lo conseguimos, resultando una experiencia interesante y satisfactoria.
No se si por la ausencia de Manolo, cabeza, guía y contenedor de impulsos desaforados, de los que más prisas tienen, o a consecuencia del lugar en el que nos e
ncontrábamos, los Lagos, muy conocido de la mayoría, el caso es que la euforia se desbordó y lo que debería ser un grupo compacto, se convirtió en una banda desperdigada por toda la zona. Ya desde el principio me trocó enmendar alguna trayectoria a gritos desde la parte trasera del todavía grupo, pero traspasar Fana, la cosa se desmadró y cada cual tiró por donde le dio l
a gana. Por eso mi relato a lo mejor no se parece en mucho a lo que algunos hicieron, pero es el recorrido que yo hice y prácticamente, el que estaba propuesto.
El autocar nos deja muy cerca de la majada de Teón, en la carretera que sube de Covadonga a los
Lagos, a los pies de la conocida como Peña del Elefante, por su semejanza a la cabeza de este proboscidio. De la carretera sale una pista de buenas dimensiones a mano derecha, por la que comenzamos nuestra andadura. Al poco se produce unabifurcación por la izquierda que debemos desechar para descender dejando la Cabeza del Elefante a la derecha. Tras un par de curvas la pista finaliza en las praderas de la majada de Fana, salpicadas de algu
nas cuidadas cabañas.
Atravesamos la pradera dejando a la derecha las cabañas y por un sendero bien marcado, nos dirigimos con dirección suroeste hacia la majada de Acevu y el nacimiento de un pequeño arroyo que cede sus aguas a La Beyera que poco más
abajo formará el Río Pelabarda. En una bifurcación debemos abandonar el camino más marcado que baja al Bosque de Pome, para cruzar el mencionadoarroyo y comenzar a subir por las faldas de la Sierra La Muda.
Debemos fijarnos bi
en, pues el sendero se encuentra prácticamente cubierto por las cotoyas y la maleza, pero existe y siempre con tendencia a subir. Una buena parte del grupo optó por hacer una travesía con ligera tendencia al descenso y luego algunos lo pagaron con fuertes arañazos de las cotoyas, que en aquella zona eran más altas y cerradas.
El o los senderos, pues son de ganad
o y no siempre siguen el mismo, se va haciendo cada vez más evidente y marcado, circulando por una zona de agrumas y rocas, hasta situarnos en la parte alta donde se encuentran los restos de la majada de Moroñes, en cuyas verdes camperas recompusimos en parte, el diseminado grupo.
Por poco tiempo. Salien
do de Moroñes, una parte descendió por los prados mientras que el resto cogimos un sendero en ascenso y bien marcado, con más semejanza a la dirección que marcaba el GPS. El sendero asciende entre rocas y cotoyas pero más abierto que los anteriores. Como el GPS me seguía indicando que la dirección a seguir era hacia la izquierda, me fijé y tomamos, un caminillo que se medio perdía entre la malez
a, pero que en ascenso se dirigía al siguiente punto que teníamos marcado.
Con la nueva dirección vamos subiendo entre cotoyas y rocas pero sin problemas importantes. Alcanzamos una zona con algo de pradera y unos árboles y el sendero comienza a ser más patente y siempre en ascenso hasta alcanzar el collado. Bueno, se trata de Los Collados, una extensión de terreno que desciende de la Porra de
Enol hacia el sur. Nosotros avistamos la Vega de Enol entre el Cuetu Espineres y el Porru les Llampes.
Las vistas desde este collado son estupendas pese al día que no nos ofrece buenas luces para la zona de la Torre de Santa María, muy cubiertas de nubarrones que no nos
dan mucha confianza. Nosotros y toda la Vega de Enol a nuestros pies, tenemos sol, pero las nubes nos amenazan.
Tras un descanso para contemplar las vistas y hacer algunas fotos, comenzamos el descenso por el senderillo que traíamos, aunque no es necesario, ya que se puede bajar por cualquier parte. Enseguida pisamos la verde alfombra de la vega y contemplamos el Lago Enol vigilado de cerca por la Peña el Bricial.
La ruta la continuamos por la cara sur del Bricial, siguiendo el sendero señalizado que tras pasar por la majada del Bricial, dando vista a lo que fue el tercer lago de la zona, hoy totalmente colmatado, llegamos a las cabañas de Las Reblagas, muy cerca del Lago Ercina. Justamente por el extremo sur de este pasamos a buscar el camino de la Vega de Ario a la altura de las cabañas de El Brazo, pegadas a la caliza del Pico L
lucia.
Caminamos un rato por la ruta de Ario en ascenso y justo cuando se termina un corto descenso en el recorrido, seguimos un sendero a la izquierda que nos eleva por las laderas del Pico Brañasotres a cuya cumbre llegamos en pocos minutos.
El Brañasotres es la elevación que se une al Pico Llucia por el Collado La Texa. Es una lomera cubierta de cotoyas de poco porte, que nos ofrece unas buenas vistas del Central, que nosotros pudimos ver por poco tiempo, ya que las nubes lo cubrieron enseguida. También sirve de mirador sobre la majada de Balbín y el Pico Jascal. La profunda cortada del Río Casaño también se vislumbra, al igual que la
masa montañosa que le hace compañía.
El descenso lo realizamos al este, al final del cordal, para bajar por las praderas que dan al norte. Hay un sendero que nos facilita el descenso pero que tampoco es necesario. Pronto alcanzamos las cuidadas
cabañas de la bonita majada de Balbín. Cruzamos su verde pradera y salimos por el norte a la Vega Las Mantegas para continuar por la base del Cantón de Texeu, subiendo por las Cueñas del Cantón, que se dejan ver ya desde la Vega Las Mantegas. Es una mancha clara que se ve a la izquierda del Cantón de Texeu. Se trata de un ancestral
camino de piedra que nos lleva al Colladin del Cantón, donde sale al norte la pista que baja a Demues y Benia de Onis, y desde donde ya vemos la verde explanada de Comeya esperándonos.
Nosotros nos descolgamos por le Valle las Llampazas por donde discurre un sendero de buen caminar que nos deposita en el Llano Pipón, por cuya verde campiña alcanzamos las cabañas de La Rondillina, puerta de entrada a la extensa y llana Vega de Comeya.
Las primeras gotas de lluvia hacen su aparición y una tormenta nos entra de Peña Santa siguiendo nuestro mismo camino pero por delante de nosotros, lo que nos evita una mojadura. Las gotas solo fueron un aviso y atravesamos con tranquilidad la preciosa vega, hoy poco encharcada. A la altura del lugar conocido como La Fábrica, cogemos la pista de tierra que a través del Collado Uberdón, nos transporta hasta la carretera de los Lagos, en el lugar conocido como la Huesera, donde ponemos punto y final a esta interesante ruta.
Para el sábado día 24, si el tiempo y la nieve nos lo permiten, queremos contemplar el Macizo de Picos de Europa desde el Coriscao y descender posteriormente a Pido y Espinama. La ruta que proponemos es:
Puerto de San Glorio (1.617 m) – Collado Llesba (1.681 m) – Collado de la Guarda (1.801 m) – Peña Gustal (1.947 m) – Collado de Valdeloso (1.981 m) – Pico Coriscao (2.234 m) – Cabaña de Salvorón (1.580 m) – Valdelosmaderos (1.150 m) – Las Barcenas (1.050 m) – Pido (930 m) – Espinama (877 m)
Una bonita ruta desde la que podemos tener unas preciosas vistas de Picos y si el tiempo acompaña, unido a la nieve que seguramente cubre las laderas del Coriscao, podremos disfrutar de un gran día de montaña. La inscripción está abierta y los teléfonos a la espera. No demores la llamada o te puedes quedar sin plaza. Os espero.




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