El pasado sábado hicimos una de esas rutas que en principio..., como que no apetecen. Es una zona muy industrial y muy deteriorada por las minas de interior y aún más por las de cielo abierto. Se encuentran un montón de motivos para pasar de ellas. Y sin embargo resultó una bonita ruta muy amena y placentera, aunque un poco larga.
Comenzamos a caminar en Ciaño dejando a nuestra derecha la Casa de la Buelga y siguiendo por la carretera que se dirige a Les Cuestes, hasta encontrarnos con un cartel que marca el inicio de la “Senda Verde Ferrocarril de Carbones de la Nueva”. Continuamos por él y desde este punto la ruta está toda ella señalizada con las marcas blanca y amarilla de los PR. Concretamente nuestro sendero es el AS-44 que en algunos puntos se entremezcla con otros de la zona.
El camino se encuentra limitado por un arroyo a la izquierda y las casas de Les Cuestes a la derecha y al principio caminamos sobre unas losetas de hormigón. Pasamos bajo un túnel que en la parte superior alberga lo que fue la bocamina de La Trechora y poco más allá salimos a la carretera a la entrada del Pozo Samuño. Son pocos los metros que tenemos que hacer de carretera, pues enseguida nos encontramos con el cartel anunciador del Plano inclinado Tilano, donde la abandonamos para seguir por una pista que hay a la izquierda. Antes el camino seguía por las instalaciones del pozo pero ahora ese paso está cortado y nos obliga a hacer un descenso por un tablero de obra. Suponemos que este desvío es provisional, pues de otro modo ese paso no es apto para todo el mundo.
Superado el destrepe, ascendemos por el plano Tilano hasta ganar nuevamente la pista por la que continuamos hasta las inmediaciones del pozo San Luis. Aquí retornamos a la carretera y por ella seguimos hasta el pueblo de La Nueva.
Aquí abandonamos la carretera para seguir por la izquierda por una pista hormigonada que asciende con una importante pendiente, pasando por las casas de La poya y posteriormente alcanza el pueblo del Corralón, entre cuyas casas asciende el camino unas veces por pista y otras hasta por escalones.
Del corralón salimos siguiendo un sendero amplio al principio, que luego se va cerrando de maleza. El sendero, con algo de barro, va subiendo en cerradas ese y lo de cerradas no es solo por lo apretadas, si no por lo cubiertas de vegetación. Así llegamos a la primera casa en obras del precioso y abandonado pueblo de La Texuca. Lo de abandonado no es del todo cierto, lo que ocurre es que solamente se utiliza como fin de semana. En esta ocasión estaba bastante concurrido, pues celebraban un amagüestu.
Salimos de La Texuca por la carretera hasta un cruce en el que seguimos por la derecha y en descenso, hasta un nuevo cruce en el que giramos a la izquierda ya en ascenso hasta llegar a la bonita campera del Mayau Miguel. Aquí realizamos el primer descanso con aperitivo del día, antes de seguir por un camino que sale por la izquierda del montículo que cierra por el sur el mayau.
El sendero bien marcado pasa por encima de una cabaña y va recorriendo toda la crestería de la zona sur de la Sierra de La Espada hasta el Alto de Las Cruces al que se puede subir si las fuerzas aguantan. Nosotros lo pasamos por su cara norte para llegar al Alto de la Faya donde existe un cruce de caminos en el que uno desciende a la izquierda hacia Urbiés; otro, por la derecha está indicado como PR AS-44, pero nosotros lo dejamos para seguir de frente, siguiendo el indicador del San Justo. El viento anunciado por nuestros meteorólogos, sopla con fuerza, haciéndonos perder el equilibrio.
La amplia pista se va acercando al pico que ya veníamos observando desde hace un buen rato. Antes pasamos por el Mirador del Valle de Samuño, donde se encuentra una mesa indicadora de la zona y se obtiene una estupenda vista de todo el valle y del recorrido que ya hicimos y del que aún nos resta. Por la derecha de la pista sale un sendero que se introduce en la maleza y asciende a un primer collado desde el que la ascensión al pico San Justo no existe más remedio que estirar las fuerzas que quedan en las piernas para abrirse camino entre las cotoyas cuesta arriba.
Alcanzada la cumbre, nos encontramos con una cruz de hierro colocada por el Jultayu y un buzón de cumbres instalado en marzo de este año por nuestro compañero Cosme. Las vistas son prácticamente las mismas que desde el mirador anterior, pero con la salvedad de que al sureste tenemos la inconfundible figura de Peña Mea.
El descenso lo hacemos al oeste hacia una campera que cruzamos para seguir en descenso por los prados con dirección norte, hasta confluir nuevamente con la pista, después de cruzar un cierre junto a una cabaña. Se podría seguir por la pista tanto a la izquierda como a la derecha. Nosotros optamos por descender por la derecha y al poco se va cerrando de maleza pero no hay mayores problemas.
Pronto desembocamos en una pista mucho más ancha y cómoda, por la que el descenso se hace más agradable, hasta que alcanzamos la carretera en el pueblo del Cau. Por la carretera seguimos hasta el cercano lugar de La Tiyera, donde además de un buen restaurante, hay un Monumento a la Libertad.
Aquí pusimos fin a la ruta, ya que prácticamente lo que nos quedaba eran unos 6 kilómetros de carretera que no nos hacía ninguna gracia. Así que el resto del camino hasta Lada lo hicimos en el autocar. Todos menos los dos valientes, Maria José y Tino, que siguieron a pie hasta situarse en Lada, donde les esperábamos.
El próximo sábado día 28 no tenemos ruta de caminar. Tenemos pitanza y bailoteo. Celebramos la tradicional Cena de Hermandad en la que la comida y la bebida sustituirán los sudores de la ruta y eso, sudar, lo haremos posteriormente, pero bailando o saltando la ritmo de la música.
Pero para el día 5 de Diciembre volvemos a esos caminos de Dios y en concreto nos vamos a la costa. Desde San Juan de Nieva caminaremos hasta San Juan de la Arena. La ruta que queremos hacer es:
Playa del Espartal (10 m) – Salinas (8 m) – Arnao (20 m) – Santa María del Mar (37 m) – Playa de Bahinas (4 m) – Playa de Munielles (4 m) – Playa del Regueru (4 m) – Cabo Vidrias (50 m) – Bayas (118 m) - Playón de Bayas (4 m) – San Juan de la Arena (10 m)
El plazo de inscripción está ya abierto. Es una bonita y sencilla ruta que nos deparará preciosas vistas de esta parte de la costa asturiana, incluyendo la de la mayor isla de nuestro litoral, la Isla de Deva. Así que ya estoy a la espera de vuestras llamadas.