29 de
junio de 2013
Si
sales de monte con Las Xanas puede que la ruta sea tranquila o no, que sea
larga o más larga todavía, pero lo que está fuera de toda duda es siempre hay
emociones fuertes, incluso excesivas para algunos. Pero fijaros bien que la
ruta estaba marcada con una “A”, y
no de <“hAber” que pasa>, sino
de Alta dificultad.
Lo
cuento desde el principio. Apuramos al madrugar, apuramos al desayuno, apuramos
al llegar a Orlé, apuramos al subir a Conforcos. La prueba es que vamos cuatro
al final, y caminando a buen ritmo no enlazamos con la gente hasta la majada.
Subimos como siempre por la margen derecha del Quixaes para algunos, Acebal
para otros. Cruzamos los dos puentes de Vallu los Turoneros y Vallumasaltu y
llegamos a la Casa-Refugio
de cazadores en Conforcos. Hace buenísimo, pero la amable sombra que nos
acompañó toda la subida, se va a acabar pronto. Nos agrupamos. La gente
nerviosa quiere seguir, que es “ruta muy larga…” Tanto decirlo acabaremos por
creerlo.
Todos
doblamos para Melordaña. Todos menos dos despistados que se entretienen en
sacar agua de la mochila. Cuando me doy cuenta en la zona del estrechamiento de
las paredes no me siguen los dos últimos. Voces. Más voces. Llamada
entrecortada de móvil. Parece que nos hacemos entender y rectifican que ya iban
derechos a la Collada Capiella.
El grupo estará nervioso arriba en la majada Melordaña. Siguen siendo dos hitos
de la montaña asturiana: la subida por la foz con el agua adormeciendo todos
los ruidos y la idílica majada de cabañas hechas de llávanas.
Seguir
subiendo. Ahora a por la foz de Valloseru. Ya podemos calcular nuestros
siguientes pasos: la ruda ladera del Collado Campigüeños nos espera. Poco a
poco superando la cuesta. En la collada breve mirada a La Carasca.
Y bordear el Alto Los Fuellos y La Magrera para atacar la cima por el
Collado Pandón. Unos cuantos iniciamos el ataque en las rampas de La Magrera, paso montañero donde los
haya. Trepada fácil y bonita que termina en una buena cortada sobre el valle de
Daón. La atormentada geografía de Ponga claramente a la vista.
Un
maravilloso día de sol acompaña nuestra llegada al pico. Descansamos. Firmamos,
hacemos fotos, contemplamos, sobre todo contemplamos: La Mota
Cetín, la caseta de la
Llambria, el Central, el Pierzu, maravilloso el Tiatordos... La Crespa y la pavorosa caía a la Foz de Saolla por donde vamos a repetir
el sábado próximo. Y mil montes más que llenarían toda la página.
Para
bajar buscamos varias opciones: seguir al Fito Muniello parece opción sensata.
Pero por el camino encontramos un corte “practicable”. Somos las Xanas. Ni lo
dudamos. Se trata de bajar por una especie de tubo de hierba, piedra y tierra
suelta. Algunos pocos nervios. Tenemos que pensar que hay gente que lo pasa mal
en estas “xanadas” y que también vienen a disfrutar de la montaña. Total que
por terreno tan roto bajamos hasta una
gran plataforma herbosa y dividiendo el grupo de manera espontánea unos bajamos
por la izquierda y otros por otro canalizo a la derecha. Con seguridad y pasos
medidos pasamos por un estrecho corredor hasta la siguiente panda y desde allí
empezamos el descenso por más o menos la riega Les Bedules que desemboca en la
preciosa majada Daón. Antes se nos cruza un rebeco que se para a veinte metros.
Después escapa de los intrusos ruidosos. Luego pequeña pelea con las espineras.
Por fin llegamos a la fresquísima fuente. Seguimos todo el valle abajo hacia la
lejana estrechura que desde allí arriba se veía tan cercana y practicable.
Seguimos
bajando con calma y cansancio. Son muchos metros de subida los de hoy, pero más
los de bajada. Vamos enfilando la foz de la
Escalada. No por conocida deja de llamar la
atención su impresionante altura, sus verticales paredes llenas de canalizos
para el agua, la cascada del Fito del Tiatordos ya no lleva agua. Este lugar es
especial. El río, a la altura del “mirador” (pequeña valla metálica en un
recodo) desciende en multitud de pequeñas cascadas. El rumor del agua es más
fuerte que las conversaciones. Nuestra voz se acaba apagando en la muda
contemplación. Vaya ruta de foces, majadas, colladas, y ríos estamos siguiendo.
De Caso a Ponga las colinas aparentan suavidad que no es real. Si te das la
vuelta y miras a la Becerrera San
Pedro de donde venimos, de su pequeña cortada de la derecha te quedarás
admirado del montón de repisas, pandas, lomas y recovecos que hemos superado.
Salimos
de la foz. El terreno se hace más llano. Una pista sucede a la siguiente y ya
cuesta mantener firme el paso que hemos superado las siete horas. Encontramos
los pertrechos en medio de Taranes y guardamos energías para una última subida
hasta el bar del pueblo que está junto a la iglesia. El bar es muy agradable
con su sombrajo en el prado y sus vistas del Recuenco y Les Bedules. La
tabernera también, aunque casi la volvemos loca con nuestras prisas. Prometemos
volver. Para que nos recuerden con agrado entonamos mal que bien tres o cuatro
asturianadas con más afición que fuerza.
Y
así rematamos esta muy montañera travesía que nos ha dejado flojos de piernas
pero llenos de moral. La vida del monte es así, hay que seguir.
Y
como sobra moral estrenamos el mes de julio con otra de nuestras rutas de
verano. Desde Orlé, otra vez, esta para subir por el río de Enmedio hasta la
majada de la Felguera para bajar por el
bosque Purupintu al río Saolla y a su m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-a Foz, lugar
encantado, donde habita toda la fauna del bosque y los trasgos elaboran sus
diabluras bajo los grandes castaños. Luego saldremos siguiendo el río para
orientados por La Llambria
encarar la bonita, pendiente y resbaladiza bajada de Les Cuerries. Es otra de
las grandes del verano. Ah y tened en cuenta que tiene una A de lArgA. Otra cosa: Algunos pensamos que
aparte bromas sobre la Q de
calidad el grupo se debería esmerar más en no dejar el monte hecho un basurero
cuando hacemos una parada. ¿sabéis lo que tarda en degradarse una piel de
plátano? (lo pondré en la página de gmail). Buen verano a todos.
1 comentario:
bueno chicos, me hubiera gustado mucho estar... no pude y no pude quitar el miedo, que esta ruta me lo habría permitido, pero otra vez será
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