miércoles, abril 28, 2010

EL MIRADOR DE PICOS POR EXCELENCIA

La ruta realizada el pasado sábado al Coriscao, resultó de lo más sorprendente y gratificante. Sorprendente por las inmejorables vistas que desde su cumbre hay de los tres macizos de Picos de Europa y gratificante por la sencillez de su realización. Aún reconociendo que el viaje para poder realizarla, es de los más largos que hicimos en lo que va de año.

La ruta comienza en el Puerto de San Glorio, al que llegamos después de 4 horas y 10 minutos de viaje, con una parada de 20 minutos para desayunar. El autocar nos deja en lo alto del puerto, al lado de una carretera que por la izquierda sube al Collado de Llesba.

Por esa misma carretera ascendemos nosotros hasta el collado en el que hay un monumento dedicado al oso y desde donde comenzamos a disfrutar de las estupendas vistas, de momento solo del Central y del Oriental, junto con nuestra cumbre del día, el Coriscao.

Todo el camino hasta la cumbre es perfectamente visible, a excepción de algún helero que aún permanece y en el que los caminos buscan el mejor paso. Pero ya digo que el sendero se sigue sin pérdida. Primero asciende a coronar una pequeña tachuela para luego pasar por la izquierda, cara sur, de la Peña Gustal y de la Peña Cascajal, esta última de fiero aspecto.

Alcanzamos así el Collado Valdeloso donde empieza la parte más dura de la ascensión. Una dura cuesta que ralentiza el paso y agita el aliento pero que poco a poco se va venciendo para alcanzar la cumbre del Coriscao.

Las vistas se abren a los cuatro puntos cardinales. Desde el Oeste, con el Tiatordos medio difuminado en la lejanía, siguen Peña Beza y Cantu Cabronero, dando paso a las escarpadas cumbres del Macizo Oriental o del Cornión, que desde aquí si se divisa. Peña Santa, como señora de este espectacular terreno, se eleva sobre todas las cumbres que quedan empequeñecidas ante su grandeza. La Torre del Friero sirve de unión con el Macizo Central o de los Urrieles. Aquí la dueña de la situación es Peña Vieja que capitanea a otras cumbres menores como las que forman el grupo del Llambrión, el Tesorero, Horcados Rojos y los Picos de Santa Ana. Luego se abre un paréntesis con los verdes Puertos de Aliva de los que desciende la pista que baja a Espinama por los Invernales de Igüedri. Al otro lado se eleva el Macizo Oriental o de Andara encabezado por el Pico Cortes y seguido de la Morra la Silla de Caballo cimero, La Rasa de la Inagotable, El Sagrado Corazón y La Samelar. Y delante de todos ellos, la Liébana salpicada de pueblos.

Por el este, continúa el Valle de Liébana dando paso, ya al sur, a las cumbres de la denominada Montaña Palentina con Peña Prieta, El Curavacas medio escondido, Tres Provincias, Las Agujas de Cardaño, Pico de las Lomas, Pico Murcia y el Espigüete dando paso al resto de la cordillera que cierra el círculo por el oeste de nuevo.

Al resguardo del fuerte viento, permanecimos un buen espacio de tiempo contemplando y fotografiando el paisaje. La nieve en las cumbres más altas unido al cielo azul y las regordetas nubes que lo recorrían, le daba a las fotos un encuadre especial.

Pero el tiempo que tenemos no es eterno y hay que pensar en bajar. Hacemos las últimas fotos y nos despedimos de este sublime mirador, descendiendo por su ladera oeste, para seguir la cresta que sale al norte con los Puertos y la laguna de Salvorón a la izquierda, muy por debajo de nosotros. Un sendero bien marcado que va cruzando algún helero, nos sirve de guía. Descendemos a buen ritmo hasta llegar a un espolón del que por la izquierda y algo más abajo se desprenden unas formaciones rocosas. Aquí debemos descender a la izquierda acercándonos a la laguna que vemos cada vez de mayor tamaño. Por entre las formaciones calizas de la derecha también podemos continuar el descenso, pero preferimos acercarnos a la laguna para recorrer posteriormente los Puertos de Salvorón que se ven preciosos desde las alturas.

De la laguna descendemos por un canalón al norte, cruzando una zona encharcada por el arroyo que desciende de ella, hasta pisar los verdes pastos del puerto, donde una coqueta cabaña pone el acento peculiar al lugar.

Traspasada la cabaña, seguimos descendiendo por los prados, a cruzar nuevamente el arroyo y coger ya la amplia pista que nos llevará entre hayas hasta el pueblo de Pido. Entre las peladas ramas de los árboles siguen apareciendo las cumbres del Central que no quieren despedirse de nosotros. Las imágenes resultan preciosas y no dejan descansar a las cámaras fotográficas.

Esto hace más entretenido el camino hasta que llegamos alas primeras casas del pueblo. La carretera nos recibe y en un corto trayecto por ella, alcanzamos el punto final de la ruta en la entrada a Espinama, que es donde nos espera el autocar.

Rápida comida y enseguida al bus para emprender el regreso a Oviedo, que el tiempo habilitado para conducir, se queda corto a pasos agigantados.

Para el sábado día primero de mayo, mes de las flores, queremos hacer una ruta más descansada por las inmediaciones de Teverga. Vamos a recorrer algunas de las bonitas brañas de este concejo y para ello tenemos el siguiente itinerario:

Puerto de San Lorenzo (1.349 m) – Piedraxueves (1.580 m) – La Campa el Ríu (1.560 m) – Llamaraxil (1.344 m) – El Pandu (1.360 m) – Pico Sobrepalacios (1.451 m) - Rebellada (1.200 m) – Barranco de Vixidel – Vixidel (660 m) – Carretera de Villanueva (670 m)

El plazo de inscripción ya está abierto para esta bonita ruta que además tiene el aliciente de poder degustar la buena gastronomía tevergana al final de la misma. Así que si no quieres quedarte sin plaza, no demores la llamada. En esta ocasión Peña recibirá llamadas solo hasta el jueves inclusive. Si alguien se arriesga y lo deja para última hora, o sea el viernes, tiene que llamar a Lito. Así que ya estáis llamando.

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