jueves, febrero 28, 2013

DESAFIAMOS EL TEMPORAL DE COSTA CAMINANDO ENTRE RIBADESELLA Y LA PLAYA ESPASA



23 de febrero de 2013

Siempre es divertido que te amenacen con una gran catástrofe y que luego se descafeine y se quede en unas nubecillas de poco rango. Mirad las fotos para creer lo que digo. Algunos meteorólogos había que mandarles a estudiar otra vez por la alarma que crean. El temporal de costa se quedo en unos manchones mansos de agua y una brisa marina a ratos muy refrescante.

Empezamos en Ribadesella, junto a la cueva de Tito Bustillo. Cruzamos el puente para seguir la avenida llena de pintorescos chalets. Salimos de la villa por su extremo más occidental a la carretera que lleva al faro. Pero al poco de empezar una “trocha” abierta en el eucaliptal nos facilitó la caminata evitando la fatigosa carretera.

La senda va subiendo lentamente y acaba por salir a la carretera del faro. Nuestra ruta lo deja de lado para seguir siempre al occidente cual peregrinos de San Barandán.  Eso sí, ahora por un rato peregrinos de carretera. Vamos a seguir paralelos a la costa hasta Los Pinos, un grupo de casas en donde tendremos que girar al norte. Hemo atravesado todo el pedrero de Tereñes en donde están los mejores ejemplares de icnitas de toda la costa española.

En la Punta de los Carreros tenemos la suficiente perspectiva para ver la carretera de Santander y la autopista A-7, que discurren bajo el manto blanco del Sueve.

Entramos al antiguo camino de Santiago y sorteando por arriba los Dunares de Vega bajamos a la playa. Es hermosa, muy abierta a las corrientes del Cantábrico. Atravesamos el río Acebo por un moderno puente desde el que se pueden apreciar los restos del antiguo puente medieval. El río a esta hora de la mañana va del mar al interior, contra toda lógica. Se ve en la distancia todo el saliente de Lastres.

En el extremo oeste de la playa, entre rocas de cuarcita, muy deterioradas, llenas de oquedades y salientes existe una charca grande, depósito de agua de las explotaciones mineras de fluorita. La llaman la zona de la Piedra Colorada, y es tal cual de este color. Los riachuelos bajan contaminados al paso por la mina Ana, que visitamos hace años. Salimos de la playa por un buen camino que poco a poco se va estrechando hasta converger en una terrible sucesión de escayos y barro.

Salimos como podemos de este paso, todo con tal de no rectificar, si no, no seríamos el Grupo Las Xanas. Nos ha llevado un tiempecito escapar de la vorágine del mar. Llueve un poco. Escampa, hay rachas de viento muy frío. Vemos en la distancia el campo de golf de Berbes. Tenemos que salir a la carretera por algún sitio. Así que nos dedicamos a saltar alambradas, cómodas para el ganadero, pero no siempre bien intencionadas ya que bastantes cierran literalmente el camino tradicional. Protestamos por esta falta de respeto al caminante.

Salimos por fin a la carretera. Este tramo ha sido bastante pesado. Salimos a la carretera, escasa de tráfico. A unos cuatrocientos metros empieza otro tramo del Camino de Santiago. Es mejor que la carretera  más variado. Atravesamos el río La Regula para salir inmediatamente después al Arenal de Morís. A partir de aquí nuestro transcurso es muy agradable porque circulamos por prados muy verdes, bien preparados los pasos, siempre cercanos al mar.

Recortamos la Punta Escalar. Salimos por las praderas a la Punta Melín Beciella que divide en dos el arenal. La pequeña playa Beciella está batida por un profundo oleaje de fondo. Un buen sitio para sentarse a contemplar.

            Ahora por fin enfilamos la playa de la Espasa. Ha comenzado a orbayar. Vamos por las seis horas de ruta, aunque las paradas han sido generosas. Son curiosos los pequeños paneles solares que hay en las lindes de la pradera. Serán para que las vacas puedan leer por la noche…

            El autocar de Jano nos está esperando al final de la playa. Agradecidos. Por lo visto en La Isla no puede aparcar ningún tipo de autocar. Pues ellos se lo pierden. Nosotros una vez secos, nos vamos a Colunga, a Las Palmeras para repostar “gasolina” y otros líquidos. Tertulia y pronto para casa que hay mucho que reflexionar con la que está cayendo en la calle.

            Cambiamos de mes. En marzo nuestra primera salida es para atacar La Peña Escrita y el Pico Cotiellos que dejamos pendientes hace unos años. Empezamos en Tanes para hacer todo el cordal y bajar a Rioseco por el Barranco de Anzo. Seguro que podremos pisar nieve a gusto. Preparad el material.

FRESINES

miércoles, febrero 20, 2013

SUBIMOS A PEÑA LLAGOS Y BAJAMOS POR LA ENSELLÁ

16 de Febrero de 2.013



El primer día bueno de este lluvioso invierno que nos atormenta, tenemos ruta por Sobrescobio y hacia allí nos dirigimos. Parada técnica en Rioseco para desayunar y rumbo al cercano pueblo de Soto de Agues, inicio de la popular Senda del Alba o Foces del Llaimo.

Abandonamos el autocar u callejeamos por el arreglado pueblo contemplando las bonitas y bien conservadas construcciones. Vamos buscando la salida por la Ruta del Alba y así pasamos junto al lavadero y enseguida también junto a la piscifactoría.

Llevamos buen ritmo, acompañados por el rugir de las aguas del río Alba o Llaimo que se despeña por el desfiladero abajo. Dejamos atrás las antiguas instalaciones de un cargadero de mineral y cruzamos Campurru, una despejada zona de prados y alguna cabaña. Estamos cerca de Retortoriu y allí, tras atravesar el Pontón, abandonamos la Ruta de las Foces del Llaimo, tomando la pista que se dirige a Lichariegu, siguiendo a la orilla del río y a Fresnos tomando la desviación de la izquierda en dura subida.

Lógicamente nosotros tomamos la que sube. No sabemos caminar de otro modo. Enfrentamos los duros repechos y las vueltas y revueltas que hace la pista y vamos dejando muy abajo la Senda del Alba. Salpicadas cabañas quedan a uno y otro lado del camino y las vistas se van despejando, permitiéndonos ver un sinfín de nevadas cumbres que nos rodean..

Poco antes de la Majada de Porciles comenzamos a pisar nieve. La Majada de Fresnos nos recibe totalmente cubierta de un precioso manto blanco de buen espesor. Hay más de medio metro en algunos lugares. Hacemos un descanso para reponer fuerzas bajo el alero de una buena cabaña y enseguida los más impacientes comienzan a caminar, dirigiéndose hacia el cercano y completamente blanco, Pico Fresnos, que tenemos justo detrás de la cabaña.

El resto seguimos sus huellas en la nieve y alcanzamos la nevada cumbre de 1065 metros en poco tiempo. Bonitas vistas hacia todos lados y nieve, mucha nieve por todas partes. La sierra del Crestón brilla con los rayos de sol que hoy nos acompañan. La rocosa mole de la Peña Llagos nos contempla y la contemplamos. Algunos deciden dar la vuelta y descender desde Fresnos por el camino de las Foces del Nozalín. El resto contemplamos el camino que nos espera. Hay que realizar un importante descenso hasta el Collado Campellín. Allí nos dirigimos tras hacernos las pertinentes fotos de cumbre.

El descenso es pronunciado y la acumulación de nieve no nos lo pone nada fácil. En algunos lugares no queda más remedio que dejarse resbalar. Alcanzamos la canalización por la que pasa la conducción de aguas de Gijón. Algunos tienen un mal pensamiento al respecto. Seguimos la conducción hasta el Collado Campellín y desde aquí aún continuamos sobre ella, dando la vuelta a la Peña Llagos por su izquierda. Pasamos junto a una especie de aireador de la tubería y al poco la abandonamos para seguir por una canal que sube a la derecha, pegada a un muro de piedra.

La nieve cubre las piedras y eso nos complica un poco el camino. Hay que ir sorteando las ramas y las piedras, pero se sube bien. Alcanzamos la pared que se desprende de la cumbre y continuamos  a la derecha a pasar por una horcada que se eleva en la zona sur y en la que hay algunos árboles. Traspasado este lugar, el resto es una semitrepada fácil y cómoda que nos sitúa en lo más alto de la peña, junto al buzón de cumbres.

Las mismas vistas de los alrededores que en el Pico fresnos, pero desde aquí podemos contemplar a nuestros pies, los pueblos de Soto y San Andrés de Agues, Ladines y un poco más al norte, Villamorey y el embalse de Rioseco. La caida por la cara norte de la peña es importante y por ese lado es por donde tenemos la intención de descender, aprovechando la conducción de aguas a Gijón. Es el conocido como Sedo de La Ensellá.

Para ello volvemos sobre nuestros pasos descendiendo por el mismo sitio por el que ascendimos hasta entroncar nuevamente con la tubería. Entonces la seguimos a la derecha, oeste, hasta un pequeño collado en el que atravesamos a la cara norte del pico. El camino, que no es muy ancho, con la nieve aún nos parece más estrecho. Lo perdemos en algunos momentos, pero no queda más que descender y lo hacemos lo mejor que podemos. Los resbalones están a la hora del día y las culadas en esta ocasión no las cobraremos en cajas de sidra: la borrachera sería demasiado.

Si la cosa no estaba suficientemente complicada, algunos argayos en el terreno, nos lo dificultan un poco más. Pero somos Las Xanas y tal como predijo Cris a primeras horas del día, hoy tocaba “xanada” y a fé que lo estamos consiguiendo.

Afortunadamente el camino no es muy largo y pronto alcanzamos una zona más practicable y con menos inclinación. Atravesamos una zona de pradera y a continuación nos metemos en un bosque siguiendo un sendero en vez de la pista, hasta que terminamos en ella poco antes de cruzar el Río Alba poco antes de llegar a Soto de Agues, donde finalizamos una bonita y “seca” ruta.

Para el próximo sábado, en el que se anuncian nevadas a la orilla del mar, nosotros nos vamos a la playa. Hacemos la segunda ruta costera de este invierno, esta vez en el centro-oriente. Salimos de Ribadesella para terminar en La Isla, después de pasar por las Playas de Vega, Arenal de Morís y Espasa. Animaros, que igual pisamos nieve en la playa.

JAFPA

martes, febrero 05, 2013

EN EL PR-101 DE COALLA LAS XANAS PRACTICA EL BARRANQUISMO



2 de febrero de 2013

Hoy vuelve a tocar tormenta. Pero no está muy frío. Vamos a hacer la ruta del Conde Coalla. Mentar al Conde Coalla en Grado es como mentar al Duque de Alba en Flandes. La ruta está señalada como PR-101.  La vamos a empezar en Bayo con un cómodo recorrido por la carretera que sube a Baselgas. Muchas casas arregladas y cerradas. Por su cercanía a Oviedo y Grado muchas viviendas se utilizan de fin de semana. Sin embargo las praderas están bien cuidadas. Siguiendo la carretera adelante vamos cogiendo alguna altura. Llueve a ratos, cae granizo rabioso, escampa. Así va a discurrir todo el día. Es lo que hay.

Llegamos al desvío que sube a la Condesa y Santo Adriano desde La Llamera. Barruntamos que con lo que ha llovido tiene que estar muy embarrado todo el camino que faldea por el monte. A pesar de ello un lanzado grupo de nueve “xanos” están animados a subir por Conforcones para llegar a La Condesa y después de varias revueltas llegar a Santo Adriano del Monte. Aldea abandonada en la que ya estuvimos un día que bajábamos del Buey Muerto hacia Sama de Grado. Tras un ligero tira y daca, decidimos la mayoría seguir a Balsera y luego dar la vuelta a la Llamera.

Precisamente el Buey Muerto es que estamos viendo el resto del grupo. Seguimos por la carretera que baja rotundamente hasta el fondo del barranco. Aquí, junto al Reguerón, les vuelve a picar el gusanillo y deciden tirar para Santo Adriano por la antigua conducción de agua. El resto, remontamos en larga cuesta hacia arriba hasta confluir en Baselgas, descanso de etapa con avituallamiento.

Es un pueblo configurado alrededor de una calle central, con buenas casas muy arregladas. Más de quince hórreos y paneras, algunas de buen tamaño dan la perfecta imagen de la típica aldea asturiana. Hay tres o cuatro casas de aldea, algunas de ellas adornadas con carros del país perfectamente armados, dispuestos a arrastrar la hierva ladera abajo. El único habitante del pueblo nos resguarda en su antojana para escapar del chubasco de las doce.

Cuenta muchas historias de lobos, de cabritos muertos y de ataques a terneros, ahí mismo junto a la fuente del pueblo. Su sobrinillo, hoy vecino forzoso, vaga por las caleyas y nos pregunta como un paisano: “¿qué es lo que quieren? ¿Qué buscan aquí?”. Amigo, aquí buscamos la Asturias que está desapareciendo. Casi nada. En el alto, al norte de Baselgas, está la ermita de la Virgen de Cébrano. Con más tiempo y algo de sol hubiéramos subido a verla. Por el mismo camino de llegada nos volvemos hasta La Llamera, en donde empiezan las marcas de pintura amarilla.

La bajada se realiza por buena senda, paralela al río Las Varas. El río hoy, con la que va cayendo es un señor río, abundante de aguas y, como diría Jorge, un río bravo. El rugiente arroyo va quedando abajo y empezamos a esquivar charcos. En un momento dado, un arroyuelo lateral muy crecido desborda sobre el camino haciéndolo difícil de transitar. Pronto se convierte en una torrentera con una sucesión de cascadas incluida. Al Grupo Las Xanas le faltaba experiencia en descenso de barrancos y a ello vamos. Con precaución, agarrándonos a los troncos de fresnos y ablanos, cuidando que no estén podres, vamos bajando por los mejores escalones posibles, escalones que en buena parte están cubiertos de agua circulante. Al final todo el mundo está abajo aunque echamos de menos un cordino de seguridad. Experiencia, ayuda en los pasos, fijarse en el que nos precede y buen uso del bastón nos han ayudado a salvar la escala.

La senda vuelve a estar cercana al río pasando al lado del Molín de Coalla, que hasta hace poco funcionó como pisón de escanda. Un cartel orientado al sur señala en dirección de la cueva de Chapipi. Es una oquedad explorada en 1934 en la que aparecieron monedas de oro romanas y alguna punta de lanza. Su mayor riqueza para los moradores de Coalla era el guano de los murciélagos, excelente abono. Para llegar a la cueva hay que pelear duro con escayos y espinos.
En el siguiente recodo del camino hay una sorpresa desagradable: el desbordado arroyo inundó el paso formando un charco que puede llegar por encima de la rodilla. Como el agua baja fuerte nos ponemos a buscar un paso por la hondonada. Paso que salvamos metiendo las dos botas en el agua (menos el patilargo de Clemente). Llegamos a Coalla, la villa del Conde Gonzalo Peláez que en 1308 saqueó la Puebla de Grado después de doce años de asedio y veinte de pillaje. Fue finalmente derrotado en el castillo del Pico Castiello en Santianes. Por cierto que en Baselgas tuvo otro castillo. Finalmente fue derrotado por las tropas del rey y los vecinos agrupados por la Carta de Hermandad con Oviedo. Parece que huyó a Navarra donde murió pobre.

La villa condal no se parece nada a lo que cuenta la historia. El exterior de la Iglesia muy restaurado nos ofrece un rato de descanso. Un cartel en la iglesia da cuenta de los ingresos y gastos de la pasada fiesta de San Antón. Hay superávit en los tiempos que corren. Otro cartel avisa a los ladrones que no hagan destrozos que no hay dinero que llevarse al bolsillo. Todo muy didáctico. Unos rayitos de sol calientan nuestros huesos por un instante.

De Coalla, siguiendo la carretera a Cuanxú. Vuelve a granizar. Dura poco. En seguida una portilla y una pista nos orientan hacia el río Las Varas. Salimos de la pradera. Está muy encharcada. La tierra no empapa una gota más. Varios meandros del río más y pasando bajo la Peña del Cuervo alcanzamos Alcubiella. Llueve de nuevo intensamente. La tejabana del bar nos facilita el secado, cambiado, peinado y atildado. A los quince minutos llegan los de Santo Adriano que han tenido que dar cera para hacer el recorrido en poco tiempo.

En el mismo bar tienen preparadas dos largas mesas en las que nos instalamos con comodidad y glotonería. Caen las viandas, se corta pan, el chorizo menudea y chosco tampoco falta. Con estas cosas vamos pasando el rato y hacemos una larga y ruidosa tertulia, que para eso estamos muy cerca de Trubia.

El sábado que viene volveremos a Covadonga, para volver a subir a Orandi, por el bosque que hace poco bajamos. Si el tiempo no lo impide haremos el Pico Sienra y el Cebeo. Luego volveremos a bajar a Covadonga por Peñalba. Ir a Picos de Europa siempre es una garantía de una excursión agradable.

FRESINES

miércoles, enero 30, 2013

LAS XANAS VISITA EL CABO VIDIO Y LA PLAYA GAVIERO




26 de enero de 2013

Terminamos con buen acuerdo la Asamblea anual y como no podemos parar, al día siguiente tenemos ruta. Esta no es montañera, pero tiene también su complejidad y una total belleza. Empezamos por el tiempo meteorológico: está despejado. Después de la gran, gran mojadura del día del Monsacro, hoy tenemos este regalo de día. Hasta hace sol. Se llega en un suspiro a San Pedro de la Ribera, gracias a las obras terminadas de la autopista del Cantábrico.

Primera parada: Villalegre. Terminamos de recoger a la última norteña y nos disponemos a vivir una nueva aventura, plena de naturaleza, plena de aire y mar. Nuestra siguiente parada en el camping de San Pedro de la Ribera, justo donde terminamos el año pasado cuando nos asomamos a las playas de Oleiros. Este concejo de Cudillero está plagado de playas escondidas, acantilados profundos y ensenadas procelosas. Teníamos muchos recelos sobre la manera de llegar al cabo Vidio. Pero la verdad es que Peña se lo curró y la jornada entera salió a la perfección sin apenas vacilaciones sobre la buena dirección a seguir.

Desde el aparcamiento empieza un largo camino junto a la valla del camping que va ascendiendo sin parar hasta penetrar en medio del eucaliptal. Pero el camino está libre y a través suyo llegamos a las primeras casas de Riego Arriba. Un nuevo camino nos encamina en dirección a la playa y puerto de Castrillón. La primera playa que podemos ver desde arriba. Es preciosa, de un azul intenso con esta suave luz. El mar está en calma en marea alta todavía. Avanzamos un poco más hasta encontrar una gran cetárea, cuyas piscinas rebosas del bueyes de mar de tamaño respetable. Toda esta zona es conocida por la calidad de sus mariscos. Junto a la cetárea se abre un túnel estrecho para pasar a Puerto Chico, que es un sitio soñado por los buceadores aficionados.  El empleado de la cetárea se desvive en darnos oportunas explicaciones de cómo llegar por La Barrera a Vidio.

Así que seguimos un rato por la ascendente carretera para desviarnos casi enseguida a la derecha en dirección a la Punta del Gallo. Si uno mira la foto aérea de todo el saliente de cabo Vidio es como una gran cuchara invertida, pero llena de puntas y resaltes rocosos encastrados en el mar. Hasta dieciséis puntas he contado en la perspectiva que nos da Google. Alrededor de la Punta del Gallo están las playas de Sable, San Cidiello y Gradas, todas inaccesibles, encerradas por acantilados de 80 metros de altura. Un conjunto de varios islotes y un más grande, El Orrión, cierra esta playa de los embates del mar abierto. Una vez que estamos a la altura de San Cidiello doblamos nuestro itinerario hacia el oeste hasta llegar al mirador de Peñadoiro, en la margen opuesta del promontorio. El faro Vidio está a unos doscientos metros.

Refugiados en su pared oeste hacemos las fotos de “cumbre”. Peña nos había predicho que era buen sitio para ventilar todos los bichitos que pudiéramos llevar. Se quedó corto y eso que el día estaba manso. Según lo lugareños el viento es una constante tal que esto parece la costa de Irlanda.  El mar golpea mansamente muy por debajo nuestro. El sol nos regala su calor. No podemos pedir más.

Avanzamos hacia la playa Peñadoiro de nuevo. Seguimos un camino paralelo a la carretera, para evitar su monotonía. Estamos por encima de la Playa de la Cueva, conocida por la gran bóveda llamada La Iglesiona, que labró la marea en su continua acción erosionadora. Al llegar a Riego Abajo bordeamos el pueblo por el oeste. La mitad del grupo siguen a Lito por la carretera. A partir de aquí les llamaremos “los del asfalto”, porque siguieron hasta Castañera carretera adelante, incansables ellos.

Nosotros más en el track (los tres GPS están en nuestro poder) seguimos en nuestro propósito de pegarnos lo más posible a la costa, en este caso a la punta El Gallo, que no vemos, ni tampoco la playa de Vivigo que rodeamos por encima. El camino que llevamos gira bruscamente al noroeste al encontrarse con el arroyo de Vivigo que se va desplomando, rico y abundante en aguas hacia el cercano mar. Su fuerza es aprovechada por dos molinos. El primero, el molino de Pudencio, se eleva sobre una riega lateral soltando el agua desde una alta represa. El segundo, el de Pulido, es una pequeña edificación edificada en roca directamente sobre la playa. Muy bellos los dos.

¿A qué habíamos venido, a acercarnos al mar? A pié de playa lo tenemos. Es la playa de Vallinas o del Gallo, estrecho corredor de 900 metros de longitud. Playa de cantos, paredes de cuarcita oscura, son unas constantes de toda la zona. Se hace fatigoso caminarla. Las amarillas espumas reposan fatigadas en la orilla batidas por una fuerza incesante. En algún momento miramos con recelo a las olas que amenazan con cortarnos la playa en dos. Desemboca en cascada el arroyo de Vallinas sobre la misma playa. Algo más allá lo mismo sucede con el de Valdredo. En el extremo está la punta Esquilón con una airosa escalera en la que nos están esperando.

Por la Llosa de Burón enfilamos el siguiente acantilado. El senderín recién limpiado, avanza casi pegado al borde. Literalmente estamos sobrevolando la playa de los Negros. El que no haya visto esto desde aquí  no conoce toda Asturias. En el horizonte próximo está la isla Fornón. Un paso en falso en el acantilado sería fatal. ¡Señores, estamos haciendo montaña! Ni una travesía sin sus cotoyas. Al llegar a la redondeada punta Rabillín hacemos un descenso tipo “xanas” sobre barro deslizante para saltar el arroyo Lindebarcas.

Por camino hormigonado se llega a la punta Noceda, en donde siempre hay pescadores. Tenemos que retroceder al sur, replegarnos a Novellana (donde nos espera una cerveza bien ganada). Se podría terminar la ruta haciendo una gran ese por la carretera. Pero esta posibilidad desvirtuaría nuestro propósito inicial de pegarnos a la costa. Así que volvemos camino del norte haciendo de tripas corazón pensando todavía en cuatro kilómetros más. Pero en realidad es mucho más corto el final de ruta. Casi en un momento subimos para poder bajar para echar un vistazo a los bellos arcos tallados por el mar en la playa de La Barquera. Nada más subir dominamos la vista de la playa Gaviero o del Silencio. Es probablemente la más bella de todo el occidente. El mar impone su ruido sobre cualquier otra cosa. El combinado de islotes cierra su boca  por sus dos lados. Inmensas paredes de cuarcita marrón brillan al sol mortecino. Nuestro único disgusto del día es no tener tiempo para bajar a sentarnos a la orilla del mar y para contemplar el silencio...  Un kilómetro todavía y llegamos a Castañeras.

El grupo del asfalto nos está esperando hace rato. Se les hizo pesada la amplia vuelta. El autocar está aparcado junto a un antiguo aserradero de aspecto decadente. Volvemos a comer a Novellana, al bar que tiene tres precios distintos del café según la amabilidad con que lo solicitemos. Por si acaso vamos a ser especialmente amables.

Este trozo de costa es verdaderamente impactante. Quisiéramos volver sobre todo en un día de temporal de mar. El primer sábado de febrero la ruta que queremos hacer es la del conde Coalla, en el concejo de Grado. Puede que se acorte, pero en principio hay que salir de Bailache pasando por Santo Adriano del Monte para bajar a Cualla. Hay barro en abundancia, estáis avisados. 

FRESINES

martes, enero 22, 2013

EN EL MACIZO DEL MONSACRO MUY PASADOS POR AGUA



19 de enero de 2013

¿Cómo se preparan los huevos para el desayuno? Algún gigante escondido nos quiso desayunar porque pasados por agua si que quedamos. Los del tiempo que son muy listos nos lo habían advertido: ¡qué no salgáis! No hicimos caso, para variar.

Ocho de la mañana, en Oviedo no llueve. Ahora nos ves en Argame haciendo planes: “Hoy ruta corta”. “Tal como está no se podrá más que ir por la carretera”. Estuvimos un buen rato atechados. “”Que hay una ciclogénesis explosiva de esas”. Peor para ella. Necios.

El autocar, compadecido, sube algo más de Otura. Pertrechos de agua. Por las cunetas torrenteras de agua. La subida a Los Llanos, y la pista que sigue, bastante llevaderas. Paramos donde  el tejo empotrado en la roca. Es bien llamativo, un prodigio de adaptación.

Saltamos por encima de la majada de las Capillas. Por la derecha seguimos hasta la Ermita d’Arriba. Ya se percibe el misterio de este Monte Sagrado. La ermita de Santiago es  del siglo XIII y está declarada monumento histórico artístico. Lo que es historia aquí se palpa por todas partes. La capilla octogonal (¿planta templaria?) está edificada sobre un pozo dolménico, evocando cultos precristianos muy antiguos. Este pozo está cubierto por el altar hueco. También es notable la cueva del ermitaño. Por fuera a dos tercios de su altura unos huecos en la pared sugieren que hubo un piso superior.

Aquí estuvo refugiada el Arca de Las Reliquias, hecha en un principio de madera de cedro y sustituida después por roble. Según cuenta la tradición viene desde Jerusalén huyendo de la invasión musulmana, pasando a Toledo y de allí, al sagrado refugio de este casi inaccesible Montesacro. Contiene las mejores reliquias de la cristiandad (leche de La Virgen, sangre de Cristo, espinas de la corona...) que en aquel momento de invasiones, peste y hambruna (año 812) significaban una gran esperanza.

En los alrededores se cita una importante necrópolis. Todo sugiere que es un lugar cercano a la experiencia más trascendente. Pero nosotros mundanos arrostramos de cara la lluvia, el viento y el ciclón “Grong”. Así que al Romiru. El camino esta lleno de trampas. Un primer grupo se marcha pista abajo hacia Viapará, a ponerse algo seco.

Una vez en el pico un segundo grupo baja por la canal de la derecha que aunque pindia es practicable. A estas alturas los paraguas son más un estorbo que otra cosa. El fuerte viento se ha encargado de destrozar más de uno. “Reclamaí a la federación, a mí déjaime en paz”.

El último grupo, en el que me encuentro, nunca tiene bastante. Tiramos para La Fayona. El viento sopla fuerte y comienza a llover racheado. Se ve nuestro autocar desde esta altura. Vamos a bajar. “¿Por esta canal de la izquierda? No fastidies”. Pues sí, por la empinadísima y resbaladiza canal. Y antes de que nos tape la niebla. Nos proponemos bajar todos juntos. Mandamos por delante a nuestro explorador más esforzado. Es factible el paso. Bajamos despacio. La hierba es una pista de patinaje. Hay  que agarrarse bien en las destrepadas. Llegamos a una plataforma verdosa. La aparente salida es pegándose al paredón rocoso.  Pero hacia el abismo se abre un senderillo de cabras. Este es el que vale. Hay que pasar por una piedra plana muy resbalosa. Nos agarramos a la pared. Despacio. Ahora tenemos que pasar una canaleta en destrepe y para poder salir a la pedriza.

Vamos camino de la cabaña. Estamos empapados. La experiencia ha sido gratificante. Realmente no hay pico pequeño. En el autocar está todo el mundo dentro cambiándose como puede. Pacientemente hacemos cola en el pasillo. Poco a poco la situación se va aclarando. Fuera llueve torrencialmente.  Volvemos a Argame. Nos han reservado un comedor. Son las dos y media y en esta inusual y muy temprana hora nos disponemos a comer. Al calor de la chimenea y ayudados por algún vinillo, vamos recuperando temperatura. Al final de la comida el guirigay que organizamos es ensordecedor. Me preguntan el domingo si fuimos capaces de salir con este perro día. “Somos de Las Xanas ¿es que no nos conoces?” Pues para pillar una pulmonía estaba la cosa.

El próximo sábado tenemos ruta costera. Saliendo de San Pedro de la Ribera pasaremos por el Faro Vidio y por la playa Gaviero (qué nombre tan evocador) para acabar en Castañeras. Esperemos ver el agua sólo desde arriba.

Recordad que este viernes tenemos la asamblea anual de socios para aprobar el calendario y para otros asuntos económicos. Es importante vuestra presencia.
  
FRESINES

martes, enero 15, 2013

RECORREMOS UN TRAMO DE LA ASTURIAS DEL INTERIOR: DE CARREÑA A BENIA



12 de enero de 2013

Estrenamos nuestro año montañero. Y lo estrenamos bien, con categoría. La salida no era difícil, no tenía grandes elevaciones, pero no estaba exenta de atractivos. Lo principal es que con un grupo hoy sólo de socios, nos atrevimos a salir a pesar de las catastróficas predicciones del tiempo.

En Carreña disfrutamos viendo los edificios tan arreglados, con tanto sabor asturiano. El puente romano llamó nuestra atención por su gran apuntamiento del arco.  Como no todo puede ser perfecto el ARROYO DE LA Ría o río Forcao baja domesticado entre paredes de cemento. Salimos del pueblo por la pista del GR-109, en concreto la etapa 3 del larguísimo Gran Recorrido denominado “Asturias del Interior”, que va desde la ría de Tina Mayor a la del Eo en veintidós etapas. Me congratulo que hayamos empezado a hacer tramos de esta magnifica y bien señalada ruta.

La pista gira sobre el Cabezo Forcao. Esbelto picacho solitario e inaccesible por esta cara. Nos lo quedamos mirando porque al montañero le llaman la atención este tipo de elevaciones. Seguro que algún día caerá. La pista sigue por un pequeño hayedo. Un panel nos informa de la existencia de una edificación grandiosa que debió ser molino. El llano Molín son varias edificaciones de, alguna de ellas de tres pisos de altura. Un magnífico ejemplar de ciervo de madera cuelga con sus cuernas del corredor de la primera casa. A la segunda o tercera revuelta del camino está magníficamente destacada toda la crestería del Central, incluido el pico de los picos, nuestro magnífico Urriellu. Poca nieve a estas alturas del año, más cargada la cara norte.

Seguimos y paramos, paramos y seguimos, sin dejar de fijar la vista en la sucesión vertiginosa de cumbres: la Morra, el Carnizoso, Castil, la Collada Bonita, la Aguja de los Martínez.... Y mucho más cercanos nuestros conocidísimos Cuetón, Lleroso, y Jascal a los que deseamos volver pronto. En el  mirador de Pedro Udauondo, desde donde el piquista puede contemplar a placer su “Picu”, existe un buen panel informativo señalando todas las cumbres señeras. La niebla nos las ocultó hace un rato, pero atendiendo a nuestro ruegos vuelve a abrir envolviendo aquellos valles de misterio y garantizada aventura. Hasta donde llega la vista se puede atisbar la profunda tajadura de las Foces del Burdio, tantas veces recorridas por nosotros, de camino al Pico Coronas.

A partir de este punto, con Asiego a vista de pájaro, el camino está bastante más embarrado. Hemos ido despacio porque en hora y media sólo hemos recorrido 5 kilómetros. Habrá que acelerar un poco porque la etapa es muy larga. Dos o tres amagos de lluvia. Por detrás nuestro hacia el Torbina las nubes están descargando. Pasado el Molín de Ricado y la sorprendente e inmensa instalación ganadera, astibamos las canteras de Ayorín, que vamos a rodear en un ángulo de casi 270º. Recuerdo que hace no mucho estos caminos estaban embarrados hasta decir basta. Sin embargo ahora una buena capa de zahorra de la propia cantera nos facilita las cosas.

Cruzamos la carretera AS-114. Una pequeña indecisión en un cruce de caminos  en la Salce. Al fin aparece la marca roja y blanca, señal de la buena dirección a pesar de que el camino vuelve a girar al oeste, en dirección contraria a donde queremos ir. Paramos junto a una muria que guarda buen ganado. ¿Seguir la pista o atravesar la colina para acortar? Este es el Grupo de Montaña Las Xanas; ¿porqué seguir una monótona pista pudiendo pelear con cotoyas y escalar cercas? Acortamos hacia el collado Alda, esta vez con permiso del dueño que amablemente nos deja cruzar. Desde estas sierras acceder al Nani Cardosa es un juego de niños. A pesar de su modestísima altitud de 587 metros es un observatorio de primera. Vértice geodésico de 2º orden (ya sabéis una distancia de 15 a 25 Km. hasta los dos siguientes vértices del triángulo). Se ve todo el valle de Onís hasta donde alcanza la vista.
Sigue amagando lluvia. Los más precavidos llegan a desplegar el engorroso paraguas. Bajamos ladera a través (¿lo imaginabais?) Forzosamente tenía que aparecer la pista que nos deja a la puerta del camping de Avín. Naturalemente acabamos pisando el asfalto durante no muchos metros. En Avín primero se pasa junto a un edificio que debe ser centro de interpretación de las minas La Milagrosa, potente explotación de cobre, activa hasta los años setenta. Justo al lado el centro de interpretación de la Fauna Glacial, naturalmente cerrado, porque no hay presupuesto para tanto.

El pueblo de Avín es una auténtica preciosidad, con sus corredores y sus escudos blasonados. Paralelos al río Güeña y por una buena acera damos vista a Benia. El Hotel-spa está a reventar de coches. La aldeana de la estatua indiferente a todo en su burra. Paramos como siempre en el polideportivo para quitarnos las telarañas del camino. Cuando nos estamos acercando a Casa Morán empieza a llover con fuerza. Nos aguantó todo el largo camino. ¡Gracias a quién corresponda!

La próxima semana discurrimos por territorio morcíniego. Vamos a descubrir el archiconocido Monsacro subiendo a todas sus cumbres desde La Foz: Mariellu, Romiru, Llano Villar, para acabar bajando al área recreativa de Viapara, para coger sitio para la Vuelta ciclista a España que este año vuelve a L’Angliru.

No olvidéis que el día 25 tenemos la Asamblea anual y que necesitamos tu opinión sobre lo hecho durante el año pasado, sobre el calendario propuesto para este año, y naturalmente también sobre los euros necesarios para tanto viaje. Contamos contigo.
 
FRESINES

jueves, enero 10, 2013

CONVOCATORIA DE ASAMBLEA GENERAL ANUAL





 

ASAMBLE GENERAL ORDINARIA ANUAL


Por orden del Sr. Presidente del Grupo de Montaña LAS XANAS, se convoca la ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA ANUAL, de acuerdo a los Estatutos, para el día 25    de ENERO de 2013, a las 19,30 horas en 1ª convocatoria y a las 19,45 horas en 2ª y última convocatoria, en el Centro Social de Trubia, con el siguiente


ORDEN DEL DIA:


                            1º.- Lectura y aprobación, si procede, del acta de la reunión anterior.
                            2º.- Memoria de actividades del año 2012.
                            3º.- Presentación de las actividades para el 2013.
4º.- Informe del estado de cuentas.
                            5º.- Presupuesto para el año 2.013
                            6º.- Actualización de cuotas.
                            7º.- Ruegos y Preguntas.
                             


 Trubia, a 10 de ENERO de 2.013

jueves, enero 03, 2013

EL GRUPO LAS XANAS, EN EL DESFILADERO DE LAS XANAS



29 de diciembre de 2012

Siempre es un placer y una necesidad volver a nuestros orígenes montañeros. Y hoy el grupo Las Xanas lo ha vuelto a hacer con esta extraordinaria salida encuadrada en el triángulo que forman los arroyos del Trubia, Las Xanas y Serandi. 

Hoy comenzamos sin prisa. Estamos en casa. Y con toda la calma del mundo salimos con la menuda lluvia azotando la cara. No es demasiado molesta y podemos encarar el desfiladero de La Covayada desde el Molín para ir ascendiendo en el serpenteante sendero. Siempre es un hermoso valle pero hoy brilla especialmente en esta húmeda mañana. Por el fondo discurre el río, un hilo brillante en la fría mañana. El molino pide a gritos una restauración que no llega nunca. Cogiendo el camino de la derecha subimos por la larga sucesión de escalones formados por traviesas de la vía. Acabamos en el pueblo de La Rebollada. Atravesamos la aldea. Sale un tímido sol. Subimos por la pista hormigonada del fondo. La sección juvenil hoy pega fuerte. En varias revueltas nos vamos acercando a la collada que sin pérdida ninguna nos conduce al pico L’Airúa.

La cima es estrecha y nos situamos a lo largo para caber todos, que hoy somos bastantes. Bajan unos cazadores de Pan de la Forca arrastrando dos pequeños jabalíes. Tenemos buena vista de La Rebollada, Pedroveya e incluso del lejano Oviedo. También es muy buena la imagen de Proaza y todas las colinas suaves y redondeadas que rodean la bella localidad asturiana por su lado oeste.

Pronto se cubre todo el fondo, antes idílico. Las nubes están soltando buena cantidad de agua y pronto nos llegará la lluvia. Ha enfrescado mucho y tenemos que movernos para entrar en calor.

Bajamos hacia el pico La Habana. El sendero está bien trazado en la ladera y bajamos cómodamente hasta la cabaña que inicia la subida a La Habana. Vuelve a lucir el sol. Tenemos un buen panorama con Serandi debajo nuestro. Hermosa vista panorámica. Descendemos de La Habana para entrar inmediatamente después en el magnífico mirador de la Ercina. Por un momento nos creemos en Camarmeña. ¡Vaya caída al río! Se puede ver un gran trozo de la senda de subida de la Covayada, y las retorcidas variaciones que hace el río en su curso hacia el mar. Estamos un buen rato en el mirador. El sol por fin calienta algo y estamos a gusto en esta volada altura.

Bajamos hacia la aldea. En dos revueltas estamos entre casas. Es una prestosa población. A destacar la decoración de sus hórreos. En una revuelta del camino está la bajada a la foz de Pícaros. No todos hemos visto la marca del PR. Unos cuantos bajan por la carretera. Los demás seguimos el descenso a la pequeña pero coqueta foz. Bajan abundantes aguas, haciendo bueno el dicho de que no hay río pequeño. Salimos por el cercado de Paca y Tola que en esta temporada invernal no están en su lugar habitual, sino en un cercado nuevo construido más abajo, en una caseta que les permite invernar. Bajamos al área recreativa de Serín. Nos espera el autocar. Mientras nos cambiamos un osado petirrojo se posa a nuestros pies picoteando un higo seco.

Volvemos hacia atrás para comer en Proaza. Nos acomodamos en el bar y poco a poco nos vamos haciendo con el sitio antes ocupado. Se está bien al calor. Las conversaciones fluyen, el tinto ayuda. Ha caído la noche. Es hora de irse. Nos recordamos que nuestra primera ruta del 2013 es al Pico Cardosa en travesía desde Carreña a Benia de Onís. No apuntamos a  nadie porque esta salida será el día 12. Así que habrá que llamar a los teléfonos habituales, o avisar por correo electrónico que es una opción cómoda y segura. Recordad que estamos ultimando las gestiones para federarnos este año y la cosa va bastante adelantada. Nada más que desearos todos un FELIZ AÑO 2013 Y QUE TENGAIS MUY BUENAS MONTAÑAS, SIEMPRE ENTRE AMIGOS Y “XANOS”.

FRESINES

lunes, diciembre 24, 2012

EL ESCOBÍN, ENTRE EL NALÓN Y EL CAUDAL



22 de diciembre de 2012

Ya colocado el Belén de Cumbres sólo quedan dos rutas para terminar la temporada 2012.  Ha sido una larga temporada llena de aventuras, destrepadas, extenuantes marchas y gloriosas subidas. La de hoy parece incluso menor, hasta se atreven a llamarla “Fácil”. Pues no tan fácil, ¿eh? Cuando llegamos a la estación de Tudela Veguín está todo despejado, luce el sol, no hace frío, ¿se puede pedir más?

Por detrás de la cementera cogemos la carreterita que sube hasta Las Quintanas, dejando por debajo la pista que sigue a la mina abandonada. Toda la ruta está señalada en fucsia para una prueba nacional de BTT. La subida hasta arriba pindia, pindia, pindia. Luego ya sólo tenemos que seguir el cordal sin grandes desniveles, superar dos  portillas y tenemos a la vista las antenas del pico Escobín o de las Nieves. Todavía hay que apurar la última subida. Desde esta altura dominamos Riaño y Lada, y Oviedo, se ve la ampliación del Musel, y todo el Cornión, los montes de Grado, todo el Aramo. Nos adelantan cinco motos de trial, las responsables de que las pistas estén todas embarradas. En la cima la placa colocada en el 2000 por los Veteranos de la FEMPA.

Continuamos a los picos Albos a lo largo de la sierra Fayéu que separa las cuencas del Nalón y del Caudal. Seguimos por el monte San Frechoso hasta la inmensa antena de TV instalada en el Pico Piedras de 649. Casi todo Mieres a vista de pájaro. Todo recorrido por el Caudal que brilla intenso al sol de la mañana. Doblamos hacia el oeste en esta inmensa “U”  que vamos a trazar en la caminata de hoy. Hoy es una de esas pocas ocasiones que vemos casi toda la ruta desde el principio hasta casi el final.

Por tanto la cima del Gua a la vista. Vése la chimenea del respiradero de la antigua mina de cinabrio cercana a la Fábrica de Mieres. Para llegar al Gua, tenemos que trepar en un corte vertical de una cantera abandonada poniendo un poco de emoción a la monotonía de la pista. Llegamos al Gúa. Pasado el collado Ferrera bajamos por un bosque de eucalipto abandonando la pista que por la izquierda nos llevaría a la mítica aldea de El Rollo, ya sabéis, aquella en la que las pitas están atadas a los pegoyos pa no caer. 

Hace calor, vamos en camiseta, hay que refrescarse. Paramos en el bar del alto del Padrún, dónde los camareros se lo toman con calma. Avisamos: queda mucha ruta. Los más optimistas le echan un par de horas más. Pena de picadillo con patatines... Seguimos por la izquierda de la carretera para seguir a Fontiquines  y abrirnos al valle que sube desde Sardín. Las ruinas industriales de la abandonada cantera de Valmurián afean notablemente el paisaje.

El valle se va abriendo y por una pista que atraviesa la lomera cruzamos dos portillas, armadas con sus correspondientes escaños. Luego hay un arroyuelo que hay que cruzar y a la vista del Magarrón nuestro despiste de ruta. Los traks van por la izquierda, el caminejo por la derecha, pero cada vez más desdibujado. Angel busca salida por la izquierda, Luis hacia el norte, un grupo de tres seguimos una senda de ganado que trepa la primera crestería, luego la segunda y por la loma nos planta en el Magarrón, eso sí, con permiso de las cotoyas que por aquí son especialmente virulentas.

Muchas comunicaciones cruzadas por los móviles. Al no encontrar paso se quiere retroceder hasta el Padrún. Afortunadamente los de adelante han encontrado la continuación del camino que a media ladera rodea el monte Bustillo cerca de Llandellanza. La senda se va convirtiendo en pista, atraviesa una majada y resulta una pista hormigonada que va a dar a la carretera de Tellego. Todavía nos queda un buen tramo de carretera que vamos bajando con calma y dedicación atravesando todos los pequeños núcleos de población: La Mortera, Lugar de Riba, Lugar de Baxo... El asfalto acaba con nuestros maltrechos pies. Por fin Tellego, y ya llego.

Son las cinco y media. Siete horas y media de ruta. Veintidós kilómetros a nuestras espaldas. No era tan fácil. Los del Magarrón siguen quitándose espines del duro toxo. Ya se nos han pasado las ganas de comer y casi las de merendar. Mejor nos vamos a cenar a Argame donde tenemos todo el comedor para nosotros. Hoy llegaremos pronto a Oviedo. Seguro.

Nos queda para coronar esta gloriosa temporada la última pateada que en esta ocasión comienza en Les Xanes para subir a la Rebollada, Pico La Habana, Serandi y final de ruta en Proaza. Con esta hermosa ruta por el desfiladero de Les Xanes, tan nuestro, despediremos nuestro año montañero. No olvides que estamos recogiendo el importe para los que quieran federarse porque al cambiar de compañía de seguro queremos que la póliza empiece a cubrirnos desde principios de año. Los precios son de 54 € para Asturias y 61,50 para toda España.

Aprovecho para desearos a todos la más feliz de las Felices Pascuas que podáis celebrar. Pensad que los mayas se equivocaron con eso del fin del mundo el 21 del 12 del 12. Lo que de verdad se cumple es lo difícil que es llegar a fin de mes. Besos a todas. A los demás un saludín.

FRESINES

FRESINES

martes, diciembre 18, 2012

BELEN DE CUMBRES EN LA PEÑA EL CASTIELLU



15 de Diciembre de 2.012

El cambio a última hora de la ruta del Belén de Cumbres de este año, hizo que la preparación del mismo no fuera todo lo meticulosa que debía y por ese motivo salió la ruta como salió. Pero el caso era cubrir el expediente y pasar un día lo más agradablemente posible y creo que eso si que se consiguió.

Pusimos la hora de salida de Oviedo un poco tarde, las 9 de la mañana, y eso dio al traste con los propósitos que teníamos. El autocar nos subió a Castañeu del Monte, bonito enclave sobre el Valle del Trubia, desde el que se tiene unas estupendas vistas de la Sierra de Estopo al otro lado del valle. En el bar del pueblo hicimos el desayuno para luego comenzar a caminar por la carretera que se dirige a Linares, contemplando las amplias vistas sobre el Propio Castañeu y el valle ya mencionado.

Dejamos el atajo que sale por la derecha, para continuar hasta la collada de la que sale, también por la derecha, un camino que se dirige al lugar de Buanga y desde el que también parte un sendero que sube al Plantón. Aquí se produce nuestra primera división, con cuatro participantes que continúan por el camino y el resto comienza a subir ladera arriba, hasta el mojonado Plantón, justo encima de los tejados del recién abandonado pueblo de Castañeu del Monte.

Un bonito y reciente buzón de cumbres acompaña el cilindro del vértice geodésico y nos ofrece unas estupendas vistas desde el Naranco y Oviedo, hasta las inmediaciones de las Ubiñas. Por el oeste, Sama de Grado y la capital de su concejo, son los puntos que resaltan.

Siguiendo camino aparece la cortada Sierra de Buanga, que la mayoría desistimos de realizar, debido a las fuertes ráfagas de viento que de vez en cuando soplan en la zona. Pero nuestro grupo más salvaje, y desafiante, decide continuar por ella hasta la Bobia, mientras que el resto iniciamos el descenso al oeste, poco antes de alcanzar las primeras rocas. Vamos siguiendo los múltiples senderos del ganado que poco a poco nos van depositando sin mayores dificultades en la parte llana del amplio valle, a la vez que una larga hilera de vacas nos alcanza y sobrepasa, buscando los frescos pastos de las praderas cercanas a Buanga.

Alcanzamos el caserío de Buanga, en un triste estado de abandono. La casa ya no tiene tejado y la cuadra está a punto de perderlo. Solo el hórreo parece aguantar el inexorable paso del tiempo y la desidia de quien debería conservar los pocos elementos de nuestra etnología que van quedando.

Aquí nos unimos con los cuatro senderistas que no subieron al Plantón y juntos continuamos por un buen camino, algo salpicado de barro, hasta las inmediaciones del Arroyo de Buanga que cruzamos para a continuación acercarnos a la bonita cascada que forma, en las cercanías de un antiguo molino, prácticamente perdido entre la maleza.

Tras unas cuantas fotos junto a la cortina de agua de la Cascada de Buanga, volvemos sobre nuestros pasos para ascender a la Peña el Castiellu por el sendero que lo rodea por su cara norte. A los pies de la altiva cruz forrada de espejo, colocada por nuestro grupo hace algunos años, colocamos nuestro Belén de Cumbres y nos hicimos algunas fotos.

Como la cumbre es estrecha y escarpada, decidimos descender al cercano bosquecillo de castaños para celebrar allí nuestra fiesta de Navidad un poco adelantada. Suenan los descorches de la sidra achampanada y algunos tímidos villancicos. Polvorones, mantecados, turrón duro y blando, pasteles gloria…. Un sin fin de golosinas típicas de esta época acompañan a la burbujeante bebida, pero…. No se nota la alegría de otros años. Quizá el próximo funeral por nuestro añorado Jorge, o la falta de Manolo o del Guaje, o quizá la triste ausencia de Fernando y Tere, enterrando en estos momentos a la madre de ella, nos corta el desenfreno de otros años.  

En mi mente un solo deseo: que el próximo Belén de Cumbres no tengamos que añorar a nadie más y la alegría pueda con nosotros o nosotros con ella. Da igual.

El tiempo se nos echa encima y ante la necesidad de estar comidos para las 4 y media, no nos queda otro remedio que acortar la ruta y descender a San Andrés para coger el autocar que nos acerque a Trubia. En la Sidrería Tragos nos han hecho espacio para comer y tras los cafés y chupitos, volvemos al autocar para dirigirnos de nuevo a San Andrés y participar allí de los actos programados por el primer aniversario del fallecimiento de Jorge.

Un muy amplio grupo de amigos nos reunimos para acompañar a Leo, a Ricardo y a Herminia en la iglesia del pueblo, para recordar a su esposo e hijo. Parece que fue ayer y ya hace un año que nos dejó. Casi no lo notamos pues está continuamente en nuestro recuerdo y son múltiples las ocasiones en las que llega su nombre a nuestros labios. Nos sigue acompañando por esos caminos que él nos marcó y nos seguirá marcando, pues su lección la hemos asimilado y sabemos lo que a él le gustaba y claro, a nosotros también.

Para el próximo sábado volvemos al calendario del que ya queda muy poco. La ruta que proponemos es la que partiendo de Tudela Veguin, nos lleva a recorrer las Sierras de Fresnosa, Fayeu y de Lagos, pasando por la cubre cimera del Concejo de Oviedo, el Picajo y posteriormente por el Gua y el Magarrón, finalizando en el pueblo de Tellego. La salida es a las 8:00 de San Andrés. En el transcurso de esta ruta comenzaremos a tomar nota y a cobrar las licencias para el próximo año.

JAFPA