lunes, mayo 07, 2007

Y SIEMPRE RETORNAMOS A PONGA

Este sábado repetíamos una de las rutas que más nos había gustado cuando la realizamos por primera vez hace unos cuatro años: de Puente Vidosa a Puente Huera, por la Senda del Cartero y el Sedo de Vibolines.

En esta ocasión no queríamos dejar de lado Peña Salón y también la incluimos en la ruta. Pero una cosa es lo que se propone y otra lo que se hace.

Dejamos el buen tiempo en Oviedo y según nos acercábamos a Puente Vidosa el cielo se tornaba cada vez más gris y oscuro. Tanto es así que cuando nos encontrábamos a la mitad del recorrido entre Vidosa y Biamón, en pleno Camino Degüera, hoy conocido como Senda del Cartero, comenzamos a sentir sobre nuestras carnes las primeras gotas de agua. La llegada a Biamón fue con el agua ya cayendo con ganas.

En este bonito y abandonado pueblo beyusco, medio derruido por la desidia de quienes deberían velar por el legado de nuestros ancestros, hoy es más interesante gastarse millones en el Museo Niemeyer, en Biamón, digo, con sus casas destartaladas y sus hórreos a dos aguas, decidimos, bajo la pertinaz llovizna, abandonar la idea de continuar por la Collada Nochendi a atravesar la Sierra del Toyu y continuamos camino por la pista que une este pueblo con el de Casielles. Desde el Collado la Iglesia, comenzamos a ascender por la amplia pista que va siguiendo los postes del tendido eléctrico y que llaman Camín del Llaciu, hasta dar vista a la Majada de Tuba y a la Peña Vibolines. Entre esta y Peña Salón, ya vamos viendo el Collado Boya Capiella hacia el que se dirige nuestra pista en múltiples revueltas. Desde el collado accedimos fácilmente a la cumbre de Salón donde nos recibió un gélido viento que nos obligó a parapetarnos cerca de los volados de la cima. Tras contemplar las abismales vistas de la peña y recuperar algo las desgastadas fuerzas, retornamos a la Boya Capiella, unos para bajar a Tuba y hacer el Sedo Vibolines hacia Viboli y los demás para descender primero al Collado Baxeñu y luego a Viboli Alto donde tomamos el Camín de la Peña o Sedo Vibolines pasando por la curiosa portilla colocada en la peña. Ni que decir tiene que la experiencia fue fantástica para los que realizaron este espectacular sendero por primera vez. De los diez que iban en mi grupo, solamente yo lo había hecho y si para mí era fantástico recordar aquella primera experiencia, para el resto era una continua sorpresa a cada paso que daban. Puestos ya en la pared, hasta a mí me costaba trabajo averiguar por donde continuaba la senda. En un pliegue de la roca parecía perderse toda posibilidad de continuidad. Las cabras sobre nuestras cabezas no nos daban tampoco tranquilidad. Pero si había salida. Un brusco giro a la izquierda y el camino seguía subiendo. Alguien por delante gritaba que se acababa el camino. Un nuevo cierre a la entrada de una cueva nos lo hacia creer. Pero atravesando la oquedad en la que sobre una lisa piedra se pude leer el año en el que fue abierto este camino, 1986, giramos a la derecha pisando sobre excrementos de cabra convertidos en tierra y salimos nuevamente al abismo sobre la Foz del Cándano. Ya queda poco para Tuba y desde esta majada en la que quedan un par de cabañas, abandonamos el precipicio y caminamos más tranquilos, primero por praderas y luego siguiendo el sendero entre árboles alcanzamos un collado desde el que ya vemos las casas de Casielles.

Ya en el Collau La Iglesia o Collau Caleyu, optamos por seguir hasta las abandonadas y medio derruidas cabañas de Caviella para bajar por el Camino de la Verganza hasta la carretera, completando así un magnífico día de monte por las tierras de Ponga, aunque el tiempo no se animó hasta última hora para hacernos más fácil la andadura.

Para el próximo sábado tenemos una interesante ruta por el Aramo, si los transportistas no lo evitan. Como todos sabréis, para el próximo día 9 está previsto el inicio de una huelga indefinida del sector del transporte, tanto de mercancías como de viajeros, con lo que nuestra salida al menos para el día 12 queda pendiente de dicho paro. De todos modos nosotros seguimos en el proyecto. Lo único que os pido es que el próximo día 11, viernes, llaméis a cualquiera de los teléfonos de contacto para tener datos reales sobre este tema. La ruta prevista es:

El Cabornin (690 m) – Majada de Utriel (900 m) – Cruz les Calzaes (1.100 m) – Cueña la Casa – Les Barroses (1.620 m) – La Foral (1.612 m) – Cueña les Vaques (1.500 m) – Cruz les Calzaes (1.100 m) – Majada de Utriel (900 m) – El Cabornin (690 m)

Espero vuestras llamadas.

lunes, abril 16, 2007

SENDERO “SALMONES ARRIBA”. PR-138

El pasado sábado, como ya habíamos anunciado al describir las rutas de este mes de abril, sustituimos la ruta prevista en el calendario para poder participar, junto con la FEMPA y el Ayuntamiento de Belmonte, en el VIII DIA REGIONAL DE SENDERISMO.

Realizamos un tramo, el PR-138, de la Senda de Gran Recorrido, GR-205, “VIA ESCRITA”, desde Belmonte a San Cristóbal, siguiendo las limpias aguas del Río Pigüeña. Pero que nadie se crea que fue hacer una pista y nada más. El recorrido es muy interesante y si algo le tenemos que achacar, es que es muy corto. Son unos 10 kilómetros de ruta pero por parajes muy bonitos e interesantes.

A la salida de Belmonte y nada más pasar el cementerio, abandonamos el asfalto para dirigirnos por una senda excavada en la piedra, a pasar el Escobiu, un estrechamiento que sufre el Pigüeña, a una buena altura, que hizo exclamar a Jovellanos allá por el 1792, “...llegan al final a cerrar una peña con otra, quedando solo en medio una estrechísima garganta,...”. Nosotros caminamos por un sendero bien protegido con barandas.

Abajo queda el río en un pequeño remanso de aguas color turquesa y enfrente, cual quijotescos gigantes, las aspas de los nuevos molinos de la energía eólica, nos hacen gestos desde los altos de la Sierra de Bejega. El sendero desciende igual que subió, por estrechos escalones tatuados en la roca, hasta alcanzar la orilla del Pigüeña en Courias d’Abaxu.

La senda circula a orillas del río, entre árboles y praderas. Sube y baja buscando los mejores pasos. Se acerca y hasta penetra en la antigua canal que llevaba el agua a la central de Selviella. Alcanzamos los restos de la central donde ahora parece que construyen un parador y continuamos hasta la cercana Área Recreativa de Las Llavanderas, donde la organización nos tiene preparado un tentempié y unos culines de sidra. El resto del camino hasta San Cristóbal, lo hacemos atravesando un bonito bosque de robles y castaños y por un sendero bien marcado que unas veces sube y otras baja, amoldándose a los pliegues del terreno.

En definitiva una buena y sencilla excursión, para un magnífico día de sol y de buena temperatura.

La vida continúa y para la próxima semana tenemos otra muy interesante ruta a caballo de los concejos de Laviana y Aller. A continuación os pongo los distintos pasos de la ruta, pero os tengo que decir, que aunque no está expresamente previsto, si el tiempo acompaña, ascenderemos a Peña Mea. Es lógico, pues desde la Collada del Gato, solamente restan 80 metros para alcanzar la emblemática cumbre. El recorrido es:

Pelúgano (575 m) – Barrucima (635 m) - La Vallina (665 m) – Grandegrande (1.000 m) – Ojo de Buey (1.374 m) – Collada El Gatu (1.487 m) – Peñas Negras (1.507, 1.531 m) – Collada La Pandiella (1.276 m) – Los Campechinos (850 m) - La Vallina (665 m) – Barrucima (635 m) - Pelúgano (575 m)

Está abierta la inscripción y ya estoy esperando vuestras llamadas. No os perdáis esta bonita ruta. Lo sentiréis, seguro.

lunes, abril 02, 2007

CAMINANDO POR LA NIEVE

Otra ruta sin concluir, pero mereció la pena. Llegamos a Soto de Sajambre con muy malos augurios en lo que a la climatología se refiere. Amenaza de lluvia, frío y hasta posibilidad de tormentas. Al poco de salir de Soto comenzamos a pisar nieve y ya no nos abandonó en todo el día. La subida a Vegabaño la realizamos sin mayores problemas salvo la abundancia de la nieve y con unas estupendas fotos del bosque del Monte Tremellosa completamente blanco En Vegabaño la nieve ya tenía un buen espesor y en algunos puntos llegábamos a medir más de medio metro.

Todo un manto blanco cubría las camperas de este bonito lugar, pero nos dio poco tiempo a disfrutar de ello, pues enseguida comenzó a nevar. Al principio con poca fuerza, pero poco a poco la cortina de copos de nieve se hacía más tupida. Ante estas condiciones, la mitad del grupo optó por iniciar el descenso por el mismo camino por el que habíamos llegado, mientras que el resto intentamos seguir un poco más.

Poco más pudimos subir. La nieve acumulada era mucha y a pesar de encontrarnos en el camino de las Senda La Jocica que baja a Carombo, era tal la cantidad de nieve, que Clemente, digo Clemente, no Carrete, se hundía hasta la rodilla. No quiero poner aquí hasta donde se hundía Carrete, por si lo leen los menores.

No nos quedó otro remedio que retroceder sobre nuestras huellas y bien hicimos, pues la nieve caía con más fuerza y acompañada de ventisca y como no, de tormenta. Al salir de Vegabaño, por dos veces sonaron truenos tras de nuestros pasos.

El descenso lo hicimos a Soto y desde este bajamos por la carretera a buscar el autocar, ya que la acumulación de nieve en la carretera de Soto, completamente limpia cuando subimos, era importante y no era cosa de poner en peligro a nadie.

Ya digo, que de todos modos, y pese a no poder realizar la ruta, todos quedamos contentos con la caminata hecha y las estupendas vistas que la nieve y el bosque nos depararon.

Para el próximo sábado tenemos la ascensión al Picu Michu desde el Puerto de San Lorenzo y descenso a Villarín, en la carretera de Saliencia. La ruta es la siguiente:

Puerto de San Lorenzo (1.349 m) – Piedraxueves (1.600 m) – El Michu (1.766 m) – La Falguera (1.240 m) – Villarín (870 m)

Los interesados en realizar esta ruta deben comunicarlo antes del próximo miércoles. Después de esa fecha no se asegura que queden plazas para poder realizar la ruta. Es una ruta sencilla y apta para todos los públicos. Así que no esperéis para apuntaros.

martes, marzo 27, 2007

LAS XANAS Y EL CUERA, NO SE LLEVAN BIEN

Como casi siempre, el Cuera no nos permitió realizar la ruta del sábado en su totalidad. Las inclemencias meteorológicas del día, no fueron suficientes para que al menos hiciésemos la ascensión que teníamos prevista a la Peña Morea, pero no pudimos ni intentar el Pico Liño ni tampoco continuar nuestra ruta descendiendo a la Borbolla como estaba previsto.

Comenzamos a caminar en Alles con agua y realizamos toda la ascensión lloviendo y con pocas perspectivas de poder alcanzar la cumbre debido a la niebla que por momentos nos cubría. La subida por la pista de Abandames no tiene ninguna dificultad a pesar de la nieve que pronto comenzamos a encontrar. Desde Abandames hasta la collada de los Llanos de Morea ya fue un poco más complicado el seguir el camino que poco a poco se va convirtiendo en un auténtico sedo. Algunas dificultades en zonas de pradera por su inclinación y lo resbaloso del piso, pero alcanzamos la collada sin ningún problema. Ascendimos a la cumbre del Morea sin ver el final, cubierto de niebla y fuimos recibidos por un frío ventarrón acompañado de lluvia que no nos permitió hacer la foto de cumbre en buenas condiciones. Casi lo único que se ve en ella son las gotas de agua depositadas en el objetivo de la cámara.

La cara norte estaba completamente cubierta de niebla y aunque en algún momento conseguimos ver un poco, no quisimos aventurarnos a un descenso que desconocíamos y sin visibilidad, para evitar problemas como los que ya nos tiene acostumbrados esta sierra.

No hubo suerte pero disfrutamos de todos modos de la montaña. Por afición que no sea. Ya estamos pensando en la siguiente ruta, en la que esperamos poder ver las nevadas cumbres del Cornión. Nos vamos a tierras leonesas para hacer la Cotorra de Escobaño. La ruta es sencilla y la comenzamos en Soto de Sajambre. Aquí tenéis el itinerario:

Soto de Sajambre (925 m) – Miraño (1.200 m) – Vegabaño (1.344 m) – Las Devasas (1.400 m) – Cotorra de Escobaño (1.518 m) – Vegabaño (1.344 m) – Collado Campullano (1.000 m) – Oseja de Sajambre (742 m)

Ya se encuentra abierto el plazo para solicitar la reserva del viaje. El que tarde se quedará sin sitio y no podrá hacer esta bonita ruta. Nos vemos.

martes, marzo 20, 2007

DE PENDONES A SOTO DE CASO, POR EL “MIRADOR” DE LA PEÑA LA QUEMADA

La Peña la Quemada o simplemente la Peña, al decir de las gentes de Pendones, es esa modesta montaña en la que se recuesta este bonito pueblo casín y que se encuentra rodeada de gigantes. De aquí el adjetivo de “mirador” que yo le doy.

La ruta de este sábado la realizamos entre Pendones y Soto, sin conocer muy bien la segunda parte y lo que nos podíamos encontrar y verdaderamente, mereció la pena esa incertidumbre, ya que lo desconocido resultó sumamente gratificante.

Iniciamos la ruta en las “calles” de Pendones, pasando bajo el depósito de agua y siguiendo las marcas del Sendero de Pequeño Recorrido AS-64 entre Pendones y Orlé, lo que nos facilitará el inicio del trayecto hasta coger la pista que sube por el Monte los Tamozos. Luego es todo seguir el camino principal hasta el Collau Xuacu, donde, junto a una cabaña, hay un cruce de camino. Allí iniciamos la subida a la sierra de la Peña de la Quemada, metiéndonos entre los árboles, hasta alcanzar la cresta, por la que caminamos contemplando en todo tiempo el Tiatordos y la puntiaguda imagen del Maciedome. Al fondo, tras un bosquecillo, se encuentra la cumbre de La Quemada y una balconada espléndida para contemplar una buena parte de la montaña asturiana. Al Tiatordos y Maciedome se les une la zona del Puerto de Tarna con el Abedular y el Remelende, y entre ambos, las crestas hoy nevadas del Macizo de Mampodre. Luego siguiendo con giro a la derecha, todas las cumbres de San Isidro, con el Cantu del Oso, el Viento, Cascayón, Torres, Corteguerón, etc., etc.

El tiempo parece no pasar en este magnífico “mirador”, pero continuamos camino. Hay que volver al Collau Xuacu y allí coger el camino que baja a la izquierda, para al poco abandonarlo para seguir por un sendero a la derecha, que nos permite faldear a media altura para llegar a la Collada donde retornamos a la pista junto a una casa. Luego siguiendo esa pista y girando luego a la derecha, comenzamos a subir al Collau Degollada, donde el campo visual se abre a las laderas que bajan del Requexon de Valdunes y la Senda, por la Vega Llagos. Bajando de esta vega, ya vemos la pista que debemos coger para traspasar la feraz foz del Regueru Anciu con dirección a Bezanes. Poco Antes de este lugar cogimos una senda que partía a la derecha y por ella sin mas problemas, alcanzamos el pueblo de Soto, donde nos esperaba el autocar, después de 5 horas de tranquilo caminar.

Una ruta que recomiendo a todo el mundo por su belleza y sencillez siempre que el tiempo sea bueno para poder disfrutar de las estupendas vistas que no me canso en repetir, que esta ruta tiene.

Pero ya tenemos que empezar a pensar en la próxima ruta. Para el sábado día 24, nos encaminaremos a tierras de Peñamellera Alta, para atravesar el Cuera y terminar en tierras de Llanes. La ruta es:

Alles (276 m) – Llabandanes (650 m) – Doña Toba (670 m) – Braña de Liño (1.050 m) – Pico Liño (1.178 m) – Laguna de Liño – Llanos de Morea (888 m) – Pico Morea (1.101 m) – Braña Coteru el Espinu (754 m) – Braña Vieja (400 m) – La Borbolla (100 m).

Una buena ruta para ver el mar desde las alturas, al tiempo que conocemos un poco la siempre extraña sierra del Cuera. No dejes para mañana lo que debes hacer hoy. Llama pronto y no te quedaras sin sitio para poder hace esta nueva ruta. Espero vuestras llamadas.

lunes, marzo 12, 2007

LOS EMBALSES DE SOBRESCOBIO A VISTA DE PÁJARO

La ruta del sábado fue precisamente eso: un vista de los embalses de Tanes y Rioseco a vista de pájaro. El tiempo acompañó y nos brindó una bonita y sencilla ruta por parajes encantados y encantadores.

Recorrimos toda la parte alta de los dos pueblos pasando entre un sinfín de cabañas, todas remozadas y preparadas para su utilización como segunda vivienda. La ruta parte del pueblo de Tanes y tiene dos posibilidades. Nosotros cogimos la que va más elevada al principio y que tiene mejores vistas, pero las dos se juntan antes de llegar al collado de Puiciellu. Hasta este punto, tenemos los mayores desniveles, unos 400 metros. Luego el camino serpentea casi en llano, con suaves sube y baja, pero siempre moviéndonos por los 900 metros hasta que iniciemos el descenso en la orilla oeste del arroyo que forma el Barranco de Anzó. Ni que decir tiene, que no hicimos la ruta marcada en su totalidad. Al final la alargamos ligeramente y en vez de descender al barranco por Secuesta, continuamos con dirección oeste hasta descender por Rebollosa y Canellu hasta el cruce entre el Barranco de Anzó y el Camin de la Peña o Calzada Romana, que nosotros seguimos para terminar la ruta en Rioseco. Verdaderamente, esta Calzada Romana tiene unas vistas estupendas. Circula justo por encima de la carretera y desde ella se disfruta de unas estupendas vistas del Embalse de Tanes. Merece la pena seguirla a pesar de barro.

Esperemos que el tiempo nos acompañe y que el próximo sábado podamos contar con una climatología similar a la de este último, ya que la ruta que tenemos es precisamente para disfrutar de las inmejorables vistas de Tiatordos y Maciedome, que tiene la modesta cumbre de la Peña, según los vecinos de Pendones o Peña de la Quemada, que es el nombre oficial en los mapas. Se trata de una sencilla ruta con un desnivel de unos 600 metros pero que si el tiempo acompaña, recordaremos durante mucho tiempo. La ruta es:

Ponticiella (660 m) – Pendones (720 m) – Eria de Pendones – Collado del Xuaco (1.204 m) – Peña de la Quemada (1.254 m) – Collado del Xuaco (1.204 m) – Los Argallos – Collado Degollada (1.192 m) – Vega Los Llanos – Bezanes (658 m)

Ya estoy apuntando para esa ruta. Una llamada telefónica o un correo al grupo y estas apuntado. No lo dejes para última hora, que puedes quedarte sin plaza.

martes, marzo 06, 2007

UN PASEO POR LA FALDA DEL ARAMO

Bonita y cómoda ruta la que realizamos el pasado sábado por tierras de Quirós. Comenzamos a caminar en Llanuces, pueblo que se encuentra en la carretera que desde Santa Marina se dirige a Pola de Lena. Es un pueblo con un puñado de casas de buena factura y que hoy se destinan turismo rural. Como digo, allí comenzamos la andadura por una pista hormigonada que va subiendo entre prados. Son el Prau Rachon y el Prau Isidro, de antigua pertenencia del señor de la comarca y morador del Palacio de Miranda.

Caminamos sin prisas buscando un collado que queda al oeste del murallón rocoso que tenemos enfrente y que tiene por punto culminante la Peña Podre. Por ese collado dejamos abajo a la izquierda el caserío de Muriellos y pronto comenzamos a ver la Peña de Alba y enfrente de ella, la característica figura del Gorrión. Cualquiera de los múltiples sendero que faldean casi en horizontal, nos llevará a las inmediaciones de la Peña Alba, que tiene una ermita a sus pies y un esparcido número de cabañas.

Desde la ermita subimos por la caliza hasta encontrar el buzón de Cumbres de la peña para disfrutar de unas magníficas vistas sobre el embalse de Valdemurio.

Descenso a la collada que se forma entre la peña y el cercano Champanza, para ir buscando el paso entre ramas hasta alcanzar el abigarrado pueblo de Bermiego, famoso por su milenario texu.

Una bonita ruta que no nos supuso mayores esfuerzos y que nos proporcionó un agradable paseo por el concejo de Quirós.

Para el sábado tenemos otra interesante ruta, en este caso en Sobrescobio, concretamente comenzaremos a caminar en Tanes para ascender al Pico Cotiello. La ruta es la que describo a continuación:

Tanes (512 m) – Miyares (680 m) – Campa Puiciellu (895 m) – Campa Braniellos (937 m) – Campa Espines (1.043 m) – Campa Les Fuentes (976 m) - Pico Cotiello (1.014 m) – El Moyon (939 m) – Mayau la Secuesta (725 m) – Barranco D’Anzó – Anzó (360 m)

Ya estoy esperando vuestras llamadas. Parece que el tiempo mejora para el fin de semana y eso nos traerá la posibilidad de poder disfrutar de un precioso día de monte. Tengo entendido que el barranco de Anzó es muy bonito, así que a no perdérselo.

martes, febrero 27, 2007

SEPTIMA Y ULTIMA ETAPA DE LAS PEREGRINACIONES

Con la llegada a Covadonga finalizamos el GR 105 o Ruta de la Peregrinaciones. Esta última etapa es sencilla de realizar en lo que a orientación se refiere. Esta perfectamente señalizada, y solo tiene un par de sitios donde se pueden encontrar dudas. Tiene el primer tramo muy duro, hay que vencer un desnivel de 500 metros desde Cangas de Onís a Següenco y aunque se hace por pistas de buen trazado, la subida es dura.

Luego no hay mayores desniveles, 100 metros mas hasta Niajuentes, para comenzar un suave descenso por Soperi hasta Estellero, donde la ruta pasa a un estrecho sendero de piedras y barro, que se hace algo complicado por la mezcla de los dos elementos que pueden provocar algún resbalón, lo que nos obliga a poner los cinco sentidos en lo que hacemos.

Ya solo nos queda cruzar la majada de Peñalba y por la pista, alcanzar el Santuario de Covadonga, que previamente habremos visto entre las ramas de los árboles.

Como conclusión a la ruta completa, tengo que decir que merece la pena realizarla. Es una buena ruta para los meses de invierno y además de sencilla, es muy gratificante. Se transita por lugares que normalmente los grupos de montaña no pisan, lo que nos sirve para descubrir lugares nuevos y muy bonitos. Ya digo que la ruta no es en líneas generales dura, aunque si queremos la podemos endurecer, colocando alguna cumbre por el medio, como nosotros hicimos.

Bueno, pues a rey muerto rey puesto. Comenzamos el mes de marzo con nuevas rutas y para empezar tenemos un cómodo paseo por el concejo de Quirós. La ruta a seguir para coronar la Peña Alba es:

Llanuces (870 m) – Prau Ranchón (950 m) – Prau Isidro (1.050 m) – Muriellos de Arriba (1.150 m) – Techera (1.200 m) – Pico del Cuervo (1.234 m) – Ermita del Alba (1.160 m) – Peña del Alba (1.308 m) – Bermiego (300 m)

Una bonita ruta con buenas vistas si el tiempo acompaña y abierta a todo el mundo. El desnivel de bajad es importante (1000 m), pero se hace por caminos sin mayores problemas. Espero las llamadas. Recordad que las plazas se pueden acabar rápidamente.

martes, febrero 20, 2007

LA 6ª ETAPA DE LAS PEREGRINACIONES, PASADA POR AGUA

Después de cinco etapas disfrutando de un clima de lo más benigno para la época en la que nos encontramos, en esta sexta etapa las condiciones climatológicas se aliaron para que nuestro segundo paso por la Sierra de Bodes fuese un calvario y una vez más, no pudiésemos disfrutar del paisaje.

Mientras que el año pasado fue la niebla la que nos impidió poder contemplar esta zona, en esta ocasión fueron la lluvia, el fuerte viento y el frío, los que no nos dejaron pararnos a ver nada. Pasamos la sierra todo lo rápido que nos lo permitía la abundante maleza. Ya al inicio de la ruta en La Vega lo hicimos lloviendo, pero confiábamos en que nos daría algún respiro. Todo lo contrario. No paró de llover en todo el día.

La ruta fue larga, 17 kilómetros, más debido al tiempo que a la longitud real de la caminata. No es lo mismo caminar con día despejado que hacerlo bajo la persistente lluvia y con ráfagas de viento que no te permiten ni abrir el paraguas. No puedo decir si bonita o fea, pues aunque creo que hay zonas muy interesantes, la verdad es que fue muy poco lo que pudimos ver. Lo que sí que comprobamos es que la señalización ya no es lo que era al inicio de la ruta. Faltan señales en algunos lugares en los que se presta a equivocación y las que hay, o están fuera de sitio o prácticamente no se ven por encontrarse muy poco marcadas por el paso del tiempo. También hay que tener en cuenta que en el Camino de la Reina la señalización pasa a ser en color amarillo y mediante flechas, en vez de las marcas rojo-blanco de la señalización oficial del Sendero de Gran Recorrido.

La intuición muchas veces y la descripción de la ruta por parte del Grupo Rivayagüe, nos permiten seguir el sendero sin mayores problemas, aunque las nuevas carreteras y pistas que se van abriendo, hacen que las dificultades aumenten en algunas ocasiones. Pero el caso es que conseguimos llegar a Cangas de Onís y solamente nos resta una etapa para cubrir la ruta propuesta desde Oviedo a Covadonga.

Y la última etapa es la que a continuación os expongo:

Cangas de Onís (87 m) – Llano del Cura (240 m) – Collado del Becerro (480 m) – Següenco (570 m) – Los Pallares (650 m) – Cabañas de Seriz – Cabañas de Mosquin (690 m) – Pico Reborios (779 m) – Pozobal (700 m) – Niajuentes (708 m) – Sulapeña (700 m) – Cueñe el Carru (700 m) – Soperi de Arriba (730 m) – Soperi de Abajo (680 m) – Estellero – Peñalba (400 m) – Basílica de Covadonga (258 m)

Esta última etapa tiene un recorrido de 14,5 kilómetros con un desnivel máximo de 667 m (692 con el Reborios) en ascenso y 474 en descenso y se estima un tiempo de unas cinco horas para su realización. El recorrido es exigente en su primer tercio con la subida a Següenco en la que debemos superar un desnivel de cerca de 500 metros en continua ascensión. El resto de la ruta es más llevadero y todo dependerá de las inclemencias meteorológicas, que son las que pueden endurecer un poco más esta ruta, última como digo, de las Peregrinaciones. Lo que celebraremos con una comida a base de fabada y escalopines al cabrales. Los interesados tanto en la ruta como en la comida, que se den prisa en apuntarse o se quedarán sin plaza.

lunes, febrero 12, 2007

LA 5ª ETAPA DE LA RUTA DE LAS PEREGRINACIONES

Fue la más dura de las realizadas hasta ahora y creo que será la de mayor dureza de todo el recorrido y encima, la endurecimos un poco más con la ascensión al Niañu. Pero mereció la pena.

Una vez más, y ya todo el grupo se lo agradece a la Santina, el tiempo nos acompañó y aunque no hubo sol, las vistas de las que pudimos disfrutar, fueron maravillosas.

La ruta comienza en Espinareu, por la carreterita que sube a Porciles y bien digo, sube, pues casi nada más empezar la ruta, se nos pide esfuerzo continuado y en muchos tramos extraordinario. Las rampas se suceden una tras otra y en poco recorrido alcanzamos la altitud de los 840 metros de la Collada Espines. Pero nos olvidamos pronto de lo penoso del camino. En Espines, asomándose entre las lomas, aparece deslumbrante todo el nevado macizo del Cornión. Más lejano y en esta apariencia menos importante, también vemos los picos más descollantes de los Urrieles.

Desde Espines al Niañu, a pesar de los repechos que debemos afrontar para alcanzar los 1.075 metros de la cumbre, solamente pensamos en lo que nos depararán las vistas. Y no decepcionan. Por el este todo el blanco manto que se extiende sobre los Picos de Europa y que baña las conocidas cumbres del Precornión. Al sur, la sierra del Vízcares también pintada de blanco, y un poco más al oeste las cumbres de San Isidro con el Torres como insignia y más allá el también blanco macizo de las Ubiñas. Por el norte, al que casi ni miramos, todo el resto del recorrido que nos falta para completar la jornada.

Buena temperatura y magníficas vistas nos quitan las ganas de bajar. Pero por lo visto desde la cumbre, falta mucho para concluir la ruta y no queda más remedio que descender de esta impresionante atalaya. No por ello vamos a dejar de ver Picos, que nos acompañarán durante grano trecho del camino. Descenso a Tebrandi y ascenso seguido a la Cárcaba del mismo nombre para continuar con un nuevo descenso a la Majada el Corralín. Desde este punto las marcas del sendero son más difíciles de seguir ya que los caminos se entrecruzan y ni son abundantes las marcas, ni las que hay son muy visibles.

En un momento determinado el grupo se fracturó en dos. Mientras que los primeros seguían un corto espacio de tiempo más por el sendero marcado, el grupo más retrasado cambió el rumbo y ya no vio más señalizaciones hasta La Matosa. Pero tampoco los primeros lograron seguir el verdadero camino pues también perdieron las marcas y hubieron de atravesar el Río Color por un precario puente de dos troncos unidos, que alguno atravesó en plan penitente. En ese aspecto más suerte tuvieron los lentos que dieron con un amplio puente de madera recién construido, o al menos recién reparado. De todos modos unos y otros alcanzaron el destino sin contratiempos y después de siete horas y veinte minutos de camino.

Algo cansados pero felices y unánimes al calificar la ruta como preciosa.

Ya desde el final de nuestra ruta del sábado veíamos el inicio de la que nos espera el próximo día. Ruta por otro lado conocida por el grupo, ya que la realizamos el pasado año aunque sin ver absolutamente nada, pues la niebla nos acompañó durante todo el recorrido por la Sierra de la Frecha. Esperamos tener mejor suerte en esta ocasión. El próximo recorrido, para la penúltima etapa, es:

La Vega (200 m) – Villarcazo (350 m) – Vallinas (500 m) – Collado La Llama (531 m) – Fresnidiello (540 m) – Pico Pindalón (674 m) – Pico Bodes (695 m) – Pico Masalto (701 m) – Cuesta de Bodes – Llames de Parres (140 m) – Santa María de Viabaño (50 m) – Camino de la Reina – Romillín (120 m) – Vega Los Caseros (65 m) – Puente Romano de Cangas de Onís (65 m)

La ruta tiene una extensión de 17 kilómetros con un desnivel máximo de 481 metros de ascensión y 636 de descenso y se considera un tiempo entre 6 y 7 horas para su realización. Es la segunda etapa más larga pero en contrapartida tiene que los desniveles no son grandes. Ya queda poco para terminar este bonito recorrido y seguiremos confiando en la Santina para que el tiempo acompañe.

Espero vuestras llamadas para realizar esta ruta.