Madrugón para ir a tierras palentinas, que se encuentran lejos. Mucha ilusión por hacer la ascensión a uno de los grandes del
Parque Natural de Fuentes Carrionas. Por algo la montaña palentina tiene los tres picos más altos de la Cordillera Cantábrica, Picos de Europa aparte. Hoy queremos ascender a uno de los tres. Orvallo durante el recorrido asturiano. Malas previsiones meteorológicas y viaje larguísimo.
Por fin entramos en el valle de Cardaño. La gente se
acuerda de este y aquel recorrido. Nos espera desde hace una hora Mingo, nuestro guía montañero palentino, acompañado de Kio, fiero can que resultó ser un auténtico gourmet. A las once menos veinte siguiendo el río Valcabe por el camino tradicional. Pasamos tres puentes. El río burbujea de cascada en cascada. El Pico Murcia asoma evidente en cuanto doblamos hacia el oeste. Es una inmensa pirámide de buena cuarcita. Está flanqueado por el cuchillar inmenso de Los Cutulillos que forman un semicirco glaciar con grandes manchas de nieve. Un grupo de corzos se refresca en el hielo.
Vamos a atacar por la cara este del pico. Pronto estamos sobre el Collado Muslares. (1 hora y 246 metros de subida). La cima está envuelta en nieblas. El sendero está muy bien jitado y asciende en cómodas lazadas. Cuarenta minutos después hemos subido otros doscientos cincuenta metros. Esta subida tiene que ser un horno en verano. Hoy la brisa es bastante fresca. La roca esta formada por areniscas y
pudingas redondeadas. Nunca perdemos la referencia de la larga subida.
Giramos a la derecha para entrar por la fachada suroeste. Ahora se adivina la cima limpia de nubes. El sendero discurre junto a un inmenso nevero. Cima a la una y media (Dos horas cincuenta minutos, no está mal para saltar 950 m.y 6 kilómetros). El Aire sopla fuerte y frío del
nordeste. Las nubes circulan a gran velocidad a ambos lados del pico. Curiosamente este permanece limpio. El buzón de cumbres es una artística composición del Grupo Torquilla de Guardo.
La vista debe ser inmensa. Nos la han tapado. No
se puede tener todo. Pero hay buen ambiente. En un momento de despeje se ve el embalse de Camporredondo. Asoma la falda del Espigüete. Hace frío. Las nubes de tormenta circulan a gran velocidad. Es momento para irse. Espera, ahora vemos nuestro destino: El valle de Valverde de la Sierra parece al alcance de la mano. (9,8 Km.: de Cardaño a Valverde en línea recta). También se ve entre masas de nubes el embalse de Riaño, cruzado por un inmenso puente. Una pena no haber divisado la inmensa vista que podíamos haber disfrutado. Enumero: Velilla, Torres, Mampodre, Ten, Tiatordos, Beza, Peña Santa de Castilla, Friero, Coriscado, Tresmares,
Cuartas, Peña Prieta, Curavacas, Vallejo, Embalse de Aguilar... (a falta de vista, bueno es internet: vista circular en http://www.rutas-fuentescarrionas.tk/, luego pinchar en GESTOR DE RUTAS y allí buscar la ruta 4, ASCENSIÓN AL PICO MURCIA)
Bajamos por el lapiaz. Por el alto de Cutulillo
s nos despedimos de Mingo que vuelve por Mazobres, valle de hermosísimas cascadas. Quedamos en vernos pronto, en otros rincones perdidos. Subimos hacia el Alto de Martín Vaquero (2.070 m). Llegamos a una cañada de difícil salida. Un grupo sube a la prominencia que tenemos delante para bajar luego por un lateral hacia el sur. La mayoría del grupo entramos en una canal verdosa que parece imposible desde
arriba. Pero tiene buen paso para salvar el desnivel. Estamos todavía a 2.102 m. de altitud. Seguimos hasta el Collado Arra ahora con casi toda la falda norte del Espigüete despejada. Desde aquí subiríamos en una hora por el espolón Noroeste.
Ahora la ruta esta muy clara: está marc
ada por el río Grande y los muchos arroyos que lo alimentan en el embudo de Los Caladillos. Pronto encontramos la pista que baja a Valverde. A las seis entramos en el pueblo. Tal como esperábamos el bar-centro social no abre hasta dentro de quince días. Hoy el grupo hace un nuevo experimento para ver que tal nos sienta: se trata de ver el efecto del agua natural en nuestro estado de ánimo. Como hasta las nueve menos cuarto no puede arrancar el autocar por una cosa llamada tacómetro, nos vemos obligados a hacer
intenso turismo por el pueblo. Hay unas 75 casas, con unos cincuenta habitantes permanentes. Nos da tiempo a charlar con algunos. La iglesia está dedicada a San Vicente, es un edificio grande en lo alto de una colina. Como cosa curiosa os contaré varias anécdotas: el principal oficio de este pueblo además de la ganadería, era el de los “neveros”: gente que subía a buscar nieve a una cueva natural bajo el Espigüete, la bajaba de noche en costales e
iba a venderla a Palencia y Valladolid. También era oficio corriente el de los carboneros picones. La inauguración del embalse de Riaño supuso un cambio brusco en las formas tradicionales de vida, pues muchos valverdinos emigraron a mejores tierras.
Hablando de emigración otra anécdota curiosa.: El abuelo de Felipe González era natural de este pueblo. Luego emigró a una ganadería a Bilbao donde se casó con la hija del dueño y se trasladó a otra ganadería que el mismo
dueño tenía en Sevilla. Se ve que todos los mandamases de un lado del espectro tienen gotas cazurras en sus venas.
Otra historia más. Todos estos pueblo se llaman de la Reina por la influencia de una dama, Doña Constanza Enriquez, que señoreaba esta comarca, y no siendo reina, así se lo parecía a los habitantes de la región.
La última: en 2002 una explosión provocada destruyó la casa de un concejal del PP que afortunadamente vivía en Bilbao. Que cosas.
Tras larga estancia en el pueblo, aprovechando el último sol de la tarde en tertulia en la plaza del Marqués, viendo la mole blanca del Espigüete
brillante al último rayo de sol, aguantando el bajón de temperatura (10º en mi cacharro) por fin damos la salida oficial. El cielo se ha convertido hacia el oeste en una sucesión de nubes doradas colocadas por un caprichoso pintor de paisaje. A pesar de todo seguimos “namoraos”.
Próxima ruta, que no te puedes perder: La subida desde Puente Vidosa por la Senda Degüera, antes Senda del Cartero, hacia Biamon. Desde allí vamos a pasar a la Collada Nochendi y vamos a bajar por la Cueva del Toyu y la Canal de Tuba a Viego. Caminos de herradura antiguos que hay que grabar en nuestra memoria antes de que todo se convierta en selva.
FRESINES
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