2 de AGOSTO de 2014
Las Xanas vuelve a salir, a pesar
de que somos menos, a pesar de la terrible meteorología que vuelve a asustar. Subimos
al Alto del Palo, aparcamos en la Casa Mieres, cerrada por falta de entendimiento
entre concejos vecinos. Es pronto. No hace muy bueno, pero tampoco muy malo. La
Ubiña grande está despejada.
Atacamos por el camino de la
Estrechura y unos pocos que nos vamos por la Cuesta del Caballo para hacer una
aproximación más directa a la Ubiña Pequeña por la canal suroeste. Pasamos por
el Alto de Las Lomas donde encontramos un puesto de ametralladoras con dos
troneras, perfectamente conservado. Bajamos a los puertos de Riotuerto mientras
nuestros compañeros siguen por el camino que atraviesa la vega Candioches.
Llegamos a la cara suroeste de la
Ubiña Pequeña. Somos cinco y estamos dispuestos a subir por la canal bastante
inclinada que parte la cima en dos. Atravesamos rodeando un gran pedrero de
rocas enormes para situarnos en la fachada oeste. El corte se ve evidente.
Comenzamos a subir por un terreno bastante inestable de piedrecillas y tierra
suelta. Mejor tiramos a la derecha para poder usar los agarres de la veta de
caliza que sube hasta arriba.
Superada esta primera canal hay
una segunda en la que tenemos que cruzarnos de lado a lado buscando un poco de
seguridad. La cuesta es interminable. Llegamos a una enorme roca empotrada en
medio de la canal. Providencial roquedo pues cae una lluvia de piedras por uno
de los laterales. Seguimos subiendo por el canalón derecho agarrados a las
múltiples estrías que salen de las grietas de la caliza. En un momento
determinado llegamos al fondo de la canal. Dudas: ¿tendrá salida este inmenso
canalón? Muy arriba vemos lo que parece un hito. Alguien ha pasado por aquí
dejando muy poca continuidad. La niebla gira sobre nuestras cabezas.
En este fondo de canal hay una
gran roca a modo de pivote dividiendo en dos el paso. Angel y Tere tiran por la
derecha con alguna dificultad. La de la izquierda es más practicable y subimos
metiendo las manos en una gran grieta que la recorre de arriba hasta abajo.
Estamos en un hombro que sólo tiene salida por un farallón de roca bastante
vertical. Pero en su fondo derecho se estrecha en un canalizo profundo y algo
extraplomado. Los dos primeros suben sin esfuerzo e instalan una cinta de
agarre para la mano izquierda decisiva para superar el muro. Con esta ayuda
salimos por encima a otro antemuro fácil de subir en el que con un poco de
ayuda se pasa bien. Estamos arriba.
Todavía no es nuestra cima. Hay
que avanzar un tramo más superando un desfiladero de fácil paso y gran caída.
Al girar Hay un largo y estrecho corredor entre la pared de la cima y una aguja
totalmente vertical. Curioso y verde pasillo. Saliendo del cual nos encontramos
en la cima en la que ya están Manuel, Hugo y María José que han subido por uno
de los tubos que dan al Norte.
Verse no se ve nada. Nos cuentan
que Luis y sus acompañantes abandonaron cerca de la cima por culpa de la
niebla. Bajamos por la directa de la canal norte: una sucesión de pasos
cortados pero no dificultosos de superar para entrar en muy inclinadas canales
llenas de verdín que se superan como se puede, aunque no son dificultosas más
que por la resbaladera.
Bajamos al Collado Rozón donde
nos espera el resto de la expedición. Abandonamos la idea de subir a la Ubiña
porque está peligrosa con esta neblina. Más o menos a ritmo seguimos hasta el
Collado Cerreos y desde allí sin descanso alguno al Refugio del Meicín. Venimos
escapando de la gran tormenta que se está formando encima de Pajares. Nunca vi
unas nubes tan negras. Nos adelantan por aquellas cuestas un ciclo-arriesgados
que bajan en bici por estas praderías.
En el refugio conectamos con los
nuevos refugieros que están aquí desde octubre. Hablamos del accidente mortal
de la Corona del Raso. Resulta que el fallecido era amigo personal suyo y que
estuvieron la semana pasada tirando las cenizas en lo alto del circo del
Meicín. Qué cruel es la vida a veces. Tomamos una cerveza con ellos. Hoy, dado
el pronóstico del tiempo, no esperaban a nadie y se encontraron a nuestro grupo
de montaña y a un motón de bici-mountein-turistas.
Nos esperan en el centro de
interpretación y allí bajamos a comer. Estamos a cubierto cuando empieza a
llover suavemente, un engaño para la vista. La comida en el porche discurre
plácidamente. Salimos pronto pues nos tememos lo peor. Y efectivamente antes de
llegar a Campomanes ya esta cayendo agua torrencialmente. A penas se ven las
rayas blancas de la carretera. Llevamos un buen conductor y un buen vehículo,
no hay problema.
El sábado día 9 la ruta prevista
era la travesera del Cornión para bajar a Caín por la canal de Mesones. Por
problemas de logística no se puede realizar. Intentaremos programarla para el
año que viene con otra infraestructura. Como alternativa la directiva propone
otra ruta muy interesante: El Yordas, encima del embalse de Riaño que tiene las
mejores vistas de Los Picos de Europa y de los Montes de Alto Esla. La ruta
está concebida como circular con unas seis horas de duración y 850 metros de
desnivel. Puede ser un paseo interesantísimo.
Recordar que tenemos para el día
16 la subida al Jultayu con la bajada por la larga Canal de Trea. La semana
siguiente tenemos el refugio reservado de Vegarredonda porque queremos subir a
Santa María de Enol. Id pensando el liquidar la cuenta. Os veo el sábado.
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