miércoles, mayo 06, 2015

LA CLÁSICA DE LAS XANAS: DESDE SAN LORENZO A CASTAÑEO DEL MONTE



2 de mayo de 2015

Esta ruta del Grupo Las Xanas  es parte consustancial del grupo. Lito me cuenta que la ha hecho seis veces. Una kilometrada a cuestas. Creo que una ruta que repetimos cada dos o tres años se merece una descripción detallada. Desde luego esta ruta tan larga como interesante debería tener un nombre propio, inventado por nosotros, que la diera dignidad. Podría bautizarse como LA GRAN RUTA DE LAS BRAÑAS DE LA ASTURIAS CENTRAL.

En el Alto de San Lorenzo (1349) a las nueve y cuarto. Recorrido por el GR-AS 101 en el tramo compartido con el Camino Real de la Mesa. Leyenda: “llamado de LA MESA por que Pelayo celebró su victoria sobre los moros a mesa y mantel en estos altos teverganos”. Dejamos a la derecha el P. La Granda (1554) y la Mirandiella (1579) con su enorme antena de telecomunicaciones. Algo más adelante pasamos bajo el Pico La Abeja (1482) y la extensa Sierra de La Verde.

Esta ruta de la Mesa fue parte de la Asturica Augusta que servía para sacar el mineral de Asturias hasta Portugal pasando por Astorga. Las últimas investigaciones confirman que la ruta de la Mesa formaba parte de la Ruta de la Plata hasta Badajoz y que fue reconstruida dos veces a lo largo de los siglos XVI y XVII.

Pasamos por la primera de las brañas, la de Mostachales que termina en el Cdo la Tartulla situado nada menos que a 1434 metros de altitud. Descendemos teniendo por la derecha un pequeño cordal de nombre la Verde con su cumbre más alta que tienen el mismo nombre y alcanza los 1516 m sobre el mar.

Entramos en la segunda majada del día: La de Cueiro, la mayor de todas. Pradería que da servicio a los tres concejos que la rodean. Hay por la zona enterramientos tumulares. El camino ha girado totalmente al este y preside todo el fondo del valle el Alto La Casa (1432) y sobremanera El Pico La Berza de 1454. La larga majada es deliciosa. Aunque tiene casi todas las cabañas por el suelo. Hoy, a primeros de mayo, sólo pasta un pequeño rebaño de caballos.  Un poco más adelante y más bajo que La Berza está el Pico Corona (1418).

En este punto un indicador del camino nos indica que el camino de la Mesa se desvía por la izquierda en dirección a Dolia y Belmonte. Por el frente de la marcha continua una vega curva, de apacible aspecto: Veiga El Práu con un cerro destacado por la derecha Sobrepeña (1331). Por la izquierda está el muy característico Pico Redondo (1413). La sobrevuelan un montón de buitres que han encontrado carnaza. En un bosquete de urcias y espinos dos ganaderos se están encargando de colgar a la res muerta seguramente para que la guardería pueda valorar los daños de las alimañas.

Cuarta gran pradería: Vicenturo. Escarpada bajo el pico Sumichadoriu (1414) y formada en sus inicios por dos dolinas seguidas. En la segunda está una cabaña y una boca de mina convertida en capilla por los pastores de Taja. Nos están esperando para hacer un pequeño y breve descanso y nuestra foto “de cima”. Llegar hasta aquí, a buen paso, nos ha llevado dos horas y media. El nombre de Vicenturo parece venir de la romana VI CENTURIA acampada en la zona para cuidar de la caballería de la Legión.

Para salir de Vicenturu tenemos que girar al noreste por debajo de El Cabezu (1315), dando a continuación a la Braña de Pedival en la que el camino trascurre bordeando un bosquete de acebo. Desde allí se ve perfectamente el parque eólico de Tineo, muy por detrás del Porcabezas.  Sigue la Veiga Cimera (la sexta) ya en tierras de Tameza.  En este nuevo valle la divisoria de concejos la marca El Cogollo con sus 1176 metros.  Desde aquel alto se ven en la lejanía los pueblos de Tolinas y Las Villas. 

Tras coger un atajo monte a través salimos a las Veigas a la carretera. Siguiéndola está esperando el autobús en la Casa Don Pablo. Unos pocos van a buscarlo. Los demás tiramos con fuerza  por el cerro Dalmián y  la guapa majada  Cubriellos (7ª), en ruinas,  hasta el Alto de Santiago (1242). Debajo, y antes de empezar los recuestos del Caldoveiro (1354) está la preciosa y hundida en una depresión Braña Fuexo (8ª) con tres cabañas en buen estado.

Segundo descanso. Subimos con fuerza el recuesto. Estamos en lo Alto de la Collada Tambaisna (1226) con una magnífica vista de los puertos de Marabio. Dejamos a la derecha El Obiu (1363) y el Atambu (1333). Salimos a una nueva pradería, superado el bosquete de espinos en la zona conocida como La Arena para entrar en otra nueva braña, Pradongo (9ª) que cuenta en sus varias revueltas primero con la laguna Tambaisna. Es el término de La Pata la Mula. Luego se pasa junto a varias lagunillas llamadas de La Barrera, alguna cercada y con abrevadero cercano.

Volvemos a hacer otra muy breve parada. Tenemos ante la vista una nueva campera, la de Piurices. El cordal de la izquierda es El Pedregal.  Dejamos hace poco detrás por la misma zona la famosa Cueva Llagar. En la nueva majada, que ahora recorremos, se ven dos pueblecitos a media ladera, que resultan ser Las Lleras y Sograndio.  En el fondo del valle del Trubia es El Gorrión el  gran protagonista, al dividir con su poderío el valle en dos partes. Todos los tonos del verde están aquí. Paisaje difícil de pintar si quieres ser fiel al modelo. Hace rato que estamos recorriendo las etapas 16 y 17 de la ruta 109, Asturias del interior, que también es un ramal del Camino de la Mesa, conocido como El Camino Francés.

El resto del camino es más bien monótono.  Procuramos buscar atajos que nos libren del pesado asfalto. Todo a base de subir y volver a bajar. Al final, cerca de Linares y sus Vegas de Linares tenemos que seguir a la fuerza la carretera. Allí las grandes camperas por las que hemos transcurrido se han ido convirtiendo en pequeños y cuidados prados en la falda del monte. El pueblo de Las Vegas de Linares está empastado bajo la Mortera de Vega Santiago.

Pasado Linares la carretera gira bruscamente comenzando un rápido descenso de doscientos diez metros. Llegamos a Castañeo del Monte. Ocho horas y veinte. 33,3 Km. En el GPS. Buena ruta, excelentes vistas, fresca agua en la fuente. En el bar nos esperan para comer. No nos hemos mojado. El día ha transcurrido de una manera excelente.

El día 9 volvemos a repetir la ruta que no pudimos completar el año pasado por la espesa niebla y el atenazador frío que chupamos en el Brañillin. Esta vez si que podremos con ella y las TRES MARIAS nos esperan.  El Grupo Las Xanas continúa pletórico de actividad. El sábado volveremos a patear juntos.

FRESINES

miércoles, abril 08, 2015

VAMOS A LOS MEGALITOS DEL PADRÓN Y AL PICO CERRA, EN EL ALLER OCCIDENTAL



4 de ABRIL de 2015

Después de la agitada caminata por Peña Salón y sus alrededores, nos merecíamos una salida más tranquila. Y a ello fuimos. Llegamos a Boo temprano. A las 10 menos cuarto ya de camino. Subimos al revés de cómo dice el panel informativo.

Nada más salir por lo alto de Bo, las casas del grupo de empresa (modelo sindical donde los haya) están dotadas de carboneras individuales. Algo que sólo se puede ver en una cuenca minera de la importancia de esta. Salimos entre fincas a la pista. Es un PR muy conocido, bien señalado, largo en la subida aunque la pendiente es llevadera por lo tendido de la pista. Este tipo de senda favorece la buena charleta y en grupillos a ella nos dedicamos.

Saliendo del hayedo la pista encara en dirección sur y la cuesta se hace eterna. Pero subimos a la horcada. Un panel informativo nos informa que teníamos que estar viendo Vega de Ciego y Vega del Rey, que se adivinan con algo de buena voluntad.

Y de ahí en muy poco tiempo al camino de La Carisa, recorrido en la columna vertebral de Asturias por las legiones romanas de Cariso. En dos revueltas encontramos el panel de los dólmenes. El monumento megalítico está poco excavado y sólo se reconocen las paredes laterales parcialmente, y bien la losa de fondo. Hay zonas de piedra excavadas en canales. Cuesta reconocer este lugar como un enterramiento colectivo del siglo IV a.C.

La densa niebla y el frío correspondiente no nos han abandonado desde hace varios kilómetros. Pero ahora se complica todo más. Una sección del grupo se descuelga desanimada y emprende el camino de vuelta a Boo. Otros, más o menos engatusados por aquello de entrar en calor, continuamos desde la fuente abrevadero. Siguiendo la pista delante de nosotros Jota y Fani vuelan más que andas. ¿A dónde irán? Si esta pista empalma con un GR que lleva directamente a los Picos de la Liebre. Por allí deben estar.

Como no se ve mucho, ni siquiera poco, damos un  amplio rodeo por la pista, la de verdad (marcas blancas y amarillas) empezando a subir unas grandes pudingas (cantos cementados entre sí) en un costillar que se hace fácil de subir. Llegamos a una primera cima. Parece que era. No. Se adivina otra cima algo más alta. Seguimos viaje. Ahora sí estamos en el Pico Cerra, lo dice don GPS, y lo confirma la altitud (1296 m.) clavada por el aparato. Felices se dedican a hacer una cruz de madera y una tarjeta afirmando que hemos llegado hasta el famoso Cerra. Pero el viento hace de las suyas y se levanta parcialmente el nublado dejándonos ver al otro lado de la pequeña Vallina otro piquillo con vértice geodésico. Cáspita, otro pico Cerra. A por él. Este es el de verdad y tiene la misma altitud que el otro. Habría que recoger la primera tarjeta que no va a crear más que confusión. Despeja hacia Moreda y se ve todo muy chulo.

Bajamos de una manera muy cómoda hasta la fuente, comprobando que dimos un gran rodeo innecesariamente. Bajamos buscando la pista que vuelve a Boo. No tardamos en encontrarla y ya no nos proponemos dejarla en ningún momento. Desde aquí arriba se empieza a oler a corderin crucificado ante el fuego. Así que bajamos deprisa que los estómagos empiezan a rugir. La pista da varias trazadas, da varias vueltas por el bosque, pasan por el 11 de Mariana, famosa capa carbonífera. Intentamos resolver el problema del carbón no teniendo otra cosa que hacer mientras descendemos como rayos. Pasamos por una cuadrada en la que hace años criaban ovejas de Cachemira.

Entramos por Bustillé. Boo casi encima. Cambiarse en el parque, ponerse guapos y al chigre. Llegan los dos perdidos desde Santibañez de Murias y en coche, claro. Esa orientación Jota… En el patio están juntos, padeciendo los rigores del fuego, el gochín y el cordero a la estaca. Entretenemos la espera hasta que el jefe nos llama a comer.

Mejor en el comedor, que en la terraza la tarde está poniéndose fresca. Damos cuenta de entremeses, paté, el cerdito asado y unos buenos cuencos de cordero a la estaca. Está todo delicioso. Y siguen llegando bandejas y más bandejas. No lo hacemos mal. Luego unos postrecillos variados, café y chupito. No podemos pedir más. Surgen cancios, se comenta el día, todo estuvo bien.

La próxima ruta es sencilla pero puede ser muy interesante para apreciar la faraónica obra de construcción y mantenimiento de la vía ferroviaria de Pajares, algo que se pudo hacer en sólo cuatro años, cuando infraestructuras similares y muy próximas se empezaron en el 2004 y todavía no vieron ni de lejos un tren. Saldremos de Navedo y subiremos junto a cinco grandes túneles en la parte más alta de la vía, bajando después a la interesante y poco conocida aldea de Romía de Arriba, ya en el camino de Santiago. De ahí a la Romía de Abajo y fin de esta preciosa excursión. En esta próxima salida no estará Peña, que se toma unas vacaciones, ni tampoco en la siguiente. Así que llamarme a mí para apuntaros.

FRESINES

lunes, marzo 30, 2015

LAS XANAS VUELVE A PEÑA SALÓN EN UN PRECIOSO DIA Y BUSCANDO UNA AMPLIA VARIEDAD DE ASCENSOS Y DESCENSOS.



28 de marzo de 2015

Estrenando primavera otra vez, pero esta en serio. Así que buen día para empezar, magnífico el territorio de Ponga y un grupo de montaña dispuesto a comerse el mundo, como siempre. Luego acabaríamos agachando la cabeza porque, como decía nuestro amigo Jesús, sólo puedes meter en la boca lo que puedas tragar.

Vale. Primera dificultad. Pasaron tantas cosas que no se cómo contarlas. A lo mejor en vísperas de Semana Santa me llega una inspiración divina para que tantos acontecimientos quepan en una simple hoja de papel. Hablando de Semana Santa era Sábado de Pasión, y algunos, más de nueve tuvimos nuestra particular pasión montañera. Lo contamos poco a poco.

Entramos en la Senda Degüera. Pronto y bien. Previamente habíamos quedado en volver a Puente Huera para evitar el odioso camino de la carretera a Puente Vidosa, donde empezamos la caminata.

La subida por Degüera bien. Durilla. Constante, tendida hacia arriba, haciendo una gran curva nada más empezar. Pasando por la brecha armada hasta Biamon. Hasta aquí todo bien. El grupo “alternativo” nos sigue más despacio. Anna entrevista al veterano Francisco, único habitante del pueblo junto con su hijo. Le cuenta que llegó a haber 35 vecinos, dieciséis hijos de una misma casa. ¿De qué podría vivir tanta gente cuando el metro cuadrado de prado es muy escaso?

Vamos a continuar. Nuestro amigo Fernando, el otro no yo, no se ve con demasiadas fuerzas y prefiere esperar a Lito que poco a poco va llegando. Seguimos hacia Nochendi. Comienzan las sorpresas del día. Las enumero porque si no me pierdo:

PRIMERA: Cerca de la Collá Nochendi aparece Fernando que finalmente tiró para arriba con tesón y esfuerzo. Luego peña Salón le puede y prefiere bajar (siguiendo la ruta oficial del grupo) a Víboli.

SEGUNDA: Una CLEMENTADA. Pasa algo raro en la planificación. El calendario dice que primero iremos al Toyu y luego a subir a Peña Salón. La descripción de los de las Claras dice lo contrario. Fernando, este que escribe empieza a andar despistado. Perdimos al grupo de referencia que quedó a medio bosque parado. Clemente propone subir riega arriba porque Peña Salón nos espera. Matadora subida. María Terán le promete bastonazos sin cuento al llegar. Echamos el resto para llegar. Sorpresa: al llegar arriba sólo están Manuel y La Cabritilla. Pero ¿dónde se ha metido toda la tropa, tan numerosa hoy? ¡Anda! Si es que vienen por la pasada del Toyu. ¡Nos la perdimos por cagaprisas! ¡Nos la perdimos porque últimamente en este grupo cuando hay una bifurcación no espera ni San Periquitín! María contenta porque logró llegar a donde nunca había estado. Todos contentos. Desde allí arriba te sientes en el cielo del montañero, envuelto entre cumbres nevadas, paredes de roca y praderías intensamente verdes.

Va llegando el resto de la tropa. Llevamos una hora en la cima. Los que no hicieron la subida por el bosque, continuaron subiendo pero hacia la Pasada del Toyu y allí esperaron la llegada del resto. Como no aparecía nadie, siguieron ruta atravesando la pasada para subir posteriormente a Salón, por el camino que asciende desde la Collada el Baxeñu. Espero con impaciencia ver esas fotos. Que recuerdos de la bajada por el sedo del Toyu  hacia Viego donde, por salvar a una, casi perdemos a ocho.

TERCERA: MANUELADA. Miramos el reloj. Son las dos y media pasadas. La gente tiene que comer algo y descansar. Decidimos que bajar a Víboli para subir por el sedo Vibolines es mucho. Carrete rabia (qué novedad). Así que nos ponemos de acuerdo para ir directamente a Casielles para tener un margen amable de sobremesa. Además que la paliza que llevamos no estuvo nada mal.

Para sorpresa de la directiva (núcleo duro) Manuel, la Cabritilla y algunos espontáneos más se tiran a Víboli para subir por el Sedo. Ponemos cara de vinagre. Da igual. Nos queda sólo advertirles como es el Sedo y como se les puede complicar el horario.

La película continúa. Luis y Clemente bajan a rescatar a Fernando que ya debe estar echando raíces en el Barrio da’rriba de Viboli. Los Manueles bajan corriendo por la escarpada senda. Luego nos enteramos que entraron por el Sedo Vibolines, que llegaron a la cueva y… que allí se dieron la vuelta por no encontrar dónde seguir. Y, para hacerlo más fácil, después de descender, se tiraron al río Cándano que baja por la estrechísima Foz de los Andamios. ¡Qué hazaña, Señores! ¡Desde hoy y por unanimidad el Sedo Vibolines queda rebautizado, por este grupo, y a perpetuidad, como el SEDO MANOLINES!!.

CUARTA DEL DÍA: UNA ROSAVILADA. Esta chica tiene afición por las soledades. Se chupa toda la vuelta no se sabe por dónde. Y no conoce el terreno.  Tampoco lleva mapa. ¡pa qué! Rosa amiga, algún día de estos volarás en helicóptero…

QUINTA DEL DÍA: TONI POR LIBRE. Sigue cuidando esa pierna. Y para no forzar más decide bajar por la carretera de la Foz de los Andamios. Chaval, (así te veo yo a tus treinta y tres cumplidos), que esta es una actividad de grupo… Y yo te había dicho que cuando llegaras a la carretera de los Beyos tiraras a la derecha. En cuanto esa pata, mejore habrá que instalarte un freno de mano del tamaño de las piedrotas que metemos a la Cabritilla en la mochila.

SEXTA DEL DÍA: Una buena y total FERNANDADA. Esto para que haya harina para todos. Llegamos a Casielles, me volvió a encantar este camino. Nos siguen un mastín y su compañera desde Biamon. No ha habido manera de echarles a su caserío. Breve parada en la ermita. Las escuelas convertidas en casa rural. Seguimos viaje. La bajada de la Verganza esta muy bien señalada. Y bastante limpia de vegetación. Nos sorprende. Veintitrés revueltas hacia abajo. Vertiginosa bajada de otros quinientos y pico metros. Y eso que ya hemos tirado cuatrocientos veinte metros de altitud. Los pedreros continuos del final hacen más penosa la bajada. Nos vamos distanciando, que la edad no perdona. ¡Y la conversación es muy buena, Francisco Javier! Tanto que al llegar a la carretera, no vemos a nadie y, naturalmente tiramos a la izquierda hacia PUENTE VIDOSA.

Felices vamos por la carretera desandando por abajo todo el circuito de arriba. Pero al llegar no hay nadie y los obreros no han visto pasar a montañero alguno. ¡Ja! ¿ya hemos vuelto a meter la pata? No se puede andar más despistado por la vida. Aparece Francisco Javier González cámara en ristre fotografiando cada gota de agua que se mueve.  Nos informa que ya están en la primera digestión. Voy a poner dos excusas: 1ª Nos quedamos a esperar a Anna. 2ª. Nadie nos espero en la carretera, no se pusieron flechas en el suelo. ¿Se dijo en el autocar en dónde se nos esperaba?

Anna me advierte. Fernando prepárate cuando lleguemos. Intentos de llamar por móvil: Sin batería el uno, sin saldo el dos, sin cobertura el tres. Bueno a deshacer el camino a buena velocidad. Otros 3,5 Km. Pero ¡qué es eso para unos buenos montañeros! Pan comido.

Llegamos. Preparados. Mejor atacar a que nos coman la moral. Pero la fuerte ovación que nos va recibiendo, primero en el exterior del bar de Puente Huera y luego en el interior nos deja mudos y capidisminuidos. Risas variadas. Los chupitos animan la coña marinera. Qué le vamos a hacer. Hoy me tocó a mí. ¡¡¡GILIPOLLAS!!!, se escuchó de una conocida voz al fondo de la barra. Más risas, hoy amiga, igual te toca el felpudo.

La siguiente ya no la cuento como otra más. Y es que llaman del Hotel de Puente Vidosa que hay un montañero algo menos joven, nervioso, porque igual nos olvidamos de él y esta no nos la perdona. Tranqui ho! Que tantas risas juntas no nos han hecho perder el norte.

LUEGO EL AUTOCAR, ya de vuelta, no podemos con los espasmos estomacales de las carcajadas continuadas. Sacamos varias lecciones en consecuencia:

·                    Que hemos sido muy ambiciosos planeando una ruta que lleva más tiempo y esfuerzo del previsto.
·                    Que hay que escuchar cuando se habla
·                    Que ir en grupo es ir en grupo, no sólo, ni en grupitos. Que hay que esperar a los más débiles (a mí, claro)
·                    Que las Xanas sigue conservando esas raras gotas de anarquía de la que me habló siempre mi admirado Jesús. Todos sabemos de monte. Todos lo hemos hecho todo, pero hay lecciones de humildad básica: el grupo siempre saber más que nosotros.
·                    Que desde hoy hay en Ponga un nuevo Sedo, nombrado por aclamación popular, como el Sedo MANOLINES. El grupo se propone escribir al Ayuntamiento de Ponga para que haga la correcciones oportunas.

Bien, esto es lo que me ha salido de cronicón. Como decía el nombrado Clemente al preguntar por la valoración de la ruta:
            -¡Angel! ¡Más vale que en vez de la nota pidas que cada uno describa por dónde anduvo!

Y yo voy a añadir: La próxima condición para entrar en este muy esforzado grupo de montaña, va a ser SABER NADAR. ¿Estamos de acuerdo Manolín?

Volvemos a ponernos serio: La ruta primera de Abril es por el Aller. Circular a Boo subiendo a los megalitos del Padrún y al Pico Cerra. Es  una ruta fácil y con final gastronómico, que hay mucho que celebrar. Así que a la vuelta sobre las 15,30-16 de la tarde nos dirigiremos al Chigre-Tienda Terrona, recién remozado, donde degustaremos unos entremeses, cordero a la estaca y gochín a lo mismo, postres caseros, café, vino de la casa y chupitos por la módica cantidad de 23 €. Hay dieciséis apuntados, pero necesitamos saber el miércoles por la mañana quien tiene intención de participar, vaya o no a hacer la ruta.  Ya sabéis, contamos con todos. Y que el cielo nos coja confesados en este terrible grupo de montañeros.

FRESINES

jueves, marzo 26, 2015

LAS XANAS VUELVE A LA COSTA: ENTRE EL FARO DE LUCES Y SELORIO EN VILLAVICIOSA



21 de marzo de 2015

Estrenando primavera. A la mar fuimos… y no a por naranjas. Ruta que intentamos hacer en lo posible pegados a la costa pero como suele suceder hasta que las autoridades no lo remedien dimos más vueltas que un torero en la plaza. Empezamos donde la habíamos dejado el año pasado. Exactamente en el mismo camino rural que está a dos kilómetros escasos del Faro de Luces. Nos volvimos a hacer la misma foto que entonces, volvimos a reñir a los mismos que se asomaban al peligroso acantilado. En los pedreros hay algunos pescadores bien metidos en las aguas.

Del Faro sale una hermosa pista que por la costa nos va llevando en la buena dirección. Un eucaliptal. Primera dificultad del día: hay que bajar hasta una riega, pasada la playa del Sable. El nombre de Costa de Aguas Negras le está bien puesto. Para bajar por el resbaladizo sendero los pescadores locales instalaron una buena soga que hace la felicidad del grupo. O te agarras o bajas con la técnica del culirrastro. Salto sobre el arroyo Lloreu. El sendero empieza a complicarse y cada vez está más tomado de vegetación imposible. Tenemos que salir en dirección Garroceu. Un caminejo destrozado por los tractores pone a prueba nuestro equilibrio.

Recuerdo la decepción pintada en nuestros rostros cuando logramos salir a un terreno más alto y civilizado y, mirando hacia atrás, vimos que el faro de Luces no estaba nada lejano de nuestra posición actual. Dejamos a un lado la punta del Altar que sólo llegamos a ver desde lejos (menos el esforzado Manu y sus secuaces). La carretera es una opción potable. Los jardines de las casas lucen unos cactus muy elegantes. Mirad las fotos de Peña y de Miguel. Llegamos a Sta. Mera. Un paisano nos advierte que no, que ninguna salida es posible por el mar.

Y como la cosa no tiene remedio, una vez cabra siempre cabra, nos volvemos a tirar a la costa. Nos perdemos en un camino a ninguna parte. Rodeamos por los prados para salir bosque a través hacia la punta De Les Mueles, atravesando cercas y peligrosos pastores eléctricos. Una enorme pradería desde que podemos tomar referencias pues delante está la Punta Rodiles. Desde el alto se ve parte de la ría de Villaviciosa. No ha habido montaña pero estamos agotados del continuo sube y baja.

La mejor opción es ahora  meterse por el eucaliptal, descender por su compleja ladera llena de trampas y salir a la Depuradora que están terminando de construir en el monte Rodiles. Las traseras de los pantalones reflejan los intentos de skibarro de algunas grandes deportistas. Y algunos también, no se me ofendan.

Bajamos a la playa. Pillamos el bonito paseo de madera que va penetrando en el interior de la ría. Alguna hace intentos de natación sobre la arena. Esta vez no es imitada por ningún veterano montañero. Caminito despacio, viendo la ría, oliendo los centollos que felices retozan bajo las aguas, salimos a la carretera.

Ahora ya sólo hay que seguir los dos kilómetros largos que faltan hasta Selorio, subiendo siempre al acantilado para encontrarnos a Lito y al gran Silvino, nuestro conductor habitual, que ya nos han buscado acomodo en el bar de Selorio. Estas rutas de costa, en teoría llanas, se van haciendo durillas y mareantes de tanta revuelta. Seis horas estuvimos.

Y esta es la crónica de un día montañeramente sin pena ni gloria. Eso sí demostrando que el Grupo Las Xanas es para todoterrenos. Y creo que estas crónicas han ganado una lectora más. Ya debemos ser unos nueve. Por lo menos.

Terminamos marzo con una que podrá ser Gran Jornada Montañera. Tiene todos los atractivos de la salvaje Ponga. Empezamos en Puente Vidosa para subir por la senda Degüera a Biamon. Pasaremos desde ahí a la collada Nochendi paraje mágico donde los haya, para subir a  Peña Salón (POR FIN LAS XANAS HACIENDO BRAVAS MONTAÑAS). Bajaremos por la pasada del Toyu llena de recuerdos para caer a Viboli. Volvemos a subir por el Sedo Vibolines, sólo apto para valientes para encontrarnos con la bonita aldea de Casielles y descender finalmente a Puente Vidosa por la Verganza. No puedes perdértela.

FRESINES