domingo, enero 23, 2011

MIRANDO AL MAR SOÑÉ...

15 de ENERO de 2011

Estrenamos con ilusión las rutas de este año nuevo, especialmente en un día como hoy que promete ser radiante de sol. Efectivamente, saliendo de Arriondas donde desayunamos, el sol aparece espléndido. No hay ni una nube. En el Collado La Cruz de Llames nos bajamos del autocar. Algunos subimos al mirador del Fitu. Ha sido construido en el año 1927 por iniciativa del doctor Antonio Pérez Pimentel y a cargo del ingeniero de obra José María Sánchez del Vallado, con el apoyo económico de muchos asturianos y estamentos políticos y empresariales que se volcaron en el proyecto. ¡qué gozada de panorámica de los Picos y la Cordillera!. Cogemos la pista en dirección a las antenas de telefonía. Siguiendo la cresta llegamos enseguida al Pico Gobia de 538 metros. Está más bajo que el punto de partida. Ahora nuestra mirada se centra en el mar. Vemos más de treinta kilómetros de costa: la rasa costera, relativamente plana está encajonada entre el mar y el Sueve. La autopista no es más que una pequeña línea sinuosa que destaca entre el verde. A lo lejos Colunga y La Isla. Al otro extremo Ribadesella. Y una enorme extensión de mar azulado, surcado de corrientes. La Naturaleza es pura magia. Su belleza supera a cualquier obra hecha por el hombre.

Bajamos por la pista que nos empuja hacia el valle. Tenemos alguna duda sobre cómo pasar la autopista. Hay quien piensa que hay que hacerlo por debajo,¡ja!, como si pudiéramos levantarla. Seguimos hacia un eucaliptal en zona de canteras. Nos da paso a una pista que baja a La Torre. Antes nos encontramos el campo de golf de “La Rasa de Berbes”. Tiene dieciséis hoyos. Hay golfistas dándole a la pelotita, con más o menos fortuna. El sitio que han elegido para su emplazamiento es privilegiado. Se ve toda la silueta de los Picos de Europa y el intenso azul del mar. Rebosa tranquilidad. Sin darnos cuentan estamos pasando por encima del túnel de la autopista del Cantábrico. Bajando por la derecha del campo encontramos la Mina Ana de fluorita. Asturias es el primer productor de espato-flúor de Europa occidental. Y las minas de Caravia y Siero traen el mineral a esta mina para su tratamiento. Pasamos junto a las enormes moledoras que reducen el flúor a polvo. En las instalaciones de la derecha fabrican una especie de pasta que luego será utilizada en los revestimientos de teflón, o en el gas freón de los frigoríficos. Aunque su mayor utilización sigue estando en la fabricación de aluminio. Por cierto, hemos cruzado la autopista por encima de los túneles. Nos fijamos, tras cruzar la nacional de Santander, que el río Acebal que atraviesa las instalaciones mineras baja muy limpio. En décadas recientes hubo un permanente conflicto por la calidad medioambiental de estas aguas. Ahora parece que se ha superado la contaminación y todos ganamos.

Siguiendo la carretera pasamos junto a la aldea la Torre, para entrar a continuación en el Desfiladero de Entrepeñas. Dicen los expertos que hace una millonada de años toda esta zona era lo más parecida a lo que hoy llamamos la jungla: llena de pantanos, con gran vegetación producida por el intenso calor y en un enorme delta que llegaba hasta terrenos de Castilla. Precisamente la acción del mar se encargó de ir tallando estas agujas verticales logrando este desfiladero que ahora da sensación de tranquilidad, pero que tuvo que tener una enorme actividad de abrasión de aguas bravas. Ahora es un monumento natural protegido. Justo al lado cuenta con una pequeña área recreativa.

Pasado el desfiladero nos espera el autocar. Son las tres, nos cambiamos y bajamos a la playa de Vega que merece la pena visitarse. Es un gran espacio de unos mil seiscientos metros de largo con un sistema dunar propio. Dada la composición de las rocas numerosos fósiles marinos están incrustados en ellas. Estas rocas forman curiosos estratos casi verticales que emergen de la arena. En la parte de la derecha hay tres icnitas de terápodo. Además en estas dunas hay una planta única en Asturias: la Mosquita dorada. Este arenal es poco conocido y merece la pena hacer una escapada incluso en enero. La prueba es que los restaurantes de la zona están hasta la bandera y el olor del pescado a la plancha y de la paella de marisco nos recuerda que ya va siendo hora de comer. Bajamos a un bar cercano, abandonando el espacio natural proteguido. (Bar-Restaurante Camba 985 860 567)

Todo hasta aquí nos ha salido perfectamente. Luego larga estancia de sobremesa y preparación de la asamblea anual del viernes (7,30 en el Casino de Trubia). Alguna cara de preocupación y margen suficiente para tomar el tercer chupito.

Todavía hicimos una breve parada en Villaviciosa con lo que fomentamos la hostelería de la zona en estos tiempos de crisis.

El próximo viernes: La Asamblea. Ya sabéis estado de cuentas, precios de las cosas, satisfacción de la gente... Yo digo que el grupo está funcionando muy bien y sólo hay que repartir mejor las tareas para que no caiga todo en las mismas manos. Aprovecho para aplaudir en nombre de todos los continuos desvelos de Lito, Peña y Jorge para que todo funcione y seamos un grupo unido. Dicho está.

La próxima semana la salida es por el espectacular desfiladero de los Calderones en la tierra leonesa de Portilla de Luna. Más de uno nos llevaremos una sorpresa por la belleza salvaje de este paraje. La ruta se empieza en Piedrasecha para a continuación tomar la vereda paralela al río. Luego llegaremos a la fuente del Manadero y un poco mas adelante a la cueva de las Palomas que alberga una sencilla ermita rupestre custodiada por la imagen de Nuestra Señora del Manadero. Al final del desfiladero se llega a un chozo de pastores y se continúa por un sendero que sigue el arroyo de Los Calderones, - dirección noroeste -, bordeando Peña Portilla (1.826m.), hasta alcanzar el collado de Tijero (1.635), desde donde podemos subir a la cumbre de Peña Portilla. Desde estos lugares podemos disfrutar de estupendas vistas sobre la zona de Los Amargones así como del Valle de Luna. Un senderillo nos lleva en rápido descenso hasta Portilla de Luna. De Portilla se continúa por una amplia pista forestal hacia el Collado Coros y el valle de Villar por el que se desciende a Piedrasecha

Los Calderones están considerados como punto de interés geológico, las calizas tienen su origen en sedimentos depositados desde hace 360 millones de años de un antiguo mar que cubría la zona..

FRESINES

jueves, enero 13, 2011

POR LOS CORDALES DEL PICO BILDEO

8 de ENERO de 2011

Día oscuro, pronóstico meteorológico no muy bueno. En el autocar 23º. Calor. En el alto de La Cobertoria, 12 grados. No muy frío. Nos abrigamos. La perspectiva hacia las Ubiñas tapada por la niebla. Peña Rueda presidiéndolo todo. En diez minutos estamos en el pico. ¡Nuevo record mundial!. –“Eh, tú, que sólo hemos subido sesenta y tres metros”. Ya decía yo.

Continuamos por la pista a caballo entre los valles de Lena y Quirós. El camino es muy cómodo, aunque embarrado a tramos. Las vistas hacia el este y hacia el norte son buenas. Destaca delante de nosotros el pico El Gorrión, presidiendo la zona del embalse. Delante de nosotros omnipresente Peña Rueda entre jirones de niebla que se vienen y se van. Hacia el oriente hay otros picos que tras las consabidas discusiones alguien decide bautizar “Pico como se llame.” Atravesamos el bosque en el Monte Mofoso que, haciendo honor a su nombre, está cuajado de musgos (mofos) de un intenso verde. Tras una prolongada subida damos vista a la carretera de Pajares.

Tras bordear el pico La Balsa tenemos a la vista el valle de Lindes debajo nuestro. Llegamos a la Collada Porciles. Se impone bajar al pueblo. El viento en lo alto del cordal arrecia fuerte y frío. La senda de bajada está clara en el plano pero no se distingue en el terreno. Mandamos exploradores. No encontramos el paso, la vegetación lo ha tupido todo. Nos marcamos la meta de llegar a las cabañas del mayau y tirándonos mucho a la izquierda hacemos la “xanada” típica. Y “agárrate a las úrcias que las cotoyas pinchan”. Así poquito a poquito llegamos al primer reguero del Calechu. Hace rato que orvalla.

El bosque tiene su recompensa. El viento aquí no molesta. Es un hayedo que vive a su aire sin que la mano del hombre se note apenas. Claro, otro pueblo abandonado. El regato es auténtica “cinta de plata” entre las hojas marrones que tapizan el suelo. Parece un belén de navidad, sólo que aquí tiene que haber trasgos en vez de pastores. Al fin una senda clara por el bosque. Nos come una duda: ¿podremos cruzar el río Lindes? Para ir abriendo boca vamos saltando varias riegas, incluida la de El Castro. La travesera del bosque es muy placentera. Fayas centenarias, algunas vencidas sobre el camino que a ratos es una carrera de obstáculos. Salimos a una pradería con una inmensa cabaña de muy buena factura. Todavía hay restos de bebercio de las navidades pasadas para alegrar la mañana.

Se impone desde aquí una bajada directa al río. Alguien ha vislumbrado un puente. Desde arriba se ve una corriente muy fuerte y caudalosa. Bajada en la modalidad patín-barro. Estamos enfrente del puente. Bueno... de lo que queda de él. Dos vigas bastante podres con algunos travesaños de tabla en relativo buen estado. Todo cubierto de liquen. Resbala. Hay que poner el pie con cuidado y dar un primer salto. Por supuesto de uno en uno, que se cimbrea. Luego mejor por el centro por si acaso. Suspiros de alivio al llegar al otro lado.

Subimos a Lindes. Llueve fuerte. Nos sobran dos kilos de barro en cada bota. Al lavadero a aligerar peso. Luego buscamos una antojana para cambiarnos con permiso de las chinches. El bar de los Pulcros cerrado, el pueblo desierto. El reloj de la iglesia marcando las siete en punto desde hace una eternidad. “Marcan esa hora porque un día de la segunda mitad del siglo XX llegaron a la conclusión de que la vida en aquellos lugares se había detenido. Trabajo vano; para qué girar de continuo pregonando las horas cuando el tiempo se esfumó.” Hermosas palabras de Alberto Polledo en la Nueva España.

Sólo nos queda entrar de nuevo en calor. Bajamos por la desierta carretera junto al restaurado molino de Cortes y la traída de agua a Oviedo. Paramos en Bárzana en el Bar Nuevo que, vaya por Dios, no lo es mucho. La dueña nos acoge muy amablemente y entre murmullos de conversaciones, que pronto se vuelven risas y voces, nos hemos vuelto a encontrar en este año que estrenamos. Sólo queda repasar el día y sacar punta a todo. El gracioso que bautiza “Picos como se llamen”, concluye la discusión: cuando en el calendario de Las Xanas aparece una “F” en la ruta, no significa que esta sea fácil, sino que es más bien fastidiosa.

Para terminar: los que tenemos mono de monte tenemos otra F para el sábado: entraremos desde Arriondas al Alto del Fitu (575 m) para subir (bajando) al Pico Gobia (538 m) y el Pico Robleu y acabar en Playa de Vega, para ver si hacemos de una vez ese famoso calendario que tantas neuronas nos consume.

Atención que para el tercer sábado de enero hay un pequeño cambio en la programación: en vez de las Jornadas de Montaña previstas, que se vuelven a posponer por problemas de infraestructura, haremos el espectacular desfiladero de los Calderones en la tierra leonesa de Portilla de Luna. Muy aconsejable.

FRESINES

viernes, diciembre 24, 2010

¡¡¡ FELICES FIESTAS !!!

UN REGALO DE NAVIDAD: TRAVESÍA POR PANDÉBANO Y BULNES

18 de DICIEMBRE de 2010

Sí, un auténtico regalo de Navidad. Gracias a los osados programadores de rutas del grupo Las Xanas, Jorge y José, al poner esta ruta con el invierno encima. El día despejado, el cielo azul, diez centímetros de nieve en polvo cubriendo todo el valle del Duje.

Tras una breve parada en Tielve para hacernos con algunas partidas de Cabrales subimos de nuevo al autocar, dudando si éste podría subir a Sotres. Charcos helados en el suelo nos indicaban que no. El conductor estuvo valiente y se lanzó kilómetro a kilómetro hasta la curvona de Sotres. Diez y media de la fría mañana. Todo está a favor nuestro. Bajamos a los invernales del Texu para subir a continuación por la pista de Pandébano. Toda la naturaleza está maravillosa, parece una postal de Navidad. Las ramas de los árboles están vestidas de hilillos de nieve. El suelo brilla con el primer sol. Vemos como va desapareciendo la sombra del Pico Boro y del Cueto Teyao; y La Caballar primero y, luego Sotres, se llenan de luz. Es un momento mágico.

Llegamos a Pandébano y... ¡ningún coche aparcado!. Esto no lo hemos visto nunca antes. Observamos con atención la subida que hicimos este verano a Peña Castil. Miramos también los accesos a la Peña Maín. Hoy no se podría subir sin material adecuado porque la helada de la noche ha sido intensa. Nos reunimos en lo alto del Collado. Asoma por primera vez el Picu ante nuestros ojos. Nos lo tapaba la Morra de Carnizoso. En las zonas en las que caminamos bajo el sol hace calor, un calor agradable. Hay viandas navideñas.

Vamos bajando hacia el bosque, dejando el camino principal que nos llevaría a los invernales de Arnandes. Hacemos muchas paradas para contemplar el Urriellu que nos enseña su cara Norte con fiereza y orgullo. En la cumbre del Neverón del Albo los rayos de Sol sobre la cima helada hacen que se desprendan nubes de vapor. El Sol está justamente detrás del monolito calcáreo del Naranjo. Inmensas manchas naranjas justifican este seudónimo. Esperamos expectantes a que el Sol asome por la cima del Picu. Es otro momento muy especial. Estamos rodeados de bosques helados que enmarcan la vista del Urriellu que poco a poco asoma su cara Oeste.

Terminamos la bajada a Bulnes por la riega Helguera. Esta desemboca cerca de la Voluga de Balcosín con el arroyo principal formando el río del Texu. Es otro de los milagros del día, ver cómo los arroyuelos crecen, van cogiendo fuerza al recoger agua de cada depresión, y cómo se despeñan las aguas por las pequeñas cascadas, terreno abajo, para fundirse con el Cares bajo el puente de la Jaya. Algunos reponen fuerzas en donde Guillermina. Allí siempre hay amantes de la naturaleza hasta en el más crudo invierno.

La Canal del Tejo espectacular, llena de contrastes: verde rabioso, azul en las balsas de agua, gris en la caliza y blanca de nieve en el Murallón de Amuesa. No tenemos más remedio que parar numerosas veces para observar esta tajadura del río.

Después de cinco horas llegamos a Poncebos. El bar está cerrado. No nos importa mucho. Tenemos los ojos llenos de paisaje, las botas blancas por la nieve y el ánimo más que subido por un día más que maravilloso. Lo dicho este ha sido para casi todos el mejor regalo que nos han hecho esta Navidad. Vamos a comer a Canales donde nos reciben muy bien, como siempre.

Hemos terminado un año montañero extraordinario. Hemos recorrido foces (como las del Esva y las del Llaimo), canales (Pando, Covarones...), atravesado bosques (quién no recuerda las bajadas por el monte Grande de Teverga o las Navariegas). Hemos subido cimas (46 si no he contado mal). Picos señeros: La Altiquera, Peña Rueda, el Prao Cortés, La Párdida, El Frailón, Peña Castil, El Pozalón, el Cantu Loto... Imposible destacar una excursión mejor que otras. Sólo recuerdo como muy especiales la ascensión a Peña Subes con el recuerdo emocionado a Terán y la bajada por Tolivia. Y cómo no revivir la subida a la Collada Bonita tan llena de vivencias, tan montañera...

En fin un año muy completo con dos pernoctas en refugios y una nocturna. No se puede pedir más. Y de remate los paseos entre nieve por el Fario y Bulnes. Esperamos mantener este alto nivel para el año que viene con ayuda de todos. Al fin y al cabo el grupo lo construimos semana a semana nosotros. Y lo más importante es la buena armonía, fruto de muchas horas de convivencia y de sudores compartidos. Ya leemos con impaciencia el calendario del 2011. Pero tengo claro que nuestro principal tesoro somos nosotros mismos, la fuerza que crea el tener el objetivo compartido de disfrutar al máximo de nuestra naturaleza asturiana. Cuidemos como mimo ese tesoro.

Para dentro de quince días comenzamos el año con la subida al Pico Bildeo. Es una breve subida desde La Cobertoria. Luego bajaremos a Lindes. Para apuntarse llamar a los teléfonos habituales o escribir un correo a Peña. Todos tendremos que confirmar la participación pues a lo mejor las Navidades nos han machacado algún kilo de más. Y esto me vale para recordar que os tengo que desear UN MUY FELIZ Y MONTAÑERO AÑO PRÓXIMO. Besos a todas.

FRESINES

miércoles, diciembre 15, 2010

BELÉN DE CUMBRES EN EL ALTO DEL NARANCO.

11 de DICIEMBRE de 2010

El autocar hizo un largo recorrido para recoger a todos. Se ve que quieren que nos aprendamos todas las caleyas de Trubia y alrededores. Por fin tras mil revueltas y tras contemplar de pasada la bellísima iglesia de San Pedro de Nora y recorrer las muchas revueltas de camino al Escamplero, llegamos al inicio de la ruta. Atravesamos el Nora, el de los mil meandros. Buena conversación, charla amigable pues la pista lo permite. Y así, mientras vamos arreglando el mundo, estamos subiendo a lo alto de la Peña. Nidos de ametralladoras junto a la senda nos hablan de un pasado terrible.

Subimos al pico Llampaya. Ya había ganas pues tanta botella del Gaitero pesa. En el alto bajo la cruz instalada hay ya tres belenes colocados. No sabíamos que el problema de la vivienda era tan agudo en nuestro país. En aquella Palestina tampoco los pobres tenían donde caerse. Buscamos una nueva gruta. El coro de la sección femenina entona villancicos, y todavía sin descorchar. Por fin tenemos a Lía entre nosotros y le entregamos el premio a la socia destacada del año. Emoción... y que lo disfrutes. Creemos que te lo has ganado.

Un rato muy agradable lleno de risas y humor. La vista de Oviedo y alrededores muy buena. Los prados de un verde intenso. Los valles del Trubia al fondo tapados por la niebla. Seguimos, buscando de nuevo el sendero de gran recorrido (AS-239), que nos llevará a Puente Viejo. Por la senda unos y por lo alto del monte otros, llegamos al Pico Paisano de 634 metros de altitud. Antes hemos visitado los heleros que aprovisionaban de nieve helada a la gente en un pasado remoto. Hasta aquí llevamos recorridos 11,8 Km. Bajamos al Alto de la Miliciana, hoy lleno de antenas de comunicación. La senda nueva, construida por debajo del aparcamiento en el año 2007, nos lleva a la carretera de siempre. Pero la abandonamos rápidamente por la senda muy pindia (17 %) y bien señalizada que nos encamina hasta Villapérez, junto a la estación de aguas residuales.

De nuevo encontramos el Nora, discurriendo bajo el Puente Viejo, parte de la calzada que llevaba de Lugones a Astorga. Así nos hemos movido desde Gallegos “de puente a puente” como en el juego de la oca. Sólo tenemos que cruzar por debajo de la vía rápida a Gijón. Nos encontramos con la vía de FEVE que va a cargar mineral a las canteras del Naranco. Llegamos en seguida a la estación. Hemos bajado 483 metros de desnivel con un recorrido de 6,12 Km desde el pico Paisano. ¿Dónde puede Las Xanas acabar mejor un largo día de monte? Pues en una sidrería, claro. Buen ambiente, buena comida, satisfechos y por una vez pronto nos marchamos a casa.

El próximo sábado terminamos el año por una clásica de los Picos de Europa: la travesía Sotres-Bulnes-Poncebos con unos 150 metros de subida y mil de bajada por terrenos conocidos. Si el día está como la semana pasada será muy guapa, pero si todo está cubierto por una capa de nieve mucho mejor. Os esperamos... que hay que llenar el autocar.

FRESINES

martes, diciembre 07, 2010

PASEANDO POR VARIOS CONCEJOS: EL PICO FARIO

4 de DICIEMBRE de 2010

Mientras nos acercábamos a La Collada en Siero observábamos el manto de nieve que cubría los prados. La helada de la noche fue bastante dura. Íbamos preparados para un día muy frío, pero la verdad es que luego templó bastante. A las diez estábamos ya caminando por la pista que sube al Fario. Con mucho cuidado porque hay numerosos charcos de hielo en el suelo.

Tardamos poco en subir los 737 metros que tiene de altitud el pico Fario. Como observatorio no lo hay mejor. La Asturias nevada está entera a la vista. El contraste de las cadenas montañosas con el cielo azul es espléndido. Abarcamos desde Peña Manteca hasta el Cornión. Buena discusión sobre que es este Pico o detrás de cuál está el otro. Y a nuestra derecha el Musel y la inmensa explanada del mar. Buenas fotos. Sobrevolamos con la vista Gijón, Grado, Oviedo y Siero. Las chimeneas de Lada y Soto de Ribera nos marcan con precisión el territorio.

Con pesar nos tenemos que ir. Hay que seguir bajando pisando la dura y blanquísima nieve. ¡Uf!, sobra ropa. Caminando hace calor. Sin más incidentes seguimos por la Sierra del Fario. Sin darnos cuenta hemos cruzado la autopista por encima del tunel. Nos cruzamos con alguna moto quas desbocada. Una última parada para repostar fuerzas. Se ve ahora a vista de pájaro la ría de Villaviciosa. Estamos muy cerca de La Campa. A las dos de la tarde entramos en el bar a ver cómo le va al “Guaje”. Tranquilo, armado con un farias y copazo de orujo de guindas.

Charla en el bar. Pero no hemos tenido bastante. Bajamos por las pistas hormigonadas a Valdediós. Al fondo del valle primera sorpresa: “El Conventín está envuelto en andamios pues lo están retejando para reinstaurar la primitiva teja romana”. Nos avisa Peña que ha concertado una visita al Claustro del Convento. Fenomenal. El valle de Puelles es un auténtico foco natural, cultural, histórico y artístico. Además está situado en el camino primitivo a Santiago de Compostela. Alfonso IX de león funda el convento el 27 de noviembre de 1200. El Conventín está erigido desde trescientos siete años antes. Es un monasterio Cisterciense, a orillas del río Asta con mil ciento diecisiete años de antigüedad.

Nos espera un hermano mejicano de la Orden de San Juan. Lleva un año y pico en Asturias y está abrigado para soportar esta humedad. Nos enseña el Claustro de los siglos XVII y XVIII. Agradecemos esta visita que hacemos pausadamente rodeando el momumento. Nos recuerda que todo el conjunto es Monumento Nacional desde 1931 y Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO en 1985.

El Concejo de Villaviciosa siempre guarda sorpresas. Por ejemplo varias iglesias románicas alrededor del Camino Primitivo. Pero si uno tiene tiempo y curiosidad hay otros nueve museos y Centros de Interpretación en la Villa y alrededores. Nos ha gustado mucho la visita. Nos prometemos volver en cuanto tengamos ocasión.

La próxima semana estamos en la idea es partir del Puente Gallegos para poner el Belén de cumbres en la zona del Pico Paisanu, en el Pico Cuervo o Llampaya, para bajar luego a Lugones. No sé si tendremos muchas ganas de andar, pero sí de celebrarlo en amistad y buen ambiente lo que siempre es muy bueno en estos momentos de crisis. Así que preparad viandas agradables, espumosos y champán. No hace falta que esté muy frío. La naturaleza también colabora y se va a encargar de ello. Besos a todas, si nos vemos. Y si no es así UNAS FELICÍSIMAS FIESTAS PARA TODOS.

FRESINES

miércoles, diciembre 01, 2010

LA RUTA MAS DURA DEL AÑO

El autocar nos abandonó a nuestra suerte en Teverga, delante del restaurante Aladino, con los pocos bártulos que portábamos, a las 9,30 de la tarde, para iniciar nuestra segunda ruta nocturna del año.

Tras un buen rato de calentamiento en los distintos tugurios de la zona, nos pusimos en marcha entrando en el comedor, tras cambiar a las damas los bastones por claveles, mientras que los paisanos iniciábamos ruta sin bastón ni piole.

Pronto nos enfrentamos con la primera de las tachuelas del día, un buen plato de sopa de marisco que sirvió de calentamiento para poder ascender al segundo de los picos reservados para este día, la merluza con pulpo y su buena salsa, que a muchos nos obligó a realizarla por segunda vez para poder catar su belleza.

Como cumbre principal y más pindia, un buen plato de cabritu con su guarnición, todo ello regado con buenos caldos de la Rioja, para poder pasar el trago.

Como postre y acompañado de unas copichuelas de sidra achampañada, un buen trozo de sabroso mantecado Peñasanta, nunca más acertado para una ruta montañera que se precie. Luego vinieron unas cumbres menores a base de café y chupitos, que nos pusieron en guardia para el duro final de la travesía.

El clima cambió y fuertes estridencias comenzaron a sonar en forma de seudo notas musicales arrancadas de un órgano electrónico. Gritos o aullidos de los animales, nos pusieron en marcha, unos hacia la barra del bar y otros al centro de la pista de baile, para comenzar la larga marcha final de la ruta.

La tormenta no cesó en todo el rato y los saltos y cabriolas de los afectados tampoco. Sudor por todos los cuerpos a pesar de la gélida temperatura y cansancio, si, mucho cansancio pero sin posibilidad de pararse para nada. Había que continuar bajo la tormenta sin descanso hasta llegar a destino.

Al final, tras la dura y penosa marcha, sentimos los ansiados sones del solo te pido, con el que pusimos el punto final, a las 5,15 de la madrugada, a esta marcha nocturna, la más dura de todo el año.

Tal fue así, que en el autocar de vuelta, se vieron muchas caras desencajadas y cuerpos que no se tenían. Aunque el ínclito Carrete mantenía el ritmo y nos deleitaba con lo que querían ser canciones, con voz ronca y desgarrada por el esfuerzo.

Así fue un año más, la ruta de la Cena de Hermandad de nuestro grupo. Hemos de aclarar que en el transcurso de la misma, a los postres, se hizo mención especial a la persona que a juicio de todos los socios, merecía ser premiada por su constancia, camaradería, trabajo, etc., etc., que recayó en la persona de nuestra querida compañera Lia, que por motivos familiares, no pudo acompañarnos personalmente, pero si que sintió de nuestro apoyo gracias al teléfono.

Hoy, cuando escribo estas líneas, puedo daros la buena noticia de que sus problemas ya son menos. Ya todos están en casa y las perspectivas son mucho más halagüeñas y felices. Nos alegramos por todos.

Para el próximo sábado volvemos a las andas habituales y nos vamos a las cercanías de Gijón y Pola de Siero, para ascender al Picu Fario y continuar en ruta hasta llegar a Valdedíos, en el concejo de Villaviciosa. Las inscripciones para esta ruta están abiertas y quiero advertir a todos, que no apunté a nadie el pasado sábado. Las fuerzas no me lo permitían. Así que espero vuestras llamadas.

JAFPA