lunes, junio 12, 2006

LEJOS DE NUETROS CUARTELES NATURALES

Un largo viaje para una ruta preciosa. Mereció la pena el madrugón extra y las tres horas y media de viaje por buena carretera, para luego poder disfrutar de una ruta distinta a las que estamos acostumbrados.

Sanabria y sobre manera el Cañón del Río Tera nos sorprendió agradablemente, por la grandiosidad de su estructura, las diferencias del paisaje, el granito y la belleza de los pequeños lagos que las torrenteras forman en su avance por el agreste paisaje. El cañón es como un inmenso río de lava de una irregularidad formidable, que se fue petrificando formando terrazas que debíamos ir superando una a una. En cada terraza que íbamos superando, descubríamos distintos paisajes o estructuras. Aquí la roca pelada y pulida formando grandes llambrias; allí torrenteras domeñando la dura piedra; acullá preciosas y transparentes pozas rodeadas de vegetación formando idílicos oasis donde solo el del agua al precipitarse y el cantar de los pájaros, rompen el silencio.

Un continuo tobogán, sube y baja, sube y baja, nos machacó las piernas para alcanzar la plataforma superior, donde un lago, mayor que los anteriores nos esperaba apacible. Era la Cueva de San Martín. No hay cueva, Es un hermoso y amplio lago, cerrado en la cabecera por más “lava” petrificada por la que se precipita el agua que lo alimenta. Un circo glaciar cerrado, con la única salida abierta por la que nosotros accedimos. A la derecha, la naturaleza gana la partida y cubre la piedra con un manto verde formando una pradera en la que algunas cabañas se mantienen en pie. Luego fue discurrir bosque arriba a orillas del arroyo de los Covadosos hasta alcanzar una nueva pradera y coger luego un antiguo camino que vence el último desnivel deparándonos una nueva visión del cañón por el que en algún tiempo discurrió el glaciar. San Martín de Castañeda fue el punto y final de esta ruta por tierras de Zamora. Decir, que el tiempo acompañó a pesar de los malos presagios, y nos deparó una temperaturas muy agradables y estupendas para caminar. Una buena experiencia que en las mismas condiciones, estamos dispuestos a repetir.

Para el próximo sábado, tenemos una ruta por tierras de Degaña, en el límite con la provincia de León. Una ruta por el final de la Cordillera Cantábrica, en una zona poco visitada por los montañeros, que nos deparará otra visión de la montaña asturiana, distinta a la que estamos acostumbrados.

La ruta completa para alcanzar este hito de las 100 Montañas más bonita de Asturias, es la que sigue:

Rebollar (890 m) – Gubia Fuentes ( 1.613 m) – Pico Moredina (1.859 m) – Boca Mular (1.668 m) – Pico Teso Mular (1.884 m) – Pie Mular (1.765 m) – Lagunas de Tablao (1.650 m) – Sisterna (800 m)

Ya lo sabes, si quieres asistir a esta ruta, tienes que apuntarte antes del jueves próximo, llamando a cualquiera de los teléfonos siguientes:

PEÑA: 985 785 110

LITO: 985 786 775

JORGE: 680 358 404

No te pierdas esta ruta que promete ser muy interesante y buena preparación para lo que resta del calendario de este verano, que promete ser de lo mejorcito. Esperamos tu llamada.

miércoles, junio 07, 2006

UNA VISITA AL MAMPODRE

Gratificante ruta la que realizamos el sábado pasado por tierras leonesas. Un día espléndido para caminar y una ruta sencilla y cómoda de andar. La ascensión a La Polinosa en el Mampodre, resultó más sencilla y fácil de lo que cabía esperar. El acercamiento se hace desde Redipollos por un PR muy bien señalizado, ya podían aprender los que señalizan aquí, y entretenido hasta la base del pico. Luego entre prados se accede a la Collada Valverde para seguir por la cresta primero, y por la falda sur después, hasta la cumbre. Esta es la parte mas dura del recorrido mas debido a lo malo del terreno, muy pindio y con piedra suelta, que a otra cosa. Pero las vistas son estupendas. Casi se ve todo el cordal de Ponga y por supuesto los Picos de Europa y hasta el Espigüete. Para el descenso seguimos por el mismo PR atravesando una bonita foz que nos recordaba más a nuestra tierra, hasta retornar a Redipollos.

Éramos muy pocos, trece más el conductor, y realmente fue una pena que tanta gente se la perdiese, pues no resultó dura. Si acaso le sobraban dos kilómetros de pista al final. Todo el mundo la podía haber hecho sin dificultad.

Pero ya es agua pasada y no mueve molino. Tenéis otra oportunidad este próximo sábado por tierras de Zamora. La ruta que tenemos prevista se denomina EL CAÑON DEL TERA y discurre por las inmediaciones del Lago de Sanabria en Zamora. El itinerario a realizar es el que os pongo a continuación:

Ribadelago Viejo (1.008 m) – Poza de las Ninfas (1.200 m) – Cueva de San Martín ( 1.354 m) – Pie del Gencional (1.611 m) (con opción a su ascenso de 1.732 m)– San Martín de Castañeda (1.220 m)

La descripción de la ruta da como tiempo estimado unas 6 horas de caminata. Hay que tener en cuenta que existe la posibilidad de hacer otras rutas alternativas y más sencillas, como pasar de Ribadelago a San Martín por La Senda de los Monjes. Por otro lado, la zona del Lago de Sanabria es un lugar turístico de renombre y permite visitas interesantes, entre otras la del bonito pueblo de Puebla de Sanabria. Tenéis grandes alicientes para hacer esta ruta. Animaros y participar un poco en las salidas del grupo. Os espero.

martes, mayo 30, 2006

LOS CAMINOS DE VALLEMORU

Que las rutas de Ponga son complicadas y duras, ya lo sabíamos. Que Vallemoro está rodeado de valles y lejos de toda zona civilizada, también. Pero no contábamos con las altas temperaturas que se dieron el sábado y que casi acaban con medio grupo.

La ruta fue dura. Fueron 9 horas de camino casi constante bajo un sol abrasador y por mal terreno; caminos cubiertos de brezo que nos ahogaba con el polen, eso sin tener alergia; pistas de dura subida batidas por los implacables rayos del sol; una interminable foz a orillas de un casi seco arroyo, en la que no entraba una brizna de brisa y cuyo grado de humedad ambiente nos hacia sudar como si estuviésemos puestos al sol. Y encima nos comieron los cachiparros. Pero fue una ruta preciosa, como las que nos tiene acostumbrados este hermoso concejo. Brava y dura, pero preciosa.

Ya no quedan rutas suaves hasta que pasemos el verano, pero si que quedan preciosidades. Sin ir más lejos la del próximo sábado por el Mampodre en tierras leonesas. Subiremos a la Polinosa de 2.159 metros, desde Redipollos. En esta si que hay ruta alternativa, que será la misma ruta pero sin subir al pico. El itinerario previsto es el que a continuación os pongo:

Redipollos (1.150 m) – Collada Fermosa (1.749 m) – Pico La Polinosa (2.159 m) – Foz de la Cabrera (1.248 m) – Redipollos (1.150 m)

Espero que os animéis. El tiempo esta previsto que sea bueno, con lo que tendremos un magnífico día de montaña en un marco incomparable, rodeados de altas cumbres en este minimacizo que es el Mampodre. Os espero a tod@s.

lunes, mayo 22, 2006

POR LA DIVISORIA ENTRE EL MACIZO CENTRAL Y EL ORIENTAL

El sábado hicimos una de esas rutas que muchas veces... como que no apetecen. Todo el camino es una pista y normalmente no nos gustan las pistas. Pero... creo que hay que hacerla para después opinar. Ya sé que no es como cuando pasas de Fuente Dé a Vega Urriellu; ni tan siquiera es comparable con la Senda del Cares. Pero tiene su punto a pesar de que en todo el trayecto te puedes encontrar con coches.

Si el tiempo acompaña, es otra forma de ver Picos. A nosotros no nos hizo muy buen tiempo, pero tampoco fue del todo malo. En la primera parte, aunque nublado, pudimos contemplar perfectamente la mole del Escamellao y luego Peña Castil y hasta la zona de la Collada Bonita, mientras que a la otra mano, se nos presentaba la muralla del Cuetu Tejao y Pico Boro dando continuidad al caos de cumbres de la zona de los Picos del Jierro, Lechugales y Cortés, con sus estiradas canales.

Al llegar a la ermita de la Santuca de Aliva, después de atravesar la hermosa vega de Campomayor, el tiempo se nos alteró y apenas nos permitió un vistazo a Peña Vieja y la imponente Canal del Vidrio, para desparramarse en lacerante orballu empujado por un fuerte viento que nos daba de cara. Así anduvimos hasta las Portillas del Boquejón, donde el viento remitió y al poco también lo hizo el agua, permitiéndonos contemplar desde lo alto, primero los Invernales de Igüedri y después Espinama y Pido en el fondo del valle.

Desde los Puertos de Pembes, dando vuelta al Castro de Cogollos se nos abre la Liébana salpicada de núcleos urbanos que manchan de colores rojizos el verde predominante de la vallada: Pembes, Cosgalla, Enterría, Llaves... y al fondo en nuestro camino aparece la roca de la Peña Oviedo. Como una piedra en el camino pero que tiene unas maravillosas vistas tanto sobre el valle de Liébana como sobre las torres del Macizo de Andara. Abajo ya vemos el torreón de Mogrovejo, pero aún nos falta vencer el final de la pista, todo en descenso, pero que como siempre se hace interminable. Pero todo se perdona al llegar al pueblo, uno de los más bonitos, si no el que más, del desfiladero de la Hermida.

Pero esto ya es agua pasada. Tenemos que mentalizarnos para la próxima ruta y esta no va a ser ni tan suave ni tan sencilla. Esperemos que el tiempo acompañe y podamos así culminar esta ruta por las orillas del Sameldón y el pueblo de Vallemoro, que el año pasado, por la niebla, no pudimos concluir. La ruta a seguir es la que a continuación trascribo:

Sellaño (220 m) – Puente Cureñu (250 m) – La Sota del Cándanu – Majada de Sameldón (300 m) – Cuesta la Morena – Vallemoru (720 m) – Molino de Vallemoru – Les Collaes (900 m) – Río Les Cuerries – Puente Cochera (330 m)

Ruta interesante para los ávidos de aventuras y espíritu fuerte ante las adversidades. Una ruta para no correr y poder descubrir el mejor paso que seguramente estará enterrado entre la maleza. Una ruta para sufridores que después recordaremos con cariño y nostalgia. En definitiva, una ruta más, que no todo van a ser mariconadas y picos que se suben para abajo. Saludos.

miércoles, mayo 17, 2006

RUTA POR CANGAS DE NARCEA

La ruta del sábado por Cangas de Narcea resultó un rutón, como casi todas las que se hacen por estos parajes. No son rutas complicadas pero si de mucho caminar por la cresta de las sierras, con lo que se convierten en un buen rompe piernas.

De todos modos se puede considerar una buena ruta para pasar un buen día de campo. El tiempo acompañó a medias, pues la niebla no nos abandonó del todo al menos en el último pico, el Tonon o Cervero. Entraba y salía pero no nos cubrió del todo en ningún momento.

Las vistas son siempre sobre los profundos valles que se forman entre las sierras que se entrecruzan. Pequeñas parcelas de verde intenso aún con algunas charcas de agua, rompen la monotonía del terreno pardo de los brezos. En las manchas de arbolado se esconden los corzos que pudimos escuchar casi toda la mañana en su intento de aparearse para perpetuar la especie.

En definitiva que hicimos una larga ruta para continuar con la preparación para afrontar las rutas que nos esperan este verano.

Para el próximo sábado tenemos otra de esas rutas maratonianas. En esta ocasión en la zona de Picos de Europa. Esperamos tener un buen día y poder disfrutar de las vistas. La ruta a realizar es:

Sotres la curvona (880 m) – Vegas de Sotres (1067 m) – Ermita de Aliva (1464 m) – Peña Oviedo (1276 m) – Mogrovejo (642 m)

Tampoco es una ruta difícil. Transcurre toda ella por pistas y lo que si esperamos es no tener nubes ni nieblas que nos dejarían sin visibilidad a las cumbres. Animo y a disfrutar de la última ruta de baja dificultad relativa en mucho tiempo.

lunes, mayo 08, 2006

NO PUDO SER

Haciendo nuestras las palabras de Felipe II, diremos como él, que “no salimos a luchar contra los elementos”. Nos vasta con luchar contra nosotros mismos y nuestra fragilidad.

El sábado, la climatología fue un hándicap imposible de superar. Por mas que nos esforzamos, no pudimos dar con el camino correcto, aún a sabiendas de que estábamos muy cerca. La visibilidad era casi nula debido a la niebla y el terreno no ayudaba para nada. Múltiples caminos y senderos serpenteaban por doquier, haciendo aún más difícil nuestro cometido.

El inicio dela ruta se presentaba bien. Una buena pista nos condujo sin problemas hasta el comienzo del sendero que iba subiendo por la ladera en busca del sedo de la Foz del Burdio. Precioso camino por una alargada foz con importantes caídas. Lastima que la visibilidad no era buena para poder contemplar el agreste paisaje que se abría a nuestros pies. Pasamos sin mayores problemas toda la foz y accedimos sin ver hasta el inicio del reguero, entre praderas y ruinosas cabañas. Algunas vacas pastaban entre la niebla y sus cencerros nos servían de orientación. Buscábamos la continuidad del camino que debía rodear el Pico Corona, al que ya habíamos desistido subir.

Varias veces creímos estar en el buen camino. El GPS nos indicaba que la dirección era correcta. Pero al final el sendero terminaba de forma radical o bien se revolvía en la misma dirección que traíamos. El fino orvallu, el cansancio y la impotencia fueron haciendo mella en nuestra voluntad y aparecían las primeras voces críticas, aún casi imperceptibles. Un nuevo intento a la desesperada por un camino armado y que parecía importante, nos condujo a una antigua instalación minera de la cual teníamos referencias. Pero nuestro gozo se vio truncado: un inmenso precipicio bajaba hasta las inmediaciones de Inguanzo que se extendía a nuestros pies. Tímidos intentos desesperados por encontrar un paso practicable y al final, vuelta atrás por el mismo camino.

El silencio se apoderó del grupo. Solo algunas reticencias de los mas osados (¿). El resto cabizbajo caminaba bajo la persistente llovizna, empapados ya por completo y con un halo de derrota y fracaso en el interior.

-¿Fracaso?

-Si. Fracaso, derrota, impotencia... Llámalo como quieras.

-El fracaso en la montaña es otra cosa.

-Nuestro cometido era llegar a Arenas.

-Y volvisteis a Inguanzo sin percances.

-Si.

-Pues eso es una forma de victoria. El fracaso en la montaña no tiene remedio y vosotros tenéis la oportunidad de intentarlo otra vez.

-Si pero no dimos con el camino.

-Disteis con el de vuelta y supisteis coger la buena opción, la de regresar al punto de partida. Una decisión sabia y la única posible en las condiciones que había. Lo intentasteis y eso os honra. Tal como se presentaba la climatología lo suyo hubiera sido no intentar ni tan siquiera el paso de la foz. Era un terreno desconocido y la niebla podía haberlo complicado. Luego intentasteis buscar el camino de Arenas y no disteis con él. Hicisteis lo más adecuado: volver por el mismo camino al punto de partida que era lo que conocíais.

-Pero no estamos acostumbrados a abandonar una ruta.

-Pues debéis empezar a hacerlo. No siempre es posible hacer lo que queremos y lo importante es saber tomar la decisión oportuna y el sábado esa decisión pasaba por abandonar para poder intentarlo en otras condiciones más propicias. Eso es una forma de victoria.

Pero el regusto amargo no nos lo quita nadie. Bueno, tampoco es eso. Una vez cambiados de ropa y aseados. Con menos agobio y algo más relajados y con el estomago lleno y tras saborear un buen café caliente y un chupito de confortante licor, las cosas se ven de otra forma y hasta tratas de ver el camino desde la lejanía y convenciéndote de que estuvimos muy cerca de él pero esta vez no pudo ser. Hay que volver. La ruta se lo merece y nuestro orgullo pide otra oportunidad para resarcirse. Jorge, tienes que volver a ponerla para la próxima temporada.

Pero en esta, las cosas continúan. Para el próximo sábado tenemos una ruta por tierras de Allande y Cangas de Narcea que promete ser interesante. A continuación os pongo el itinerario:

Pozo de la Mujeres Muertas (1.098 m) – Pico Roguera Fermosa (1.258 m) – Pico Piqueiro (1.363 m) - Pico Pedrairas (1.386m) - Pico Peñas Altas (1.446m) - Pico Tunún o Cervero (1475m) - Molino de Salce (560m) - Vega de Hórreo (76 m)

Nos espera una buena caminata siempre por la cresta de las sierras de Valledor y Cerveriz, con pocas zonas habitables. Pasaremos ya en el descenso, por las brañas de la Folgueirosa y la Pasada, antes de desembocar en la carretera a la altura del Molino de Salce. Para terminar, dos kilómetros de carretera si nadie lo remedia. Esperemos que el tiempo acompañe y podamos completar la ruta. Recuerda, si estas interesado en hacer esta ruta, llama antes del jueves, a los teléfonos de contacto que figuran en la página principal de este blog.

lunes, abril 24, 2006

EL CANILLÍN: MIRADOR DE AMIEVA Y PONGA

Pocas veces una cumbre te da las sensaciones que da el Canillín. Tras una larga ascensión por una pista de tierra y hormigón, con un sinfín de vueltas y revueltas, 50 curvas, la llegada al Collado Ordes produce una sensación de relajo y tranquilidad inigualable. Una amplia campera en descenso, como no podía ser de otra manera, se abre a las tierras ponguetas, permitiéndonos contemplar desde el Valdepino hasta el Carria, un innumerable grupo de montañas y tierras.

Recuperados del esfuerzo realizado en la pista, nos recibe un viejo bosque de hayas tapizado de las hojas caídas en el otoño anterior y festoneado por las verdes hojas de la escila con su penacho azul columpiándose en el extremo del recto tallo. Las ramas y árboles caídos junto con las peñas del suelo, forman un laberinto que parece preservar el acercamiento de intrusos al Canillín. Cuando por fin se gana la ansiada collada entre Los Cuebros o Cuchillones y nuestra cumbre, se abre el espectáculo del Cornión con sus picos cubiertos de nieve.

Una estrecha cresta fácil de caminar y llegamos al final del trayecto. Nunca mejor dicho, pues el continuar es para las aves. Un abismo de cerca de 1000 metros se abre ante nuestros atónitos ojos. Abajo, como pequeños puntos, los rojos tejados de Cenella por donde unas horas antes habíamos pasado y la cinta gris de la carretera de Los Beyos serpenteante al lado del río.

A nuestra izquierda, las paredes del Carria con San Ignacio de Los Beyos a sus pies. Y un poco más allá, la copa del Tiatordos, y el Maciedome, y el Recuencu, y Coyau Zorro, y Ten y Pileñes y el Subes y Ñorín y el Niajo y Valdepino y el Cantu Cabronero y el Cornión al completo y Priniello...... Y abajo Amieva cerrando el círculo de las vistas de esta casi insignificante cumbre de escasos 1100 metros.

Realmente no sabes para donde mirar pero tampoco necesitas esforzarte. La sensación de estar en una isla es casi total. Todo en rededor es vacío salvo la estrecha cresta que nos une al resto del mundo.

La felicidad no es eterna y no queda más remedio que despertar del sueño y continuar camino. Pero una nueva sorpresa nos espera. El camino de descenso, La Cruz del Picu, es un insospechado sedo que desciende la vertical que nos separa de la carretera, serpenteando por la ladera de este abrupto paraje. Abajo vemos a nuestros pies, pero a una distancia de 800 metros, el tejado de la cabaña de la majada de Redonda, donde deberemos cruzar el río para llegar a la carretera de los Beyos.

Magnífico el pico y magnífica la ruta. Podéis tacharme de exagerado pero para mí este concejo, Ponga, junto a su hermano Amieva, es lo más sorprendente de toda la montaña astur. Sus cumbres de no mucha altura, son miradores magníficos de nuestra tierra y los accesos a ellas están supeditados al enorme desnivel que es necesario vencer para alcanzar aquellas, lo que supone una sorpresa continua la imaginación que nuestros antepasados tuvieron que poner en práctica para conseguir pasos para personas y ganados.

Pero ya está bien de hablar del pasado. Hay que pensar mejor en el futuro, y el nuestro como grupo de montaña se llama Ruta por la Costa Occidental. Lo que es lo mismo, la ruta que se propone para el próximo sábado que no es otra que la que a continuación describo:

Viavelez (50 m) – San Pelayo (50 m) – Valdepares (50 m) – Cabo Blanco – Porcia (40 m) – Laguna Salave – Cabo Cebes – Tapia de Casariego (40 m)

Ruta propicia para andarines a los que no les gustan los desniveles. Si el tiempo acompaña es una ruta bonita y de no mucho esfuerzo estupenda para conocer una parte de nuestra costa. Animo y a caminar todos.

jueves, abril 20, 2006

PASEO CON VISTAS

Una estupenda ruta la del pasado sábado por tierras cabraliegas, concretamente por la zona de Sotres y Tielve. La sierra del Obesón es un pequeño cordal que se sitúa perpendicular a Tielve en las inmediaciones de La Caballar y muy cerca de Jito Escarandi.

La ruta la tuvimos que iniciar en Sotres a causa de la mala educación de, supongo, los turistas, que dejan sus coches aparcados en la estrecha carretera que sale para Tresviso, lo que imposibilita el paso de vehículos grandes, autocares, teniendo como tenían el aparcamiento prácticamente vacío.

Como digo, no nos quedó más remedio que subir a pie hasta cerca de Jito Escarandi, para desde Collado Pirué, remontar la caliza mole del Obesón, según unos, o Cabecinón, según otros. Adrados, el Topográfico y el Alpina, indican que el que tiene el vértice geodésico es el Obesón, aunque no coinciden en su altura.

Para el caso que nos ocupa, subimos al Obesón, pues recorrimos toda la sierra disfrutando de unas vistas estupendas del Central, con el Urriellu como protagonista principal. Tanto es así, que la mayoría de las fotos son del Picu desde diversos ángulos y con distintas perspectivas. Incluso hay quien lo tiene en la mano y otro que se lo lleva en la mochila. Para comprobarlo hay que ver las fotos.

En definitiva, una hermosa ruta de montaña, sencilla y nada dura, que deparó unas inmejorables vistas de Picos en un día de sol y buena temperatura para caminar.

Para el próximo sábado tenemos otra repetición de una ruta que intentamos el año pasado y que no pudimos concluir con la subida al Canillín, por culpa de la nieve. En esta ocasión no habrá nieve, pero esperemos a ver lo que nos depara la climatología. La ruta es bonita y a poco que acompañe el tiempo, podremos disfrutar de un entorno maravilloso como es la zona de Amieva y Ponga. La subida es toda por una pista un poco larga, que nos llevará hasta el Collado Ordes. Subiremos al pico y el descenso lo realizaremos desde Baeno por el Sedo La Cruz hasta la carretera de los Beyos, muy cerca de Puente Vidosa. La ruta completa es:

Cenella (210 m) – Collado Ordes (1.140 m) – Pico Canillin (1.108 m) – Majada de Baeno (1.000 m) – Sedo La Cruz – Puente Vidosa (210 m)

Confiemos en disfrutar de un buen día montañero, accediendo a una enriscada cumbre en un paraje de gran belleza. Que el tiempo nos acompañe.

lunes, abril 10, 2006

EL PICO COYARGAYOS

¡Al fin lo hemos conseguido! Después de intentarlo cuatro años consecutivos, esta vez si que conseguimos subir al Cuyargayos. Las veces anteriores fue imposible por la climatología. El primer año lo intentamos subiendo por Ladines con la carretera cubierta de nieve y nevando. Fuimos ascendiendo monte arriba con bastante dificultad debido a la nieve y cuando llegábamos a Faidiello, la niebla se alió con la nieve para que no pudiésemos seguir. Dimos la vuelta pero disfrutamos de las primeras nieves del año. Luego tuvimos que salir rápidamente de Agues, pues comenzaba a cubrirse la carretera.

El segundo intento ya vimos de antemano la imposibilidad y ni lo intentamos. Había caído mucha nieve y la niebla ya campaba en los altos. Decidimos hacer la Ruta del Alba y puedo decir que fue el mejor recorrido que hice de esta típica ruta. La nieve nos llegaba a la rodilla en muchos sitios y los carámbanos gigantes colgaban de las cornisas. Los aludes nos dieron algún susto, pero llegamos a la Cruz de los Ríos y las mesas y bancos del lugar tenían mas de medio metro de nieve. Dimos la vuelta y hubo que pasar sobre un alud que no estaba en la ida.

El año pasado la programamos nuevamente y nuevamente la nieve nos lo impidió. Teníamos que ir a Caleao para iniciarla, pero al salir de Rioseco ya la carretera empezaba a cubrirse de nieve. Dimos la vuelta y volvimos otra vez a Agues, pero en esta ocasión recorrimos la Foz del Nozalín, subiendo a Fresnos para regresar a Agues por la Ruta del Alba. El recorrido fue precioso. La nieve lo cubría todo y en algunos sitios los árboles cerraban el camino con sus ramas a causa del peso.

Pero en esta ocasión ni hubo nieve a pesar de los presagios de los voceros del tiempo, que si dieron nieve para el día siguiente, aunque en cotas muy altas. El día se portó y salvo al final, que nos cubrió una negra nube, el sol nos acompañó en toda la subida, pero sin molestar. El recorrido fue precioso y nuevamente os tengo que decir que los que no la hicisteis os la perdisteis.

En la cumbre nos juntamos con una colectiva del Pulide de Castrillón y con otros muchos montañeros que subían y bajaban del pétreo monolito. Las vistas estupendas, hasta el punto de que Toño, Carrete, Ángel y yo nos sentamos con la vista puesta en el Tiatordos y sus compinches y si nos descuidamos se nos hace de noche allí. No teníamos ninguna gana de bajar.

Bueno, creo que ya os di suficiente envidia y tengo que continuar. Para el próximo sábado tenemos una bonita ruta, espero, que también es repetida por no poder hacerla a causa de la nieve. No creo que sea difícil pues casi es todo en descenso. Además terminamos en Tielve con lo que los amantes del queso de cabrales podrán llenar la despensa. El itinerario es el siguiente:

La Caballar (1237 m) – Vega Espella (1174 m) – Cabeza Obesón (1419 m) – Tielve (655 m)

Tengo que pediros a los que estéis interesados en hacer esta ruta que hagáis las llamadas para apuntaros, lo antes posible, pues en la época en que estamos los autocares escasean y cuanto más tarde lo pidamos será peor. Animo y al Obesón.

lunes, abril 03, 2006

LA RUTA AL PICO ESPINA

Después de la Ruta del Cares es difícil que el resto de las rutas nos parezcan interesantes o entretenidas. La ruta que por tierras de Tineo y Valdés hicimos el pasado sábado, la podemos catalogar de interesante. En primer lugar, por ser una zona poco visitada por los grupos de montaña pese a la vistosidad de sus valles y en segundo lugar, por lo entretenido que se presenta el camino teniendo que ir buscando la ruta a cada poco, debido a las múltiples pistas que nos encontramos.

El comienzo de la ruta está señalizado en el Alto Entexeito mediante un cartel de madera, pero prácticamente no hay otra señal o indicación y las pocas que existen están muy lejos del inicio o se prestan a confusión. Pero con nuestra “pericia innata”, conseguimos descifrar el camino y creo que hicimos la ruta tal como la teníamos planeada. Las Vueltas del Gato es un sendero que desciende unos trescientos metros casi en vertical, como si fuese una escalera de caracol. Y la llegada a la confluencia de los ríos Naraval y Esva, donde tenemos que cruzar a la otra orilla, una sorpresa, pues el puente se encuentra a unos cuatro metros de altura y el acceso no es otro que trepara por el tronco del árbol que lo sostiene. Algunos cruzaron el Naraval directamente por el agua, algún espabilado encontró como vadearlo sin mojarse caminando por la orilla aguas arriba y el resto lo cruzamos haciendo de Tarzán de los monos abrazándonos al árbol y gateando para pasar el puente que en la otra orilla había caído del árbol que lo sostenía y por tanto el paso era en descenso y sin barandillas. Pero nadie se calló al agua.

El resto de la ruta ya no tuvo mayores sorpresas y casi en su totalidad transcurrió por pistas en mejor o peor estado. Ya digo, una ruta interesante y amena, con un recorrido un poco largo, unos 22 kilómetros, pero sin dificultades importantes. El Pico espina tiene buenas vistas de la zona y está coronado por un vértice geodésico y una antena que lo hace rápidamente reconocible.

Para el próximo sábado tenemos una ruta maldita, pues esta es la tercera vez que se programa y esperamos que sea la vencida. En las anteriores ocasiones, la nieve y la nieve y la niebla, no nos permitieron conquistar el Pico Cuyargayos. Esta vez la hemos cambiado un poco con respecto a las dos anteriores y pretendemos completarla con el Pico Mezquita. La ruta al completo es:

Coballes (490 m) – La Collada (686 m) – Pico Mezquita (1316 m) – Collado Imblenes (1201 m) – Pico Coyargayos (1391 m) – Ladines (620 m) – Soto de Agues (440 m)

Es una ruta bonita por una zona muy guapa de nuestra montaña interior. Llamar rápidamente a los teléfonos de contacto para no perderos esta ruta. Creo que os pesará el no hacerla.