miércoles, mayo 15, 2013

HACEMOS OTRA LARGA TRAVESÍA: LA INTEGRAL COMPLETA DEL ARAMO



11 de mayo de 2013

Nos dimos otra paliza. Pero mereció la pena. El monte estaba precioso con retazos de nieve y una pujante vegetación recién estrenada. Desde el principio esto es lo que pasó: Primero, parada para desayunar en Proaza. Hoy el autocar vuelve a estar completo. Así da gusto. Y la gente, por lo que se ve, con muchas ganas de monte. Además hoy es un día histórico: Ha vuelto con nosotros Manolo. Hará la ruta por la parte final. Pero lo que importa es que  está aquí con su grupo y no podemos de contentos.

El autocar sigue hasta la Cobertoria y Luis, nuestro conductor de hoy, es bravo y tira para adelante ahorrándonos unos cuatro kilómetros de carretera. Nos quitamos hora y media de encima. Y logra dar la vuelta en un sitio inverosímilmente pequeño. Un aplauso espontáneo se lleva.  Con estos ánimos y con el gran madrugón empezamos prontísimo a caminar. Las nueve y veinte. Llegamos al Gamoniteiro. Bajamos por la pista para buscar el mejor paso al Barriscal. Cuatro o cinco caminos distintos para un objetivo único. Nos apartamos algo del track previsto que era subir por el collado entre los dos picos próximos. Algunos vienen desde el Xistras, hubiera sido la ascensión más razonable. Una vez en el Barriscal hacemos acopio de alimentos para reparar la energía gastada y prevenir la mucha que todavía queda por gastar.

Para bajar al valle del Angliru hay que hacer primero un largo descenso, luego enfrentar un estrecho paso nevado y luego llegar al aparcamiento previsto para uso ganadero. Desde allí la subida a La Gamonal está bien trazada aunque hay más de una senda entrecruzada en la ladera. Coronamos en relativamente poco tiempo. Breve parada de descanso y mucha discusión sobre los montes que se ven, las canteras del fondo, la nevada Rueda y el lejano Cornón. Todo de una belleza aplastante.

La parte más dificultosa de la excursión viene ahora. Para evitar dar un gran rodeo a Pan de la Forca, hay que bajar en diagonal dirección noroeste para salir por un sendero en el fondo de valle entre los picos Mortera y Cazá. Ocho valientes, incluida la sección infantil se lanzan a conquistar el Monrasiello y el Cazá. El resto vamos cayendo a la canal del fondo del valle. Estamos todavía a 1402. Según Lito está canal es la de TRAS-TRAS-TRAS Y A LA DERECHA. Efectivamente, la bien trazada senda va bajando de forma ondulada y al segundo TRAS ya se adivina un senderillo que se introduce en el bosque. Un poco de barro, unas cuantas pinchosas cotoyas, algunos saltos de regatos y ya entramos en las praderías de abajo. Todavía queda un mundo. Hemos descendido por los Puertos de Andrúas. Me paro varias veces a mirar las siluetas de los agudos cuetos que dejamos atrás. Este Aramo sigue siendo un gran desconocido, esta zona para la mayoría es totalmente nueva. Y por cierto bien, pero bien, guapa.

Pasamos por los lugares de la Fonfría y de Fontazán . Ahora el camino más evidente va enfoscándonos a un paso Entrecuetos. Angel aprovecha para subir al picudo Cutiay, acompañado por la sección infantil. ¡Esti guaje no cansa nunca, rediez! Cuando les volvemos a encontrar pasada la Rebollada llevan entre los dos una inmensa cuerna de ciervo de siete puntas. Un buen ejemplar debe ser para portar semejante adorno en la testuz.

Cuando ya por fin enfocamos el camino de La Rebolla, nos adelanta un ganadero que quiere bajar una punta de caballerías al pueblo. Con el macho y las tres hembras van dos potrillos recién nacidos. Mejor no molestarles. El macho es bravo e indómito y como va a lo suyo intenta la monta de una hembra tirando a un indefenso potrillo cuneta abajo. La guiá de Luis hace milagros para obligarle a seguir su descenso. En La Rebollá, un joven leñador nos pregunta por sus seis vacas, bastante famélicas porque no hay hierba que comer.

Largo descenso a lo fondero de la foz de Coveyada. Un paisano mayor armado con dos muletas desciende lento a cerrar un prado. Nos pregunta también por sus seis vacas. El río cae presuroso junto a los restos del molín de Secundino. El desfiladero magnífico, como siempre. La vegetación lo invade todo. El rumor del agua se hace más tenue, a medida que avanzamos. El canto de los pájaros también ha desaparecido. Hacemos estos últimos kilómetros lo más deprisa posible. La placa del G.M. LAS XANAS, da pena, pide una buena limpieza.

Dando la consabida vuelta llegamos, por fin, al aparcamiento del Molín. Ocho horas y media.  Mil quinientos treinta y cinco metros de desnivel directo. Nos espera otra sorpresa: José Juan nuestro accidentado de Vallemoro, nos está esperando armado de dos buenas empanadas con dulce y salado. Damos cuenta de todo en el bar Las Xanas, empieza a hacer frío. No hemos tenido mucho calor por las cumbres, pero ahora hay que meterse dentro del bar para los postres. Y de paso hacer alguna canturriada con Manolo de tenor improvisado. Como en los viejos tiempos, ¿eh?

El día 18 de mayo tenemos por delante otra travesera pistonuda: toda la sierra del Pienzu: Alto la Llama- Pico La Mua - P. Mirueñu - Pico Pienzu y bajada por la Texuca (no dejar de admirar el tejedal de montaña más cercano al mar de toda Europa) para llegar finalmente a Gobiendes. Es una ruta conocida en buena parte. Pero hoy la queremos hacer entera. Está calificada con la A, de andar p’alante. Esperamos que disfrutéis.

FRESINES

No hay comentarios: