lunes, noviembre 19, 2007

TODO SOMIEDO

Así es. La ruta de este sábado pasado fue la de todo Somiedo. No por andarlo entero, pero si por las vistas que nos proporcionó la modesta Peña Blanca.

La Peña Blanca es una cumbre que desde el pueblo de Perlunes tiene toda la apariencia de una buena montaña, mientras que subiendo por Aguino, tres kilómetros antes en la carretera que viene de la Pola, no es más que una loma de escasa entidad. Pero sea cual sea su apariencia, lo cierto es que es de gran vistosidad.

El autocar nos dejó en Aguino, un pueblecito instalado en una hondonada a tres kilómetros de Pola de Somiedo. La estrecha carretera sube vertiginosamente durante dos kilómetros para después descender un kilómetro en caída libre, sorteando cerradas curvas. Las calles del pueblo, hormigonadas recientemente, se esparcen a derecha e izquierda. Traspasado el puente a la entrada del pueblo, por la izquierda continúa la carretera con dirección a Perlunes. A la derecha se dirige a otro barrio y de frente, pasando junto a la pequeña capilla y el cementerio, comienza a subir nuestro camino. Atravesado el pueblo, cruzamos un puente sobre el arrollo y seguimos todo hacia arriba. Es fácil de interpretar esta parte de la ruta. Todo subir por el centro del valle sin desviarnos a ninguna parte. Arriba nos espera el Collado de Aguino, una pradería que se abre a las tierras de Belmonte. Vemos la Peña Manteca y todo el cordal de San Lorenzo por el norte. Mirando al sur, toda la montaña somedana aparece ante nuestros ojos.

Nuestro camino, que lo hay, se dirige al oeste a la base de la Peña Vildeu pero sin subir a ella. La pasamos por la izquierda, por encima de unas rocas calizas que se desprenden de la peña y buscando el sendero que ve evitando las escobas. Nos situamos en el Collado Vildeu y seguimos en suave descenso, buscando la siguiente collada cubierta de fayas que en esta época tienen un magnífico color otoñal. Atravesamos el pequeño bosquecillo y entre brezos volvemos a subir para alcanzar la cresta de los Collaos, una pradera con muchas escobas por la que es fácil discurrir, si seguimos el sendero que ahora toma dirección sur.

Frente a nosotros la Peña Blanca, la Mochada, el Mocosu. A la derecha vemos el pueblo de Villardevildas al amparo de la muralla de la Fanarrionda, el Cabril y el Cogollu. Un poco antes Cores, del que parte una pista a buscar la collada que adivinamos al otro lado de la Peña Blanca.

Nuestro sendero se dirige a una pequeña hondonada, siempre en la cuerda del circo de Montegrande, desde la que comenzamos a subir a la Peña Blanca por una tapizada ladera. Una pequeña cresta que da vista al valle del Río Pigüeña, y alcanzamos nuestro objetivo junto a un montón de piedras que hacen las veces de buzón montañero.

Mantenemos las vistas que traíamos y las aumentamos con un trozo de la Peña Negra y casi todo el Aramo. También el Cornón se une a la fiesta con su puntiagudo cono. El día es espléndido y la temperatura agradable. Nada que ver con la helada que hay en el fondo del valle, en Aguino, que lo vemos allí abajo minúsculo.

Después del merecido descanso y de hacer las fotos pertinentes y cubrir la tarjeta, continuamos ruta para asomarnos a la cumbre sur de la montaña, para ver allá en el fondo, a Perlunes, nuestro próximo objetivo. Por la misma cara iniciemos el descenso para alcanzar primero la Collada Carabineu y descender por el Tornu a Perllunes.

Merece la pena darse un paseo por este bonito pueblo somedano. Es muy interesante el ancestral aprovechamiento del agua que aquí se hace. Por medio de canales se suministra el preciado elemento a las fuentes, lavaderos, molinos y para las olleras, unas fresqueras en las que se guardaban los productos perecederos y principalmente, los derivados de la leche. Aún hoy se puede apreciar este complejo acuático.

Continuamos por la carretera rumbo a Aguino, atravesando un bonito desfiladero, el Furau. El sol nos acompaña hasta la entrada al pueblo donde la helada de la noche anterior se mantiene. Continuamos por la carretera ascendiendo el empinado kilómetro que nos separa del collado que en el pueblo llaman de Aguino, para descender luego las múltiples revueltas de la carreterita, hasta alcanzar la capital del concejo, donde dimos punto y final a una bonita ruta por el Parque Natural de Somiedo.

El próximo sábado nos vamos a tierras de Teverga y Yernes y Tameza. Nos espera la pelada cumbre caliza del Caldoveiro. La ruta a seguir es:

Puerto Marabio (1000 m) – Los Gollones (950 m) - Camín Francés – Cuviellas – Vueltas de Cuviellas – Alto de Tambaina (1.200 m) – Pico Caldoveiro (1.354 m) – Laguna de Cadupo (1.195 m) – La Llana (710 m) – Villabre (640 m)

Está abierta la inscripción para esta ruta. No lo dejes para mañana o te puedes encontrar sin plazas. Es una ruta sencilla y cómoda sin problemas ni cosas raras. La cuanta para pasar una jornada agradable en una zona muy acogedora. Espero vuestras llamadas.

Os quiero recordar que sigo a la espera de las solicitudes de décimos de lotería de Navidad de la que juega el Grupo, así como para apuntarse para la Cena de Hermandad que celebraremos el próximo día 15 de diciembre. Todos los que estén interesados en una u otra cosa, deben ponerse en contacto con alguno de los teléfonos habituales.

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