NOTAS:
9:05 Riofabar (376 m.) Salida por la parte sur del pueblo, pista a la derecha de una casa pintada de azul, situada
al final del pueblo. Buen camino que bordea la peña del Castillo de Ciébana. En seguida estamos en el collado Llarandiello. Entramos al bosque. Atravesamos una primera riega profunda., sin dificultad porque ahora lleva poca agua. El terreno que pisamos es la Llera El Agua. Caminamos sin variar el rumbo hacia el sur
10:22. Majada Veneru. (1h 20m. 689 m.). Pas
ada la misma seguimos el camino de la derecha. (El de la izquierda nos llevaría al Collado de Ciébana). Pasamos junto a una cabaña. El viento hace susurrar suavemente las hojas. Es el bosque “absoluto”, en estado puro, casi abandonado por los humanos. Sólo visitado por algún pastor y algunos locos románticos como nosotros. Las fayas dueñas del lugar se han vestido de un intenso tapín verdoso. Pasamos junto a una portilla. Hay que bajar al regato. Camino embarrado. Un picamaderos ha dejado sus huellas en la rama. Otra cabaña. (La P
ontiga, 610 m.) Pasamos un tercer regato. A nuestra izquierda hay un prado alargado. El ruido del agua es ahora intenso. Estamos cerca de la Foz. Seguimos el sendero.
10:50 (1h 45m.) Bajamos a la altura del regueru Ortigal . Estamos en la entrada de la foz de Maserones. Dos
grandes ollas de agua. El sendero sigue por la derecha en sentido contrario al río. La foz es un profundo tajo entre dos paredes calizas. Crecen árboles en la misma roca suspendidos en total vertical.
11:15 (2h 10m. 713m.) La pared que está a nuestro frente está completamente horadada. Tiene que ser refugio de animales pequeños. Cruzamos a la otra orilla. Entramos en la riega del Potral a continuación de los
Maserones y a nuestra derecha. Ahora estamos bajo la sombra de fresnus y del pláganus.
11.41 (2h 36m.824m.) Salimos del río por nuestra izquierda dejando un derrumbe de tierra blanca a nuestra izquierda. Es un buen indicador de orientación. Esta es una zona desconocida para todos. La subida es fuerte hasta que nos sit
uamos por encima de los últimos robles. Según el libro de Enrique Marcos si cruzas la riega ‘L Foceyal llegas a una planicie (a 790 m.) conocida como la pasada ‘L Xerru. Nosotros atravesamos el monte Los Llacios a más altura. La Xerra Trallán por fin a la vista. Pero falta bajar el profundo barranco de la foz del Pedregal. Seguimos una senda hacia la derecha, siempre hacia el sur. Bajamos por una ladera quemada hace tiempo. No hay una senda clara, pero si senderillos hechos por los animales. Vemos frecuentes
restos de corzo y otros herbívoros.
12:12 (3h 07m. 771m.) Llegamos al río Pedregal. Lleva poco caudal. El rumor del agua nos acerca a una pequeña cascada cercana. Cruzamos la riega saliendo junto a un cierre en la misma orilla del río. El lugar se conoce como Los Pedregalinos. Un nuevo camino, paralelo al río en el que vamos pasando ante varias cabañas en muy
diversos grados de conservación. El camino se desdibuja en algunos momentos. Las espineras nos recuerdan que estamos en terreno selvático. Siempre avanzando hacia el sur. El valle está encajonado entre la Sierra del Trallán y el Cantu el Monte La Mata. Seguimos el curso del río por la derecha. Ahora vemos varias horcadas en la Xerra de Trallán, situadas hacia el fondo del valle. Según algunas versiones no hay ninguna practicable. No es cierto. Las “Xanas” ya estuvo aquí. Pasamos ahora
por las brañas Linar, Miradoriu, Pedregal y Copín. Los Cuitos Negros cierran este prestosu valle. Por el flanco que cae a Sobrescobio discurre el importantísimo Camino Real del Sellón, que esperamos recorrer pronto.
13:13 (4h 8m. 945m.) A la altura de la sexta cabaña, casi tap
ada por la hiedra, y junto a la que hay una cabaña pequeñita, empezamos a ascender en fuerte subida por la ladera. Hay un sendero muy marcado que pasa a Redes, bajo el pico Entrambosllagos. La pasada ‘L Trallán cada vez más cerca. (No es la que tiene un árbol en medio, ni tampoco la última horcada). Hay que superar un tramo por encima de un roquedo y luego meterse contra la caliza blanca. Al pasar vemos un robusto grupo de arbustos cuyos troncos paralelos sostienen la roca. ¡Qué fuerza tiene la naturaleza! Mirando
hacia donde venimos se aprecia impresionante la entrada a Maserones encajonada entre dos enormes peñascos que bajan desde la Peña La Piedra, prolongando la hermosísima sierra de Xiblaniella.
14:24 (5h 19m. 1237m) Hemos cruzado al otro lado por una serpenteante subida. Por el camino encontramos a dos pastores que acaban de subir su ganado desde Bueres. Nos señalan la mejor bajada por el valle del Infierno. Sus comentarios bajo la sombra del
roquedo son jugosos: cómo sienten el abandono del campo, que ellos lo ven reflejado en la poca ayuda de la administración, en las cortapisas que les ponen desde medio ambiente para mantener los caminos, en la falta de buenos accesos a las cabañas, en la necesidad de limpiar los montes con la quema controlada de laderas, en la sarna de los corzos y en lo poco que se hace para sanear... Según ellos el “paraíso natural” está dejado a su suerte y sólo vale para las fotos que los
turistas hacen desde las buenas carreteras. Callamos y anotamos.
Tras el cierre que impide el paso del ganado una pequeña majada. Estamos en el valle del Infierno. Por fin un poco de descanso. Llevamos en acumulado mucho desnivel. Se divisa el Vízcares, el collado Traslafuente, el Maoño, la Peña Crespa, El Cuetón de los Traviesos, la Frayada y la Ordaliega. En el fondo de la barranca la foz de los Cubilones que se atraviesa por el puente del
mismo nombre. Seguimos una senda ahora hacia el Norte, a nuestra izquierda. pegados a la peña (Los Altos de Trallán) en lento descenso. Si siguiéramos hasta el inicio de este serrón desde el lado de Arnicio nos encontraríamos con la Foz del Molín que dicen que es impracticable. En cierto momento hay que empezar a bajar por el hayedo, siguiendo un senderillo
que en brusca bajada nos coloca en el camino del bosque.
15:40 (6h 35m. 918m) El suelo está cubierto por una buena alfombra vegetal. Recorriendo un precioso bosque de hayas encontramos un ejemplar enorme al que le ha crecido una rama que le sostiene por la parte inclinada enterrándose en el suelo y volviendo a salir más tarde. Llegamos a una he
rmosísima braña. Siempre siguiendo al norte. En su extremo una charca. Hermosa vista sobre la sierra de Ques y Piloña. Estamos cerca del collado Cabu.
Encontramos el camino a través del bosque. En sucesivas vueltas y en suave descenso nos encamina al Collado Medio (897 m.) A partir de aquí el sendero desciende de manera muy tendida. Estamos atravesando el monte de Múñigo. El camino se hace largo pues llevamos muchas horas de ruta. Hace tres años, cuando pasamos por aquí el sendero estaba despejado.
Hoy las señales evidentes del abandono se hacen notar: árboles atravesados, matorral, espineras... Vislumbramos la pista del río Infierno. Se oye el fragor del agua. Estamos a punto de culminar esta interesantísima ruta.
16: 43 (7h. 38m 456 m.) llegamos al área recreativa de La Pesanca. Con la grata impresión de haber efectuado un recorrido extraordinario: en realidad dos rutas en una sola jorn
ada. Conocíamos aspectos parciales de cada uno de los dos extremos de la pinza. Nos faltaba unirlos por la Foz de Maserones. Hoy lo hemos podido hacer contando con la experiencia del grupo. Hemos podido entrar con acierto en este extraordinario paraje. En nuestro recuerdo las inmensas ollas (“maserones”) que ha excavado el río en la caliza. El paraje es de extraordinaria belleza y respira paz por doquier. El precio que hemos pagado por entra
r en uno de los últimos rincones del paraíso es nuestro gran cansancio. El recorrido total fueron 16,3 kilómetros, con un desnivel acumulado de 1.319 metros de subida y 1.084 metros de bajada.
Afortunadamente nos espera el autocar en La Pesanca. En el bar Vízcares de Espinaredo una agradabilísima comida de
hermandad en la que nos felicitamos por la aventura vivida, sin duda una de las mejores de la temporada. Con Las Xanas nunca te aburres y la emoción está garantizada. El caso es que siempre acabamos saliendo de estos entresijos tan complicados. ¡Bravo por el Grupo! Encima la lluvia
que amagaba, aguantó todo el día. Descargó cuando estábamos ya bajo techo.
El sábado tenemos otra formidable salida. Queremos llegar al Pico Murcia de 2.349 m en el norte palentino, subiendo desde Cardaño de Arriba. Subiremos novecientos veintitantos metros. La bajada la haremos por la vertiente leonesa hacia Valverde de la Sierra, debajo de la gran mole del Espigüete. Según las indicaciones de expertos es una subida apta para cualquiera que tenga cierta condición física. Unas tres horas de subida y otras dos y media de bajada. Como la aproximación es tan larga desde Asturias hemos decidido salir a las cinco y media de la mañana (desde San Andrés). Algunos tienen pensado comer en la cima. Ya estamos impacientes por hacer cumbre.
FRESINES
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