miércoles, mayo 12, 2010

EL FRAILON

Cada vez que se pasa por el Desfiladero de Los Beyos dirección León, poco más allá de Puente Huera, nuestra vista se dirige a la izquierda, hacia la punta de flecha que amenaza al cielo. Es el Frailón o La Plana o La Erre, que todos ellos son los nombres por los que se le conocen. Es una modesta cumbre de tan solo 1.286 metros de altitud, pero su afilado perfil nos impacta siempre. Bajo sus faldas, a modo de hijos, Los Cuatro Picos o Les Monxines, rematan la espectacular figura.

Pues ese es nuestro objetivo, pero no desde la carretera de los Beyos, pues eso son palabras mayores y solo es apta para expertos escaladores. Nosotros, más modestos, trataremos de conquistar su cumbre desde Soto de Sajambre.

El autocar nos deja una vez más en este bonito pueblo leones y por la ya conocida pista marcada como GR y que corresponde a la conocida como Ruta del Arcediano, iniciamos nuestra andadura camino de Los Collaos. La pista en su primera parte se encuentra muy embarrada debido a las lluvias y las nieves caídas esta semana. Pronto comenzamos a pisar la nieve que ya no nos abandonará hasta el regreso.

Las nubes amenazan lluvia y las previsiones tampoco auguran nada bueno. Pero de momento no llueve y el sol trata de abrirse paso entre las nubes, dejándonos ver retazos de cielo azul. A medio camino nos encontramos con los restos de un corzo del que solo quedan los huesos, lo que nos da a entender que las inclemencias del tiempo afectan a la fauna autóctona y no tienen más remedio que buscarse la vida a costa de la de los demás.

Al cabo de hora y cuarto arribamos a las hoy blancas praderas de Los Collaos y observamos un paisaje distinto al que pudimos contemplar hace menos de un mes, cuando llegamos a este mismo lugar para dirigirnos al Cantu Loto. En aquella ocasión el verde era el color dominante y hoy lo es el blanco.

Tras un descanso para reagruparnos, continuamos camino atravesando Los Collaos con dirección oeste, dejando a nuestra izquierda Peña Parcia y descendiendo camino de Pandemones y Las Magüetas. Nuestro compañero Tino nos va abriendo camino y no tenemos más que seguir sus huellas marcadas en la nieva, que cada vez es más abundante.

El sol se hace hueco y el paisaje se hace más y más guapo y ameno. El descenso se alarga. Pasamos por las cabañas e Pandemones y junto al abrevadero casi cubierto por la nieve. Seguimos bajando y alcanzamos los Llagos de Jesús, un cono abierto en cuyo fondo vemos un pequeño lago. Una sola cabaña casi pasa desapercibida a causa de la nieve.

Al poco alcanzamos el Collado Valdelillo y damos vista por fin a La Plana. Ante nosotros un nuevo descenso hasta las inmediaciones de las paredes que ascienden a la cumbre y nuevamente la punta de lanza apuntando al cielo.

Hacemos un alto en el collado aprovechando que entre la manada de caballos que allí se encuentran, hay un potrillo recién nacido que está mamando y es objeto prioritario para los disparos de nuestras cámaras fotográficas.

Luego, la mayoría reemprendemos el descenso para tratar de alcanzar la puntiaguda cumbre del Frailón. Cuando iniciamos las primeras rampas de la inclinada ladera, vemos descender a Tino que nos precedía y que nos comunica que para subir hay que volver a bajar y buscar una canal a la derecha de donde nos encontramos, pero que hay placas de nieve muy inclinadas y que puede ser peligroso.

Ante estas premisas, optamos por quedarnos a media altura, justo donde comienza la cortada desde la que debemos volver a descender. En aquel punto ya nos damos cuenta de las caídas que la cumbre tiene hacia los Beyos y podemos ver allí muy abajo, la serpenteante carretera que más bien parece un trozo de cuerda.

También nos percatamos de la perpendicularidad dela pared del Frailón por donde se encuentran las principales vías de escala de esta empericotada cumbre.

Un pequeño grupo, formado por Ángel, Lía, Maria José, Gripi y Silvio, Jose Manuel, Carrete y Norniella, continuaron hasta alcanzar lo más alto del Frailón, superando las duras condiciones impuestas por la inclinación de la ladera y la humedad de la hierba. Al final consiguieron conquistar la cumbre.

El tiempo mientras estábamos en la ladera se comportó y el sol brilló en un precioso cielo azul, que nos permitió realizar las mejores fotos del día. Pero por detrás nuestro, llegando de la zona del Tiatordos, negros nubarrones presagiaban tormenta. Tratando de evitar en lo posible una mojadura, iniciamos el descenso-ascenso, puesto que primero bajamos de la ladera para luego iniciar una continuada ascensión al Collado Valdelillo, primero, siguiendo luego por todos los lugares por los que habíamos venido: Llagos de Jesús, Las Magüetas, Pandemones, Los Collaos.

Desde Los Collaos teníamos intención de descender a Soto de Sajambre por un camino distinto al de la ida, pero con la cantidad de nieve que nos habíamos encontrado y el tiempo que amenazaba lluvia, decidimos descender por la misma pista que habíamos subido.

Y así fue la ruta de La Plana, La Erre o El Frailón. Una bonita ruta que no desechamos volver a realizar nuevamente, tratando de llegar todos a su cumbre.

Para el próximo sábado tenemos repetición de ruta por solicitud generalizada. Volvemos a la Pasada del Picayu, en tierras entre Asturias y Cantabria. Iniciaremos la ruta en San Esteban de Cuñaba, Asturias, para finalizarla en Tresviso, peculiar pueblo perteneciente a Cantabria pero que solamente tiene acceso rodado desde Asturias. La ruta propuesta es:

San Esteban de Cuñaba (263 m) – Collado Medio (480 m) – Agruma – Pasada del Picayo (863 m) – Canto Morón (920 m) – Concha Cuvarón (952 m) – Tresviso (899 m)

Para esta ruta de momento tenemos un autocar de 29 plazas, ya que el grande no nos permitiría subir a San Esteban ni tampoco podría llegar a Tresviso. Las 29 plazas están ya cubiertas, pero estamos a la espera de ver si conseguimos un autocar un poco mayor, lo que nos permitiría poder dar cabida a más personas. Los que estén interesados en hacer la ruta, que me llamen de todas formas, ya que si conseguimos más plazas, serán entregadas por riguroso orden de solicitud. Espero vuestras llamadas.

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