22
de diciembre de 2012
Ya
colocado el Belén de Cumbres sólo quedan dos rutas para terminar la temporada
2012. Ha sido una larga temporada llena
de aventuras, destrepadas, extenuantes marchas y gloriosas subidas. La de hoy
parece incluso menor, hasta se atreven a llamarla “Fácil”. Pues no tan fácil,
¿eh? Cuando llegamos a la estación de Tudela Veguín está todo despejado, luce
el sol, no hace frío, ¿se puede pedir más?
Por
detrás de la cementera cogemos la carreterita que sube hasta Las Quintanas,
dejando por debajo la pista que sigue a la mina abandonada. Toda la ruta está
señalada en fucsia para una prueba nacional de BTT. La subida hasta arriba
pindia, pindia, pindia. Luego ya sólo tenemos que seguir el cordal sin grandes
desniveles, superar dos portillas y
tenemos a la vista las antenas del pico Escobín o de las Nieves. Todavía hay
que apurar la última subida. Desde esta altura dominamos Riaño y Lada, y
Oviedo, se ve la ampliación del Musel, y todo el Cornión, los montes de Grado,
todo el Aramo. Nos adelantan cinco motos de trial, las responsables de que las
pistas estén todas embarradas. En la cima la placa colocada en el 2000 por los
Veteranos de la FEMPA.
Continuamos
a los picos Albos a lo largo de la sierra Fayéu que separa las cuencas del
Nalón y del Caudal. Seguimos por el monte San Frechoso hasta la inmensa antena
de TV instalada en el Pico Piedras de 649. Casi todo Mieres a vista de pájaro.
Todo recorrido por el Caudal que brilla intenso al sol de la mañana. Doblamos
hacia el oeste en esta inmensa “U” que
vamos a trazar en la caminata de hoy. Hoy es una de esas pocas ocasiones que
vemos casi toda la ruta desde el principio hasta casi el final.
Por
tanto la cima del Gua a la vista. Vése la chimenea del respiradero de la
antigua mina de cinabrio cercana a la Fábrica de Mieres. Para llegar al Gua, tenemos
que trepar en un corte vertical de una cantera abandonada poniendo un poco de
emoción a la monotonía de la pista. Llegamos al Gúa. Pasado el collado Ferrera
bajamos por un bosque de eucalipto abandonando la pista que por la izquierda
nos llevaría a la mítica aldea de El Rollo, ya sabéis, aquella en la que las
pitas están atadas a los pegoyos pa no caer.
Hace
calor, vamos en camiseta, hay que refrescarse. Paramos en el bar del alto del
Padrún, dónde los camareros se lo toman con calma. Avisamos: queda mucha ruta.
Los más optimistas le echan un par de horas más. Pena de picadillo con
patatines... Seguimos por la izquierda de la carretera para seguir a Fontiquines y abrirnos al valle que sube desde Sardín.
Las ruinas industriales de la abandonada cantera de Valmurián afean
notablemente el paisaje.
El
valle se va abriendo y por una pista que atraviesa la lomera cruzamos dos
portillas, armadas con sus correspondientes escaños. Luego hay un arroyuelo que
hay que cruzar y a la vista del Magarrón nuestro despiste de ruta. Los traks
van por la izquierda, el caminejo por la derecha, pero cada vez más
desdibujado. Angel busca salida por la izquierda, Luis hacia el norte, un grupo
de tres seguimos una senda de ganado que trepa la primera crestería, luego la
segunda y por la loma nos planta en el Magarrón, eso sí, con permiso de las
cotoyas que por aquí son especialmente virulentas.
Muchas
comunicaciones cruzadas por los móviles. Al no encontrar paso se quiere
retroceder hasta el Padrún. Afortunadamente los de adelante han encontrado la
continuación del camino que a media ladera rodea el monte Bustillo cerca de
Llandellanza. La senda se va convirtiendo en pista, atraviesa una majada y
resulta una pista hormigonada que va a dar a la carretera de Tellego. Todavía
nos queda un buen tramo de carretera que vamos bajando con calma y dedicación
atravesando todos los pequeños núcleos de población: La Mortera, Lugar de Riba,
Lugar de Baxo... El asfalto acaba con nuestros maltrechos pies. Por fin
Tellego, y ya llego.
Son
las cinco y media. Siete horas y media de ruta. Veintidós kilómetros a nuestras
espaldas. No era tan fácil. Los del Magarrón siguen quitándose espines del duro
toxo. Ya se nos han pasado las ganas de comer y casi las de merendar. Mejor nos
vamos a cenar a Argame donde tenemos todo el comedor para nosotros. Hoy
llegaremos pronto a Oviedo. Seguro.
Nos
queda para coronar esta gloriosa temporada la última pateada que en esta
ocasión comienza en Les Xanes para subir a la Rebollada, Pico La Habana,
Serandi y final de ruta en Proaza. Con esta hermosa ruta por el desfiladero de
Les Xanes, tan nuestro, despediremos nuestro año montañero. No olvides que
estamos recogiendo el importe para los que quieran federarse porque al cambiar
de compañía de seguro queremos que la póliza empiece a cubrirnos desde
principios de año. Los precios son de 54 € para Asturias y 61,50 para toda
España.
Aprovecho
para desearos a todos la más feliz de las Felices Pascuas que podáis celebrar.
Pensad que los mayas se equivocaron con eso del fin del mundo el 21 del 12 del
12. Lo que de verdad se cumple es lo difícil que es llegar a fin de mes. Besos
a todas. A los demás un saludín.
FRESINES
