Después de varios años sin pisar estas modestas e interesantes cumbres, un reducido grupo de perseverantes amigos montañeros, nos poníamos en marcha en una fría mañana de otoño, para hacer cumbre en el Pico Mayor, más conocido como Pico Gorrión, máxima altitud de la sierra del mismo nombre que se alza majestuosa sobre el embalse de Valdemurio, en el concejo de Quirós.
Hace frío en Las Agüeras. Las marcas de la helada nocturna aún están presentes a las 9 de la mañana. Cruzamos el puente sobre el río Trubia, antes de convertirse en embalse, para acercarnos al casi dormido pueblo de Villaorille, donde las primeras chimeneas comienzan a desperezarse con sus blancos penachos.
Algún perro nos ladra mientras nosotros impasibles seguimos camino entre las remozadas casas, siguiendo los indicadores que nos marcan el camino del Pico Gorrión. Caminamos por la parte alta del pueblo hasta salir por un buen camino que se adentra ligeramente en un bosque de castaños y avellanos. El suelo se cubre de hojas muertas y de erizos de castañas que brillan fuera de su espinoso envoltorio.
Como digo, el camino nos lo marca perfectamente los indicadores verticales, hasta el punto de decirnos cuál es el camino que sube por la Cueva y cual el que rodea la peña. Nosotros dejamos el de la cueva a la izquierda y tras un corto y sinuoso sube y baja, comenzamos la ascensión por un camino de piedra armado, que pasa junto a varias antiguas columnas del tendido eléctrico, hoy en desuso y muy deterioradas.
El bonito sendero comienza a alzarse sobre el embalse en cortos zigzags que cabalgan sobre un hombro de la peña, para dar vista al valle que asciende desde Caranga de Arriba que paradójicamente vemos por debajo de nosotros, así como la carretera por la que llegamos.
Continuamos con dirección sur, ahora con la caliza a nuestra izquierda y enseguida alcanzamos una curiosa cueva que debemos atravesar para continuar nuestro camino. Podremos ver restos de su utilización por los pastores de la zona y nos sirve para hacer unas cuantas fotos. No todos los días nos encontramos estas curiosidades de la naturaleza.
El sendero que sigue siendo de buena factura, se adentra en un bosque en el que abundan los avellanos y que poco a poco se va estrechando al tiempo que su inclinación se hace más evidente. Algunos tramos embarrados por las lluvias de hace unos días, nos muestran las huellas de los jabalíes que campan por estos lares. Ascendemos en largos zigzags a derecha e izquierda y comenzamos a ver algunas marcas de pintura verde, en piedras y troncos, que nos acompañarán durante todo el camino hasta hacer cumbre en el Gorrión.
Tras atravesar un túnel, esta vez formado por las ramas de los árboles que jalonan el camino, salimos a un verde prado, desde el que se nos abre la visual para contemplar, mucho más abajo ahora, las casas de Caranga pegadas a la carretera. Al otro lado se alza majestuosa la caliza de La Verde y el Cuetu Mar. Más a la izquierda aparece el Pico Loral y siguiendo la vista en la misma dirección, toda la montaña de Maravio.
Nuestro camino nos lleva por el lado contrario, adentrándonos nuevamente en el bosque, para ir descubriendo las deterioradas cabañas de la braña sin nombre, que como setas, que no vimos en todo el camino, van apareciendo a nuestro paso. Siguiendo el marcado sendero y siempre en ascenso, vamos ganando altura con la figura de nuestra cumbre al frente. Atravesamos zonas arboladas y algunos prados. En uno y otro espacio nos encontramos con las marcas verdes en troncos y árboles y también algunos jitos en las zonas despejadas. El camino es entretenido, pues nos va llevando a derecha e izquierda, buscando los mejores y más cómodos pasos.
Tras un buen tramos de empinada pradera y marcado con jitos, el sendero se adentra una vez más en el bosque, para auparnos por fin a la Collada Cualmarce, según Adrados, al pie de la pedregosa cumbre del Gorrión. Al norte nuestro destino, nos lleva por un senderillo de piedras que va subiendo el corto espacio que nos separa de la cumbre. Casi arriba, las marcas verdes nos indican el mejor paso, en la zona más apurada de todo el recorrido. Un corto sedo por la izquierda, bordea una vertical pared que nos separa de la cumbre. Vencida esta, en dos pasos nos aupamos al Pico Mayor más conocido como Gorrión.
Las vistas son magníficas a todo alrededor. La cumbre se encuentra verticalmente sobre el Embalse de Valdemurio, al que podemos ver si descendemos un poco al norte hasta una piedra que hace las veces de protección ante el abismo que hay tras ella.
Si miramos casi detrás, a nuestra derecha, aparecen las siluetas de los Fontanes y la pirámide inconfundible de Peña Rueda. El valle del Rio Trubia parece una cicatriz que separa en dos al concejo. Siguiendo a la izquierda, el Aramo hace su aparición, con el coronado de antenas Gamoniteiru y Peña Podre como su defensa sur. Más al sur Peña el Alba desde donde nos vigila el Guaje. Luego el resto del Aramo con el Moncuevu el Pelitron y la Airua Naval, bajo cuyas laderas descansa soleado el caserío de Bermiego. Siguiendo la visual a la izquierda, el pueblo de Tene y sobre él la Peña del mismo nombre, nos dan paso a la Collada de Aciera, Aciera, el Llano y la Escuela de Escalada colgada de las pétreas paredes de la Sierra la Verde con sus principales cumbres, Cuetu Mar, La Verde y La Forcada. Al otro lado la cicatriz de la carretera a Trubia y los pueblos de Caranga de Arriba y de Abajo y luego un sinfín de cumbres de mayor o menor altitud: el Loral, la Mostachal, Pico Pelau, Pico Lobiu y bajo ellos el diseminado caserío medieval de Bandujo. Luego Peña Sala y Gradura y casi a nuestras espaldas de nuevo la Peña Sobia y el más cercano, el Cualmayor o Cuetu Negru la Rasa.
Precisamente hacia él debemos encaminar nuestros pasos de descenso. Un descenso apretado por el sedo que debemos pasar nuevamente y que es el mismo por el que subimos. Ya en el collado, algunos optaron por ascender al Cualmayor, mientras el resto nos decidíamos por bajar por donde subimos y en un punto determinado del descenso nos salimos del bosque a la izquierda para seguir bajando por las praderas cubiertas de tojos siguiendo un sendero que se pierde con frecuencia pero que volvemos a reencontrar una y otra vez.
Nuestros pasos se dirigen a la Collado Quintaneiro donde una buena pista desciende al este, pasando entre varias cabañas. Dejamos un desvío a la derecha y seguimos por el camino principal hasta un nuevo desvío en el que volvemos a optar por el de la izquierda hasta las cercanías de Toriezo donde volvemos a tener otra encrucijada, pero esta vez podemos seguir el camino que queramos ya que van los dos al pueblo. Nosotros optamos por el de la derecha.
Una vez en Toriezo, junto a un pilón sale una callejuela a la izquierda en ascenso y es esa la que debemos seguir para pasar junto a la Ermita de la Santa Moza y seguir sin desviarse para nada, la buena pista que nos lleva directos a Villaorille. Aquí seguimos la carretera que se dirige al puente por el que empezamos la ruta y antes giramos a la izquierda para seguir por la Senda del Oso hasta las inmediaciones del Embalse donde lo cruzamos por la pasarela de madera habilitada hasta las inmediaciones del bar del área recreativa, donde nos espera el autocar.
Una bonita y entretenida ruta que muchos se perdieron despreciándola de antemano por su supuesta blandura pero que resultó ser una ruta de dureza media alta muy interesante, acompañada además de un estupendo día de sol.
Para rematar el buen día, al pasar por San Andrés tuvimos la oportunidad de poder saludar y abrazar a nuestro compañero y mejor amigo Jorge, apartado momentáneamente de las actividades prácticas, no de las teóricas, pues sigue trabajando en el calendario del próximo año. Un encuentro deseado desde hace algunas jornadas, que nos llenó a todos de alegría. Esperamos que se repita.
Para el próximo sábado tenemos programada una ruta por tierras somedanas al Pico Tarambicu, con descenso a Veigas en el Valle de Saliencia. Lo que cambiamos es el punto de inicio y acortamos un poco la longitus de la ruta, ya que comenzaremos a caminar en el Alto la Farrapona en vez de hacerlo en Torrestio. Para ello el autocar subirá el Puerto de San Lorenzo hasta La Riera y de aquí a destino. Espero vuestras llamadas.
JAFPA
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