miércoles, abril 03, 2013

LA AMENAZA DE LLUVIA NO ASUSTÓ A LOS VALIENTES. SUBIMOS AL GARGALOIS

30 de marzo de 2013

Larga la excursión en autocar. Hasta Navia, bien. Luego a Villayón, vaya. Pero los kilómetros finales a Castanedo, puf. Vaya revoltura de estómago. Eso que el “piloto” abría la puerta de vez en cuando para ventilar el interior de la cabina. El balance es 7 horas de autocar, para cinco horas de ruta. Gana por goleada el autocar. Se ve que nos gusta, y más hoy que siendo un autocarín hay “cobertura” en casi todos los asientos. Bueno, en bromas y veras llegamos hasta Castanedo. ¿Cómo lograría dar la vuelta el autocar en aquella caleya? Un misterio.

Estamos en el concejo de Villayón. El lugar es hermoso. El día desapacible. Nubarrones negros corren a toda velocidad sobre nuestras cabezas. Empezamos a subir a las diez y media hacia Barandón. Nada más salir de Castanedo se puede ver la mecedura de dos ríos que bajan presurosos a encontrarse, cada uno flanqueando por un lateral una misma montaña. Son los ríos de la Velgua y el de Pontigo. Buena postal. En Barandón está el final de la carretera-pista. En la curiosa ermita de San Juan el camino sale por la derecha. El bosque es sobre todo roble. En tiempos recientes hubo una gran explotación.

La subida es muy suave. Algún nubarrón se rompe sobre nosotros. Nada. Paso firme, mirada al frente, sobra ropa. Llegamos a la Collada Entrerrios. Preside la pradera el Dolmen del mismo nombre. Nos gusta mucho el dolmen, testigo pétreo de aquellos astures antiguos que habitaron estos altos. Ya sabéis que en aquellas remotas épocas elegir un terreno elevado y con buenas vistas de todo lo que se acercaba, era elemental. Me conmueve que ante el misterio de la muerte decidieran edificar un monumento megalítico construido con el esfuerzo de todo el castro. A lo mejor este humilde monumento toca más el corazón que la catedral gótica de Paris.

Seguimos por la pista que bordea la loma. Fuerte la pendiente y muy tendida, que empieza a suavizar en las cercanías del Collado Capellín. Una intensa granizada despide la lluvia para el resto del día. Tenemos en lontananza los dos Gargalois. Por la arista se sube con facilidad pasando por el Pico Castelo. Llegamos al Gargalois más alto, el del vértice geodésico. Con cuidado en la cima de roca. La cuarcita resbala mucho. Estamos a caballo entre Illano y Vilayón. En el culo del mundo, vamos. Las suaves y redondeadas lomas, los profundísimos valles, escasos los núcleos habitados. Por el oeste está toda la sierra de Carondio y al fondo el Mulleiroso de pésimo recuerdo. Hacia Galicia el embalse de Doiras refleja un cielo muy cubierto. Una señal cuadrada y plana, de plástico amarillo y agujereada por el medio está clavada en la cima. ¿servirá para orientación topográfica?

Al Norte tenemos el pico de Prado Roque, techo de Boal. Es una subida fácil. La bajada es inmediata a la cercana collada Gubia. Una pista que la circunvala nos lleva en descenso al lugar de partida. No vemos a nadie. El concejo de Illano no llega hoy a los 500 habitantes. Todas las poblaciones se colocan en las orillas del Navia. Y es que un río siempre es vida.
Los que no han tenido bastante castigo se meriendan en un cuarto de hora La Veiga Raposa que pilla de camino. No presumais que no era más que una chinchetona. La coqueta pista se va metiendo en un pinar cada vez más abundante. Huele de maravilla. Aquí de contaminación, nada de nada. Tras cinco horas y media de marcha relajada llegamos a Valdedo. La ermita tiene tres tallas románicas muy interesantes, como de marionetas antiguas, de una ingenuidad aplastante. Toscas y bellas imágenes.

En el bar de Valdedo nos atienden de primera. Los precios son de los de antes. Tenemos un comedor entero para armar ruido. Comemos opíparamente siempre atendidos por aquella paisana tan servicial. El café de pota una delicia. Los chupitos a 1,20. ¿Se puede pedir más? Si queremos parar en Otur para que la vuelta no sea tan larga. El día ha resultado muy bien.

Estrenamos el mes de abril con una marcha por las foces de Covellayo para intentar subir al Pico Corgallones. Tenemos el inconveniente de que hay que atravesar el rio Raigosu que baja muy crecido. Estamos buscando una alternativa viable. Lo perfecto hubiera sido dejar esta extraordinaria ruta para después de deshielo. Pero haremos lo que podamos. Y estoy convencido que de verdad merece la pena. Para apuntarse llamar a Fernando al 692 510 114.

Otra cosa: Estamos apuntando a la gente para la ruta de dos días para el 24/25 de agosto. Las plazas son limitadas con un tope de veintisiete montañeros. Así que apuntaos pronto. Los precios estarán alrededor de 58 euros para los que tengan licencia nacional y 67 para el resto. Si hubiera más solicitudes que plazas, habría que dar prioridad a los socios del grupo. Nos vemos el sábado que viene.

FRESINES

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