23-11-2013
Las
primeras nevadas dejaron el Puerto de Tarna con cadenas y las laderas expuestas
muy cargadas de nieve. No sabíamos si podríamos realizar la ruta prevista. El
jueves Angel y yo decidimos, después de probar la ingente cantidad de nieve de
la zona de Viadangos cambiar la ruta, haciendo una variante sugerida por Lito.
Así que intentamos un camino totalmente nuevo para todos. Partimos de la
carretera que va de Coballes a Caleao, y a la altura de la aldea de Bruspriz
abandonamos el calor del autocar para empezar nuestra larga subida desde los
550 metros hasta los casi 1200 de altitud máxima.
Comenzamos
a subir por la carretera. Hasta la aldea de Bruspriz, habitada y bien cuidada.
Con paisanos con ganas de charla. La buena pista sigue en varias revueltas
hasta encontrar el PR-244 “La senda de Valderosa”. La vista empieza a ser muy
gratificante. Desde el picudo vértice lleno de antenas del Monte Piquero hasta
el Alto de la Coronada, y toda la crestería de la Peña Blanca que recorrimos
entera el sábado pasado. La senda está perfectamente señalada con postes en los
kilómetros y monolitos de piedra en las encrucijadas. Este PR viene desde el
embalse mismo de Tanes, en Coballes y termina muy lejos, en El Entrego.
Asciende
muy despacio por lo que el camino es muy llevadero. Desembocamos en el área
recreativa de la Collada La Trapa. Un pastor nos marca la parte más delicada
del camino por lo que vamos sobre seguro. Entramos al bosque. Hayas centenarias
por doquier, revestidas de un intenso musgo, caprichosas de formas, esculturas
vivas. Pasamos un primer reguero. El segundo es una cascada que desemboca en
una riega que baja muy encajonada al valle. El camino gira con la ladera y
volvemos a subir hasta un grupo de cabañas en el Mayau Fresneu. Desde aquí se
alcanzaría con facilidad el mirador construido sobre la presa de Tanes. Cae
aguanieve. Nos refugiamos en la antojana de la cuadra.
Dejo
de nevar. Nos queda la parte más dura de la subida. Abandonamos la pista que
nos bajaría circularmente a Coballes. Salimos justo en dirección contraria para
subir a La Gallera donde hay también cabañas, y por una senda de monte, poco visible porque está bastante cubierta de
nieve, caminamos monte arriba hasta superar el cercano collado Farriondas.
Desde aquí subir a la Mezquita sería un juego de niños. Y detrás al Cuyargayos.
No puede ser la neblina manda. No se ve mucho.
Abandonamos
la senda señalada. Girando hacia el norte bajamos por la nevada ladera en
descenso muy agradable, a la majada Feleches desde la que se puede oir ya el
canto elegante del río Nozalín, impetuoso por lo fondero del valle. En varias
revueltas vamos perdiendo la nieve y cambiándola por barro, el eterno compañero
de nuestros otoños. Ya lanzados, entramos en la riega del Nozalín. El camino es
a tramos una senda de agua, llovizna a ráfagas. Los pequeños y crecidos arroyos
brotan por nuestra izquierda para perderse en el Nozalín. ¡Qué preciosidad de
nombre!.
Podemos
vislumbrar Ladines a lo lejos. Ya no falta mucho. Entramos en la Foz con su
gran cascada y su profunda olla. El arroyo está lleno de vida. Casi no nos
oímos por su fragor. Seguimos bajando, vuelve a orbayar. Ya no lo dejará en
toda la tarde. Terminando la amplia curva final damos vista a Soto. El barrio
de arriba está muy tranquilo. Pasamos el puente. El merendero está cerrado
hasta mayo. El albergue también. Nos cambiamos en la bolera. Cuatro horas y
media. Nos da tiempo a tomar unas cañas o un caldín caliente. No ha hecho mucho
frío pero da gusto envolverse en ropa seca. Nos vamos a comer a Casa Linares.
Está petadísimo de gente. Muchos cazadores. Pero nos hacemos un hueco y tenemos
una merecida comida con unos riquísimos callos como plato principal. No salimos
de esta casa últimamente. La ruta ha sido muy agradecida, la gente está
contenta y felicitamos a Angel por este diseño tan bien trabajado.
El
próximo sábado no habrá ruta porque tenemos la Cena de Hermandad. La mayoría de
los que vamos a ir ya estamos apuntados pero todavía quedan algunos por dar
señales de vida. A lo largo de esta semana hay que tenerlo ya todo claro. Ya
sabéis que nombraremos al Socio o Socia del Año y le daremos un buen aplauso.
Creo que habrá alguna sorpresa más para pasar una buena noche. Luego brindis y
bailoteo para despedir a nuestro año montañero. Espero veros por allí.
FRESINES
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