jueves, agosto 01, 2013

NUESTRA SALIDA MÁS ALPINA DE ESTE AÑO: SUBIMOS POR ENCIMA DEL CIRCO DE MAMPODRE



27 de julio de 2013
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Nos vamos hasta Maraña, subiendo por Tarna en una carretera en la que empezamos a conocer hasta los baches (y hay unos cuantos). Son las diez y cuarto. Listos para empezar. Todo a nuestro favor. El cielo está semicubierto pero a cambio no hace demasiado calor. Salimos por la pista que enlaza con el Puerto de las Señales para desviarnos a los dos kilómetros y cruzar el puente sobre el río. Seguimos paralelos a la riega La Fuentona subiendo sin descanso por el Prao Pacho. Primera parada en el collado Gildar, tremenda pared de duros recuestos que nos hacen sudar copiosamente. Por estas alturas sopla ya un airecillo respetable y frío.

Tenemos al alcance, por lo menos de la vista, La Polinosa y la Cruz. Ambos majestuosos, sólidos, columnas poderosas. Ahora cambiamos de orientación y encaramos con decisión toda la lomera, que por la cresta pedregosa o por el prado van aupándonos decididamente hasta lo alto del pico. Los más presurosos llevan ya un rato en la cima cuando vamos llegando el resto de la tropa. Y como no pueden estar quietos salen pitando a coleccionar cimas para su álbum particular. Nos vamos reagrupando todos. La vista que se llega a tener desde arriba es asombrosa: los dos pantanos de Porma y Riaño separados por el Yordas, el gran Espigüete palentino, siempre flanqueado por sus dos escuderos, el Curavacas y el Murcia; los Picos de Europa, Ten y Pileñes, el Remelende, Tiatordos, el Recuenco… Sopla fuerte el viento, racheado y helador. Bajamos un poco para escondernos de la fría nortada.

Cumplidos los trámites de rigor empezamos el descenso. El viento ha desanimado a algunos y ya van en directo a la Collada Valverde  a 2085 m de altitud, para lanzarse por el Canalizo, inmenso pedrero entre torres cortadas a pico. Unos cuantos seguimos al Convento por la lomera desabrida pero fácil de subir por lo escalonada que está. Con el viento mucho ojo que llega a movernos a veces en los trepes y destrepes. Nos asomamos al precipicio absolutamente cortado. Inmensa perspectiva, impagable sensación. Me acuerdo de aquella antigua frase que repetíamos los montañeros: “Aparte de respeto y cariño esta montaña no necesita nada de lo que tú traes”.

Ahora ya sólo quedan dos grupos de “lanzados”: los que suben a la fácil Peña Valdecerrao o Cervunal y los “más lanzados” que se dirigen a la Peña Mediodía. La bajada es sencillamente espectacular. Al final bajando por el Canalizo o por el camino que viene del Collado Vajarto todos acabamos por pasar alrededor de la laguna Mampodre, larga charca en la que los vencejos están danto buena cuenta de toda clase de insectos voladores. Merece la pena volver la vista atrás para ver lo que dejamos: El grandioso circo glaciar: Peña La Uve, Peña La Cruz, Pico Salamanquino, las Peñas del Convento, collado Cervunal o Valverde, Pico Cervunal o Valdecerrao, collado Mampodre, Forqueto, Peña del Mediodía y Pico Vajarto. Quiero retener estas cumbres en mi memoria montañera, como uno de los sitios mejores para perderse.

Queda poco para cerrar el círculo y volver a Maraña. El camino más directo sigue la riega Mampodre para saltar prados recién segados por la Vega Antolín cayendo en las inmediaciones del pueblo. Completamos la excursión en cinco horas y media. Estuvo más que bien, por lo magnífico de la meteorología, las altivas cumbres realizadas, las amplísimas vistas sobre un paisaje verde. Estamos muy satisfechos de lo realizado. Y nos prometemos volver. Bajamos a comer a Casa Linares que esta zona está escasa de comedores amplios. En la carpa exterior disfrutamos lo nuestro con el recuerdo de un gran día de montaña “alpina” por este macizo desgajado de Los Picos de Europa pero que tiene sus mismas características. Quien ha recorrido alguna vez el circo del Mampodre difícilmente lo olvidará. Sencillamente maravilloso.

Empezamos el mes de agosto y el calendario que tenemos previsto no da tregua: El Pico Blanco, La Torre de la Canal Vaquera, Hierbas Altas, La Torre del Hoyo Oscuro, la Torre Alcacero y el Pico Remoña cayendo a plomo sobre Fuente De. Siete objetivos de primera que nos asustarían si no tuviéramos las piernas machacadas de darle duro a las cuestas durante todo el año. Así que a por la primera: Torrestío- Pico Blanco- Diente la Cuerria- Muria Brava- lago Calabazosa- Torrestío. Puede resultar sensacional. Somiedo nunca defrauda.

FRESINES

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