lunes, enero 28, 2008

UNA LARGA RUTA POR MONTE MORO

La ruta que hicimos este último sábado día 26, con ascensión al Pico Moro, resultó más larga de lo que parecía. Al final fueron 20 kilómetros de camino con infinidad de subidas y bajas.

Comenzamos a caminar en las calles de Arriondas con una niebla bien cerrada, que no nos permitía ver la situación de nuestro objetivo. Ese fue el motivo de que en la primera parte perdiésemos un montón de tiempo tratando de ubicar el Monte Moro y la zona de La Xibil, desde donde teníamos que comenzar la ascensión.

También he de decir, que los caminos antiguos que teníamos intención de recorrer, se encuentran totalmente abandonados y cerrados de maleza.

Salimos de Arriondas por la calle Inocencio del Valle, siguiendo por la carretera que se dirige a Pendas. Este premier tramo no tiene pérdida y la carretera va subiendo entre bonitas y arregladas casas hasta finalizar en Pendas. Aquí abandonamos la carretera asfaltada para transitar por una pista de tierra y hormigón, al menos al principio. Luego se convierte en camino y está señalizada por un PR. Siguiendo siempre el camino principal, dejando los que salen a derecha e izquierda, llegamos a un punto en el que había un par de buenas casas, donde nos dijeron que habíamos dejado atrás el camino que debíamos seguir.

Volvimos sobre nuestras pisadas y seguimos, más o menos, las indicaciones que nos dieron. Junto a unas señales del gaseoducto cogimos un camino que salía a la izquierda, medio tapado por la maleza y por él llegamos a una pradera en la que teníamos dos camino. Uno seguía por el borde de la pradera sin meterse en la zona boscosa de la derecha, mientras que el otro, y las indicaciones del GPS, se adentraba en el bosque y seguía más o menos paralelo al anterior. Por el bosque encontramos un amplio camino con cierre de piedra pero en muy malas condiciones. La maleza lo cubría casi por completo, haciendo imposible el tránsito por él. Siguiendo las indicaciones del GPS llegamos a una cárcava por la que bajaba el Río Rode y sentíamos frente a nosotros el tintinear de las campanas de las vacas, con lo que suponíamos que habría una pradera. Mientras, por la parte de arriba, el resto del grupo alcanzó la carretera AS-241, de Arriondas a Ribadesella. Ante las dificultades existentes para caminar por el camino antiguo, lo mejor es ir por dicha carretera hasta la zona de La Xibil, tomando una pista con dirección sur hasta un cierre en el que indica la existencia de perros guardianes y siguiendo por el camino a la derecha del cierre, seguir poco más allá, por el camino que sale a la izquierda en ascenso, y seguirlo todo él, hasta alcanzar un hombro o collado.

En el collado, nosotros seguimos subiendo para tras coronar en el Alto Xibil, descender por la cara sur, por un pedregoso sendero de cabras. Se puede seguir mejor a la izquierda en horizontal, a buscar el siguiente collado entre este y el Pico Moro, que ya vemos a nuestra izquierda con su puntiaguda cima. Luego todo es subir hasta el pico, coronado con una gran cruz con buzón montañero, hecha de chapas de quitamiedos de la carretera.

Ya el día estaba en su plenitud. Un hermoso cielo azul nos permitía contemplar las estupendas vistas de Picos y de la montaña de Ponga, de las que disfrutamos durante toda la travesía. Abajo, Arriondas se encontraba completamente cubierta por un inmenso mar de nubes. Al norte, el Sueve y las Peñas las Coronas, muy cercanas a nosotros. Mientras, al este, todo el largo recorrido que nos queda por hacer. Tras las fotos de rigor y una vez recuperadas las fuerzas, iniciamos un prolongado descenso hasta las casas de Busternales. Tengo que comentar que en La Xibil se nos unió una cabra con la que hicimos todo el camino hasta Busternales y precisamente pertenecía a este lugar y allí la dejamos. Continuamos nuestro camino atravesando una amplia y verde finca al pie de una muralla caliza que la cierra por el norte. Junto a una cuadra de cabras, seguimos por un sendero que comienza a subir por la izquierda. Las pistas que veíamos por toda la ladera sur de nuestra sierra, son pistas forestales y están cerradas con alambradas, por lo que la circulación por ellas es complicada. De todos modos, más adelante hay posibilidades de bajar a Cuevas por otra pista.

Siguiendo el sendero alcanzamos nuevamente lo alto de la sierra en el Alto La Blanona. De nada sirve llegar arriba, ya que nuevamente debemos iniciar el descenso, esta vez por una amplia pista que hace las veces de cortafuegos y por el que haremos una buena parte del recorrido que nos falta. Poco antes de alcanzar el Alto La Blanona, sale a la derecha un camino medio cubierto de maleza, por el que se accede a una pista por la que se puede llegar a Cuevas enlazando con la Ruta de los Molinos.

Tras el descenso una nueva subida para continuar por una pista que desciende un poco por la cara sur del Alto la Genosa, para alcanzar el Collado la Genosa y continuar a pasar junto anas antenas que dejamos a la izquierda (norte). Seguimos el camino y se nos presenta una nueva subida y una pista a la derecha con un cartel indicador de pista particular, prohibida al tránsito. Por esa pista también se accede a Cuevas.

Nos afanamos con la nueva subida para alcanzar el vértice geodésico de la Perullalina o Pie Labrado. Las vistas similares a las del Pico Moro, pero más abiertas a la zona de Ribadesella y con el mazacote calizo de la Peña Pegadín, rodeada de pequeños núcleos habitados, ante nuestros ojos.

Nuevo descanso y nuevas fotos y un nuevo descenso hasta el collado en el que se encuentra la denominada Área Recreativa de Monte Moro, a la que llega una nueva carretera y en la que hay dos mesas de madera con protecciones contra el viento. Ni que decir tiene, que también por la carretera se puede alcanzar otra pista que también se dirige a Cuevas. Nosotros seguimos en ligera ascensión por el camino que pasa junto a los bancos del área y dejando unas antenas a la derecha, comenzamos a descender por una pista que baja por un bosque. En una de las revueltas de la pista, la abandonamos por un sendero a la derecha, buscando el mejor camino para alcanzar otra pista que cruza unos metros mas abajo. Hay dos modos: el de Las Xanas, primer camino que baje adelante o el de mirar un poco y descubrir a la derecha un sendero entre la hierba, que se dirige primero al este y que al poco hace una curva volviendo al oeste para llegar al mismo terraplén por el que descendieron el resto del grupo.

Ya abajo seguimos por la pista con dirección este y nuevamente tenemos que estar atente, pues en una de las curvas a la izquierda debemos abandonarla para seguir por el camino señalizado por un poste de un PR a la derecha, por el que ya sin más, alcanzamos el bonito pueblo de Cuevas del Agua, después de ocho horas de caminata.

A pesar de los muchos kilómetros que teníamos en las piernas, a algunos aún nos sobraron fuerzas para ir a conocer La Cuevona, la única entrada rodada a este bonito pueblo. Luego, atravesando todo el pueblo y pasando junto a la estación del FEVE, continuamos a cruzar la vía para seguir paralelos a ella por la otra orilla, hasta que el camino gira a buscar la orilla del Sella para atravesarlo por un puente colgante que nos deposita en la carretera de Arriondas a Ribadesella por Llovio, donde nos espera el autocar y donde ponemos, ahora si, punto y final a esta larga pero entretenida y vistosa ruta.

Para el Próximo sábado día 2 de febrero nos vamos al, para muchos, desconocido concejo de Yernes y Tameza. Desde Yernes realizaremos una ruta ascendiendo, el que quiera, al Loral y posteriormente al Buey Muerto, para pasar luego por dos pueblos abandonados, Santo Adriano del Monte y La Condesa, terminando en Sama de Grao. La ruta es:

Yernes (670 m) – Collada Foncuaya (1.086 m) – Pico Loral (1.248 m) – Braña de Foncuaya (1.086 m) – Pico Buey Muerto (1.022 m) – Santo Adriano del Monte (710 m) – La Condesa (490 m) – Casas de Ortigal (680 m) – Vega Santiago (585 m) – El Palacio (340 m) – Sama Grao (285 m)

Una buena ruta caminando por zonas antaño densamente pobladas y hoy desiertas a causa del abandono de la ganadería. Creo que se trata de una ruta sencilla y a la vez interesante. Espero vuestras llamadas. No os retraséis que podéis encontraros sin plazas.

martes, enero 22, 2008

PRECIOSA RUTA POR LOS KARTS DEL CUERA

Con un estupendo día de sol y una temperatura muy agradable para caminar, pero fría para estar parados, iniciamos este pasado sábado la ruta de El Mazucu a Ortiguero, con ascensión a la Peña Blanca.

Salimos del pueblo atravesándolo en dirección sur y después de las últimas casas continuamos por la pista que sale a la derecha, alcanzando en poco tiempo La Batuda. El camino va subiendo con dirección noroeste para alcanzar una zona de un verde intenso con cierres de piedra y algunas cabañas. Estamos en la majada de La Grandiella. Un poco más arriba atravesamos entre las diseminadas cabañas de Reburdiellu.

Por encima de estas majadas tenemos que atravesar un pliegue calizo para alcanzar una zona de pradera desde la que divisamos arriba a la izquierda nuevas cabañas. Es El Cotayu. Buscando los mejores paso y tratando de seguir los senderos del ganado, vamos ascendiendo por las duras pendientes hasta alcanzar las cabañas por la izquierda, pasando al lado de unos árboles.

Continuamos la ascensión con un pequeño giro a la derecha a traspasar un nuevo pliegue calizo, para adentrarnos en una canaleta que sube con dirección sureste. Para llegar a esta canaleta debemos seguir el marcado camino en llano, con dirección oeste, buscando las paredes que se desprenden del Cabeza Ubena. Luego abandonamos ese sendero para comenzar a subir por otro menos marcado pero que nos lleva a lo alto de la collada que se forma entre la Peña Blanca a la izquierda y la Cabeza Ubena a la derecha. Pasamos junto a dos profundos jous dejándolos a nuestra izquierda y, siguiendo el marcado camino y los jitos que comienzan a aparecer, atravesamos los karts que desciende de la Peña Blanca, alcanzando su cruz en pocos minutos.

Magníficas vistas de Picos, hoy en silueta, pues el sol lo tenemos sobre ellos y los vemos en contraluz. De todos modos alcanzamos a distinguir un buen número de cumbres, con el Urriellu como indiscutible protagonista. Por el oeste, el Tiedu y la Cabeza Ubena o Bubena que nos quedan muy cerca y a donde iremos enseguida. Por el norte, el Mar Cantábrico y toda la costa llanisca. Y al este, una estupenda perspectiva del Cuera completamente limpio de nubes, como muy pocas veces lo podremos ver.

Hace frío en la cumbre y nos queda mucho camino por delante. Después de hacer la foto de rigor y de recuperar las fuerzas, continuamos camino descendiendo por el mismo sitio por el que habíamos subido, para colocarnos en el colladito que veíamos desde la cumbre en dirección al Mazucu. Allí nos dividimos. Una parte del grupo prefirió cruzar el karts con dirección oeste, mientras que el resto buscamos el camino que habíamos visto en la subida. No fue muy buena la elección, ya que perdimos cerca de 300 metros de altura, que más tarde tuvimos que volver a ganar. Alcanzamos el sendero y fuimos dándole vuelta a la ladera que baja del Cabeza Buena, hasta un punto en el que el camino comenzaba a descender nuevamente. Entonces fuimos buscando los mejores y más cómodos pasos, que no había muchos, para ir subiendo la empinada ladera. Alcanzado el hombro que se forma al este de Ubena, iniciamos la ascensión al pico más alto del concejo de Llanes. En pocos minutos alcanzamos la cumbre en la que nos esperaban nuestros compañeros. Las vistas son las mismas que desde Peña Blanca, con la salvedad que desde aquí la vemos a ella.

Descendemos por la cara sur para continuar de seguido con la corta ascensión del Tiedo, de similares características y en el que se encuentra el vértice geodésico que el topográfico fija en Cabeza Buena. Mas de lo mismo. Aunque apetece quedarse a contemplar las estupendas vistas, ya con una temperatura más agradable, debemos continuar y lo hacemos descendiendo al sur en busca de los fértiles pastos de la Vega de Brañes y tras entre las cabañas de La Mata, llegamos en poco tiempo a la Majada de Tebrandi, donde cogemos la pista que desciende a Asiego. En Tebrandi contemplamos la curiosa figura de La Señorona, una roca a modo de mujer sentada, que se encuentra al norte del serrote que hay al oeste de la majada. Descendemos por la pista hasta la Collada de Tebrandi, lugar en el que el camino hace una curva a la izquierda, mientras que un camino sale en ascenso hacia la derecha. Tomamos este camino pasando entre fincas y junto a una cabaña, para alcanzar el collado de Ricao. Aquí se nos ofrecen dos alternativas: seguir de frente ascendiendo hacia la loma que tenemos delante, o bien tomar el sendero que desciende suavemente por la izquierda, a media altura, y que vemos se dirige a un nuevo collado. Algunos siguieron hacia arriba, mientras la mayoría buscaba el camino más cómodo. Al final se llega al mismo sitio. Alcanzado el collado, seguimos el camino por una campera en la que hay varios árboles. Estamos en Los Cerraos. Al final de esta campera, algunos metros después de pasar una cabaña, encontramos un sendero, y a los que habían subido a la loma, que desciende rápidamente a Ayorin.

Alcanzamos una pista completamente embarrada en algunos tramos, obligándonos a pasar por los prados adyacentes. Luego debíamos pasar por la cantera, pero no vimos el sendero y seguimos por la pista, pasando junto a unas naves nuevas y algo más allá, alcanzamos la carretera. Siguiendo por ella a la izquierda, pasamos por el Alto de Ortiguero y finalizamos nuestra ruta de hoy en Canales, donde nos esperaba el autocar, después de siete horas de caminata.

El próximo sábado no será tan dura la ruta que tenemos prevista. Se trata de un recorrido por la sierra del Pico Moro, entre Arriondas y el bonito pueblo de Cuevas del Agua, en Ribadesella. La ruta es:

Arriondas (24 m) – Pendas (200 m) – El Cierru (150 m) – La Xibil (200 m) – Altu Xibil (380 m) – Pico Moro o Failleyo (549 m) – Pico Moro (475 m) – Bustemales (301 m) – Collado La Blanona (415 m) – Collado La Genosa (448 m) – Collado de Valdefuentes (434 m) – Pielabrado o Perullalina (495 m) – El Canto (426 m) – Área Recreativa de Monte Moro (322 m) – Cuevas del Agua (30 m)

Es una bonita ruta con estupendas vistas de Picos y del Sueve, así como de la costa. No os la perdáis. Como esperéis mucho os podéis quedar sin plaza. Ya tengo 25 apuntados. Espero vuestras llamadas.

martes, enero 15, 2008

PRIMERA RUTA DEL AÑO: PORRUA – EL MAZUCU

Primera y casi podemos decir que masiva ruta del año. Para empezar aumentamos considerablemente el número de participantes a pesar de los malos augurios que nos daban los hombres del tiempo.

Pero todo salió a pedir de boca y ni la climatología nos puso pegas a esta primera ruta de un total de diez, que durante todo el año iremos realizando para circunvalar la Sierra del Cuera. Circunvalarla y ascenderla, ya que en estas rutas iremos coronando los más importantes picos de ese cordal.

Pero hoy empezamos en Porrua y lo hacemos atravesando este bonito pueblo buscando la carretera que se dirige a Parres. Atravesada la plaza del pueblo, donde se encuentra la bolera y el Museo Etnográfico, seguimos hasta la carretera y al poco, unos 150 metros, debemos abandonarla a la derecha, pasando junto a una gran casa de tres pisos. Poco después la carretera se convierte en pista de hormigón.

Siguiendo siempre el camino principal, vamos dejando prados y pequeños bosque a derecha e izquierda, conformando un interesante paisaje. Estamos en la Mañanga. Frente a nosotros tenemos la mole caliza del Piedra Llabre, fácil de distinguir por las antenas que coronan su cima. El camino parece dirigirse a la collada que se forma entre dos montes, pero hace una gran curva que nos va separando de ellos. Después de una buena cuadra a la izquierda, encontraremos un camino que sale por la derecha y por el que creemos que también se puede ir, pero nosotros optamos por continuar por la pista principal para alcanzar la carretera que viniendo de Porrua se dirige a el Mazucu. Creo que si seguimos por el valle que se forma a la derecha de la carretera, podemos sin dificultad llegar a las caserías que hay en las faldas del Piedra Llabre, al menos desde la carretera parece factible.

Nosotros subimos con rumbo al Alto de la Tornería por el asfalto, dejando el Llabre a la derecha y viendo al frente la pista que se dirige al coronado pico. La carretera serpentea con duros repechos y poco antes de llegar al alto, en una zona donde se produce una cerrada curva a la izquierda, la abandonamos saliendo por un sendero que se va acoplando a la ladera de nuestra derecha. Mantenemos el valle a la derecha y lo vamos recorriendo pero a buena altura. Frente a nosotros y por encima de nuestras cabezas pasa la pista de acceso a las antenas de Piedra Llabre. El sendero va subiendo poco a poco hasta alcanzar la pista y por ella continuamos, dando vista a un nuevo valle y a el Mazucu, teniendo la carretera ahora por debajo nuestro.

Siguiendo la pista que va buscando la cara norte del pico, alcanzamos la cumbre después de unas cuantas revueltas. Olvidándonos de las antenas que rompen la belleza del paisaje, contemplamos las estupendas vistas que desde esta modesta atalaya tenemos de toda la costa llanisca. Pero no solo de costa vive el hombre y al sureste podemos contemplar las hoy un poco nevadas cumbres más importantes del Cuera. La caseta que corona el Torbina se distingue fácilmente por detrás del Cerro de los Zajones. Aquí, más cerca de nosotros, vemos el próximo objetivo de la siguiente ruta: la Peña Blanca y la Cabeza Bubena.

Después de descansar un poco y cubrir la tarjeta, retornamos por el mismo camino hasta el Alto de la Tornería, donde cogemos un camino que sale a la derecha de la carretera con marcada dirección sur. El camino sube y baja hasta que llegamos a la zona del Collar Rubiera, dejamos el camino que en descenso sigue hacia el sur y seguimos el sendero que vemos a la derecha y que se adentra en una zona con varias cabañas, alguna con gran número de útiles en sus inmediaciones y con una caseta y un perro. Por los senderos que unen las distintas cabañas vamos acercándonos al cotero que tenemos de frente y al que subimos en cómodo ascenso desde su ladera noreste. Es el pico Burizas, que nos depara una bonita vista del Cuera, al sur y al este, el Mazucu al oeste, y el mar con el Piedra Llabre delante, al norte.

Tras el merecido descanso decidimos seguir adelante sin volvernos a buscar el camino que traíamos. Avanzamos con mucho cuidado por la ladera sur del pico en descenso al valle que se forma más abajo y por el que discurre el Arroyo Bolugas al que tenemos que descender.

Ya en el valle, un buen camino carretero con dirección oeste nos lleva a atravesar un pequeño bosque de castaños y robles y tras pasar junto a un hondonada en la que vemos una cueva, el camino gira ligeramente al norte y en poco tiempo alcanzamos las primeras casas de El Mazucu. Al lado de su iglesia, con una curiosa campana hecha de la ojiva de un obús, damos por terminada la primera ruta de este año.

El próximo sábado volvemos a El Mazucu para iniciar la segunda de las rutas alrededor del Cuera. El camino a seguir es el siguiente:

El Mazucu (372 m) – La Batuda (407 m) – La Grandiella (656 m) – Reburdiellu (530 m) – El Cotayu (880 m) – Peña Blanca (1.182 m) – Vega Brañes (965 m) – Cruz de Vierzu (979 m) – La Mata (899 m) – Tebrandi (790 m) – Collado Tebrandi (721 m) – Collado de Ricao (650 m) – Los Cerraos (604 m) – Ayorin (504 m) – Ortiguero (432 m)

Una bonita ruta si el tiempo nos acompaña, con preciosas vistas sobre los Picos de Europa y como no, con estupendas vistas del Urriellu. No os entretengáis. Si tenéis pensado acompañarnos, no lo dejéis para el último momento o podéis encontraros sin plaza. La pasada ruta fue muy bien acogida y para esta ya tengo 21 plazas ocupadas. Nos vemos en la montaña.

miércoles, enero 02, 2008

FIN DE AÑO EN LA MONTAÑA DE LLANES

Para terminar el año nos desplazamos al concejo de Llanes, pero esta vez para hacer una ruta de montaña. Concretamente empezamos a caminar en el pueblo de Vibaño, a pocos kilómetros de Posada de Llanes, por la carretera que por el valle del Río les Cabres se dirige a Ortiguero en Cabrales.

Atravesamos el pueblo y al pasar las últimas casas de Santoveña, el camino se bifurca, dejando a la derecha el que continúa mas bajo, por el valle y cogiendo el que comienza a subir. Ambos caminos nos llevan al mismo sitio, pero es preferible coger el del monte.

En sus primeros tramos, el camino, se encuentra completamente enfangado. A pesar de que nos encontramos inmersos en una pertinaz sequía, el barro es abundante, con lo que algunos optan por tomar senderos adyacentes que tampoco se libran del pegajoso compañero. En un momento dado nos encontramos con un camino que sigue de frente, mientras que el principal gira bruscamente a la izquierda con tendencia hacia el punto de partida, pero es precisamente este el que debemos seguir, ya que tras atravesar una portilla que dejamos luego cerrada, vuelve a girar a la derecha retornando a la dirección del collado Valleyón, que vemos al final del Valle del Llabres, que nos acompaña a la derecha, pero mucho más bajo.

El camino se hace más ancho y sin barro. Está armado y algunas marcas de pintura nos hacen comprender su pronta desaparición para convertirse en otra pista de hormigón. Las vistas son estupendas cuando volvemos los ojos atrás. El pueblo de Vibaño y la Sierra Benzua, con el pico del mismo nombre, destacándose con su forma puntiaguda. Más al oeste, las sierras de Cuana, Ordiales y Escapa, y más al sur, la inconfundible cima del Hibeo. A nuestra derecha, al otro lado del Valle de Llabres, la Sierra de Peña Villa nos tapa la Sierra del Cuera, de la que comenzamos a ver el pico Cabeza Bubena.

Siguiendo el buen camino empedrado, alcanzamos el Collado Valleyón, en el que hay algunas cabañas y ganado. En este punto desaparece el camino y debemos ir buscando alguno de los utilizados por el ganado, que nos suban por la empedrada ladera que tenemos al norte. Siempre buscando los mejores pasos, vamos ascendiendo hasta llegar a una depresión en la que al otro lado, vemos la cumbre de Cabeza Brañeta, coronada por un vértice geodésico, que el topográfico nos sitúa en Peña Llabres. Alcanzamos esta modesta cumbre y al otro lado podemos ver nuestro destino, la muralla de Peña Llabres, que no nos deja ver el mar. Al sur ya surge con plenitud el Cuera y distinguimos muy cercanas a la ya mencionada Cabeza Bubena y la Peña Blanca. A sus pies imaginamos el pueblo del Mazucu, final de nuestra próxima ruta.

Descendemos a La Collá, campera anterior a la Peña Llabres, y comenzamos a ascender por las rampas calizas, para en poco tiempo, coronar nuestro objetivo del día, la Peña Llabres, en la que hay una cruz con buzón de cumbres.

Poco tiempo pudimos contemplar las vistas de este espléndido mirador del Cantábrico. La niebla nos cubrió casi de inmediato. Pudimos ver a nuestros pies Posada de Llanes, ya en la costa, la Playa de San Antolín de Bedón y toda la rasa costera con Barro, Celorio Poo y Llanes. No hubo tiempo para más. La niebla se hizo dueña del lugar y tras cubrir la tarjeta comenzamos el descenso nuevamente a La Collá, para continuar hacia el este siguiendo un sendero que pronto nos llevó al conocido como Camín del Cura, por el que continuamos descendiendo hasta las inmediaciones de Lledías y ya por las calles del pueblo, llegar a la altura del Polideportivo Municipal, donde no esperaba el autocar.

Fueron cinco horas de camino por una zona desconocida para muchos montañeros, pero de gran belleza y muy entretenida. Una ruta ideal para este tiempo invernal, en el que los días son más cortos y no permiten grandes rutas.

Con esto terminamos un buen año de montaña. El próximo sábado día 5 de enero del año 2008, no tenemos programada ninguna ruta, pero si que un buen número de componentes del grupo tienen pensado caminar por el Camín Francés, desde Maravio hasta Castañeu del Monte. Los que estén interesados en hacer esa ruta, deben ponerse en contacto en los números de teléfono habituales.

El día 12 de Enero comenzamos con el calendario del 2008 y tenemos la primera etapa de lo que va a ser una circunvalación de la Sierra del Cuera, que pretendemos realizar en varias etapas a lo largo del año. Esta primera ruta enlaza los pueblos llaniscos de Porrua y El Mazucu. El itinerario es:

Porrua (44 m) – La Mañanga – Alto de la Tornería (410 m) – Pico Burizas (617 m) – Los Corros (576 m) - Prida (518 m) – Arroyo de las Bolugas (371 m) – El Mazucu (355 m)

Tanto para la ruta del día 5 como para esta del día 12, están abiertas las inscripciones. Os comento que el número de participantes en la última ruta fue de 26 personas y que el autocar que normalmente llevamos es de 27 plazas. El que no ande vivo, se puede quedar sin sitio.

lunes, diciembre 24, 2007

BELEN DE CUMBRES EN LA PEÑA PRIEDE

El pasado sábado fuimos a colocar el belén de cumbres de este año, a la Peña Priede, en el concejo de Piloña.

La ruta propuesta, comenzaba en el pueblo de Priede, pero a última hora nos dimos cuenta que la ruta desde ese punto, sería muy corta, y decidimos alargarla un poco con el beneplácito de todos los participantes. Por tanto, iniciamos el camino en La Piñera, poco antes de llegar a Sevares y casi en la misma carretera.

Atravesando todo el pueblo cruzamos el Río Color, para mantenerlo siempre a nuestra derecha, comenzamos a caminar por una pista con algo de barro, denominada RUTA DEL COLESTEROL, al decir del cartel que en ella encontramos. La pista se encuentra en buen estado y pronto comenzamos a encontrarnos con caminos que salen de ella y a los que no hacemos caso. En un momento determinado nos encontramos con una bifurcación, en la que la pista comienza a descender a buscar el río, mientras que un camino asciende a la izquierda. Como nos encontrábamos ya dando vistas entre los árboles, al Collado el Cabezu, decidimos seguir el camino en ascenso que tenía mejor dirección hacia donde pretendíamos ir.

Nos adentramos en un bosque y al llegar a una riega, nos encontramos nuevamente en la duda. En esta ocasión no hay caminos que seguir. Las alternativas son cruzar la riega a la derecha y subir por el bosque, o subir por la izquierda entre felechos pero con terreno libre. Decidimos seguir esta segunda opción y para que se vea que se trataba de una ruta de Las Xanas, comenzamos a penar por la dura ladera, tratando de alcanzar la cota que veíamos sobre nuestras cabezas.

Nos encontramos un primer sendero que seguimos hasta su desaparición. Continuamos el ascenso y un nuevo camino, este más marcado, nos hizo comprender que deberíamos haber tomado alguno de los caminos que habíamos visto en la pista. El sendero nos lleva a cruzar la riega y continúa un poco en descenso, para volver a tomar la dirección hacia arriba. Va haciendo eses para ganar altura más fácilmente, hasta que toma una dirección totalmente recta hacia lo alto. Vemos arriba la continuidad del empinado sendero y por él alcanzamos el Collado el Cabezu, justo a los pies de la Peña de Priede o los Foyos. Al otro lado del collado vemos las casas del pueblo de Priede y comprobamos que de haber empezado allí la ruta, ya la habríamos terminado.

Nos reagrupamos y continuamos camino cruzando el collado y buscando el sendero que serpentea por la ladera este de la peña. El camino está bien marcado y es imposible perderlo. Alcanzamos una horcada desde la que contemplamos un grupo de cabras que nos hicieron creer que eran rebecos y las abismales caídas hacia el Río Tendi y la carretera que se dirige a la Collada Moandi. Continuamos la subida buscando la cresta a la derecha, para alcanzar un nuevo collado desde el que ya en pocos casos alcanzamos la cumbre de la Peña de Priede, coronada por una cruz y un buzón de cumbres.

Ya sabíamos que la lotería no nos había agraciado con su primer premio, con lo que nos lo tomamos con tranquilidad y colocamos el belén bien parapetado entre buenas rocas, al tiempo que nos deleitábamos con un poco de sidra achampanada, turrón y mazapanes. Intentamos algunos villancicos y contemplamos el paisaje tranquilamente. Solamente habíamos empleado unas dos horas en la ascensión y teníamos todo el tiempo del mundo.

Realmente nos fuimos cuando el aire refrescó y nos obligó a sacar hasta los guantes. Fuimos siguiendo la cresta en dirección sur, salvando un promontorio, para llegar al inicio de una canal que descendía vertiginosamente. Aunque la canal parecía transitable, decidimos descender por la derecha hasta encontrar un hombro por el cual se hacía menos comprometido el descenso, aunque el sendero de las cabras tenía mucha piedra suelta y un buen abismo por la izquierda, pero sin mayores problemas. Abajo nos esperaba un collado del que partían dos senderos, uno por cada lado de la cresta. Nos decidimos por el de la derecha y fuimos contemplando las múltiples revueltas del Río Color en el fondo del valle. Otra horcada y enseguida damos vista a las casas de La Matosa, situadas sobre una collada a nuestros pies. Un suave descenso y alcanzamos las primeras casas del pueblo. Tras comprobar que el autocar no se encontraba allí, decidimos seguir bajando por la carretera de acceso al pueblo, hasta alcanzar la carretera de la Collada Moandi. Tampoco estaba allí nuestro transporte y no teníamos cobertura para los móviles.

Decidimos seguir por la carretera, camino de Sevares, hasta que conseguimos comunicar con el conductor y le dimos nuestra posición. Con todo y con esto, la ruta fue de unas cinco horas, tiempo normal para una ruta de Las Xanas en temporada invernal.

Para el próximo sábado tenemos ruta casi por la costa. Nos vamos al pueblo llanisco de Santoveña, para ascender a la Peña Llabres y bajar luego a Posada de Llanes. La ruta es:

Santoveña (90 m) – Ermita San Isidro (90 m) – EL Tilo (100 m) – Las Conchas (400 m) – Peña Llabres (689 m) – Valle de Llabres – Collado La Prida (314 m) – Senda la Casa el Cura – Lledías (55 m) – Posada de Llanes (52 m)

Una sencilla ruta para acabar el año. Aún nos sobró algo de turrón para degustar en este día. Un aliciente más para que os apuntéis a esta ruta cómoda y que sirve de cierre a un calendario amplio, variado y creo del gusto de todos. Esperemos que el próximo se le parezca.

Que paseéis una muy buena velada en esta noche entrañable y que la Navidad os sea propicia.

miércoles, diciembre 12, 2007

SOLO FALTO LA NIEVE

Frío, calor, agua viento y sol. Solo nos faltó la nieve para completar los elementos más usuales en la montaña. La climatología sigue persiguiéndonos y está dispuesta a no darnos tregua. Pero nosotros no nos doblegamos y a pesar de todos los elementos, seguimos firmes en nuestros propósitos y no cejamos hasta alcanzar los objetivos que nos proponemos.

En esta ocasión la ruta era sencilla. La ascensión al Monsacro no tiene complicaciones y aunque hicimos la ascensión por un sitio nuevo para nosotros, tampoco hubo ningún problema. En la Foz de Morcín, comenzamos a caminar a la altura de la iglesia con dirección oeste, mirando a nuestro objetivo. Por entre las casas alcanzamos el final del pueblo y aquí, junto a una fuente, sale un amplio camino en la dirección contraria a la que se encuentre el Monsacro. Debemos seguir por dicho camino en ascenso y entre árboles, hasta conectar con la carretera que sube desde la Foz a Otura.

Seguimos por la carretera que vuelve a llevarnos en la dirección correcta y en amplias revueltas va alcanzando altura. En Otura, junto a una casa rural muy bonita, veremos un cartel indicador que dice: “PA LES CAPILLES, TODO PA ARRIBA”. No nos queda más que hacerle caso y seguir el camino que nos indica, pese a que comienza a llover con ganas. Pronto encontramos un desvío. Seguimos de frente obviando el camino que sigue a la izquierda y que muere en una casa un poco más arriba. Ya no hay pérdida. El camino va dibujando amplias revueltas que ascienden por la ladera de la montaña, entre estaciones del vía crucis marcadas en las peñas y en las que los peregrinos hacen sus oraciones el día de la fiesta que se celebra en la Vega Les Capilles todos los años.

Alcanzamos un recodo casi arriba, en el que un tejo nace directamente de la roca. Alguien preguntaba que quien fue primero, si el tejo o la montaña.

Alcanzamos el collado y vemos frente a nosotros una hondonada por la que sigue el camino, pero no es ese el rumbo que nosotros seguiremos. A nuestra izquierda (oeste), tallado en la roca, se aprecia un sendero por el que vamos remontando en zigzag, hasta alcanzar una nueva pradera por la que vemos discurrir nuevamente el camino anterior. Descendemos un poco para alcanzarlo y ya por él, llegaremos a la Vega Les Capilles, donde podremos ver la Capilla de Santiago de forma octogonal y al sur, un pequeño lago artificial y una cabaña en el centro y otra capilla de forma rectangular, la Madalena, al norte. Precisamente junto a esta última capilla se encuentra el camino que procedente de Los Collaos, sube en un sinfín de zigzag, hasta este bonito lugar.

Un nuevo chaparrón nos dejó mojados como sopas. Además el fuerte viento hizo que no sirviese de nada los medios que teníamos para evitar la mojadura. Pese a todo, alcanzamos la capilla de Santiago, donde encontramos a un grupo de Morcín, acompañados por el Presidente de la Federación, Rionda.

Después de un corto descanso, reanudamos la marcha por detrás de la capilla, para acercarnos a la cresta de la montaña, dando vista al Aramo y a la zona de Viapará. Siguiendo las marcas amarillas pintadas en la roca, alcanzamos primero la cumbre denominada La Fayona y a la que yo agrego “del este”, para poder diferenciarla de la otra Fayona que se encuentra en el oeste, una vez pasado el Romiru. Entre tanto, el resto del grupo alcanza el objetivo del día, y ya se les ve en la cumbre del Romiru o Monsacro, hacia el que dirigimos también nuestros pasos. Las vistas de ambas cumbres son idénticas. Por el sur, el Aramo, hoy cubierto de negras nubes que amenazan lluvia, y las praderas de Viapará. Más al fondo se vislumbra la Cordillera. Por el este, La Foz y el cresterío de las Peñas Garcillero y Manteca. Mientras por el norte tenemos les Capilles, el embalse de Alfilorios, la Térmica de Soto de Rivera, Oviedo y la sierra del Naranco.

Dejamos pronto la cumbre, ya que la amenaza de lluvia era inminente. Justo cuando comenzábamos a bajar, una fuerte ventolera nos obligó a acercarnos al suelo para evitar las fuertes embestidas. Cuando el aire aflojó, continuamos con el descenso, buscando por el oeste la canal existente entre el Romiru y la Fayona Oeste y que se dirige casi vertical, hacia Viapará. Pese a su inclinación, no tiene problemas. Hay que ir buscando las terrazas de hierba y piedras, hasta ganar la boca de la canal. Luego el sendero existente nos llevará hacia donde necesitemos, ya que sigue a izquierda y derecha para poder ir hacia los dos lados. Nosotros seguimos a la derecha, oeste, para comunicar con el camino que pronto entronca con la pista que a su vez desemboca en la carretera que se dirige al Angliru y por la que en poco tiempo llegamos al aparcamiento del área de Viapará, donde se encuentra nuestro autocar.

Como ya sabéis, el próximo sábado no tenemos salida ya que celebramos nuestra Cena Anual de Hermandad, pero para el siguiente tenemos una interesante ruta por tierras de Piloña, para poner el Belen de Cumbres en el Pico Los Foyos. La ruta es:

Priede (332 m) – La Collada (400 m) – Peña La Prida (520 m) – Pico Los Foyos (615 m) – Collar Llaciu (452 m) – Pico la Cuesta (494 m) – Collar la Roblosa (458 m) – El Xerru (334 m) – La Matosa (313 m).

Ya estamos guardando plazas para esta ruta en la que no faltará el turrón. Si tienes interés en hacerla, no lo dejes para muy tarde, que te puedes quedar sin plaza.

lunes, diciembre 03, 2007

NIEBLA Y AGUA POR PILOÑA Y SOBRESCOBIO

Parece que se nos acaba la buena suerte y comenzamos a tener días malos en las rutas. Este ya es el segundo seguido que no hacemos la ruta como es debido. El día anterior el tiempo fue estupendo pero el sábado todo se torció y la climatología nos jugó una mala pasada.

Iniciamos la ruta en La Marea, un pueblo a unos 11 kilómetros de Infiesto, por la carretera que va de la capital de Piloña a Campo de Caso. Junto a la iglesia, que se ve desde la carretera, parte un buen camino que pronto comienza a empinarse. Sin hacer caso a los caminos que nos van saliendo, casi todos en descenso, continuamos la subida por el principal, muy embarrado y que va pasando entre cabañas, algunas muy deterioradas.

La subida es dura y el barro la endurece aún más. Vamos entre árboles y con un manto de hojas en el suelo, en las zonas en las que el barro no es el dueño del lugar. Alcanzamos le Collado Texeu casi sin saber por donde estamos. Lo espeso del bosque, la lluvia y la niebla, no nos dejan ver nada. Y encima tenemos que mirar constantemente para el suelo para no quedar pegados en el barro.

Un nuevo collado, el Árbol, más abierto y con algo de visibilidad entre las nubes, nos permite cerciorarnos de que nos encontramos muy cerca de la Carba, nuestra cumbre de hoy, que decidimos no hacer. El tiempo no nos da opciones y ante las dudas, aprovechamos la presencia de unos cazadores para conocer el mejor camino hacia Rioseco.

Por una amplia y marcada pista de piedra, nos dirigimos a la majada de la Carbazosa y desde aquí fuimos subiendo por la izquierda y por un poco marcado sendero, hasta la campera cimera y desde allí, rodeando la Carba por su izquierda, alcanzamos el collado Unqueru, donde encontramos las marcas de un sendero de gran recorrido. Buscamos la cabaña un poco más abajo del collado y siguiendo el sendero marcado con las rayas blanca u roja, fuimos descendiendo en grandes resultas y entre las cabañas de Espines y Felguera, hasta el fondo del valle del Río Güergu, donde una muy buena pista, ya de hormigón, nos facilitó el paso hasta Rioseco, donde pusimos punto y final a esta ruta. Tengo que decir, que en la última parte de la misma, dejó de llover y cuando llegábamos a Rioseco, quiso despuntar el sol.

Para el próximo sábado día 8, tenemos ruta por las cercanías de Oviedo. Nos vamos a la Foz de Morcín para ascender al Monsacro. La ruta es:

La Foz de Morcín (200 m) – Otura (500 m) – Cantu la Sierra (814 m) – La Fayona este (885 m) – El Romiru (1.055 m) – La Fayona oeste (1.057 m) – Canal de Covariella – Viapará (669 m)

Como siempre, ya estoy esperando vuestras llamadas. Igual, si tardáis un poco, os quedáis sin plaza para realizar esta bonita, fácil y entretenida ruta montañera, por un lugar entrañable de la historia de nuestra tierrina.

lunes, noviembre 26, 2007

NIEBLA, AGUA Y NIEVE, PARA SUBIR AL CALDOVEIRO

Así fue. Las primeras nieves de este invierno se produjeron esta semana y a nosotros nos tocó padecer los rigores invernales después de un prolongado espacio de tiempo con buenas temperaturas. La ruta de este sábado la realizábamos por terreno de sobras conocido y no hubo dificultades para poder hacer cumbre.

El autocar nos dejó poco más allá de las cabañas de los Gollones, dirección Villabre. Justo en el comienzo de una pista por la que iniciamos el recorrido. La pista va subiendo suavemente entre prados y diseminadas cabañas. En algunos tramos, el exceso de barro nos obliga a saltar a los prados para continuar la marcha. Poco más arriba, la pista se convierte en camino empedrado. Es le denominada Camín Francés. Un antiguo camino de herradura que se dirige por el Alto Santiago, Cueva Llagar, Linares y Trubia hasta Oviedo.

Lo que al inicio de la ruta era agua, se iba convirtiendo en nieve a medida que alcanzábamos más altura. En el collado anterior a la laguna de la Tambaina, la nieve era abundante y el suelo ya tenía 6 o 7 centímetros cubiertos (centímetros de verdad, no de los de la tele). Aquí iniciamos la ascensión al Caldoveiro, dejando a nuestra derecha el camino que continúa hacia el Alto de Santiago. Algunos jitos nos conducen por lo que a veces parece un sendero entre las piedras que pueblan el suelo. La nieve se hace acompañara ahora por el aire y la ventisca nos pone las cosas un poco más complicadas. De todos modos en poco tiempo logramos alcanzar la cumbre y accedemos al vértice geodésico y la cruz con buzón montañero, que la adornan.

La climatología es adversa y pronto abandonamos esta atalaya. Sobre la marcha decidimos volver por el mismo camino y bajar a Villabre por la carretera, dejando para mejor ocasión el descenso por Cadupo.

Así lo hacemos y entre una copiosa nevada emprendemos el descenso.

Al alcanzar la carretera, tanto la nieve como el agua, nos dieron un respiro y descendimos hacia Villabre sin más contratiempos. Incluso el día parecía querer mejorar. Pero solo fue una ilusión y el agua esta vez, siguió cayendo. No hizo falta llegar a Villabre. El autocar nos esperaba un poco antes y así pudimos dar carpetazo a luna corta ruta, por las anomalías climáticas.

Para el próximo sábado tenemos salida a tierras de Piloña y Sobrescobio para ascender al Pico La Carba. La ruta es:

La Marea (320 m) – Les Mueles (555 m) – Texeu (719) – Mayaín L’Árbol (772 m) – L’Esprón (935 m) – Unqueru (1.08 m) – Picu la Carba (1.132 m) – Espines (950 m) – Felguera (745 m) – Valle Río Güergo – Rioseco (390 m)

La inscripción está abierta y quedan pocas plazas. El que no ande vivo se quedará en tierra. Espero vuestras llamadas.

Queda una semana para que los socios del Grupo de Montaña me mandéis los candidatos al premio que todos los años otorga el grupo a aquella persona que se distinga por alguna cualidad especial. No dejéis de enviarme cubierto el resguardo que previamente os envié. Lo mismo ocurre con la inscripción de la cena. Toda aquella persona colaboradora de alguna forma con Las Xanas, que esté interesada en asistir a la Cena de Hermandad que se celebrará el próximo día 15 de diciembre, que lo comunique a cualquiera de los teléfonos habituales.

lunes, noviembre 19, 2007

TODO SOMIEDO

Así es. La ruta de este sábado pasado fue la de todo Somiedo. No por andarlo entero, pero si por las vistas que nos proporcionó la modesta Peña Blanca.

La Peña Blanca es una cumbre que desde el pueblo de Perlunes tiene toda la apariencia de una buena montaña, mientras que subiendo por Aguino, tres kilómetros antes en la carretera que viene de la Pola, no es más que una loma de escasa entidad. Pero sea cual sea su apariencia, lo cierto es que es de gran vistosidad.

El autocar nos dejó en Aguino, un pueblecito instalado en una hondonada a tres kilómetros de Pola de Somiedo. La estrecha carretera sube vertiginosamente durante dos kilómetros para después descender un kilómetro en caída libre, sorteando cerradas curvas. Las calles del pueblo, hormigonadas recientemente, se esparcen a derecha e izquierda. Traspasado el puente a la entrada del pueblo, por la izquierda continúa la carretera con dirección a Perlunes. A la derecha se dirige a otro barrio y de frente, pasando junto a la pequeña capilla y el cementerio, comienza a subir nuestro camino. Atravesado el pueblo, cruzamos un puente sobre el arrollo y seguimos todo hacia arriba. Es fácil de interpretar esta parte de la ruta. Todo subir por el centro del valle sin desviarnos a ninguna parte. Arriba nos espera el Collado de Aguino, una pradería que se abre a las tierras de Belmonte. Vemos la Peña Manteca y todo el cordal de San Lorenzo por el norte. Mirando al sur, toda la montaña somedana aparece ante nuestros ojos.

Nuestro camino, que lo hay, se dirige al oeste a la base de la Peña Vildeu pero sin subir a ella. La pasamos por la izquierda, por encima de unas rocas calizas que se desprenden de la peña y buscando el sendero que ve evitando las escobas. Nos situamos en el Collado Vildeu y seguimos en suave descenso, buscando la siguiente collada cubierta de fayas que en esta época tienen un magnífico color otoñal. Atravesamos el pequeño bosquecillo y entre brezos volvemos a subir para alcanzar la cresta de los Collaos, una pradera con muchas escobas por la que es fácil discurrir, si seguimos el sendero que ahora toma dirección sur.

Frente a nosotros la Peña Blanca, la Mochada, el Mocosu. A la derecha vemos el pueblo de Villardevildas al amparo de la muralla de la Fanarrionda, el Cabril y el Cogollu. Un poco antes Cores, del que parte una pista a buscar la collada que adivinamos al otro lado de la Peña Blanca.

Nuestro sendero se dirige a una pequeña hondonada, siempre en la cuerda del circo de Montegrande, desde la que comenzamos a subir a la Peña Blanca por una tapizada ladera. Una pequeña cresta que da vista al valle del Río Pigüeña, y alcanzamos nuestro objetivo junto a un montón de piedras que hacen las veces de buzón montañero.

Mantenemos las vistas que traíamos y las aumentamos con un trozo de la Peña Negra y casi todo el Aramo. También el Cornón se une a la fiesta con su puntiagudo cono. El día es espléndido y la temperatura agradable. Nada que ver con la helada que hay en el fondo del valle, en Aguino, que lo vemos allí abajo minúsculo.

Después del merecido descanso y de hacer las fotos pertinentes y cubrir la tarjeta, continuamos ruta para asomarnos a la cumbre sur de la montaña, para ver allá en el fondo, a Perlunes, nuestro próximo objetivo. Por la misma cara iniciemos el descenso para alcanzar primero la Collada Carabineu y descender por el Tornu a Perllunes.

Merece la pena darse un paseo por este bonito pueblo somedano. Es muy interesante el ancestral aprovechamiento del agua que aquí se hace. Por medio de canales se suministra el preciado elemento a las fuentes, lavaderos, molinos y para las olleras, unas fresqueras en las que se guardaban los productos perecederos y principalmente, los derivados de la leche. Aún hoy se puede apreciar este complejo acuático.

Continuamos por la carretera rumbo a Aguino, atravesando un bonito desfiladero, el Furau. El sol nos acompaña hasta la entrada al pueblo donde la helada de la noche anterior se mantiene. Continuamos por la carretera ascendiendo el empinado kilómetro que nos separa del collado que en el pueblo llaman de Aguino, para descender luego las múltiples revueltas de la carreterita, hasta alcanzar la capital del concejo, donde dimos punto y final a una bonita ruta por el Parque Natural de Somiedo.

El próximo sábado nos vamos a tierras de Teverga y Yernes y Tameza. Nos espera la pelada cumbre caliza del Caldoveiro. La ruta a seguir es:

Puerto Marabio (1000 m) – Los Gollones (950 m) - Camín Francés – Cuviellas – Vueltas de Cuviellas – Alto de Tambaina (1.200 m) – Pico Caldoveiro (1.354 m) – Laguna de Cadupo (1.195 m) – La Llana (710 m) – Villabre (640 m)

Está abierta la inscripción para esta ruta. No lo dejes para mañana o te puedes encontrar sin plazas. Es una ruta sencilla y cómoda sin problemas ni cosas raras. La cuanta para pasar una jornada agradable en una zona muy acogedora. Espero vuestras llamadas.

Os quiero recordar que sigo a la espera de las solicitudes de décimos de lotería de Navidad de la que juega el Grupo, así como para apuntarse para la Cena de Hermandad que celebraremos el próximo día 15 de diciembre. Todos los que estén interesados en una u otra cosa, deben ponerse en contacto con alguno de los teléfonos habituales.

lunes, noviembre 05, 2007

UN PASEO SOBRE LAS NUBES

Así fue la ruta del pasado sábado por tierras de Proaza. Pese al anuncio de buen tiempo, la mañana se despertaba con los cielos cubiertos y no fue hasta las cercanías de Aciera, cuando vimos que comenzaba a despejar. Más bien nos daba a entender que quería despejar, pues la ruta rumbo a la Collada de Aciera, la iniciamos con el cielo cubierto y entre la niebla.

Así transcurrió la primera parte de la subida por los lugares de El Llano y Pirueño. Ya cerca de la collada pudimos ver por primera vez el peñón rocoso de la Sierra de la Verde. Abandonamos el camino de la collada y comenzamos a subir con dirección a la pared caliza que parecía querer jugar al escondite, ya que tan pronto la veíamos, como se escondía entre las nubes. Pero este juego duró poco y antes de llegar a las inmediaciones de la roca, se despejaron las nubes y nos permitieron disfrutar de un paisaje precioso, que nos acompañaría durante todo el día.

Mientras que Quirós permanecía despejado, el resto de la zona norte de Asturias desaparecía bajo el blanco manto de las nubes. Ya con la visión de la peña aclarada, dirigimos nuestros pasos a las canales que se abren en la roca y más concretamente, a la canal que hay más a la derecha, norte. Para ello, seguimos el sendero, a tramos bien marcado, que va subiendo por entre los retazos de pradera cubiertos de tojos. Una vez en la canal, todo es seguir el marcado sendero que se va retorciendo en busca de los mejores pasos. La subida es dura, pero el camino nos la facilita. El sendero atraviesa la canal de uno a otro lado hasta que se desvía a la izquierda para subir después en multitud de zigzags, por el resto de la ladera, hasta alcanzar una especie de collado herboso, en el que damos vista a la pared occidental de la peña. Allí abajo, vislumbramos la carretera de Proaza a Quirós.

Nuestro rumbo varia al norte, derecha, en busca del cono rocoso que aparece en primer término. El sendero circula por el oeste, bajo los desplomes del peñasco y va ascendiendo hasta coronar la cumbre del Cueto Mar, al lado del vértice geodésico. Las vistas son las consabidas: el norte cubierto de nubes y solamente libres la cercana Sierra del Aramo y la Sierra de Tena al este. Mientras, por el sur, un sinfín de cumbres completamente despejadas. Ubiñas, Rueda, Sobia, Gradura, Puerto San Lorenzo y ya en el oeste, las calizas cumbres de Maravio: Caldoveiro, Pico Lobiu... Y el caserío medieval de Bandujo agarrado a la falda de las montañas.

Descendemos por el mismo camino para girar luego a la derecha, norte, poniendo rumbo a la segunda cumbre del día, el Pico La Verde, que no es otro que el siguiente farallón desde el que las vistas siguen siendo las mismas. Para alcanzar la Forcada, último mojón del día, descendemos de la Verde por su cara norte y vamos siguiendo el marcado sendero, que si estuviésemos en Ponga, llamaríamos sedo, ya que la estrechura del camino contrasta con las abismales caídas hacia la carretera y el pueblo de Caranga. Hay que circular con precaución, poniendo los cinco sentidos en lo que hacemos y sobremanera al llegar a la canal que hay que destrepar. Serán unos cinco metros, pero la pared es casi vertical. La ayuda de varios apoyos y escalones, le quitan problemas mayores al descenso. No acaban aquí nuestros problemas. Una inclinada playa de largas hierbas es el último escollo que debemos pasar para acceder, ya sin contratiempos, a la cumbre de la Forcada, la más alta de las dos que apuntan al norte de esta pequeña, pero entretenida y encumbrada sierra.

Desde la Forcada deberíamos poder contemplar a vista de pájaro el caserío de Proaza, pero como venimos diciendo, hoy se encuentra todo cubierto de nubes y solamente el algodonoso tapizado es nuestro descubrimiento desde esta cumbre.

Para el descenso desandamos un tramo del camino recorrido y en la amplia collada al sur de la Forcada, buscaremos un sendero bien marcado, que se desliza ladera abajo, este, en busca de la Collada de Aciera, que imaginamos, más que vemos, por debajo de las nubes. El sendero se sigue bien, aunque no hay mayores problemas si vamos campo a través. Alcanzamos una pista de reciente construcción y tras seguirla un rato hacia el sur, la abandonamos para descender por las praderas medio cubiertas de felechos, hasta alcanzar la pista que baja de la Collada de Aciera, en la zona conocida como Llindelafaya, lugar en la que en tiempos remotos existió una leprosería. Hoy solamente quedan algunas cabañas.

El camino desciende cómodamente hasta el bonito pueblo de Villamejin y tras atravesar sus callejuelas, alcanzamos la carretera, que en pocos minutos nos acerca a la capital del concejo, Proaza, por encima de las instalaciones de la central hidroeléctrica y muy cerca de la Senda del Oso.

Para el próximo sábado tenemos ruta por Redes. Nos vamos a Caliao para subir por los Arrudos hasta el Pico la Tabierna y descenso a Felechosa. El recorrido es:

Caliao (717 m) – Los Arrudos – Mayá la Robre (1.340 m) – Pico Coriscao (1.665 m) – Peña Tabierna (1.741 m) – Collado Tabierna (1.382 m) – Felechosa (675 m)

Al finalizar la ruta, iremos a comer a Piñeres, donde los que estén interesados podrán degustar un rico menú que allí tenemos encargado. Espero vuestras llamadas para asistir a esta bonita ruta.

En otro orden de cosas, comentar que los socios del Grupo de Montaña Las Xanas estaréis recibiendo estos días la comunicación que os envié, como en años anteriores, para que con vuestros votos sea elegida la persona que consideréis merecedora del trofeo que todos los años otorga el Grupo de Montaña. Premio que será entregado en el transcurso de la Cena de Hermandad que se celebrará el próximo día 15 de diciembre. A tal fin, en el mismo resguardo mencionado, deberéis indicar si contaremos con vuestra presencia en dicha cena. Por ello os ruego que en el resguardo pongáis vuestro nombre. Todas aquellas personas que de una u otra forma colaboran con el grupo o participan en las rutas por este fijadas, pueden participar también en dicha cena. Para ello deberán comunicarlo a cualquier miembro de la Junta Directiva del Grupo de Montaña.

Así mismo queda abierto el periodo de solicitud de décimos de lotería de navidad. Toda aquella persona interesada en jugar un décimo del número que juega el Grupo, deberá comunicarlo lo antes posible a cualquier miembro de la Directiva.