miércoles, octubre 05, 2011

EN LA RUTA DE LA RECONQUISTA, POR LAS FRESCAS MAJADAS Y EL CALUROSO CARES

1 de octubre de 2011

Esta era una de esas rutas que desde el principio del año marcas en el calendario por su gran atractivo. Aquí van juntas historia y naturaleza, que con el aderezo del compañerismo hacen un plato perfecto. Además acompañó todo el día un cielo azul intenso.

Corría el lejano año de 722. Exactamente el 28 de mayo 300 hombres comandados por Pelayo (“asno salvaje” le llaman las crónicas musulmanas), espera en Covadonga a unos 180.000 soldados ismaelitas. (Igual al cronista cristiano se le fue un poco la mano al contar). Al Quama es el jefe mauritano y viene porque estos levantiscos godos han dejado de pagar impuestos. Fuese como fuese toda la avanzada del ejército cae bajo las piedras que tiran desde la cueva y unos 60.000 huyen monte arriba por la Fana y La Güesera (nombre que parece indicar que aquí quedaron otros cuantos) para pasar por Comeya y Belbín y seguir, mire usted que casualidad, por nuestro mismo recorrido de hoy. Luego tuvieron la humorada de subir nada menos que Piedra Bellida y pasar a Pandébano y de ahí a Cosgaya, cuando la Virgen, harta ya de tanto movimiento por esta su montaña, les mandó un argayo en el monte Subiedes que acabó con todos. (¿por qué no lo haría en Orandi ahorrándoles todo el esfuerzo a los pobres?)

Vale, fin de la historia. El caso es que queremos hacer hoy esta histórica ruta y decidimos empezar un poco más arriba, en la Buferrera, que la ruta es muy larga. 21,9 Km. para ser exactos. A las diez ya caminando. Sopla una refrescante brisa. El día está radiante, así que hoy toca disfrutar. En cuarenta minutos en Belbín, para coger la bifurcación señalada como GR-202 que entra por el alargado valle que forman la Sierra Recorto por la izquierda y la Paré Berduyal por la derecha.

Dejamos a nuestro paso la gran majada de Brañarredonda que pudimos ver a vista de pájaro desde lo alto de La Llomba el día del fallido ataque al Gustuteru (y van cuatro con este). Seguimos el arroyo Los Reguerones, con poco agua en esta época del año. A la altura de Cabeza L’Espinu dejamos este reguero para entrar en el valle La Güelga. Superada esta primera altura entramos en la tranquila majada de Parres. Son las once y media. El altímetro nos dice que apenas hemos subido ciento treinta metros. Dejamos a la izquierda los Joyos de La Leña y a la derecha Cabeza Redonda y los Ojos de Berduyal. Otros cincuenta metros de subida y llegamos a la Majada Armadeu (12h 1280 m.) Qué serenidad ofrecen los Picos a esta altura. Este es un rincón de verdor y paz. ¿por qué no quedamos aquí? “Si hubiera un poco gamoneu en una de las cabañas...” Mientras intercambiamos estas originales ideas M&M ( o sea Miguel y Manuel se suben como quien no quiere la cosa a Cabeza La Xatera que seguramente les estaba llamando. Los demás mientras llegamos a la Collá de Xerra Buena donde descansamos por fin un poco.

Casi inmediatamente después estamos asomados a la Sima de Los Texos, que parece un gran agujero, pero que no tiene mucho interés para los espeleólogos por su poca profundidad. Ahora ya en franco descenso entramos en la Vega Maor, (13h10, 1198 m.) en el gran valle de La Texa, con el Pico Buciau y la Cabeza Muxa enmarcando su gran longitud. Está a continuación el cierre de piedra que bordea la majada de Ostón y nos topamos de frente con la más maravillosa de las majadas de alturas de Picos de Europa. Es un pequeño pueblecito ocupando las laderas que bajan de la Peña Ostón (mal llamada la Atalaya que está enfrente, encima del Cares y que en realidad es el Pico Huerta Redonda). Nos tomamos otro respiro impresionados por las vistas del central: Dobresengos y los Trabes que pisamos hace un mes, y Los Albos brillando al Sol. A nuestra izquierda el marcado inicio de la canal de La Raya. Casi ante nuestros ojos el Collado Cerreos, uno de los pagos más mágicos del Cares, y la inmensa curva de Piedra Bellida. La amplitud de esta vista no está hecha para la gente corriente que pasa por la senda de abajo, sin saber las maravillas que en las alturas están reservada para los más osados. ¿Queréis ver más? La Palanca y todos sus adlateres recortan silueta contra el horizonte, y por delante erguida la Torre de La Celada. Algunos subimos a la Peña Ostón, magnífica perspectiva de la larga bajada.

Ya cumplidos todos los ritos, sólo queda bajar. Larga canal, cerrada en sí misma. El sol aprieta fuerte en este regalo de veranillo en el mes de octubre. Uno que no tiene más que hacer se pone a contar vueltas y revueltas del incesante zig-zag. Van para noventa y dos después de perder más de una vez la cuenta. Será cosa del calor que atonta. A estas alturas vamos escasos de agua. ¿Dónde está la fuente de La Gonzonera? La encontramos pero seca.

Pasamos bajo el Pasadoriu( 770 m), cueva de maduración de Cabrales, con su aceso en armadura inclinada. Sabiduría de pastores viejos. El sendero no se acaba nunca. La sombra está muy cotizada. “¿Cuándo lleguemos al Cares pillaremos la angostura en la sombra de la tarde?” La duda pesa en nuestro ánimo. Con estas y otras historietas llegamos a la cabaña de Culiembro a 450 m. Son las dos y media. Breve respiro, un poco de agua y a seguir.

La senda del Cares reventada de gente que viene de Poncebos. Inconcebible que la gente esté caminando a las horas de más calor. La senda está polvorienta, el Cares adormecido en su estiaje, sólo animado por el fresco chorro que sale del Farfao, la milagrosa corriente que baja de los lejanos Traves.

Vueltas y revueltas al sol. La blanquísima caliza refulge molestando a la vista. Las gentes arrastrando los pies nos preguntan si queda mucho para Poncebos. “Que va, es un paseillo corto”. Pero la verdad es que no setermina nunca. Queremos bajar por la senda del río pero también hay gentes ¡¡subiendo por ella!! Por lo que decidimos dejarlo para mejor ocasión que no es senda para buenos cruces. Así que por los Collaos arriba, con escasez de líquido y juramentos para que la sombra nos alcance de una maldita vez. Sólo ya en la bajada a Poncebos podemos hacer el último trecho atechados del inclemente astro. A las cinco y cuarto ya avistamos el merecido descanso y la bebida fría. Bien por esta gente, en esta ocasión os la habéis ganado.

La valoración de la ruta muy alta. A pesar del cansancio gustó aquel recorrido por las frescas praderías. Buen día para fotos. Esperamos impacientes para verlas en gmail.

El próximo sábado salimos a las 7,30 de SA para hacer el CASCAYON desde San Isidro, por la conocida pista Wamba. Luego bajaremos por Uvales para terminar en Caleao. Si tenemos suerte hasta podremos oír la berrea ahora que está tan de moda. El paseo promete ser muy interesante en este otoño cálido que nos está acompañando.

FRESINES

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