jueves, marzo 03, 2011

LA RUTA DE LOS MIRADORES: SAN ESTEBAN DE PRAVIA- CUDILLERO

26 de FEBRERO de 2011

Empezamos el recorrido en San Esteban de Pravia recorriendo su puerto y su largo espigón. Cualquiera puede darse cuenta de que el puerto ha venido a menos con sólo fijarse en el estado en que se encuentran sus repintadas grúas. El superpuerto del carbón, al que llegaba el mineral por barcazas navegando Nalón abajo y, más modernamente, mediante el tren que a través varias conexiones, recogía el mineral de las cuencas del Nalón, del Caudal, de los valles de Trubia y del Narcea. Hoy parece un pueblo fantasma, declarado de interés histórico-industrial. Sólo se ha salvado el astillero de barcos deportivos. Paseando por esas piedras uno no deja de sentir nostalgia de un pasado esplendoroso. Hay quién opina que la mayor mina de Asturias está hoy debajo de estas aguas después de ciento cincuenta años de actividad ininterrumpida.

Entre neblina vislumbramos las playas de Bayas y de los Quebrantos. Al otro lado del Nalón San Juan de la Arena hoy reconvertido en lugar turístico.

Llegamos a las playas de la Guardada y el Garruncho. Hoy el mar está de color plomizo, reflejando un cielo pesado. Subimos al mirador del Espíritu Santo en la punta del mismo nombre. Cuatrocientos doce escalones. (Fifi los contó) La vista buena. Lamentaciones por lo nublado del día. Se ve a lo lejos la playa de Aguilar, nuestro primer destino. La bruma es parte del paisaje de una costa emborrinada. No deja de tener su belleza. El orvallo nos acompaña todo el camino. Es un compañero de viaje, aunque algo pesado, muy de esta tierra.

Pasamos por encima de la playa Cazonera recorriendo el bosque Reborio poblado de ocalitos que, siendo extraños, se han convertido en parte del paisaje de toda la costa cantábrica. La conversación buena, el camino calmo, la pendiente de bajada resbaladiza. Cruzamos con cuidadín los puentes de madera. ¡cómo puede llegar a resbalar tanto! Subimos al Alto de las Llanas. Breve parada a cubierto de la lluvia, aunque como es racheada entra por todas partes. La sección infantil del grupo entrenando en este punto para tomar la alternativa. Algunos bajan hasta el mirador de los Glayos. Pasamos por encima de las playas de las Llanas y de la Cazonera solitarias y batidas por el mar. Muy bellas en su soledad. La lluvia arrecia. Bajamos hasta la playa de Aguilar. Son las doce y media. Dos horas hasta aquí. Nos refugiamos bajo los soportales de un merendero. Un paisano sale de nadar en la frígida mar. Coloradote y sano. No vemos la Xana de la cueva por ningún lado. A lo mejor porque la ruta la hacen con nosotros algunas hechiceras...

Ahora toca carretera hasta Cudillero. Pero este es el Grupo de Montaña Las Xanas ¿quién dijo carretera? ¡Al monte que es lo nuestro! Añoranza de las cotoyas. Subimos el promontorio, nos metemos en el bosque de ocalitos, vamos directos a una riega profunda. Rectificamos buscando caminos en los bordes del sembrado. Volvemos a la carretera. Hemos ahorrado un kilómetro de carretera con tres cuartos de hora de vueltas y revueltas. Eso sí: descubrimos, gracias a Diana “puntos románticos” para estar juntos mirando al mar mano con mano. Y nosotros que no sabíamos que P.R. en los mapas significa Punto Romántico. Hay que viajar para saber.

De nuevo en el asfalto, buscamos carreteras comarcales que nos separen de la general. A ella acabamos volviendo a la altura del Pito. Las Escuelas Selgas, hoy Instituto de Enseñanza Secundaria y el Palacio del Pito cuyo jardín se vislumbra entre ráfagas de lluvia, nos dan una idea de la importancia de los indianos en la zona. Torcemos a la derecha hacia la Atalaya. Volvemos a lamentar la falta de visibilidad. El panorama de Cudillero desde la altura merece la pena. Bajamos por un tobogán de rampas y escaleras. A pesar del día el aparcamiento del puerto está bastante lleno y la gente se acerca a los bares a comer. Cosa que pretendemos también hacer nosotros pues va siendo hora y llevamos casi cinco horas caminando, aunque hoy nos lo hemos tomado con mucha calma. Comemos en el bar del puerto y aunque parezca increíble cabemos todos. Luego practicamos un rato de risoterapia concentrada por aquello del dicho de que “a mal tiempo, buena cara”. Lo que dan de sí los “P.R”. de la costa. En resumen quinientos metros de desnivel , ocho playas, dos puertos, varios miradores, lluvia abundante, lamentos por el clima, buen humor, gente contenta.

La próxima semana cambio de registro total: en el concejo de Piloña subiremos al Pico Ciebana (966 m) y pasando por el auténtico museo forestal vivo de La Pesanca (un lujazo), bajaremos a Riofabar.

FRESINES

miércoles, febrero 23, 2011

CONOCER A FONDO LAS BRAÑAS TEVERGANAS

19 de FEBRERO de 2011

Ha hecho muy mal tiempo toda la semana. Esperamos una buena carga de nieve. Somos veintiuno dispuestos a enfrentarnos a cualquier temporal con tal de conocer estos rincones de Teverga, en los que el tiempo parece haberse detenido. A las nueve y media empezamos la ruta en el puerto de San Lorenzo. Nuestra sorpresa es que hay poca nieve. La subida de temperatura de ayer ha dado buena cuenta de ella. Para nosotros estar en esta zona es como estar en casa. Sin embargo la ruta prevista nos va a ofrecer buenas emociones al entrar por rincones por los que va poca gente.

La subida al pico Mirandiella (1568 m.) es una breve subida por buena pista. Pero no despreciemos esta cumbre y a su antena de televisión. Es un mirador de primer orden. Tenemos todos los cordales de la zona central de Asturias a la vista. Las sierras de Tineo donde han brotado extraños árboles blancos con aspas de molino, la neblina del mar, el cercano Somiedo, la sierra Manteca, la colosal silueta de la Ubiña... Un auténtico espectáculo de luz. Pero si algo nos llama verdaderamente la atención son los pequeños valles teverganos que desde el río suben trepando las laderas para acompañar a las aguas en dirección a Torre.

Subimos a un pico intermedio que según los mapas debería ser el Pico L’Abeja de 1483. Sin embargo la placa colocada en la cumbre lo nombra como Pico Mirandiella de 1579 metros de altitud. No está claro el pequeño lío de nombres y altitudes. Bajada pronunciada con bastante más nieve en la cara norte. Vamos a la braña de Campos. Hay numerosas huellas de corzo cruzando nuestro itinerario. Unos trazos en la nieve nos hace detenernos: “¿son pisadas de lobo?”. Parece que sí. Rosi las siguió, encontrando restos de sangre y pelo, restos de una comida invernal. A veces idealizamos la naturaleza sin tener en cuenta que la lucha por la supervivencia es diaria, y que esta lucha es cruel y pasa por la sangre de los débiles para que los fuertes vivan.

Una duda nos asalta. En medio de nuestro camino está el picachón amenazante de las peñas de Santa Ana. La descripción de Ortega traza el sendero por la cumbre. Pero el riesgo que pueden suponer las placas de hielo nos aconseja bordearlo por la derecha. Es la zona dura del recorrido, peleando con la nieve y las escobas. Finalmente hemos logrado atravesar tras un pequeño destrepe usando estribos escalonados.

Estamos en una braña abandonada hace tiempo. Según Jorge son las Brañas de Veiciella. Todavía se pueden ver los corros de lajas de piedra desafiando a la decadencia inevitable en estos parajes perdidos. Y eso que estamos al lado de la civilización pues tenemos a la vista todo el tiempo la carretera que sube a San Lorenzo por el valle que trazó el río Carzana. En la otra vertiente el valle se cierra en la Foz de la Estrechura. ¡Vaya postal!

Hemos hecho un cambio en el programa para alargar la excursión: en lugar de bajar a La Torre pretendemos salir por Campos hacia San Martín. Vamos a recorrer toda la larga sierra de Monreal. Subimos al pico Monreal: la vista de Taja merece la pena desde aquí. También vislumbramos los caseríos de Vixidel, donde estuvimos el año pasado en un día lluvioso como pocos. Estamos todavía a 974 metros. Nos quedan por bajar quinientos treinta y tantos metros.

Poco a poco nos metemos en el bosque. Seguimos una senda.¿Quién puede describir la belleza de un bosque en invierno? Estamos pasando por encima de Villanueva. Hay un monumento en el Pozo Tárano, dedicado a las más de cien víctimas de la guerra incivil cuando cayó el frente de Ventana el 21 de noviembre de 1937. El odio y las envidias arrastraron incluso a civiles lejanos a la contienda. La RTPA emitió en su día el documental “Tárano, la obsesión de Caín”.

Atravesando el bosque vamos bajando hacia las brañas. Los caminos están muy embarrados lo que nos obliga a saltar cercados. Entramos en la pista que nos bajará a Campos. Larga bajada por sendas boscosas en un terreno adueñado por los líquenes, el musgo y las hiedras.

En ruta de descenso, paralelos siempre a la Sierra de La Verde, llegamos a Campos. Es una aldea de cuento entre la tradición y la modernidad. Casas de aldea recién restauradas con colores “resultones”, ajenos a nuestras costumbres. De lejos vemos la Sierra de la Sobia ahora iluminada por un tímido sol. En la distancia destacan muy bien las aldeas de Sobrevilla, Monteciello y Berrueño. Enmarcan el sedo del Fresno por donde bajamos desde La Siella el 20 de junio de 2009 en un día memorable pues habíamos subido nada menos que por el Sedo de La Padiella. Impresionante fue aquel día también la bajada por la Canal de Faya. Ahora también tenemos una larga bajada hasta entrar en la carretera del puerto. Sólo nos queda llegar a La Plaza. Sigue pareciéndonos un sitio detenido en otro siglo. La Colegiata del siglo XI amenaza ruina. No podemos perder la herencia de nuestros antepasados. Sin embargo cincuenta metros más abajo un feísimo monumento de hormigón con pinta de parada de autobús se comió un pellizco del presupuesto que hubiera necesitado el monumento. ¡Qué ironía!

A las cuatro entramos en San Martín. Caramba con la ruta fácil. La larga bajada y las laderas de Santa Ana con nieve hasta la rodilla nos han dejado cansados. El resto del tiempo lo vamos a dedicar a restaurarnos por dentro y por fuera. La satisfacción es general. Si quieres conocer Asturias viaja con Las Xanas, si quieres entrar hasta el último rincón de Teverga vente con nosotros. Verás valles increíbles, ríos caudalosos en su deshielo, sendas olvidadas, pueblos muy conservados.

La vuelta tuvo un pequeño incidente con el reventón de una rueda que nos obligó a parar en la gasolinera de Proaza un ratillo suplementario. Comenta Tino con ironía que vaya grupo de montaña: igual os metéis una ruta de mil ochocientos de desnivel, como entráis por caminos que nadie ha hecho. Y si de propina hay que cambiar una rueda ¡pues se cambia!

La próxima semana cambiamos de palo: ruta por la costa entrando por San Esteban y subiendo y bajando hasta la playa del Aguilar llegaremos hasta Cudillero. Si el día está guapo puede ser un buen espectáculo. De momento descansar por semana para coger fuerzas y nos vemos de nuevo el sábado.

FRESINES

miércoles, febrero 16, 2011

NOTAS CUANDO NO HAY CRONISTA

Esta semana no hay crónica de la ruta ya que ninguno de los cronistas oficiales pudimos asistir a la ruta del Pico Mofrechu. Pero no por eso vamos a dejar esta sección sin cubrir.

Sin haber asistido a la ruta si que tengo conocimiento de todo o casi todo lo ocurrido, pero no es el lugar en el que se deban dilucidar estas cosas. De todos modos si que me gustaría hacer algunas puntualizaciones.

Personalmente tengo la convicción de que cada ruta la marca el calendario oficial. Es decir, las rutas son las que figuran en el calendario oficial que año a año se publica. Y creo que es así con todos los condicionantes. Previamente a su publicación, se expone para que los miembros del grupo puedan hacer sus alegaciones y los cambios oportunos. Una vez publicado debemos ceñirnos a él.

Cuando se hacen las descripciones de las rutas en nuestro blog, se siguen los criterios fijados en ese calendario oficial y se describe la ruta a seguir según las premisas del mismo. También se preparan los tracs para el GPS siguiendo las mismas directrices.

¿Qué a que viene esto? Muy sencillo. Últimamente se están dando casos de rutas que se tratan de cambiar sobre la marcha, aduciendo… conveniencias o deseos particulares. Yo estoy de acuerdo con cambiar una ruta cuando las condiciones meteorológicas, ambientales o físicas así lo condicionen. En un momento dado puede desaparecer el camino por estar cerrado y no hay forma de realizarlo por donde estaba previsto. O la niebla nos cubre, o hay alguien que está imposibilitado para realizar la ruta. Pueden ser muchas las causas. Pero no creo que pueda ser una causa que alguien quiera ir por otro lugar porque si. Ni tampoco me parece de recibo cambiar la ruta por querer correr más que los demás, sin conocer el camino y llevando al resto del grupo por donde no era. Aunque esto deberían evitarlo los propios miembros de la directiva.

Quizá muchas veces sea por falta de organización y de eso tenemos culpa los miembros de la directiva del grupo, pero también se nos pone muy complicado poder dirigir una ruta si al mismo tiempo tenemos que estar pendientes de los que se quedan más retrasados. Siempre es de suponer que quien va delante, sabe que es lo que tiene que hacer, aunque en muchas ocasiones no es así.

Estas cosas no dan buena imagen del grupo y tenemos que tener en cuenta que nos acompaña gente nueva en casi todas las rutas. Si queremos que vuelvan debemos evitar discusiones en las decisiones y mucho más las deserciones. La sensación de grupo la tenemos que lograr mediante la unión de decisiones. Siempre puede haber dudas en una encrucijada, pero la decisión tiene que ser unánime y todos debemos ir por el mismo sitio, aunque sea el equivocado. Ultima mente más que un grupo parecemos una banda. Cada uno va por un sitio diferente. Esto tiene que acabarse. Al menos esta es mi opinión y los demás tenéis las facultades para sacarme del error si es que creéis que no debe ser así.

Se puede aplicar el mismo criterio para todos los momentos de la ruta, ya que esta comienza cuando el autocar sale de la cochera y termina cuando entra en ella. A buen entendedor pocas palabras le bastan. No da buena imagen y parece que siempre estamos esperando a que haya alguien nuevo para hacerlo. No es de recibo.

El próximo sábado queremos hacer una ruta entre el Puerto de San Lorenzo, límite entre los concejos de Teverga y Somiedo, para subir al Pico Mirandiella y descender, en principio, a Villanueva. Digo en principio pues la ruta es más bien corta y siempre tenemos la oportunidad de alargarla un poco, si las condiciones lo permiten. Ya se que estoy tirando por tierra todo lo que dije más arriba, pero esto si que es organizable. Se puede consensuar la continuidad de esta ruta hasta Teverga si lo creemos factible. Algunas veces también la organización se equivoca y me parece que esta ruta, tal como está puesta, es corta para nuestro grupo. Lo hablamos.

JAFPA

miércoles, febrero 09, 2011

PEÑAMAYOR BAJO UN MANTO BLANCO

5 de FEBRERO de 2011

Todas las señales apuntan a que hoy vamos a tener un gran día de montaña. El cielo está despejado y de un azul intenso. Hace frío en Sama donde hacemos parada de repostaje. Continuamos la larga subida a la Faya de los Lobos. Hay alguna duda sobre donde iniciar la bajada para poder encontrarnos con el autocar. Lo mejor seguir la ruta prevista. Claro que con tal cruce de “pistas” es fácil “despistarse” (¡qué juego de palabras me ha salido!).

Un poco más allá de la Faya, concretamente en La Casilla, junto al bar “La Faya” empieza el PR-139 en suave ascenso bordeando el pico del Raso que queda a nuestra izquierda. Son las 10 y media. Vamos caminando hasta el letrero que indica un área recreativa. Nuestro andar está orientado a un sol bajo y potente que está subiendo con el día. Molesta en los ojos. Tenemos que quitar ropa. Subimos a buen ritmo. Pasamos junto a la Fuente Fría, de exquisitas aguas. A la altura de los Sierros de la Baúa la nieve empieza a ser una compañera de viaje. Ya no la vamos a abandonar hasta muy abajo, al regreso.

Mientras nos reagrupamos un poco nos adelantan dos jóvenes ciclistas dispuestos a hacer ruta por encima del hielo. Al poco les volvemos a adelantar. Nos vuelven a pasar, pero tienen que desmontar otra vez, el hielo en la sombra resbala mucho. Nosotros también tenemos que cambiar continuamente de carril porque las placas de hielo son soberbias.

La vista de toda la Cordillera y de los montes del Aller y las Ubiñas es digna de un cuadro. Toda la silueta de los picos blancos, brillando al sol, destacando sobre un cielo azul intenso. Vista que grabamos en nuestra memoria. Las fotografías se parecen al original, pero éste es mucho más grandioso. Subimos hasta la campera de la Bahúa. Unos quince centímetros de nieve. El característico crujido de la nieve helada al pisarla. Seguimos el rastro de un montañero que provisto de raquetas hizo huella esta mañana. (¿Tino subió por aquí?). Gracia a estas marcas la subida es más llevadera.

Tras la última cabaña entramos en las laderas de Peñamayor. El grupo que va en cabeza decide aprovechar este rastro para subir cómodamente al collado. Nos perderemos el pozo Funeres, pero qué le vamos a hacer. Incluso hay un tramo de nieve virgen que pisar y es agotador, aunque María José está fuerte. Otro grupo, más ortodoxo, armado de GPS y con conocimiento del terreno (y que además se ha leído toda la hoja de ruta hasta el final), continúa a Funeres. Ya sabéis la historia: es una sima natural a la que fueron arrojadas el 13 de abril de 1948 unas 22 personas no muy amigas del mandamás de turno. Existe una placa conmemorativa de 1984 que nos recuerda estos hechos.

Llegamos al Collado Llagos a 1229 metros de altura. Esperamos al grupo que viene por abajo, como lagartos al sol. Siete personas deciden que hay que hacer un pico. El Triguero queda un poco lejos y hay mucha nieve, unas tres cuartas en algunas zonas. Subimos al serrote del Cerro Trigueros a 1276 metros. Pero con cuidadín que la pala de nieve está muy helada. Además el terreno kárstico es muy traidor bajo la nieve. Debajo de nosotros, no muy lejos, debe estar la Cueva de Mozacín y unas antiguas minas de cobre.

Ya todos juntos, nueva división de opiniones. (“¿Para qué pondremos el mapa en el blog, señores?”) Un pequeño grupo baja por la pista de las antenas de telefónica, que haciendo zig-zag baja por la Campa Fresneu y el Cordal. Los demás, mayoría disciplinada y más o menos silenciosa, sigue a la majada Breza. Allí están Tino y sus amigos descansando de la pateada de la mañana.

Larga bajada hasta la iglesia del Condado. Guerra de bolas de nieve entre mozos y mozas aguerridos. El reportaje gráfico nos dirá quién ganó. Bajando y atajando, seguimos hasta encontrar el reguero del Monte que ya nos encamina hacia el Condado, "hermosa aldea toda en un llano, bañada por el río, adornada de frondosa arboleda; suave, coqueta y silenciosa..."(La aldea perdida). Unos 800 metros más abajo nos espera la ropa seca que falta hace ya. El Condado en la margen derecha del Nalón fue pueblo ejemplar en 1969. Destaca su Torreón. En Cimalavilla se conservan restos de la antigua fábrica (1884) -La Fábrica- de fundición de cobre, "instalada con todos los adelantos modernos en su maquinaria, incluso la luz eléctrica, y puesta en comunicación con las minas de cobre, situadas al otro lado del río, en las alturas de Llampaces, por un cable sin fin de mil metros", en palabras de E. García Jove; Hay material para presumir de pueblo bonito, como dice la copla:

“Tres coses tien el Condaú

que nun les tien Xixón

Piedrablanca, La Xamoca

y La Cueva'l Barriyón.”

Llegmos a las 5 de la tarde. La ruta estaba prevista para menos horas. Nos ha llevado seis horas y media, pero con una larga parada y la dificultad añadida del suelo blanco. Javier G. Lavín tiene contados los pasos en su podómetro de bolsillo y son nada menos que 23.000 redondos. Eso es precisión y lo demás cuentos.

En La Pomarada nos reciben muy bien, como siempre. La comida de hermandad y los cumpleaños de María Isabel y de Angel (en la distancia) redondean un día que ha tenido un poco de todo. El Sol nos ha dado de lo lindo y las caras están coloradas, y hasta puede que de la solana. Estamos felices, tonaducas con Senén y risas de autocar garantizadas.

La próxima semana un agradable paseo para contemplar la costa desde el Mofrechu en Ribadesella, con 437 metros de subida y 745 de bajada a Santianes de Ola. Puede ser una bonita excursión invernal. Es una ruta fácil y con una cómoda pista de subida.

FRESINES

lunes, enero 31, 2011

EN LAS PLAYAS LLANISCAS BAJO EL TEMPORAL

29 de ENERO de 2011

Todos los pronósticos avisaban que iba a llover. ¡Pero no tanto! Nos cayó toda la lluvia acumulada desde hace dos meses. A pesar de todo merece la pena visitar Llanes y su concejo. Aparcamos en la estación de autobuses. La villa está vestida como para una exposición. Subimos a la punta San Pedro. El puerto está ahora con mil colorines. El Cuera hoy con una boina de nubes arremolinadas. Nos sentimos como aquellos pescadores llaniscos que oteaban el mar en busca de ballenas o de barcos piratas. Este paseo está construido en 1847. Pensar que hubo un tiempo en el que era más fácil llegar a Llanes por mar mejor que por la carretera...

Como somos así no podíamos ir por el camino normal. Nos tiramos a los praos que bordean la costa de acantilados. Mucho barro en la punta Jarri, y algún pastor eléctrico conectado que hacen las delicias de los saltadores menos ágiles. Pasamos frente al Castro, islote principal de un pequeño grupo. Buen sitio para anidamiento de gaviotas. Todo está verde. Sinfonía de colores: el mar gris acero, el cielo color plomo, la rasa costera tapizada de verdín, las sierras planas opacas en la distancia, y algunas cárcavas marrones cayendo de las alturas del Cuera.

Salimos a la Playa de Poo y tardamos un rato en bordear toda la ría que forma el arroyo Vallina. Fina arena. Restaurantes y chiringuitos cerrados. Desde los acantilados vemos las islas de Poo y de Castro Pelado. Poco a poco nos acercamos a la Playa de San Martín, cerca del castro de San Martín. Se aprecian los restos de la antigua ermita que están pegados a la costa. Es una de las playas nudistas de la zona, pero el día no está para bromas. En bajamar se pasa al islote de Poo donde los adoradores de la “hierba” tenían un santuario.

Siguiendo la senda avistamos la playa de Palombina. Entramos en Celorio. Dicen los libros que tiene 400 habitantes. Está vacío. Con el día que hace sólo nos aventuramos cuatro locos. Nada más entrar nos topamos con la iglesia y el monasterio de San Salvador, reedificados en 1660. Su torre cuadrada es románica y dicen que se ve desde la torre de la catedral de Oviedo. Este monasterio fue importante en el camino de Santiago como refugio de peregrinos.

Seguimos viaje, imperturbables al viento helado que ahora nos azota. Pasamos la Punta del Picu para entrar en la playa del Borizu, con su isla de Arnielles en medio de la ensenada. Recorriendo la senda pasamos la península del Borizu y nos topamos con la playa de Barro. Admiramos las magníficas casas tradicionales.

A nuestra derecha asoma la ría de Niembro con su iglesia y cementerio como proa de un barco que desafía al mar. Dejando entre acantilados las pequeñas calas de Troenzo y Sorraos, rodeamos la ría. Nos llama la atención el camping de caravanas, que hoy parece un auténtico cementerio de elefantes blancos. La iglesia muy hermosa, perdida en el tiempo. Vuelve a diluviar. Es tiempo de recogerse. Tras girar en la ermita encontramos el autocar de Jano con ropa de repuesto seca, por fin. Nos vamos a comer a Colunga, porque por aquí todo está cerrado. Ha sido un día duro en lo meteorológico. Pero nuestros ojos están llenos de mar y arena, y en nuestro recuerdo estas costas han dejado su huella. Hay que pensar en estas playas en clave de verano.

El día 5 vamos a subir hasta el Pozo Funeres de tan honda memoria de un pasado que nunca debe volver a nuestras vidas. Subiremos por la Faya los Lobos y La Bahua. El final está previsto en El Condao, pasando por la Collada Breza. Ruta de interés histórico y sentimental. Esperemos que esta vez el tiempo acompañe.

FRESINES

jueves, enero 27, 2011

ACUERDOS ADOPTADOS EN LA ASAMBLEA GENERAL ANUAL

Entre los principales acuerdos adoptados en la Asamblea General Anual, que el Grupo de Montaña LAS XANAS celebró el pasado viernes día 21, hay que destacar los siguientes acuerdos:

Se admite la dimisión del hasta ahora Vicepresidente, D. Fernando Requejo, al que se le agradecen los servicios prestados hasta ahora y se aprueba la asignación de dicho cargo al socio D. Fernando Resines.

También se aprueba la designación de dos nuevos Vocales, recaída en los socios Dña. Alegria Solar y D. Angel Antonio Suarez.

Tras estos nombramientos, la Junta Directiva queda como sigue:

PRESIDENTE:

JOSE MANUEL GONZALEZ GONZALEZ

VICEPRESIDENTE:

FERNANDO RESINES LLORENTE

SECRETERIO:

JOSE A. FERNANDEZ-PEÑA ARTIME

TESORERO:

JORGE PABLO SUAREZ MENENDEZ

VOCALES:

MANUEL ANTONIO HUERTA NUÑO

VICTOR MANUEL NUÑEZ LEON

ALEGRIA SOLAR MIRANDA

ANGEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ

En el ámbito económico se aprueba el mantenimiento de la cuota de inscripción en 24 euros y los nuevos precios de las rutas que quedan del siguiente modo:

Socios: 13 euros

No Socios: 15 euros.

En este campo se aprueba que aquellas personas que estén apuntadas a una ruta y no avisen antes de la mañana del viernes anterior a la celebración de dicha ruta, la no asistencia a la misma, deberán abonar el importe completo de la ruta no realizada.

Estos puntos entrarán en vigor el día 29 del mes de Enero de 2011.

EL SECRETARIO

miércoles, enero 26, 2011

LA EXTRAORDINARIA BELLEZA DE LOS MONTES DE LUNA

22 de ENERO de 2011

Comenzamos el día con un buen madrugón pues nuestro objetivo de hoy está lejos. Vamos a intentar el famoso desfiladero de Los Calderones en la zona de la Magdalena. Llegamos pronto y el frío nos obliga a abrigarnos bien. Ha helado en todo en el Norte y en este pueblo leonés de Piedrasecha la temperatura ronda los tres bajo cero. Además sopla un viento cortante que hace bajar mucho la sensación térmica.

Enfilamos hacia Los Calderones. Es un prodigio de desfiladero, un punto de interés geológico. Las calizas tableteadas forman estratos doblados en posturas increíbles como modeladas por los dedos de un gigante. Esta garganta pasa por ser la más estrecha del mundo en altura y longitud.

Tal como está hoy la climatología hay charcos de hielo por todas partes. Antes de entrar en el desfiladero subimos a la Cueva de las Palomas con su bonita capilla. Estamos allí un buen rato resguardados del cierzo mientras varios compañeros exploran el inicio del desfiladero impracticable por las capas de hielo. Tras probar la fuente del Manadero construida en 1705, y probar la gelidez de las aguas del río Luengo, decidimos subir por la falda del monte para poder salvar el tramo más comprometido. La falda del pico Amargones ha visto subir a cinco de nuestros compañeros lanzados como aviones a su aventura (no estaría de más avisar cuando nos separamos del grupo). El olor del tomillo es intenso.

Atravesamos la garganta. Está inundada y buscamos pasos por las piedras y las rocas. El río está lleno de esculturas de hielo con mil formas caprichosas. A veces brilla el sol intensamente sobre algún grupo de ramas heladas. Son preciosas. Y durarán hasta que el poco calor del sol las derrita. Puro arte efímero.

Adelantando el camino llegamos a las cabañas de Santas Martas, antes un pueblo. Se dice que murieron todos a la vez por la ingestión de un pan en mal estado. Nos reagrupamos. Miramos con preocupación hacia el Pico Portilla, a nuestra derecha, porque se le ve rodeado por una corona de rocas haciendo que el paso sea difícil. Seguimos ahora por un sendero entre escobas. En el collado Tijero observamos incluso las terrazas con prismáticos para ver por donde atacar esta cumbre. Diez montañeros deciden subir. A la vuelta nos cuentan que el paso era muy fácil, la vista inmensa y encima observaron numerosas trincheras circulares. Estas, construidas en cantería y con gran esfuerzo, fueron tomadas en un solo día (9 de septiembre de 1937) sin encontrar gran resistencia. Por el cortafuegos que había antes del collado se accede a la zona de Corrales Viejos (1792 m de altitud), donde hay un gran fortín cuadrangular que no vimos. Recuerdos de unos tiempos horribles.

Los que seguimos la ruta prevista vamos bordeando el pico por un sendero de cabras. Al poco tiempo encontramos el aprisco construido contra un anticlinal que forma cueva, un lujo de sito, asoleyado y con vistas inmensas hacia el horizonte. El embalse de Selga de Ordas brilla intensamente. Se ve la cinta de la autopista muy cercana, aunque por otro lado lejanísima en estos valles en los que el tiempo y la modernidad se han detenido. Aquí no tiene sentido la prisa y el hombre se vuelve necesariamente un contemplador. La bajada la realzamos por senderillos tupidos por matas y algunas calvas de roca molida por la erosión. Estamos enfrente de la Sierra Negra y bajamos rápidamente hacia Portilla de Luna. Por el camino existe un sabinar de montaña de un verde muy intenso. El pueblo aparenta estar vacío. Volvemos a la fachada este donde no da el sol. Otra vez esculturas de hielo. Probar la frígida agua de la fuente ya merece la pena una visita.

Por el sendero de Villar entramos en la pista que nos llevará a Piedrasecha. Pasamos debajo de una gran roca que llaman la Peña La Viruela, curioso nombre. Afortunadamente la helada hace que el suelo esté granítico. Si no fuera así el barro nos habría cubierto. Sobre las cinco horas y media llegamos al pueblo. Dicen los mapas que el recorrido era de 10 Km. Pues sinceramente nos han parecido bastantes más. Los montañeros que subieron nos están esperando. Su recorrido más exigente les ha permitido acortar.

Hace mucho frío. Está empezando una nueva helada. Montamos rápido y empezamos un pequeño recorrido turístico por los pueblos de la zona de la Magdalena buscando donde nos permitan comer con un buen vino a mano. No lo encontramos. Todo ocupado o cerrado. Lito tiene razón y es mejor irse a Campomanes. Con hambre canina aguantamos con humor y alguna cabezada. Media hora y nos reciben maravillosamente.

El día muy frío, pero con una intensa luz azul. Estos montes de León nos han parecido bellísimos. Confesamos nuestra ignorancia. No los conocíamos y nos prometemos volver no tardando mucho.

La próxima semana terminamos el recorrido por la costa llanisca que habíamos emprendido el año pasado. Este tramo es el de Llanes a Niembro pasando por las playas de Portillo, Celorio, Borizo y Barro. Son 10 ,7 Km. No olvidéis el traje de baño.

FRESINES