Por fin llegó el día de la ruta a Hierbas Altas, antiguo camino que los cainejos utilizaban para ir a Ario y el recorrido que realizó Gregorio Perez de María, El Cainejo, para reunirse en Ario con el Marqués, un par de días antes de la primera ascensión al Urriellu, pero él realizó esta ruta de noche, aunque eso si, con “buena luna”.
Nosotros la realizamos de día y con buen sol. Más que bueno: fuerte y caluroso. El viaje hasta Cordiñanes se hizo sumamente penoso y lento, con lo que comenzamos a caminar a las 10,15 con rumbo a Caín. Pasamos por el Mirador del Tombo y por caminos, llegamos a Corona, pasando junto a su remozada capilla, así como las cabañas colindantes. Por esta zona no nos apretaba el calor, gracias a que caminábamos bajo los árboles, pero al salir a la carretera en Santijan, comenzamos a notar el aumento de temperaturas que nos anunciaban los hombres del tiempo.
Por cierto que la carretera la están arreglando y ensanchando. Ensanche que ya pudimos observar en la zona de la foz, ganando terreno haciéndola volar sobre el abismo por cuyo fondo circula el Cares. Llegamos a Caín ya con mucha animación y bien entrado el día. Eran las 11,20 cuando nos reunimos para seguir ruta pasando junto a la iglesia por una calle hormigonada que sube hacia el cementerio. La calle da una vuelta a la derecha mientras que un ancho camino de tierra continúa de frente con rumbo a Caín de Arriba. Camino que por confusión, nosotros seguimos, teniendo que dar la vuelta cuando ya nos aproximábamos a las primeras casas de este barrio.
Vueltos a la curva del cementerio, seguimos por la carretera hasta donde se termina el hormigón. Pocos metros antes de llegar al cementerio, hay como tres escalones de piedra a la izquierda, que dan paso a un marcado sendero que asciende entre hierbas. Pronto se introduce en un pequeño bosque por el que llegamos a una amplia cabaña de piedra y madera, encastrada en la roca. Estamos en la majada de Las Boas.
Tras recuperar fuerzas, continuamos por la derecha de la cabaña a salir a una pradera abierta desde la que podíamos contemplar la masa rocosa de Táranos por cuya ladera trascurre nuestro sendero, dando giros para suavizar la subida. El camino se dirige a la parte izquierda de la roca, llegando a una caseta con una antena pintada de rojo, muy visible desde Caín.
En este punto, la hierba nos tapa el sendero pero pronto lo recuperamos siguiendo a la izquierda en busca de la riega de Hojas. El sendero, en descenso, se pega a la ladera que cae hacia la riega para luego ascender a un pequeño collado coronado por un inconfundible picacho. Estamos en la Horcadina de Picachel. La continuidad de nuestro camino pasa por realizar otro pequeño descenso también pegado a las aún más inclinadas paredes que caen hacia la riega de Hojas, pasando unos cuantos metros por encima de una pulida y húmeda llambria que se desploma hacia la riega.
El siguiente hombro al que accedemos es el Posadoiro, donde hay una piedra muy a propósito para realizar un descanso, antes de continuar la dura subida que nos resta. Seguimos por entre felechos y con el sendero casi tapado por las hierbas, muy pegados a la riega. Poco a poco nos vamos introduciendo en una canal hasta que llegamos a los pies de una muralla de piedra, en la que por la izquierda continúa una estrecha canal que sube a Tremospandos.
Nuestro camino sigue por la derecha, casi imperceptible debido a la espesura de la maleza. Se interna en el bosque del Monte de Hojas. Se sigue bien pues está bastante marcado. El calor nos obliga a realizar frecuentes paradas para hidratarnos. Al fin salimos al Prado de Hojas, una zona descubierta desde la que ya podemos ver la collada de Hierbas altas. A nuestra izquierda los paredones que caen del Jultayu cuya cumbre se encuentra muchos metros más arriba.
Nos resta una fuerte subida en diagonal siguiendo los jitos para alcanzar una zona aún más vertical, con terreno suelto y en el que hay que tener cuidado con las piedras que caen fácilmente. Tras pasar esta zona alcanzamos el verde y estrecho collado de Hierbas Altas. Se trata de una franja de terreno con dos laderas: una por la que subimos e inmediatamente la otra en fuerte descenso hacia la Bersolina, cuyo Travieso vemos claramente desde el collado. Cuando llegamos aquí son la 14:30. El calor y la necesidad de asegurar el paso, nos están retrasando mucho y aún nos resta un buen trecho para finalizar la ruta prevista. Es necesario tomar una decisión y ante las circunstancias, optamos por descansar y volver por el mismo camino hasta Caín.
Aprovechamos para ascender a la masa rocosa de nuestra derecha que cae perpendicular sobre Caín y desde donde podemos contemplar estupendamente todo el Central. La inmensidad de la Canal de Dobresengos; la verde y pindia canal de Moeño; la zona del Llambrión más a la derecha; Por la izquierda el Torrecerredo, Cabrones y Dobresengos y en el fondo el Cares. A nuestras espaldas el Jultayu, Peña Blanca, Piedra Lluenga, dando paso a Peña Santa que se alza sobre los Basares; luego el Cueto de los Cabritos y Cueto Agudo, para caer nuevamente al Cares. Y abajo, lleno de coches y gentes que van de uno a otro lado, Caín.
A las 3 de la tarde comenzamos el descenso por el mismo sitio por el que subimos, bajando el primer tramo, ese de las piedras sueltas, con mucho cuidado, para luego caminar algo más rápidos por el resto de terreno de mejor composición y sin tantos problemas. Descendemos rápido y en una hora nos encontramos buscando taxi para que nos lleve a Cordiñanes. Poro hoy no hay taxis disponibles y muy a nuestro pesar, no nos queda más remedio que coger la carretera con rumbo a Cordiñanes, bajo un solo de justicia y siempre en subida.
Al fin conseguimos llegar y finalizar esta dura ruta, más por el calor casi por el esfuerzo de las duras subidas.
En el fondo quedamos un poco frustrados por no poder hacer la ruta al completo y ya proyectamos repetirla, pero buscando alternativas que no nos obliguen a comenzar a caminar tan tarde, para así no tener que subir con todo el calor, ya que la ruta es dura por la pendiente y el calor acaba con algunos. Y tenemos que tener en cuenta los horarios de los conductores del autocar, con lo que no podemos retrasarnos demasiado, so pena de quedar en el punto de recogida.
La verdad es que merece la pena por su gran vistosidad. Es un mirador estupendo del Central y creo que tenemos que conseguir realizarla completa. Lo volveremos a intentar.
Para el próximo sábado, último del mes de agosto, tenemos una ruta por tierras de Cantabria. Nos vamos a Allende en la Luébana, para ascender al Cueto Agero por su canal. La ruta propuesta es:
Allende (320 m) – Canal de Agero – Collado Encimalacanal (912 m) – Cueto Agero (1.016 m) - Collado Encimalacanal (912 m) – Cueto La Fontaniella (1.3826 m) – Pico Joyo Diaz o Pico Ajero (1.351 m) – Canal de la Vallejona – Coterón del Cueto (772 m) – Allende (320 m)
También quiero recordaros, que en la Asamblea General de este año, se aprobó hacer una excursión gratuita para los socios y un acompañante, a realizar el próximo día 8 de setiembre, festividad de la Virgen de Covadonga. Aunque aún no está decidido el destino, de momento tenemos dos propuestas. La primera y más probable, es a la mina de oro de Las Médulas, cerca de Ponferrada. La otra opción es las Cuevas de Valporquero. Cualquiera que sea al final el destino, necesito saber ya quienes están interesados en participar. Ya digo que el viaje es gratuito para los socios y los no socios que estén interesados podrán acceder a las plazas que queden vacantes. También se organizará una comida para los que estén interesados. Si se va a Las Médulas, se haría el recorrido o parte, de la Mina. Completo son unos 11,5 kilómetros y dicen que en días de lluvia, puede haber barro.
Espero vuestras llamadas para la ruta del Agero y para la excursión, posiblemente a Las Médulas. No os retraséis ni para una ni para la otra. Luego será tarde.
Nosotros la realizamos de día y con buen sol. Más que bueno: fuerte y caluroso. El viaje hasta Cordiñanes se hizo sumamente penoso y lento, con lo que comenzamos a caminar a las 10,15 con rumbo a Caín. Pasamos por el Mirador del Tombo y por caminos, llegamos a Corona, pasando junto a su remozada capilla, así como las cabañas colindantes. Por esta zona no nos apretaba el calor, gracias a que caminábamos bajo los árboles, pero al salir a la carretera en Santijan, comenzamos a notar el aumento de temperaturas que nos anunciaban los hombres del tiempo.
Por cierto que la carretera la están arreglando y ensanchando. Ensanche que ya pudimos observar en la zona de la foz, ganando terreno haciéndola volar sobre el abismo por cuyo fondo circula el Cares. Llegamos a Caín ya con mucha animación y bien entrado el día. Eran las 11,20 cuando nos reunimos para seguir ruta pasando junto a la iglesia por una calle hormigonada que sube hacia el cementerio. La calle da una vuelta a la derecha mientras que un ancho camino de tierra continúa de frente con rumbo a Caín de Arriba. Camino que por confusión, nosotros seguimos, teniendo que dar la vuelta cuando ya nos aproximábamos a las primeras casas de este barrio.
Vueltos a la curva del cementerio, seguimos por la carretera hasta donde se termina el hormigón. Pocos metros antes de llegar al cementerio, hay como tres escalones de piedra a la izquierda, que dan paso a un marcado sendero que asciende entre hierbas. Pronto se introduce en un pequeño bosque por el que llegamos a una amplia cabaña de piedra y madera, encastrada en la roca. Estamos en la majada de Las Boas.
Tras recuperar fuerzas, continuamos por la derecha de la cabaña a salir a una pradera abierta desde la que podíamos contemplar la masa rocosa de Táranos por cuya ladera trascurre nuestro sendero, dando giros para suavizar la subida. El camino se dirige a la parte izquierda de la roca, llegando a una caseta con una antena pintada de rojo, muy visible desde Caín.
En este punto, la hierba nos tapa el sendero pero pronto lo recuperamos siguiendo a la izquierda en busca de la riega de Hojas. El sendero, en descenso, se pega a la ladera que cae hacia la riega para luego ascender a un pequeño collado coronado por un inconfundible picacho. Estamos en la Horcadina de Picachel. La continuidad de nuestro camino pasa por realizar otro pequeño descenso también pegado a las aún más inclinadas paredes que caen hacia la riega de Hojas, pasando unos cuantos metros por encima de una pulida y húmeda llambria que se desploma hacia la riega.
El siguiente hombro al que accedemos es el Posadoiro, donde hay una piedra muy a propósito para realizar un descanso, antes de continuar la dura subida que nos resta. Seguimos por entre felechos y con el sendero casi tapado por las hierbas, muy pegados a la riega. Poco a poco nos vamos introduciendo en una canal hasta que llegamos a los pies de una muralla de piedra, en la que por la izquierda continúa una estrecha canal que sube a Tremospandos.
Nuestro camino sigue por la derecha, casi imperceptible debido a la espesura de la maleza. Se interna en el bosque del Monte de Hojas. Se sigue bien pues está bastante marcado. El calor nos obliga a realizar frecuentes paradas para hidratarnos. Al fin salimos al Prado de Hojas, una zona descubierta desde la que ya podemos ver la collada de Hierbas altas. A nuestra izquierda los paredones que caen del Jultayu cuya cumbre se encuentra muchos metros más arriba.
Nos resta una fuerte subida en diagonal siguiendo los jitos para alcanzar una zona aún más vertical, con terreno suelto y en el que hay que tener cuidado con las piedras que caen fácilmente. Tras pasar esta zona alcanzamos el verde y estrecho collado de Hierbas Altas. Se trata de una franja de terreno con dos laderas: una por la que subimos e inmediatamente la otra en fuerte descenso hacia la Bersolina, cuyo Travieso vemos claramente desde el collado. Cuando llegamos aquí son la 14:30. El calor y la necesidad de asegurar el paso, nos están retrasando mucho y aún nos resta un buen trecho para finalizar la ruta prevista. Es necesario tomar una decisión y ante las circunstancias, optamos por descansar y volver por el mismo camino hasta Caín.
Aprovechamos para ascender a la masa rocosa de nuestra derecha que cae perpendicular sobre Caín y desde donde podemos contemplar estupendamente todo el Central. La inmensidad de la Canal de Dobresengos; la verde y pindia canal de Moeño; la zona del Llambrión más a la derecha; Por la izquierda el Torrecerredo, Cabrones y Dobresengos y en el fondo el Cares. A nuestras espaldas el Jultayu, Peña Blanca, Piedra Lluenga, dando paso a Peña Santa que se alza sobre los Basares; luego el Cueto de los Cabritos y Cueto Agudo, para caer nuevamente al Cares. Y abajo, lleno de coches y gentes que van de uno a otro lado, Caín.
A las 3 de la tarde comenzamos el descenso por el mismo sitio por el que subimos, bajando el primer tramo, ese de las piedras sueltas, con mucho cuidado, para luego caminar algo más rápidos por el resto de terreno de mejor composición y sin tantos problemas. Descendemos rápido y en una hora nos encontramos buscando taxi para que nos lleve a Cordiñanes. Poro hoy no hay taxis disponibles y muy a nuestro pesar, no nos queda más remedio que coger la carretera con rumbo a Cordiñanes, bajo un solo de justicia y siempre en subida.
Al fin conseguimos llegar y finalizar esta dura ruta, más por el calor casi por el esfuerzo de las duras subidas.
En el fondo quedamos un poco frustrados por no poder hacer la ruta al completo y ya proyectamos repetirla, pero buscando alternativas que no nos obliguen a comenzar a caminar tan tarde, para así no tener que subir con todo el calor, ya que la ruta es dura por la pendiente y el calor acaba con algunos. Y tenemos que tener en cuenta los horarios de los conductores del autocar, con lo que no podemos retrasarnos demasiado, so pena de quedar en el punto de recogida.
La verdad es que merece la pena por su gran vistosidad. Es un mirador estupendo del Central y creo que tenemos que conseguir realizarla completa. Lo volveremos a intentar.
Para el próximo sábado, último del mes de agosto, tenemos una ruta por tierras de Cantabria. Nos vamos a Allende en la Luébana, para ascender al Cueto Agero por su canal. La ruta propuesta es:
Allende (320 m) – Canal de Agero – Collado Encimalacanal (912 m) – Cueto Agero (1.016 m) - Collado Encimalacanal (912 m) – Cueto La Fontaniella (1.3826 m) – Pico Joyo Diaz o Pico Ajero (1.351 m) – Canal de la Vallejona – Coterón del Cueto (772 m) – Allende (320 m)
También quiero recordaros, que en la Asamblea General de este año, se aprobó hacer una excursión gratuita para los socios y un acompañante, a realizar el próximo día 8 de setiembre, festividad de la Virgen de Covadonga. Aunque aún no está decidido el destino, de momento tenemos dos propuestas. La primera y más probable, es a la mina de oro de Las Médulas, cerca de Ponferrada. La otra opción es las Cuevas de Valporquero. Cualquiera que sea al final el destino, necesito saber ya quienes están interesados en participar. Ya digo que el viaje es gratuito para los socios y los no socios que estén interesados podrán acceder a las plazas que queden vacantes. También se organizará una comida para los que estén interesados. Si se va a Las Médulas, se haría el recorrido o parte, de la Mina. Completo son unos 11,5 kilómetros y dicen que en días de lluvia, puede haber barro.
Espero vuestras llamadas para la ruta del Agero y para la excursión, posiblemente a Las Médulas. No os retraséis ni para una ni para la otra. Luego será tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario