miércoles, abril 14, 2010

UN BALCON SOBRE EL SELLA

El Cantu Loto o la Pica Loto, es el último bastión de la alargada sierra que comienza en Amieva para morir en tierras leonesas de Sajambre. Después de él, el abismo. Abismo que lo rodea casi por todos sus lados, pues las caídas que tiene tanto sobre el Desfiladero de Los Beyos, como sobre Sajambre, son de pánico.

Pues a conocer este baluarte nos fuimos el pasado sábado día 10, con el autocar a tope y dejando gente en casa a causa de las limitaciones que nos impone la carretera que sube a Soto de Sajambre, que no permite el paso a autocares de grandes dimensiones. Así que 30 valientes se enfrentarían a los abismos y al terreno “rompepiernas” del Cantu Loto.

Tras atravesar la estrecha carretera de Soto de Sajambre, el autocar nos deja a nuestra suerte en este bonito pueblo leonés. Atravesamos sus calles y salimos del pueblo por la pista que se dirige a los Puertos de Beza, contemplando las primeras imágenes de la Peña Santa.

La senda es suficientemente conocida, por lo que no necesita ninguna presentación. Al llegar a los Collaos, en vez de seguir subiendo a la derecha camino de la Portillera de Beza y de la Senda de arcediano, abandonamos el PR para, de frente, ir subiendo por las praderas a buscar las faldas de Peña Parcia a la que subimos por un sendero bien empinado.

La subidita es corta pero dura y lo peor es que una vez arriba, tenemos que volver a bajar. El descenso hacia el suroeste es una estrecha franja de terrenos herboso muy pendiente, lo que a la mayoría nos obliga a buscar mejores pasos, cosa que encontramos descendiendo con muchas precauciones al bosque que tenemos a mano derecha.

Una vez en el bosque del Monte Parcia, encontramos un sendero no muy marcado, que nos lleva casi en llano al collado que se forma entre Peña del Acebo y Peña Llava, dejando a nuestra izquierda la afilada cresta de la Peña del Sedo.

Salimos del bosque y con una muy buena vista de Oseja de Sajambre a nuestra derecha, comenzamos a subir las últimas rampas de acceso a la Pica Loto. Llegamos a la parte alta de la cresta y nos sorprenden las profundas caídas hacia el Sella que por nuestra izquierda nos intimidan. Tras un corto recorrido por toda la cresta, alcanzamos al fin la cumbre del Cantu Loto.

Las vistas son estupendas gracias a la magnífica climatología del día. La Peña Santa, acompañada del Torco, Los Moledizos y La Bermeja. También el Cantu Carbonero y Beza con algo de nieve, le hacen compañía. Por la derecha el Jario con Soto de Sajambre a sus pies y siguiendo en la misma dirección en un giro completo, Oseja y la Pica Ten, el Pozua, Niajo, Peña Ten y Pileñes, Collau Zorro, Tiatordos, Campigüeños, la Llambria, El Pieza y el Carria y entre ellos y nosotros, un abismo inmenso de cortadas, praderas y peñas. Al otro lado del Sella, Casielles con Peña Salón, Peña Subes y el Sen de Los Mulos. Más a la derecha, bajo las caídas del Carria, vemos las casas colgadas de San Ignacio de los Beyos. Tras el Carria aparece en la lejanía el Sueve.

Da pena abandonar esta terraza de magníficas vistas y aún menos con la climatología que es estupenda y se agradece el estar tomando el sol en este magnífico lugar. Pero tras las fotos de rigor, no nos queda más remedio que iniciar el descenso y lo hacemos por el mismo camino por el que llegamos, volviendo a ver las caídas sobre el Sella, esta vez a nuestra izquierda. Descendemos hasta el collado a los pies de Peña Llava desde donde descenderemos a Güembres.

Para ello, hacemos uso del sendero que sale a nuestra derecha por un profundo canalón de buena inclinación, en el que tenemos que poner todos nuestros sentidos para evitar caídas. El sendero es de tierra y gracias a que estaba seco no tuvimos ningún problema. Otra cosa sería que hubiese humedad. Descendemos poco a poco y alcanzamos las praderas de Güembres donde hacemos un corto descanso para recuperarnos.

Seguimos ruta con dirección sur, caminando por las praderas sin ningún problema e introduciéndonos en un bosquecillo en el que nos topamos con una cabaña de la majada de Cerezaledo. El sendero continúa descendiendo y en algún punto dejamos una bifurcación a la derecha que nos llevaría a la derruida Ermita de San Pedro. El caso es que nosotros seguimos por el sendero a la derecha y llegamos a un cierre de alambres tras el que se abre una verde pradera.

Accedemos a ella y por la izquierda, salvando una importante caía, desde la que se ven las ruinas de la mencionada ermita y junto a ella algunos de nuestros compañeros que si dieron con el sendero oportuno. Nosotros desde la pradera vemos abajo la carretera a la que pretendemos llegar y así lo hacemos, muy cerca de la central hidroeléctrica entre Cobarcil y Ribota, después de seis horas y media de ruta, incluyendo las paradas realizadas.

Una ruta dura y rompe piernas, pero de una belleza abrumadora. Todos quedaron contentos del recorrido realizado y satisfechos de las vistas contempladas. Una ruta que merece la pena hacer aunque solo sea una vez en la vida.

Para la próxima semana tenemos ruta por los Lagos de Covadonga. Quereos hacer una circunvalación de los lagos, utilizando uniones entre majadas de la zona. La ruta que vamos a hacer es:

Fana (954 m) – Acevu (880 m) – Moroñes (930 m) – Pare del Arco (940 m) – Vega la Cueva (1.100 m) – El Bricial (1.130 m) – Las Reblagas (1.150 m) – La Canaleta (1.120 m) – El Brazu (1.200 m) – Pico Braña Sotres (1.335 m) – Collada La Texa (1.262 m) – Belbin (1.052 m) – Vega Las Mantegas (1.043 m) – Colladin del Cantón (1.068 m) – El Apretadoriu (886 m) – La Fábrica (826 m) – Collado Uberdón (925 m) – La Huesera (800 m)
Los que quieran disfrutar de una agradable ruta por la zona de los Lagos de Covadonga, que me llame y que no lo demore demasiado, que se quedará sin plaza. Ya quedan pocas. Espero vuestras llamadas.

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