miércoles, diciembre 01, 2010

LA RUTA MAS DURA DEL AÑO

El autocar nos abandonó a nuestra suerte en Teverga, delante del restaurante Aladino, con los pocos bártulos que portábamos, a las 9,30 de la tarde, para iniciar nuestra segunda ruta nocturna del año.

Tras un buen rato de calentamiento en los distintos tugurios de la zona, nos pusimos en marcha entrando en el comedor, tras cambiar a las damas los bastones por claveles, mientras que los paisanos iniciábamos ruta sin bastón ni piole.

Pronto nos enfrentamos con la primera de las tachuelas del día, un buen plato de sopa de marisco que sirvió de calentamiento para poder ascender al segundo de los picos reservados para este día, la merluza con pulpo y su buena salsa, que a muchos nos obligó a realizarla por segunda vez para poder catar su belleza.

Como cumbre principal y más pindia, un buen plato de cabritu con su guarnición, todo ello regado con buenos caldos de la Rioja, para poder pasar el trago.

Como postre y acompañado de unas copichuelas de sidra achampañada, un buen trozo de sabroso mantecado Peñasanta, nunca más acertado para una ruta montañera que se precie. Luego vinieron unas cumbres menores a base de café y chupitos, que nos pusieron en guardia para el duro final de la travesía.

El clima cambió y fuertes estridencias comenzaron a sonar en forma de seudo notas musicales arrancadas de un órgano electrónico. Gritos o aullidos de los animales, nos pusieron en marcha, unos hacia la barra del bar y otros al centro de la pista de baile, para comenzar la larga marcha final de la ruta.

La tormenta no cesó en todo el rato y los saltos y cabriolas de los afectados tampoco. Sudor por todos los cuerpos a pesar de la gélida temperatura y cansancio, si, mucho cansancio pero sin posibilidad de pararse para nada. Había que continuar bajo la tormenta sin descanso hasta llegar a destino.

Al final, tras la dura y penosa marcha, sentimos los ansiados sones del solo te pido, con el que pusimos el punto final, a las 5,15 de la madrugada, a esta marcha nocturna, la más dura de todo el año.

Tal fue así, que en el autocar de vuelta, se vieron muchas caras desencajadas y cuerpos que no se tenían. Aunque el ínclito Carrete mantenía el ritmo y nos deleitaba con lo que querían ser canciones, con voz ronca y desgarrada por el esfuerzo.

Así fue un año más, la ruta de la Cena de Hermandad de nuestro grupo. Hemos de aclarar que en el transcurso de la misma, a los postres, se hizo mención especial a la persona que a juicio de todos los socios, merecía ser premiada por su constancia, camaradería, trabajo, etc., etc., que recayó en la persona de nuestra querida compañera Lia, que por motivos familiares, no pudo acompañarnos personalmente, pero si que sintió de nuestro apoyo gracias al teléfono.

Hoy, cuando escribo estas líneas, puedo daros la buena noticia de que sus problemas ya son menos. Ya todos están en casa y las perspectivas son mucho más halagüeñas y felices. Nos alegramos por todos.

Para el próximo sábado volvemos a las andas habituales y nos vamos a las cercanías de Gijón y Pola de Siero, para ascender al Picu Fario y continuar en ruta hasta llegar a Valdedíos, en el concejo de Villaviciosa. Las inscripciones para esta ruta están abiertas y quiero advertir a todos, que no apunté a nadie el pasado sábado. Las fuerzas no me lo permitían. Así que espero vuestras llamadas.

JAFPA

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