15 de octubre de 2011
Cuando en el lejano mes de julio mirábamos la portentosa silueta del Montigüero desde la peña Los Años nos decíamos que muy pronto pisaríamos esta soberbia montaña que separa las cuencas del Sil y del Duero. El Montigüero o Montigüeiro como lo llaman los del lugar, es en realidad el Monte de las Yeguas.
Esta pirámide de roca marca con sus enormes laderas tres valles: los de los arroyos de La Fonfría y de Torre y el valle Corralones. Nosotros entramos por el primero. El sol brilla. El paisaje es sensacional. Todos los ingredientes para que nos salga un día redondo. En La Riera recogemos a Javier y a Rafa. Somos hoy veintitrés. La peña Crespa nos espera a la salida del pueblo. Es un risco formidable. Subimos la Crespa en junio. Se ve muy bien el Canalizo del Risco por donde bajó la mayoría del grupo en aquella ocasión. En el prado Los Espinos hay una buena punta de ganado. El mastín amable nos deja pasar. Vamos doblando hacia la derecha subiendo a la Collada Salinas (1659 m. 1h15) que es una terraza del Pico Rastrillo.
Ahora viramos hacia el Este para encarar la fuerte subida que nos espera. El primer arreón lo damos hasta el Collado Ortigales (2055 m. 1h45). Por la manera de subir se ve que hay ganas. Afrontamos la dura cuesta hasta unos espolones filosos que hay que superar en trepada. Llegamos a la antecima que es en realidad el Pico Las Coloradas (2146 m.) Algunas fotos y ya muy cerca la cumbre que ya está poblada por los “prisas” del grupo. Por fin cumbre (2187 m. 2h40). Hoy nuestra cabeza estaba en la idea de un esfuerzo importante y finalmente no ha sido para tanto. Lo que es la cabeza, está todo en ella. Y que estamos en buena forma, además. Veintitrés montañeros en el pico. Bien por la gente. Se ha subido a un ritmo más que bueno: quinientos metros en hora y media. Hay una placa dedicada a una montañera de Valladolid que cayó bajando en una invernal de hace dos años. Los versos tocan el corazón.
Lo que se puede ver desde aquí es total: otro 360º. Ubiñas, Morronegro, Albos, Orniz, y La Cervata, la Chana, Los Años y la peña Redonda, El Cornón y los Muxivenes y más y más siluetas difíciles de identificar. Pero una si que está muy clara: a la derecha de la peña Santa un triángulo blanco lejano: ¡Es el Espigüete palentino! Qué enormidad de territorio abarcamos. Una buena hora en este privilegiado balcón. Mientras Ángel se dedica a explorar la bajada por el Canalón. Cuando vuelve nos preparamos para bajar. El paso es practicable.
Sólo hay que tener cuidado con el piso de piedrecillas sueltas. Buscamos la trazada de pisadas que siguen más o menos los jitos. El grupo se decanta en tres sendas más o menos paralelas. Algún resbaloncillo pero finalmente estamos abajo. En un par de ocasiones ha habido que echar las manos y poner la dignidad a ras de suelo. Pero la vertical canal no ha supuesto el problema que pensábamos.
El grupo espera disciplinado para hacerse una foto contra el Picón, fálico diedro que se yergue al occidente de la depresión . Tres rebecos nos observan desde las terrazas de las Agujas del Montigüero. La visión de la laguna Las Verdes impresiona. Todos los matices del verde y del amarillo en sus colmatadas aguas. Es una auténtica foto de postal y concurso. Belleza total.
El valle que se abre tiene un clarísimo modelado glaciar. Las lagunas (son dos en realidad) ocupan lo que antes era la cubeta de hielo. Hacemos muchas fotos de amigos felices. Bajamos a la caseta de ICONA acondicionada para los pastores (1619 m. 5h20). Por el Canalón hemos tirado cuatrocientos sesenta metros para abajo. No está mal.
Nos queda por delante la larga pista del valle de Torre. Los chopos amarillean. El otoño empieza a asomarse en este verano tardío que nos ha venido a mediados de octubre. La fuente La Portiecha con el caño cerrado. Un poco más allá un fresco reguero cae por la rojiza roca. En la entrada de Torre de Babia está la caseta de la minicentral eléctrica que abastecía de energía al pueblo. ¿Por qué se habrán ido cerrando en estos tiempos de crisis económica? ¿No sería mucho más ecológico el fomentar pequeños saltos que evitaran grandes pérdidas de electricidad en el transporte?
Sobre las cinco menos cuarto recorremos el alargado pueblo. Todos comentamos que ha sido una jornada montañera de primera. Un lujo de día, un lujo de compañeros y un lujo de programación, Jorge. Nos vamos a comer que ahora si que se nota un agujero serio. Tal como está el día de soleado la mejor opción es la tertulia al aire libre bien protegidos por algunas sombrillas. Tertulia de calidad y muchos chistes sobre el Picón y las comparanzas. ¡Tengamos la fiesta en paz, compañeras!
El sábado 22 teníamos previstas las aplazadas jornadas del 25 ANIVERSARIO DEL GRUPO DE MONTAÑA LAS XANAS. Como el organizador no puede de momento colaborar en el desarrollo de estas jornadas las volvemos a posponer para mejores días. Proponemos como alternativa, a petición de varios compañeros, la subida al Pico Gorrión que está delante del pueblo de Aciera. Es una cima ya recorrida pero que merece la pena por sus vistas.
FRESINES
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