Yendo por la Hermida hacia Potes, la sierra del Agero es la que cierra el desfiladero por el oeste, derecha, poco antes de llegar al ensanchamiento de la foz que se abre en Lebeña. Antes del cruce de este pueblo nos encontramos otro a la derecha que indica Allende y por su pendiente carretera ascendemos menos de un kilómetro hasta las primeras casas del pueblo, donde finaliza el asfalto.
Una mirada a la derecha según llegamos, nos hace comprender el esfuerzo que nos espera. Arriba vemos la canal vigilada por la enhiesta cumbre del Cueto Agero. Entre nosotros y este, un cerrado bosque de encinas y un desnivel de 696 metros que nos parece casi vertical. Comenzamos a caminar por la parte alta del pueblo cogiendo una ancha pista hormigonada y con fuerte desnivel. Pronto se cambia el hormigón por la tierra y nos adentramos en el bosque de encinas.
En una curva a la izquierda junto a una caseta con antena, abandonamos la pista para ascender entre árboles por un sendero marcado que nos lleva a otra pista que desciende hacia la derecha. Cruzamos la pista y continuamos subiendo por sendero serpenteante. Dejamos otros senderos que salen a derecha e izquierda para continuar siempre por el principal.
A nuestra izquierda y algo más abajo, veremos una cabaña en un pequeño collado. El sendero nos saca nuevamente a la pista y a los pocos pasos tomamos un nuevo sendero a la derecha señalizado con un jito, que nos lleva a pasar junto a unas cabañas medio derruidas para retornar nuevamente a la pista que ya no abandonamos hasta llegar a un cierre de alambre, ya fuera del bosque y con el inicio de la canal encima de nosotros.
El camino serpentea armado en algunos lugares y va ascendiendo por la ancha canal, bajo la atenta mirada del Cueto Agero a nuestra derecha. Gracias al camino, se sube bien y al llegar a Encimalacanal el paisaje se abre hacia una verde meseta rodeada de cumbres calizas. Al norte, y en descenso, vemos las praderas del Llano Agero y algunas cabañas diseminadas. A la izquierda, noroeste, unas redondeadas cumbres calizas cierran la meseta. La más alta, son las estribaciones del Cueto La Fontaniella.
Al este se levanta la pedregosa ladera del Cueto Agero. Dicen las descripciones que se debe rodear un poco al este para buscar los mejores pasos. Son todos malos. Se trata de una ladera de bloques calizos rodeados de hierbas y matorrales en los que es fácil meter el pie en algún hoyo. Por ello, y sea cual sea el camino que tomemos, hay que extremar las precauciones. Nosotros después de dejar las mochilas, subimos de frente buscando los mejores pasos hasta que entroncamos con la zona jitada, que tampoco nos mejoró demasiado el camino, pero nos permitía subir sin casi necesidad de andar buscando pasos buenos.
Alcanzada la cumbre, da miedo moverse entre los peñascos ya que la caída hacia el Río Deva es completamente vertical. Bajo nuestros pies vemos el bosque que hace poco atravesábamos y más abajo Allende y la carretera que se dirige a Potes. Al otro lado la iglesia de Santa María de Lebeña y el pueblo del mismo nombre y sobre él, la majestuosa mole de Peña Ventosa. Hacia el sureste las estribaciones del Macizo de Andara y al oeste nuestro próximo reto, la cumbre del Cueto La Fontaniella.
Después del descanso y de cubrir la tarjeta y hacer algunas fotos, emprendimos el descenso siguiendo los jitos hasta Encimalacanal. Recuperamos las mochilas y reiniciamos la marcha con rumbo al Fontaniella. Para ello hay que descender un poco para seguir luego un sendero del ganado que sube con algunos tornos por una vaguada. Vamos ganando terrazas por entre la hierba sirviéndonos de senderos de las vacas y las ovejas y con la dirección puesta en una canal verde a la izquierda del Cueto Fontaniella. Superada esta canal herbosa, alcanzamos una especie de hoya en la que no se ve ningún paso cómodo. Giramos a la derecha y comenzamos a subir la ladera final del cueto entre bloques calizos y matorral. Llegamos a lo alto de la cresta y siguiendo un poco más a la derecha por ella, alcanzamos la cumbre del Cueto La Fontaniella.
Las vistas se abren desde esta atalaya y podemos contemplar una vez más las cercanas cumbres del Oriental con la inconfundible silueta de La Samelar. Bajo nuestros pies, el Collado de pelea con la serpenteante cicatriz de la pista que baja al pueblo de Cabañes y por la que nosotros debemos coger la que nos devuelva a Allende. Más a la derecha otra pista conocida: la que baja del Casetón de Andara hasta Beges y aún más a la derecha, la que une Sotres con Tresviso, cuyo caserío podemos contemplar. Al girarnos hacia nuestras espaldas, contemplamos el recortado contorno de la Sierra y al otro lado, Peña Ventosa. Más a la derecha de esta, el valle de la Liébana se abre y podemos ver hasta las primeras casas de Potes.
Recuperadas las fuerzas y tras hacer las fotos pertinentes, descendemos un poco a la izquierda buscando un sendero que nos lleve a la terraza inferior formada por verdes praderas y que se encuentre cerrada por un par de cumbres, una delas cuales, la que se encuentra más a la izquierda y coronada por un vértice geodésico, es el Pico Agero o Pico Joyo Diaz. Atravesamos las camperas con rumbo al collado que se abre entre las dos cumbres mencionadas y en el que vemos unas ovejas que se guarecen del fuerte calor reinante. Alcanzado el collado, vemos toda la ladera que debemos descender para llegar a la pista de Cabañes y también podemos ver donde se realiza la bifurcación de esta con la que sigue a Allende. Mas a la izquierda vemos un prado cerrado con muro y una cabaña y hacia él dirigimos nuestros pasos, buscando el mejor camino que no es otro que el descenso por la ladera, procurando hacerlo en zigzag y tendiendo en principio hacia un saliente herboso del que posteriormente seguiremos bajando a la izquierda para por una cárcava descender definitivamente a la pista cerca de la cabaña antes mencionada.
Ya el camino no tiene pérdida. Siguiendo la polvorienta pista siempre en descenso, entroncamos con la que unas cuantas horas antes nos sirvió para el ascenso y enseguida las primeras casas de Allende, donde nos espera el autocar.
Comenzamos nuevo mes y para la primera ruta de setiembre tenemos retorno a Picos y además a una de sus canales emblemáticas. Nos vamos a Poncebos para subir por la Canal del Tejo hasta Bulnes El Castillo donde accedemos a la endiablada Canal de Amuesa, para descender nuevamente al Cares por la Canal de Piedra Bellida. Ruta de paso de las huestes sarracenas después de la Batalla de Covadonga, al decir de nuestro insigne historiador Claudio Sánchez Albornoz. La ruta a seguir es:
Poncebos (218 m) – Bulnes El Castillo (715 m) – Canal de Amuesa – Majada de Amuesa (1.386 m) – Collado Cerredo (1.454 m) – Canal de Piedra Bellida – Pando Culiembro (645 m) – Puente Vieya (335 m) – Culiembro (430 m) – Los Collaos (450 m) – Poncebos (218 m)
Ya está abierto el plazo de inscripción para esta ruta en la que espero que habrá participación masiva, por su belleza. Así que el que esté interesado en hacerla, que no lo deje para última hora, so pena de tener que quedarse en casa.