3 de
agosto de 2013
Otra
extraordinaria y muy aprovechada jornada montañera. Un día pleno de cumbres,
trepadas, paredes aplomadas, majadas, lagos… El autocar va casi lleno. Este
verano estamos manteniendo muy bien el nivel. Se ve que el calendario es
atractivo y arriesgado. Paramos en Torrestío a las 9,50. Cinco minutos después,
bajo un buen cielo azulado arrancamos a subir por el valle Valverde. En los dos
chozos de pastores están los rebaños extremeños, en concreto de Mérida. Son de
varios cientos cada rebaño. Todos de un
mismo propietario. Vamos subiendo a la collada Queixigal por los atajos ya
sabidos, entre la Solarco
y el Morronegro; y a las 11 y 20 ya agrupados, estamos dispuestos a continuar.
Dejamos para otra ocasión la pista a La
Majúa.
Giramos
hacia la Foz y el Valle
Congosto. El camino es bueno y se adentra en el valle siguiendo el río. Un
grupo infiltrado de “ensidesos” se marcha corriendo a hacer las Peñas Congosto.
No les volveremos a ver hasta pasadas varias horas. Esto se está convirtiendo
en práctica habitual y hay que reconducir la cosa para que sigamos teniendo una
actividad de grupo, con todas las variantes que se quieran pero siguiendo el
programa propuesto que es el que el Grupo realiza. Así que quedáis con las
orejas bien tiradas. La gente normal nos vamos girando a nuestra derecha para
atacar toda la falda del Pico Blanco. Pequeña parada de avituallamiento en la
Collada Congosto, para afrontar con más garantía la dureza que todavía nos
espera.
Bordeando
una cresta aguda atacamos con decisión el Pico Blanco para subirlo desde el
lado asturiano. Desde la Collada Congosto nos
aupamos sobre su larga arista. La caída que tiene a la Babia es vertiginosa. Estamos en medio
de un circo formado por la Solarco,
la Calabazosa, El
Diente, El Cueto Crespo, La Muela,
La
Muria Brava, La Torre
Orniz, la Peña
Orniz, y las dos Peñas Congosto En el centro de todo este
largo y afilado cordal la Laguna Congosto
duerme plácidamente al abrigo del sol. Corre un viento fresco y agradable. Un
día magnífico para hacer montañas.
Bajamos
en diagonal en dirección al Collado la Cuerria. Algunos ya tiran hacia la
majada Calabazosa para regresar despacio a Torrestío. Otro grupo sigue al
Collado sin darse cuenta que dejan el Diente La Cuerria de 2027 empotrado en el
extremo de la Peña Blanca. Sólo que
hay que atacarlo por el lateral, imposible por el cresterío. Seguimos seis
hacia el Diente. Una subida preciosa, muy técnica. Con una buena trepa por la
caliza en un cerrado canal que hace las delicias del montañero. Luego saliendo
a la cumbre es una llábana en forma de concha en donde cabemos lo justo
sentados. Una pena los que se lo han perdido. Ya vemos a otro grupillo en lo
alto de la Muria Brava y a un
tercero en la Peña Orniz. Hoy hay
“xanos” por todas partes.
Descendemos.
A la Collada La Cuerria.
Nos están esperando algunos. Cuatro decidimos seguir a la Muria.
La atacamos por el cuchillar, pero en lugar de seguir la
cresta bastante recortada, seguimos por un canalizo paralelo con buenos agarres
para las manos. Sólo hay que tener cuidado con las piedras sueltas y los falsos
agarres. Baja Mila y Gripi baja luego a buscarla. Gripi se ofrece a guiarnos
por la canal. Hay que bajar algo para seguir subiendo. Y así nos metemos en un
primer tubo que obliga a hacer subida en chimenea. Lo estamos gozando. Luego
sales a una playa herbosa muy estrecha que termina en el abismo. Pero volviendo
a descender se afronta la subida final
por el lado somedano. Atacamos con firmeza los tres desniveles con su
pequeño extraplome incluido. Estamos en la cumbre. Es una larguísima arista
recortada, e inconfundible que empieza, si contamos desde la Orniz, con tres dientes visibles desde
lejos y termina en el Cueto Crespo. Estamos un rato breve. La bajada hacia el
Albo Oriental es muy sencilla. Tenemos delante un gran paisaje lunar presidido
por el Pico Rubio. Esto es montaña en estado puro. Tardamos 20 minutos en hacer
cumbre. En la Collada son
las tres menos cuarto. Vamos bien de horario.
Sólo
tenemos que desandar lo caminado por las buenas sendas del valle Calabazosa.
Volvemos al Collado Congosto. Los dos lagos Calabazosa y Cerveriz en la mejor
perspectiva que uno se pueda imaginar. Dejamos la Calabazosa para la 1ª salida de
octubre y la Orniz para
la tercera de septiembre. Señores ambiciosos de cumbres, que tenemos un
calendario muy completo. ¡Dejad algo para la próxima vez!
Ahora
ya tratamos de subir poco a poco bordeando Las Morteras del Couto, un monolito
natural, la collada Cualmarce, La
Colorada, La Peña Brava. En La Colorada que los “ensidesos”
tambien suben hay una tarjeta de nuestro amigo luisrioscurolaciana con el que
vamos a compartir una ruta por Villablino a finales de octubre. Y firman
también la tarjeta de cumbres nuestros simpáticos amigos de Vigo Rubén y Rocío
que tantas canales de picos han compartido con nosotros. A la altura de las
Peñas Trespando nos cambiamos de nuevo a la vertiente leonesa para saltar el
cordal por la Abertura Arenera
que baja de modo brusco al valle Balbarán. Vueltas y más revueltas hasta llegar
al antiguo refugio de ICONA, que hoy están arreglando de un modo concienzudo y acorde
con el entorno. Se oyen las voces de los pastores agrupando los rebaños. Seguimos
en dirección este para buscar la pista de la Farrapona que en cómodo camino nos
permite llegar a Torrestío con el cielo nublado y la nube entrando desgarrada
por Los Bígaros. Llegamos a las cinco y cuarto. La ruta ha sido de impresión.
Algunos no conocíamos la zona sureste de La
Orniz ni el territorio que hay de los Albos al Morronegro. Es
un espacio sencillamente genial, bello en su desnudez lunar, verde y blanco,
suave y duro, ofreciendo alternativamente lomas redondeadas y crestas picudas.
“Lo que todo esto me aporta es aventura y felicidad, eso es lo que buscamos en
la vida…”, decía el gran Mallory. Un diez redondo para esta genial ruta.
El
sábado volvemos a Picos. Vamos a hacer El Cotalba y La Torre de la Canal
Vaquera dos dosmiles de categoría, no muy frecuentados y que
dejamos el año pasado en la reserva cuando hicimos la mágica subida del tercer
Poyón. Un día que no se nos olvidará nunca a los doce que subimos. Quizá haya
ocasión este año para intentar la escalada de nuevo al altivo Poyón. Ya
veremos. De momento disfrutaremos con lo que está programado para este día. La
ruta tiene alternativa fácil por Ordiales.
FRESINES
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