miércoles, mayo 12, 2010

EL FRAILON

Cada vez que se pasa por el Desfiladero de Los Beyos dirección León, poco más allá de Puente Huera, nuestra vista se dirige a la izquierda, hacia la punta de flecha que amenaza al cielo. Es el Frailón o La Plana o La Erre, que todos ellos son los nombres por los que se le conocen. Es una modesta cumbre de tan solo 1.286 metros de altitud, pero su afilado perfil nos impacta siempre. Bajo sus faldas, a modo de hijos, Los Cuatro Picos o Les Monxines, rematan la espectacular figura.

Pues ese es nuestro objetivo, pero no desde la carretera de los Beyos, pues eso son palabras mayores y solo es apta para expertos escaladores. Nosotros, más modestos, trataremos de conquistar su cumbre desde Soto de Sajambre.

El autocar nos deja una vez más en este bonito pueblo leones y por la ya conocida pista marcada como GR y que corresponde a la conocida como Ruta del Arcediano, iniciamos nuestra andadura camino de Los Collaos. La pista en su primera parte se encuentra muy embarrada debido a las lluvias y las nieves caídas esta semana. Pronto comenzamos a pisar la nieve que ya no nos abandonará hasta el regreso.

Las nubes amenazan lluvia y las previsiones tampoco auguran nada bueno. Pero de momento no llueve y el sol trata de abrirse paso entre las nubes, dejándonos ver retazos de cielo azul. A medio camino nos encontramos con los restos de un corzo del que solo quedan los huesos, lo que nos da a entender que las inclemencias del tiempo afectan a la fauna autóctona y no tienen más remedio que buscarse la vida a costa de la de los demás.

Al cabo de hora y cuarto arribamos a las hoy blancas praderas de Los Collaos y observamos un paisaje distinto al que pudimos contemplar hace menos de un mes, cuando llegamos a este mismo lugar para dirigirnos al Cantu Loto. En aquella ocasión el verde era el color dominante y hoy lo es el blanco.

Tras un descanso para reagruparnos, continuamos camino atravesando Los Collaos con dirección oeste, dejando a nuestra izquierda Peña Parcia y descendiendo camino de Pandemones y Las Magüetas. Nuestro compañero Tino nos va abriendo camino y no tenemos más que seguir sus huellas marcadas en la nieva, que cada vez es más abundante.

El sol se hace hueco y el paisaje se hace más y más guapo y ameno. El descenso se alarga. Pasamos por las cabañas e Pandemones y junto al abrevadero casi cubierto por la nieve. Seguimos bajando y alcanzamos los Llagos de Jesús, un cono abierto en cuyo fondo vemos un pequeño lago. Una sola cabaña casi pasa desapercibida a causa de la nieve.

Al poco alcanzamos el Collado Valdelillo y damos vista por fin a La Plana. Ante nosotros un nuevo descenso hasta las inmediaciones de las paredes que ascienden a la cumbre y nuevamente la punta de lanza apuntando al cielo.

Hacemos un alto en el collado aprovechando que entre la manada de caballos que allí se encuentran, hay un potrillo recién nacido que está mamando y es objeto prioritario para los disparos de nuestras cámaras fotográficas.

Luego, la mayoría reemprendemos el descenso para tratar de alcanzar la puntiaguda cumbre del Frailón. Cuando iniciamos las primeras rampas de la inclinada ladera, vemos descender a Tino que nos precedía y que nos comunica que para subir hay que volver a bajar y buscar una canal a la derecha de donde nos encontramos, pero que hay placas de nieve muy inclinadas y que puede ser peligroso.

Ante estas premisas, optamos por quedarnos a media altura, justo donde comienza la cortada desde la que debemos volver a descender. En aquel punto ya nos damos cuenta de las caídas que la cumbre tiene hacia los Beyos y podemos ver allí muy abajo, la serpenteante carretera que más bien parece un trozo de cuerda.

También nos percatamos de la perpendicularidad dela pared del Frailón por donde se encuentran las principales vías de escala de esta empericotada cumbre.

Un pequeño grupo, formado por Ángel, Lía, Maria José, Gripi y Silvio, Jose Manuel, Carrete y Norniella, continuaron hasta alcanzar lo más alto del Frailón, superando las duras condiciones impuestas por la inclinación de la ladera y la humedad de la hierba. Al final consiguieron conquistar la cumbre.

El tiempo mientras estábamos en la ladera se comportó y el sol brilló en un precioso cielo azul, que nos permitió realizar las mejores fotos del día. Pero por detrás nuestro, llegando de la zona del Tiatordos, negros nubarrones presagiaban tormenta. Tratando de evitar en lo posible una mojadura, iniciamos el descenso-ascenso, puesto que primero bajamos de la ladera para luego iniciar una continuada ascensión al Collado Valdelillo, primero, siguiendo luego por todos los lugares por los que habíamos venido: Llagos de Jesús, Las Magüetas, Pandemones, Los Collaos.

Desde Los Collaos teníamos intención de descender a Soto de Sajambre por un camino distinto al de la ida, pero con la cantidad de nieve que nos habíamos encontrado y el tiempo que amenazaba lluvia, decidimos descender por la misma pista que habíamos subido.

Y así fue la ruta de La Plana, La Erre o El Frailón. Una bonita ruta que no desechamos volver a realizar nuevamente, tratando de llegar todos a su cumbre.

Para el próximo sábado tenemos repetición de ruta por solicitud generalizada. Volvemos a la Pasada del Picayu, en tierras entre Asturias y Cantabria. Iniciaremos la ruta en San Esteban de Cuñaba, Asturias, para finalizarla en Tresviso, peculiar pueblo perteneciente a Cantabria pero que solamente tiene acceso rodado desde Asturias. La ruta propuesta es:

San Esteban de Cuñaba (263 m) – Collado Medio (480 m) – Agruma – Pasada del Picayo (863 m) – Canto Morón (920 m) – Concha Cuvarón (952 m) – Tresviso (899 m)

Para esta ruta de momento tenemos un autocar de 29 plazas, ya que el grande no nos permitiría subir a San Esteban ni tampoco podría llegar a Tresviso. Las 29 plazas están ya cubiertas, pero estamos a la espera de ver si conseguimos un autocar un poco mayor, lo que nos permitiría poder dar cabida a más personas. Los que estén interesados en hacer la ruta, que me llamen de todas formas, ya que si conseguimos más plazas, serán entregadas por riguroso orden de solicitud. Espero vuestras llamadas.

martes, mayo 04, 2010

EL PICO SOBREPALACIOS

Este sabado primero de mayo, los montañeros del grupo de montaña Las Xanas de Trubia, nos desplazamos al concejo de Teverga para hacer la ruta prevista desde el Puerto de San Lorenzo, Braña de Tsamaraxil, collado del Pando, Pico Sobrepalacios, braña Rebetsada y descenso por el valle de Cualmundi hasta el pueblo de Vixidel.

A las 09.45 y con alto en la carretera que enlaza las localidades de la Plaza (Teverga) y la Riera (Somiedo) llegamos al alto de San Lorenzo. Los vaqueiros de alzada costeban la fiesta del Santu en el puerto, y así nos lo recuerda la vaqueirada que dice: La fiesta de san Tchaurienzu nun faltou quien la fayeri. Fízula Mingo d´Antón, moitos años viva eli.... Se trata de una carretera que siendo comarcal está adscrita a los municipios de Teverga y Somiedo. Fue inaugurada en la primavera de 1987. La ventaja que supone situarse con el vehículo en este lugar, lo hace ser un importante punto de apoyo de las travesías por el Camín Real de la Mesa.

Tras caminar por pista desde este lugar durante unos 40 minuntos llegamos al campo de Piedrajueves, formado de tupidas camperas al pie del Mitsu, montaña que se extiende al borde del Camín Real de la Mesa entre las brañas de la Corra y la Piedra, mientras que su linea cumbrera establece el lindero entre las tierras de Teverga (este) y Somiedo (oeste). Gracias a mi padre aprendí en su dia que Piedrajueves era un vocablo que precedía de Petra Jovis al haber existido en este lugar una lápida dedicada al Dios Júpiter y además este lugar fue elegido en la Edad de Bronce por los astures para el reposo de sus familiares. Así pues hay en este sitio signos de la cultura castreña, romana y cristiana, muchos años de historia en este apacible lugar.

Atravesamos los verdes campos de Piedrajueves en dirección al collado Xuegu La Bola, buscando antes un sendero que a media ladera y en dirección oeste nos conduce entre matas de piornos y posteriormente brezos, acebos y abedules a la laguna de la Degotsada (1h, 20min). El sendero se pierde en ocasiones por lo que hay que mantener la dirección oeste y a media ladera hasta visualizar la la laguna y buscar el mejor lugar para descender los cincuenta metros de desnivel que nos separan de ella. Desde esta sale una pista hacia el este que en pocos minutos en descenso nos coloca en la braña de Tsamaraxil, lugar salpicado de la mas variada tipología de cabañas: unas teitadas de escoba otras tetsadas con tsávanas, otras con tejado de teja y corros de falsa cúpula todo ello en medio de un paraje confortante. Punto obligado de parada para contemplar el entorno posar la mochilas y beber "un buen tragu vino". Hermosa braña con buena fuente que nos hace reflexionar sobre su popularidad en los años de trashumancia por los concejos vecinos de Teverga. Los paisajes acompañan, los despejados senderos se prestan a caminar, falta que la impertinente niebla y el orbayu, nos dejen en paz y podamos de una vez visualizar todos los cordales que nos rodean. De Tsamaraxil partimos manteniendo rumbo oeste y en ligero descenso cruzamos dos regatos (uno creo que se llama Bayo) que nos marcan la linea de la vaguada a partir de la que tendremos que empezar el remonte en dirección al collado del Pando, nuestro próximo objetivo. El cual alcanzamos tras media hora de la cual veinte minutos son puñeteramente enrepechaos desde la braña. El Collado del Pando es el punto medio que divide la cuerda formada desde el pico Sobrepalacios y el pico la Coyona y abre la puerta hacia el valle de Cualmundi. En este punto la niebla juega con los collados y a veces nos deja ver el pico y otras veces nos cierra éste pero nos muestra el maravilloso valle que se abre a través de la braña de la Rebetsada hacia el pueblo de Vixidel, nuestro descenso. Desde este collado y siguiendo instrucciones de los sabios montañeros, la niebla nos deja "barruntar" las cumbres del Picu Baxinas y Pena Falgueras. Teniendo a "tiru piedra" (oeste) el Picu Sobrepalacios al cual y aprovechando una "ventana de buen tiempo" desde el collado decidimos acometer en pindio repecho de veinte minutos que nos quedaba hasta coronarlo. Más por necios que por otra cosa, ya que la niebla limitaba las vistas. Varios montañeros del grupo de montaña Las Xanas hicimos cumbre para contemplar desde una mas alta perspectiva el valle de Cualmundi y las cercanas montañas de Tromeu y La Paxarina. La verdad que la climatología valoró nuestro esfuerzo y aunque timidamente nos dejó disfrutar de la cima. Tras las fotos y volviendo al collado del Pando sobre nuestros pasos, cogimos camino dirección a nuestro próximo objetivo, la braña de la Rebetsada,formada por cabanas y cuadras de pastores de cubierta de teja y paredes de piedra, cuenta con buena fuente y buen agua, quince minutos desde el collado. A partir de aqui sólo nos queda coger la pista que tras una larga hora en descenso entre maravillosas hayas y robles con sus hojas de colores superverdes y el animado camino a la vera del catarín regatu que marca el fondo de las vertientes del valle de Cualmundi, llegamos a la tevergana aldea de Vixidel, punto final donde nos espera nuestro autocar tras cinco horas largas de libiana y agradecida caminata por unos de mis concejos preferidos, Teverga.

( ) algunos textos son prestados y adaptados a este escrito por mi, de mi amigo Pepín Menéndez y su libro De Babia a Pravia.

JAVIER PRENDES

Para el proximo sábado nos amos nuevamente a Ponga para asomarnos una vez más, a los avismos que cuelgan sobre el Río Sella y el Desfiladero de los Beyos. La ruta que vamos a realizar es:

Soto de Sajambre (925 m) - Los Collados (1.399 m) - Pandemones (1.324 m) - El Frailon (1.286 m) - Los Collados (1.399 m) - Güembres (1.116 m) - Soto de Sajambre (925 m)

Para esta ruta llevaremos el autocar de 29 plazas, pues uno mayor no puede subir a Soto de Sajambre, con lo que las plazas son limitadas. El que no se de prisa, se queda sin plaza. Y ya tengo 21 cubiertas. Espero vuestras llamadas.

miércoles, abril 28, 2010

EL MIRADOR DE PICOS POR EXCELENCIA

La ruta realizada el pasado sábado al Coriscao, resultó de lo más sorprendente y gratificante. Sorprendente por las inmejorables vistas que desde su cumbre hay de los tres macizos de Picos de Europa y gratificante por la sencillez de su realización. Aún reconociendo que el viaje para poder realizarla, es de los más largos que hicimos en lo que va de año.

La ruta comienza en el Puerto de San Glorio, al que llegamos después de 4 horas y 10 minutos de viaje, con una parada de 20 minutos para desayunar. El autocar nos deja en lo alto del puerto, al lado de una carretera que por la izquierda sube al Collado de Llesba.

Por esa misma carretera ascendemos nosotros hasta el collado en el que hay un monumento dedicado al oso y desde donde comenzamos a disfrutar de las estupendas vistas, de momento solo del Central y del Oriental, junto con nuestra cumbre del día, el Coriscao.

Todo el camino hasta la cumbre es perfectamente visible, a excepción de algún helero que aún permanece y en el que los caminos buscan el mejor paso. Pero ya digo que el sendero se sigue sin pérdida. Primero asciende a coronar una pequeña tachuela para luego pasar por la izquierda, cara sur, de la Peña Gustal y de la Peña Cascajal, esta última de fiero aspecto.

Alcanzamos así el Collado Valdeloso donde empieza la parte más dura de la ascensión. Una dura cuesta que ralentiza el paso y agita el aliento pero que poco a poco se va venciendo para alcanzar la cumbre del Coriscao.

Las vistas se abren a los cuatro puntos cardinales. Desde el Oeste, con el Tiatordos medio difuminado en la lejanía, siguen Peña Beza y Cantu Cabronero, dando paso a las escarpadas cumbres del Macizo Oriental o del Cornión, que desde aquí si se divisa. Peña Santa, como señora de este espectacular terreno, se eleva sobre todas las cumbres que quedan empequeñecidas ante su grandeza. La Torre del Friero sirve de unión con el Macizo Central o de los Urrieles. Aquí la dueña de la situación es Peña Vieja que capitanea a otras cumbres menores como las que forman el grupo del Llambrión, el Tesorero, Horcados Rojos y los Picos de Santa Ana. Luego se abre un paréntesis con los verdes Puertos de Aliva de los que desciende la pista que baja a Espinama por los Invernales de Igüedri. Al otro lado se eleva el Macizo Oriental o de Andara encabezado por el Pico Cortes y seguido de la Morra la Silla de Caballo cimero, La Rasa de la Inagotable, El Sagrado Corazón y La Samelar. Y delante de todos ellos, la Liébana salpicada de pueblos.

Por el este, continúa el Valle de Liébana dando paso, ya al sur, a las cumbres de la denominada Montaña Palentina con Peña Prieta, El Curavacas medio escondido, Tres Provincias, Las Agujas de Cardaño, Pico de las Lomas, Pico Murcia y el Espigüete dando paso al resto de la cordillera que cierra el círculo por el oeste de nuevo.

Al resguardo del fuerte viento, permanecimos un buen espacio de tiempo contemplando y fotografiando el paisaje. La nieve en las cumbres más altas unido al cielo azul y las regordetas nubes que lo recorrían, le daba a las fotos un encuadre especial.

Pero el tiempo que tenemos no es eterno y hay que pensar en bajar. Hacemos las últimas fotos y nos despedimos de este sublime mirador, descendiendo por su ladera oeste, para seguir la cresta que sale al norte con los Puertos y la laguna de Salvorón a la izquierda, muy por debajo de nosotros. Un sendero bien marcado que va cruzando algún helero, nos sirve de guía. Descendemos a buen ritmo hasta llegar a un espolón del que por la izquierda y algo más abajo se desprenden unas formaciones rocosas. Aquí debemos descender a la izquierda acercándonos a la laguna que vemos cada vez de mayor tamaño. Por entre las formaciones calizas de la derecha también podemos continuar el descenso, pero preferimos acercarnos a la laguna para recorrer posteriormente los Puertos de Salvorón que se ven preciosos desde las alturas.

De la laguna descendemos por un canalón al norte, cruzando una zona encharcada por el arroyo que desciende de ella, hasta pisar los verdes pastos del puerto, donde una coqueta cabaña pone el acento peculiar al lugar.

Traspasada la cabaña, seguimos descendiendo por los prados, a cruzar nuevamente el arroyo y coger ya la amplia pista que nos llevará entre hayas hasta el pueblo de Pido. Entre las peladas ramas de los árboles siguen apareciendo las cumbres del Central que no quieren despedirse de nosotros. Las imágenes resultan preciosas y no dejan descansar a las cámaras fotográficas.

Esto hace más entretenido el camino hasta que llegamos alas primeras casas del pueblo. La carretera nos recibe y en un corto trayecto por ella, alcanzamos el punto final de la ruta en la entrada a Espinama, que es donde nos espera el autocar.

Rápida comida y enseguida al bus para emprender el regreso a Oviedo, que el tiempo habilitado para conducir, se queda corto a pasos agigantados.

Para el sábado día primero de mayo, mes de las flores, queremos hacer una ruta más descansada por las inmediaciones de Teverga. Vamos a recorrer algunas de las bonitas brañas de este concejo y para ello tenemos el siguiente itinerario:

Puerto de San Lorenzo (1.349 m) – Piedraxueves (1.580 m) – La Campa el Ríu (1.560 m) – Llamaraxil (1.344 m) – El Pandu (1.360 m) – Pico Sobrepalacios (1.451 m) - Rebellada (1.200 m) – Barranco de Vixidel – Vixidel (660 m) – Carretera de Villanueva (670 m)

El plazo de inscripción ya está abierto para esta bonita ruta que además tiene el aliciente de poder degustar la buena gastronomía tevergana al final de la misma. Así que si no quieres quedarte sin plaza, no demores la llamada. En esta ocasión Peña recibirá llamadas solo hasta el jueves inclusive. Si alguien se arriesga y lo deja para última hora, o sea el viernes, tiene que llamar a Lito. Así que ya estáis llamando.

miércoles, abril 21, 2010

RUTA DE LAS MAJADAS

El pasado sábado día 17 nos propusimos realizar una ruta por los alrededores de los Lagos de Covadonga, uniendo entre si, una serie de majadas. Al final lo conseguimos, resultando una experiencia interesante y satisfactoria.

No se si por la ausencia de Manolo, cabeza, guía y contenedor de impulsos desaforados, de los que más prisas tienen, o a consecuencia del lugar en el que nos encontrábamos, los Lagos, muy conocido de la mayoría, el caso es que la euforia se desbordó y lo que debería ser un grupo compacto, se convirtió en una banda desperdigada por toda la zona. Ya desde el principio me trocó enmendar alguna trayectoria a gritos desde la parte trasera del todavía grupo, pero traspasar Fana, la cosa se desmadró y cada cual tiró por donde le dio la gana. Por eso mi relato a lo mejor no se parece en mucho a lo que algunos hicieron, pero es el recorrido que yo hice y prácticamente, el que estaba propuesto.


El autocar nos deja muy cerca de la majada de Teón, en la carretera que sube de Covadonga a los Lagos, a los pies de la conocida como Peña del Elefante, por su semejanza a la cabeza de este proboscidio. De la carretera sale una pista de buenas dimensiones a mano derecha, por la que comenzamos nuestra andadura. Al poco se produce unabifurcación por la izquierda que debemos desechar para descender dejando la Cabeza del Elefante a la derecha. Tras un par de curvas la pista finaliza en las praderas de la majada de Fana, salpicadas de algunas cuidadas cabañas.


Atravesamos la pradera dejando a la derecha las cabañas y por un sendero bien marcado, nos dirigimos con dirección suroeste hacia la majada de Acevu y el nacimiento de un pequeño arroyo que cede sus aguas a La Beyera que poco más abajo formará el Río Pelabarda. En una bifurcación debemos abandonar el camino más marcado que baja al Bosque de Pome, para cruzar el mencionadoarroyo y comenzar a subir por las faldas de la Sierra La Muda.


Debemos fijarnos bien, pues el sendero se encuentra prácticamente cubierto por las cotoyas y la maleza, pero existe y siempre con tendencia a subir. Una buena parte del grupo optó por hacer una travesía con ligera tendencia al descenso y luego algunos lo pagaron con fuertes arañazos de las cotoyas, que en aquella zona eran más altas y cerradas.


El o los senderos, pues son de ganado y no siempre siguen el mismo, se va haciendo cada vez más evidente y marcado, circulando por una zona de agrumas y rocas, hasta situarnos en la parte alta donde se encuentran los restos de la majada de Moroñes, en cuyas verdes camperas recompusimos en parte, el diseminado grupo.


Por poco tiempo. Saliendo de Moroñes, una parte descendió por los prados mientras que el resto cogimos un sendero en ascenso y bien marcado, con más semejanza a la dirección que marcaba el GPS. El sendero asciende entre rocas y cotoyas pero más abierto que los anteriores. Como el GPS me seguía indicando que la dirección a seguir era hacia la izquierda, me fijé y tomamos, un caminillo que se medio perdía entre la maleza, pero que en ascenso se dirigía al siguiente punto que teníamos marcado.


Con la nueva dirección vamos subiendo entre cotoyas y rocas pero sin problemas importantes. Alcanzamos una zona con algo de pradera y unos árboles y el sendero comienza a ser más patente y siempre en ascenso hasta alcanzar el collado. Bueno, se trata de Los Collados, una extensión de terreno que desciende de la Porra de Enol hacia el sur. Nosotros avistamos la Vega de Enol entre el Cuetu Espineres y el Porru les Llampes.


Las vistas desde este collado son estupendas pese al día que no nos ofrece buenas luces para la zona de la Torre de Santa María, muy cubiertas de nubarrones que no nos dan mucha confianza. Nosotros y toda la Vega de Enol a nuestros pies, tenemos sol, pero las nubes nos amenazan.


Tras un descanso para contemplar las vistas y hacer algunas fotos, comenzamos el descenso por el senderillo que traíamos, aunque no es necesario, ya que se puede bajar por cualquier parte. Enseguida pisamos la verde alfombra de la vega y contemplamos el Lago Enol vigilado de cerca por la Peña el Bricial.


La ruta la continuamos por la cara sur del Bricial, siguiendo el sendero señalizado que tras pasar por la majada del Bricial, dando vista a lo que fue el tercer lago de la zona, hoy totalmente colmatado, llegamos a las cabañas de Las Reblagas, muy cerca del Lago Ercina. Justamente por el extremo sur de este pasamos a buscar el camino de la Vega de Ario a la altura de las cabañas de El Brazo, pegadas a la caliza del Pico Llucia.


Caminamos un rato por la ruta de Ario en ascenso y justo cuando se termina un corto descenso en el recorrido, seguimos un sendero a la izquierda que nos eleva por las laderas del Pico Brañasotres a cuya cumbre llegamos en pocos minutos.


El Brañasotres es la elevación que se une al Pico Llucia por el Collado La Texa. Es una lomera cubierta de cotoyas de poco porte, que nos ofrece unas buenas vistas del Central, que nosotros pudimos ver por poco tiempo, ya que las nubes lo cubrieron enseguida. También sirve de mirador sobre la majada de Balbín y el Pico Jascal. La profunda cortada del Río Casaño también se vislumbra, al igual que la masa montañosa que le hace compañía.


El descenso lo realizamos al este, al final del cordal, para bajar por las praderas que dan al norte. Hay un sendero que nos facilita el descenso pero que tampoco es necesario. Pronto alcanzamos las cuidadas cabañas de la bonita majada de Balbín. Cruzamos su verde pradera y salimos por el norte a la Vega Las Mantegas para continuar por la base del Cantón de Texeu, subiendo por las Cueñas del Cantón, que se dejan ver ya desde la Vega Las Mantegas. Es una mancha clara que se ve a la izquierda del Cantón de Texeu. Se trata de un ancestral camino de piedra que nos lleva al Colladin del Cantón, donde sale al norte la pista que baja a Demues y Benia de Onis, y desde donde ya vemos la verde explanada de Comeya esperándonos.


Nosotros nos descolgamos por le Valle las Llampazas por donde discurre un sendero de buen caminar que nos deposita en el Llano Pipón, por cuya verde campiña alcanzamos las cabañas de La Rondillina, puerta de entrada a la extensa y llana Vega de Comeya.


Las primeras gotas de lluvia hacen su aparición y una tormenta nos entra de Peña Santa siguiendo nuestro mismo camino pero por delante de nosotros, lo que nos evita una mojadura. Las gotas solo fueron un aviso y atravesamos con tranquilidad la preciosa vega, hoy poco encharcada. A la altura del lugar conocido como La Fábrica, cogemos la pista de tierra que a través del Collado Uberdón, nos transporta hasta la carretera de los Lagos, en el lugar conocido como la Huesera, donde ponemos punto y final a esta interesante ruta.


Para el sábado día 24, si el tiempo y la nieve nos lo permiten, queremos contemplar el Macizo de Picos de Europa desde el Coriscao y descender posteriormente a Pido y Espinama. La ruta que proponemos es:


Puerto de San Glorio (1.617 m) – Collado Llesba (1.681 m) – Collado de la Guarda (1.801 m) – Peña Gustal (1.947 m) – Collado de Valdeloso (1.981 m) – Pico Coriscao (2.234 m) – Cabaña de Salvorón (1.580 m) – Valdelosmaderos (1.150 m) – Las Barcenas (1.050 m) – Pido (930 m) – Espinama (877 m)


Una bonita ruta desde la que podemos tener unas preciosas vistas de Picos y si el tiempo acompaña, unido a la nieve que seguramente cubre las laderas del Coriscao, podremos disfrutar de un gran día de montaña. La inscripción está abierta y los teléfonos a la espera. No demores la llamada o te puedes quedar sin plaza. Os espero.

miércoles, abril 14, 2010

UN BALCON SOBRE EL SELLA

El Cantu Loto o la Pica Loto, es el último bastión de la alargada sierra que comienza en Amieva para morir en tierras leonesas de Sajambre. Después de él, el abismo. Abismo que lo rodea casi por todos sus lados, pues las caídas que tiene tanto sobre el Desfiladero de Los Beyos, como sobre Sajambre, son de pánico.

Pues a conocer este baluarte nos fuimos el pasado sábado día 10, con el autocar a tope y dejando gente en casa a causa de las limitaciones que nos impone la carretera que sube a Soto de Sajambre, que no permite el paso a autocares de grandes dimensiones. Así que 30 valientes se enfrentarían a los abismos y al terreno “rompepiernas” del Cantu Loto.

Tras atravesar la estrecha carretera de Soto de Sajambre, el autocar nos deja a nuestra suerte en este bonito pueblo leonés. Atravesamos sus calles y salimos del pueblo por la pista que se dirige a los Puertos de Beza, contemplando las primeras imágenes de la Peña Santa.

La senda es suficientemente conocida, por lo que no necesita ninguna presentación. Al llegar a los Collaos, en vez de seguir subiendo a la derecha camino de la Portillera de Beza y de la Senda de arcediano, abandonamos el PR para, de frente, ir subiendo por las praderas a buscar las faldas de Peña Parcia a la que subimos por un sendero bien empinado.

La subidita es corta pero dura y lo peor es que una vez arriba, tenemos que volver a bajar. El descenso hacia el suroeste es una estrecha franja de terrenos herboso muy pendiente, lo que a la mayoría nos obliga a buscar mejores pasos, cosa que encontramos descendiendo con muchas precauciones al bosque que tenemos a mano derecha.

Una vez en el bosque del Monte Parcia, encontramos un sendero no muy marcado, que nos lleva casi en llano al collado que se forma entre Peña del Acebo y Peña Llava, dejando a nuestra izquierda la afilada cresta de la Peña del Sedo.

Salimos del bosque y con una muy buena vista de Oseja de Sajambre a nuestra derecha, comenzamos a subir las últimas rampas de acceso a la Pica Loto. Llegamos a la parte alta de la cresta y nos sorprenden las profundas caídas hacia el Sella que por nuestra izquierda nos intimidan. Tras un corto recorrido por toda la cresta, alcanzamos al fin la cumbre del Cantu Loto.

Las vistas son estupendas gracias a la magnífica climatología del día. La Peña Santa, acompañada del Torco, Los Moledizos y La Bermeja. También el Cantu Carbonero y Beza con algo de nieve, le hacen compañía. Por la derecha el Jario con Soto de Sajambre a sus pies y siguiendo en la misma dirección en un giro completo, Oseja y la Pica Ten, el Pozua, Niajo, Peña Ten y Pileñes, Collau Zorro, Tiatordos, Campigüeños, la Llambria, El Pieza y el Carria y entre ellos y nosotros, un abismo inmenso de cortadas, praderas y peñas. Al otro lado del Sella, Casielles con Peña Salón, Peña Subes y el Sen de Los Mulos. Más a la derecha, bajo las caídas del Carria, vemos las casas colgadas de San Ignacio de los Beyos. Tras el Carria aparece en la lejanía el Sueve.

Da pena abandonar esta terraza de magníficas vistas y aún menos con la climatología que es estupenda y se agradece el estar tomando el sol en este magnífico lugar. Pero tras las fotos de rigor, no nos queda más remedio que iniciar el descenso y lo hacemos por el mismo camino por el que llegamos, volviendo a ver las caídas sobre el Sella, esta vez a nuestra izquierda. Descendemos hasta el collado a los pies de Peña Llava desde donde descenderemos a Güembres.

Para ello, hacemos uso del sendero que sale a nuestra derecha por un profundo canalón de buena inclinación, en el que tenemos que poner todos nuestros sentidos para evitar caídas. El sendero es de tierra y gracias a que estaba seco no tuvimos ningún problema. Otra cosa sería que hubiese humedad. Descendemos poco a poco y alcanzamos las praderas de Güembres donde hacemos un corto descanso para recuperarnos.

Seguimos ruta con dirección sur, caminando por las praderas sin ningún problema e introduciéndonos en un bosquecillo en el que nos topamos con una cabaña de la majada de Cerezaledo. El sendero continúa descendiendo y en algún punto dejamos una bifurcación a la derecha que nos llevaría a la derruida Ermita de San Pedro. El caso es que nosotros seguimos por el sendero a la derecha y llegamos a un cierre de alambres tras el que se abre una verde pradera.

Accedemos a ella y por la izquierda, salvando una importante caía, desde la que se ven las ruinas de la mencionada ermita y junto a ella algunos de nuestros compañeros que si dieron con el sendero oportuno. Nosotros desde la pradera vemos abajo la carretera a la que pretendemos llegar y así lo hacemos, muy cerca de la central hidroeléctrica entre Cobarcil y Ribota, después de seis horas y media de ruta, incluyendo las paradas realizadas.

Una ruta dura y rompe piernas, pero de una belleza abrumadora. Todos quedaron contentos del recorrido realizado y satisfechos de las vistas contempladas. Una ruta que merece la pena hacer aunque solo sea una vez en la vida.

Para la próxima semana tenemos ruta por los Lagos de Covadonga. Quereos hacer una circunvalación de los lagos, utilizando uniones entre majadas de la zona. La ruta que vamos a hacer es:

Fana (954 m) – Acevu (880 m) – Moroñes (930 m) – Pare del Arco (940 m) – Vega la Cueva (1.100 m) – El Bricial (1.130 m) – Las Reblagas (1.150 m) – La Canaleta (1.120 m) – El Brazu (1.200 m) – Pico Braña Sotres (1.335 m) – Collada La Texa (1.262 m) – Belbin (1.052 m) – Vega Las Mantegas (1.043 m) – Colladin del Cantón (1.068 m) – El Apretadoriu (886 m) – La Fábrica (826 m) – Collado Uberdón (925 m) – La Huesera (800 m)
Los que quieran disfrutar de una agradable ruta por la zona de los Lagos de Covadonga, que me llame y que no lo demore demasiado, que se quedará sin plaza. Ya quedan pocas. Espero vuestras llamadas.

miércoles, abril 07, 2010

CRÓNICA DE UNA JORNADA DE MONTAÑA CASI PERFECTA

El sábado día 3 de abril de 2010 salimos con unas nubes muy amenazadoras hacia las altas tierras de Piloña. Llegamos a la Collada de Arnicio sobre las 10 de la mañana gracias a la habilidad del conductor que atajó por Bueres y tuvo que sortear algunas ramas de la estrecha carretera.


El cielo hacia el este amenazaba lluvia inminente pero el viento constante y racheado mantenía las nubes pegadas a los Picos de Europa.


Emprendimos la cómoda subida al Faceu por la marcada senda para superar los 316 metros de desnivel previstos. Con una senda tan cómoda no nos molestamos en subir a la Biseca ni al Cobayón. Llegamos al pico con toda la calma del mundo 21 montañeros. Y ahí nos estaba esperando un auténtico regalo de la naturaleza: Una preciosa vista circular de 360º en la que más de la mitad de los montes y cordales asturianos estaban a nuestra vista. El cielo había cambiado porque, aunque seguía encapotado, no amenazaba con descargar agua; un viento constante y helador se lo impedía. La vista maravillosa: Es de los pocos sitios en los que se puede ver el Pienzu y el Pierzu a la vez. (En un ángulo de 60º, porque lo que hierve a 90º es el ángulo recto, Manolo dixit).


Estuvimos discutiendo sobre el conjunto de foces que se ven al Oeste del pico: una de ellas es la que da a la aldea de Tozo, según Mar (gracias por la información), la siguiente La Foz del Argañal y una tercera más abierta formada por el río Pandoto, debajo de la peña del mismo nombre.

Uno de los paisajes que más llamó la atención de la gente fue la Peña de Trallán (1247) que casi todo el grupo recordaba por la pasada del Trallán y que muchos pedíamos repetir para acertar esta vez con el camino por el río.

Tras una hora en el Pico y sin casi tiempo para hacernos una foto colectiva (porque Isa nos abandonó corriendo desventía tras Lito), emprendimos la bajada por el camino real del Sellón, GR 102, ruta antigua, bien trazada, de descenso suave, tapizada en verde, una maravilla.


Bajamos con toda la calma del mundo siempre paralelos a la sierra de Xiblianiella. Pasamos por la campa de Pendoles, prau de fiesta con una hornacina muy curiosita, y tras pasar por la aldea de San Vicente con su preciosa iglesia, bajamos hasta Otero, a tres kilómetros de Infiesto. Allí nos esperaba el autocar (4,20 h) y muy oportunamente comenzó a llover con ciertas ganas. Uf, nos libramos.


Precioso día, muy fotogénicas vistas.


El próximo sábado la Pica Loto, en Soto de Sajambre, monte que continúa el pico LA CONIA donde estuvimos el año pasado. Otra excursión IM-PRES-CIN-DI-BLE.

FERNANDO RESINES