6 de
abril de 2013
Esta
semana pasada no hizo más que llover. Pero lo peor estaba reservado al viernes:
nuevo temporal con bajada de temperaturas y nieve a los 400 m. Muchas llamadas de teléfono.
Intercambio de correos: “¿qué hacemos?”. Busca rutas alternativas. Vale, hasta cuatro llevábamos preparadas por
lo que pudiera pasar.
El
viernes llueve toda la tarde. El sábado amanecemos con una intensa lluvia.
¿Dónde vamos así?. “¿Recordáis la mojadura del Pico Romiru en el Monsacro?. La
de hoy puede superarla de largo. Paramos en Las Palmeras de Laviana a hacer tiempo y de paso a comer un “bartolo”,
por cierto, exquisito. “Vaya humor tenéis”, nos suelta la camarera mientras
abre su negocio. Esta dejando de llover cuando llegamos al Acebal. Hoy no hay
ningún tom-tom, y Luis suelta con gracia que no importa, que ya va Lito de
“tomtón”. Vaya ironía.
Todavía
no está claro nuestro último destino. O subir por los Tornos, o salir por el
área recreativa de Cabeza de Arco. “¿Por qué no intentamos la Foz de Covellayo hasta donde se
pueda?”Ahí vamos. Pasado el Molín de Pelusa torcemos en Les Mestres para seguir
el curso del río Raigosu. Ha dejado de llover. Preguntamos por la subida a los
Tornos. A la altura de la cabaña de La
Egesa se aprecia a media ladera el camino por el que
podríamos subir. Porque no sabemos si podremos cruzar el río. Un dato positivo:
hoy baja la mitad de agua que aquel histórico día del año pasado en el que casi
llegaba a la pista.
Vamos
a tirar lo que podamos. Superados los tendejones de cabras cruzamos el arroyuelo.
Hoy se puede saltar sin problema.
Torcemos siguiendo la Foz. Un kilómetro más allá el río se cruza con la pista.
El puente desapareció. Pero hay cruzado unas grandes tuberías en el río y están
tapadas con tierra. Se puede cruzar. ¿Seguimos pista arriba? Vale. Está todo
nevado. Los árboles doblados bajo el peso de los copos. Especialmente los
acebos que brillan intensamente intentando deshacerse de los hielos que doblan
las ramas. Subimos fuerte. Hace más bien calor. Van haciendo huella Clemente y
María José. Al principio es fácil pero ya en la segunda revuelta hay dos buenas
cuartas de nieve. Está todo inmaculado, como de estreno. El blanco es el color
dominante.
Vamos
cogiendo altura. La pista gira a la izquierda, a la altura de las instalaciones
abandonadas de la mina. Durante un rato me quedo sólo esperando a los
retrasados. Nos hemos desviado del fragoroso río y la soledad es absoluta. No
se oye nada. La nevada se come todos los ruidos. Fantástico. Seguimos media
hora más hasta la Collada. Hace frío, empieza a nevar menudo. Mejor bajamos por
el mismo camino. El Pico Covallones lo tenemos justo delante a muy poca altura más, pero está tapado y más
vale renunciar. Bajar por la cresta hoy sería suicida así que nos decidimos por
lo sensato, por una vez, y sin que sirva de precedente. Dos horas y media para
subir, una media hora parados y dos para bajar.
Sin
más incidencia que no encontrar el autocar en el Acebal, seguimos
imperturbables carretera adelante. Vaya por Dios, vuelve a llover. Un kilómetro
más para completar los dieciocho. Por fin en Ribota, y chigre abierto, para
calmar la sed, secarse un poco y poder comer algo que nos aproveche. Un buen
chigre que llenamos con ruidos y risas. Milio, el reciente abuelo, nos invita a
café y chupitos. Se agradece, hombre.
El
día 13 de abril nuestra excursión es por Arbeyales para subir el maravilloso
camino de La Güergola,
pasar a la Braña de la Corra y Bajar por Xamaril y Vixidel a
Villanueva en Teverga. Buena excursión factible para todo el mundo. Para
apuntarse esta semana hay que llamar a Peña al 985 785 110, a Lito al 638 193
522 o a Gelu en el 637 377 797. Recordad
que estamos cerrando las plazas del refugio para la ruta de dos días.
FRESINES


