Los partes meteorológicos no presagiaban nada bueno, pero tras el madrugón, parecía que el tiempo mejoraba y hasta algunas rayadas de sol desentumecieron nuestros cuerpos.
Decidimos hacer algunos cambios a la ruta que teníamos proyectada, con inicio en los Invernales de Porciles. Abandonamos el autocar en el alto del Puerto de Pan de Ruedas con algunos jirones de niebla cubriendo las cumbres adyacentes, pero parecía que con tendencia a despejar.
Comenzamos a caminar por una pista que sale a la derecha de la carretera y que se dirige a Posada de Valdeón. Es al camino antiguo que une el puerto con la capital de la comarca. La pista desciende a cruzar por un puente sobre el Río Cares y algunos metros más allá. Junto a unos indicadores de dirección, sale por la derecha una pista señalizada con un aspa de prohibición del PR que se dirige a Valdeón, pero que nosotros tomamos para ir subiendo entre un magnífico bosque de fayas y verdes praderas, hasta el Chozo de Freñana. En este lugar nace el Río Cares. Así es que estas hermosas praderas se encuentran regadas por un sinfín de arroyos que toman todos la misma dirección después de descender desde todos los puntos cardinales.
Comenzamos a caminar por una pista que sale a la derecha de la carretera y que se dirige a Posada de Valdeón. Es al camino antiguo que une el puerto con la capital de la comarca. La pista desciende a cruzar por un puente sobre el Río Cares y algunos metros más allá. Junto a unos indicadores de dirección, sale por la derecha una pista señalizada con un aspa de prohibición del PR que se dirige a Valdeón, pero que nosotros tomamos para ir subiendo entre un magnífico bosque de fayas y verdes praderas, hasta el Chozo de Freñana. En este lugar nace el Río Cares. Así es que estas hermosas praderas se encuentran regadas por un sinfín de arroyos que toman todos la misma dirección después de descender desde todos los puntos cardinales.
Hacia el este se extiende las camperas escalonadamente, mientras que al sur las cierra una muralla de cumbres que apenas vemos a causa de la niebla. Hacia ellas dirigimos nuestros pasos con el fin de alcanzar la cresta y continuar por ella hasta el Gildar. Después de dos horas de caminata alcanzamos la cota de 1860 metros, dando vista a la zona de Vegacerneja y creo que viendo el pueblo de Cuénabres y el inicio del embalse de Riaño.
A nuestra izquierda, este, solo veíamos el serrote de la cresta más cercano, ya que la niebla tapaba el resto. Por él continuamos nuestro camino, unas veces por la cresta y otras buscando mejores pasos por la vertiente sur. Después de un buen rato de caminar, alcanzamos una cumbre que algunos creyeron que se trataba del Gildar pero que parece que era el Cebolleda, de 2054 metros (a mí el altímetro me marcaba 2020 m).
Tras un corto descanso, ya que la temperatura había descendido considerablemente y comenzaba a llover, continuamos camino descendiendo por una pindia ladera hasta una hoya situada bajo el Collado Cebolleda a 1950 metros, para nuevamente ascender a las cercanías de nuestro destino, el Gildar, que por un breve momento nos presentó su picuda figura. Pero era tarde y aún nos faltaba mucho para alcanzar la cumbre, por lo que optamos por buscar un descenso factible.
Tras caminar un rato por la cresta, encontramos un sendero que descendía al norte y que en poco tiempo nos puso sobre un tapizado suelo de praderas con marcado camino tendente al este, por el que alcanzamos un chozo del que salía una buena pista, cruzando verdes praderas regadas por varios arroyos que a la postre formarían el Río de Cable, lugar por el que teníamos prevista nuestra subida. Luego de una buena caminata bajo la intermitente lluvia, nuestra pista confluye en la principal, el Camino Viejo de Valdeón, para abandonarlo a los pocos metros, saliendo por otra que desciende a nuestra izquierda. Varios zigzag más allá por un tupido bosque de fayas, alcanzamos la carretera del Puerto de Pan de Ruedas a Valdeón, pero 6 kilómetros más abajo del puerto y muy cerca de Caldevilla.
Una ascensión frustrada que deberemos dejar para el próximo año, pero una buena pateada por una zona que merece la pena caminar, a ser posible, con buen tiempo.Para el próximo sábado tenemos un duro reto en todos los sentidos, ya que a la dureza de la Canal de Jidiello, debemos agregar el madrugón que nos pegamos, pues para esta ruta, tenemos la salida a las 5,30 de la mañana, de San Andrés. La ruta propuesta es:
La Curvona de Sotres (950 m) – Invernales del Texu (880 m) – Vega Fresnidiello (920 m) – La Redonda el Texu (950 m) – Inicio Canal de Jidiello (1.000 m) – Majada Jidiello (1.280 m) – Collado Valdominguero (2.142 m) – (Optativo) Pico Valdominguero (2.265 m) – Traviesas del Grajal de Arriba (2.050 m) – Traviesas del Grajal de Abajo (1.980 m) – El Redondal (1.765 m) – Pozo de Andara (1.765 m) – Collado de Aldea (1.807 m) – Casetón de Andara (1.725 m) – Jito de Escarandi (1.291 m)
Esperemos que el tiempo acompañe y podamos disfrutar de una buena ruta en Picos de Europa. No dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy. Quedan pocas plazas para esta ruta. El que no se dé prisa, se quedará en tierra.
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