos echa encima y ante la necesidad de estar comidos para las 4 y media, no nos queda otro remedio que acortar la ruta y descender a San Andrés para coger el autocar que nos acerque a Trubia. En la Sidrería Tragos nos han hecho espacio para comer y tras los cafés y chupitos, volvemos al autocar para dirigirnos de nuevo a San Andrés y participar allí de los actos programados por el primer aniversario del fallecimiento de Jorge.

Un muy amplio grupo de amigos nos reunimos para acompañar a Leo, a Ricardo y a Herminia en la iglesia del pueblo, para recordar a su esposo e hijo. Parece que fue ayer y ya hace un año que nos dejó. Casi no lo notamos pues está continuamente en nuestro recuerdo y son múltiples las ocasiones en las que llega su nombre a nuestros labios. Nos sigue acompañando por esos caminos que él nos marcó y nos seguirá marcando, pues su lección la hemos asimilado y sabemos lo que a él le gustaba y claro, a nosotros también.

Para el próximo sábado volvemos al calendario del que ya queda muy poco. La ruta que proponemos es la que partiendo de Tudela Veguin, nos lleva a recorrer las Sierras de Fresnosa, Fayeu y de Lagos, pasando por la cubre cimera del Concejo de Oviedo, el Picajo y posteriormente por el Gua y el Magarrón, finalizando en el pueblo de Tellego. La salida es a las 8:00 de San Andrés. En el transcurso de esta ruta comenzaremos a tomar nota y a cobrar las licencias para el próximo año.

JAFPA

miércoles, diciembre 12, 2012

LARGO Y AGRADABLE PASEO POR LA RUTA DE LAS ERMITAS



8 de diciembre de 2012

Después de la actividad interrumpida por la feliz Cena de Hermandad, en la que celebramos estar bastante unidos y tal y tal, volvemos a estar en activo y con mono de monte. Hoy es fiesta religiosa en España. Nada menos que la patrona de la gloriosa Infantería. No podemos por menos que efectuar una ruta en peregrinaje por las ermitas del concejo de Cangas del Narcea. Y son unas cuantas.

Empezamos por llegar al pueblo de Trasmonte. No poca hazaña para un autocar mediano como el nuestro. Por cierto que nos cruzamos con uno bien grandes que debe de venir de la misma zona de Gillón. Subida tras subida y rampa tras rampa, acabamos llegando a Trasmonte. Pueblo bien curioso y arreglado. La mayoría no lo conocíamos. La ruta está señalada con postes y coincide con el PR-203. Área fundamentalmente ganadera a tenor de las muy trabajadas tierras para obtener forraje. Por la parte alta del pueblo se sale a la pista que sin dejar de subir poco a poco alcanza la cuerda de la Sierra del Pando, nombre perfectamente puesto porque por pandonas andaremos todo el día. Se ven restos de nieve en las cunetas. El aire es frío y la marcha rápida para no perder calor.

Muy pronto damos con la primera y encalada ermita de la Magdalena. Todas las que vamos a encontrar hoy, incluida ésta obedecen al mismo esquema constructivo: una planta pequeña, tejado a tres aguas, orientación hacia el sur y una amplia antojana a la entrada. La puerta es pequeña y la vista angosta. Pero esta cuidada y limpia. Nos llama la atención el arco de madera que sujeta la obra en su parte delantera: es una viga de castaño con la forma natural apuntada casi en perfecto semicírculo. Lo que significa que se buscó y rebuscó por el bosque hasta encontrar un tronco de la forma. En este caso el órgano hace a la función.

Seguimos la embarrada pista. ¿Por qué yo me mancho las perneras y Luis y Miguel llegan como si se hubieran paseado por la calle Uría? Algún día tendré que fijarme en el truco que emplean para no ser unos “porcelinos”. Tenemos a la vista la Laguna Noceda. Es pequeña y coqueta y refleja en sus aguas las cumbres nevadas del fondo. Un bello espectáculo. Si miras hacia atrás destaca magnífico el picudo triángulo del Canietxas que no pudimos subir este otoño desde Monasterio de Hermo. También entre jirones vertiginosos de nubes aparece y desaparece el Cueto de Arbás en una imponente mole que se separa de la hendidura de la carretera de Leitariegos.

Poco después la nieve comienza a ser más abundante. Aunque está en charcos las rodadas de algún vehículo han dejado su profunda huella. Encontramos también la laguna Caldevilla, más pequeña, pero formando un gran humedal alrededor.  Ahora ya en franco ascenso nos desviamos ligeramente a la derecha para comenzar la ascensión al Pico el Cuervo. Pasa una moto quad, conducida por el que yo creo un majadero porque logra atascarla en la nieve y la intenta desatrancar acelerando más y más. Cuando giramos la última vuelta del pico todavía se les ve a la pareja clavados en el medio blanco y acelerando, acelerando...

Mientras la de la chaqueta naranja butano, recién estrenada, y por cierto, bien bordada con el entrañable nombre de LAS XANAS, está llegando al pico, yo me entretengo siguiendo unas huellas ya bastante desdibujadas, pero con dedos visibles, que yo presupongo de oso. Pero vaya usted a saber. Si los osos ya deberían estar en su cueva soñando con la primavera.

Hacemos alto en el pico. Las bufandas subidas, que el aire es frío. Bueno, Pablo no; sigue en mangas de camisa. Luego dicen que cuál será la causa del calentamiento global. Unas pocas viandas un par de fotos y a seguir. Queda mucho. Ahora por la derecha, al otro lado de la carretera del puerto está nevadísimo el Rabo de Asno. Suben masas de vapor por nuestra izquierda. Da la impresión de que está lloviendo hacia Tineo.
Encontramos la capilla de San Gervasio. También está encalada y es muy elegante. Seguimos descendiendo por la pista, descenso muy, muy suave. La ermita de San Pelayo está en un paraje perguapu. Rodeada de verdor. Con un banco circular y su buena fuente, la construcción es de piedra de la zona en lajas superpuestas que es lo que uno supone que va a ver en el sur occidente, cerca del linde con Galicia. Nos impresiona la pequeña estatua del Santo con sus coloretes y todo. Pero hay que decir que la propia iglesia tiene un tamaño muy proporcionado, todo su interior es muy adecuado, no hay ningún elemento que distorsione. Las andas del santo están preparadas para procesionar en su romería. Hay que decir, según he leído, que esta serie de ermitas se ponían en las cumbreras, relativamente lejanas de los pueblos a las que pertenecen, porque facilitaban el acceso desde las dos vertientes de la montaña, pudiendo así encontrarse los ganaderos de todos los alrededores para celebrar sus fiestas.

Largo se está haciendo ya el camino. Está casi tan duro como el asfalto por la helada, el ganado y algún que otro vehículo a motor. Para alivio nuestro otra ermita, desviándonos algo a la derecha. La de San Cipriano, que es santo muy principal. El cordal es divisoria de aguas del impetuoso Narcea y del río Naviego. Se ha despejado el cielo del todo. Tenemos al este un pico muy cónico al que trepa una carretera circunvalándolo, como de cuento. ¿Es el Acebo? Sí, el Santuario mariano está en la otra cara, pero se ven clarísimos los extremos de los pinos que rodean la iglesia. Manolo, si estuvieras aquí con nosotros cuánto habrías disfrutado. Por cierto nos alegra mucho tu mejoría.

Ya se puede ver Cangas y sus  alrededores a vista de pájaro. Un largo descenso que a través del bosquecillo nos deja en el barrio alto de El Caserín. Todavía los que no han tenido bastante se acercan a la ermita del Carmen. El río burbujea con frígidas aguas, en las que algunos lavan sus maltrechos pies.

Nos vamos a Penlés a comer. Nos tienen reservado un comedor en el que nuestras pobres viandas se conservan muy bien a causa del frío. El vino tiene aquí un bouquet enternecedor. Soñando en como haríamos para formar un Belén viviente, esta vez sin burra (yo me remendé, yo me remendaba...) ni otros bichos, que hoy se quedaron en casa, por miedo a los fríos, se nos fue pasando el tiempo y tuvimos que salir pitando para casita que estaba casi cumplido el tiempo del autobús.

Próximo sábado: Belén de Cumbres por el Plantón, la cascada de Buanga y el Castiellu, donde colocaremos nuestro “Belén de Cumbres”. Terreno conocido. Guían las gentes de San Andrés. Que pongáis calefacción en la cumbre, que si no, no vamos. Luego bajaremos a comer a Trubia, pasando por Perlavia y siguiendo el camino conocido como “La Ruta del Oso”. Tras la comida, el autocar no s llevará a San Andrés para que los que quieran, puedan asistir al cabo de año de nuestro siempre añorado Jorge Pablo. Esta pequeña tristeza no nos empañará la celebración, antes al contrario celebraremos en unión y compañía nuestra hermandad, y brindaremos con cava asturiano por los que están y por los que no. Como dice Francisco Javier Lavin: ¡¡Vivan Las Xanas!! Y los xanos, añado yo.

FRESINES