jueves, mayo 26, 2011

¿COMO EVITAMOS LOS RIESGOS EN LA MONTAÑA?

Andar por las calles de una ciudad, implica riesgos. Conducir por una carretera, implica riesgos. La mayoría de los trabajos que realizamos, implican riesgos. El simple hecho de plantearse una escapada por el monte ya implica riesgos. ¿Debemos dejar de realizar todas estas cosas?

Siempre he dicho que no se deben asumir riesgos gratuitamente, pero no por eso debemos dejar de realizar aquello que tenemos o queremos hacer. Los riesgos conocidos se deben evitar, pero ¿Qué hacemos con los riesgos que no vemos hasta que nos encontramos en su interior?

La vida en su contexto es un riesgo. Nacemos y no sabemos nada de lo que va a ocurrir en el transcurso del tiempo. Y no por ello dejamos de vivirla. Lo que hacemos es tratar de evitar todas aquellas cosas que nos pueden producir un accidente o un contratiempo y que vemos de cara. El resto son obstáculos que se nos presentan y que no nos queda más remedio que superarlos de la mejor forma posible.

Es lo que nos ocurre en las rutas que semanalmente realizamos. Tratamos de evitar todo lo que conocemos como peligroso. No intentamos aquellas rutas o pasos que están fuera de nuestras posibilidades técnicas o físicas. Pero siempre nos quedan esos pasos o esos puntos que no conocemos y que pueden ser un obstáculo para nuestro transcurrir. Lo más importante es saber resolver los problemas que se nos presentan. Y sábado tras sábado lo hacemos de la mejor forma posible.

En la ocasión que nos ocupa, los obstáculos físicos se salvaron sin percances en todos los casos menos en uno. Ya sé que conocíamos las circunstancias personales que se daban. Pero desconocíamos las físicas, las de la naturaleza. Una es evitable y la otra no lo era para nuestras pretensiones.

¿Que debemos hacer en este caso? ¿Dejamos de hacer la ruta por no conocer todos y cada uno de los pasos o circunstancias que nos acechan? O bien, ¿debemos limitar la participación de las personas subjetivamente por lo que pueda pasar? Me gustaría que alguien me respondiese, pues es una duda que hace tiempo que me ronda por la cabeza y no me encuentro capacitado para responderla yo solo, pues estamos hablando de un colectivo: el Grupo de Montaña.

Mi opinión particular en el caso que provoca esta meditación, es que actuamos mejor de lo que se podía esperar. Ya se que se corrieron riesgos y que quizá había alguna otra solución más drástica y rápida. Pero cuando se trata de personas, no siempre es fácil hacer uso de ellas. A lo que me refiero es a que supimos buscar medios materiales para salir del atolladero. Quizá faltó un líder que encabezase las acciones y con lo que ganaríamos tiempo muchas veces. Pero no estoy descontento del trabajo de ninguno de los que participamos en el evento. Supimos resolver un problema que se nos presentó sin esperarlo y logramos vencerlo. Quizá había otras formas, pero la que empleamos fue satisfactoria.

Ya desde la tranquilidad de los hechos alejados, os vuelvo a plantear la pregunta que me ronda por la cabeza hace tiempo: ¿Cómo evitamos estos casos? ¿Hacemos solo rutas conocidas y sin riesgos? ¿Limitamos la participación? Y si es así, ¿con que criterio?

Como uno de los responsables tanto de la búsqueda de rutas, como del control de los participantes, me gustaría que me respondieseis a ellas. Para evitar problemas técnicos que algunos pueden tener, esas respuestas se pueden enviar al correo electrónico del grupo. Pueden ser respuestas anónimas, pero me gustaría conocer a la persona que las hace. Quizá podamos encontrar ese líder que nos falta. Saludos.

JAFPA

1 comentario:

Grupo de Montaña dijo...

¡Hola! Después de ver las fotos, la descripción del relato y la reflexión de Peña tengo que decir que estoy muy orgullosa del grupo en su conjunto. Que habéis actuado muy bien, que las dificultades pueden surgir en cualquier momento y desde mi punto de vista habéis sido muy resolutivos. Al margen de lo mal que se puede pasar en esos momentos y las discrepancias que puedan surgir algunas veces, pienso que el grupo se crece ante las dificultades y el compañerismo es una seña de identidad del mismo. Por todo lo dicho tengo que concretar que yo sí me siento segura con este grupo (mi grupo).
María.