El pasado sábado fuimos a colocar el belén de cumbres de este año, a la Peña Priede, en el concejo de Piloña.
La ruta propuesta, comenzaba en el pueblo de Priede, pero a última hora nos dimos cuenta que la ruta desde ese punto, sería muy corta, y decidimos alargarla un poco con el beneplácito de todos los participantes. Por tanto, iniciamos el camino en La Piñera, poco antes de llegar a Sevares y casi en la misma carretera.
Atravesando todo el pueblo cruzamos el Río Color, para mantenerlo siempre a nuestra derecha, comenzamos a caminar por una pista con algo de barro, denominada RUTA DEL COLESTEROL, al decir del cartel que en ella encontramos. La pista se encuentra en buen estado y pronto comenzamos a encontrarnos con caminos que salen de ella y a los que no hacemos caso. En un momento determinado nos encontramos con una bifurcación, en la que la pista comienza a descender a buscar el río, mientras que un camino asciende a la izquierda. Como nos encontrábamos ya dando vistas entre los árboles, al Collado el Cabezu, decidimos seguir el camino en ascenso que tenía mejor dirección hacia donde pretendíamos ir.
Nos adentramos en un bosque y al llegar a una riega, nos encontramos nuevamente en la duda. En esta ocasión no hay caminos que seguir. Las alternativas son cruzar la riega a la derecha y subir por el bosque, o subir por la izquierda entre felechos pero con terreno libre. Decidimos seguir esta segunda opción y para que se vea que se trataba de una ruta de Las Xanas, comenzamos a penar por la dura ladera, tratando de alcanzar la cota que veíamos sobre nuestras cabezas.
Nos encontramos un primer sendero que seguimos hasta su desaparición. Continuamos el ascenso y un nuevo camino, este más marcado, nos hizo comprender que deberíamos haber tomado alguno de los caminos que habíamos visto en la pista. El sendero nos lleva a cruzar la riega y continúa un poco en descenso, para volver a tomar la dirección hacia arriba. Va haciendo eses para ganar altura más fácilmente, hasta que toma una dirección totalmente recta hacia lo alto. Vemos arriba la continuidad del empinado sendero y por él alcanzamos el Collado el Cabezu, justo a los pies de la Peña de Priede o los Foyos. Al otro lado del collado vemos las casas del pueblo de Priede y comprobamos que de haber empezado allí la ruta, ya la habríamos terminado.
Nos reagrupamos y continuamos camino cruzando el collado y buscando el sendero que serpentea por la ladera este de la peña. El camino está bien marcado y es imposible perderlo. Alcanzamos una horcada desde la que contemplamos un grupo de cabras que nos hicieron creer que eran rebecos y las abismales caídas hacia el Río Tendi y la carretera que se dirige a la Collada Moandi. Continuamos la subida buscando la cresta a la derecha, para alcanzar un nuevo collado desde el que ya en pocos casos alcanzamos la cumbre de la Peña de Priede, coronada por una cruz y un buzón de cumbres.
Ya sabíamos que la lotería no nos había agraciado con su primer premio, con lo que nos lo tomamos con tranquilidad y colocamos el belén bien parapetado entre buenas rocas, al tiempo que nos deleitábamos con un poco de sidra achampanada, turrón y mazapanes. Intentamos algunos villancicos y contemplamos el paisaje tranquilamente. Solamente habíamos empleado unas dos horas en la ascensión y teníamos todo el tiempo del mundo.
Realmente nos fuimos cuando el aire refrescó y nos obligó a sacar hasta los guantes. Fuimos siguiendo la cresta en dirección sur, salvando un promontorio, para llegar al inicio de una canal que descendía vertiginosamente. Aunque la canal parecía transitable, decidimos descender por la derecha hasta encontrar un hombro por el cual se hacía menos comprometido el descenso, aunque el sendero de las cabras tenía mucha piedra suelta y un buen abismo por la izquierda, pero sin mayores problemas. Abajo nos esperaba un collado del que partían dos senderos, uno por cada lado de la cresta. Nos decidimos por el de la derecha y fuimos contemplando las múltiples revueltas del Río Color en el fondo del valle. Otra horcada y enseguida damos vista a las casas de La Matosa, situadas sobre una collada a nuestros pies. Un suave descenso y alcanzamos las primeras casas del pueblo. Tras comprobar que el autocar no se encontraba allí, decidimos seguir bajando por la carretera de acceso al pueblo, hasta alcanzar la carretera de la Collada Moandi. Tampoco estaba allí nuestro transporte y no teníamos cobertura para los móviles.
Decidimos seguir por la carretera, camino de Sevares, hasta que conseguimos comunicar con el conductor y le dimos nuestra posición. Con todo y con esto, la ruta fue de unas cinco horas, tiempo normal para una ruta de Las Xanas en temporada invernal.
Para el próximo sábado tenemos ruta casi por la costa. Nos vamos al pueblo llanisco de Santoveña, para ascender a la Peña Llabres y bajar luego a Posada de Llanes. La ruta es:
Santoveña (90 m) – Ermita San Isidro (90 m) – EL Tilo (100 m) – Las Conchas (400 m) – Peña Llabres (689 m) – Valle de Llabres – Collado La Prida (314 m) – Senda la Casa el Cura – Lledías (55 m) – Posada de Llanes (52 m)
Una sencilla ruta para acabar el año. Aún nos sobró algo de turrón para degustar en este día. Un aliciente más para que os apuntéis a esta ruta cómoda y que sirve de cierre a un calendario amplio, variado y creo del gusto de todos. Esperemos que el próximo se le parezca.
Que paseéis una muy buena velada en esta noche entrañable y que la Navidad os sea propicia.