1 de agosto de 2015
El Grupo Las Xanas continúa con
sus actividades de verano. Cambiamos de mes pero no de escenario: seguimos en
los Picos de Europa, esta vez en el Cornión. Tenemos nada más y nada menos que
el Requexón en el horizonte cercano. Salimos de Les Valeres a las 10, hay
muchas ganas, tenemos otra vez suerte con el tiempo. Está fresquillo, hay nube
pegada a las Cebolledas, pero confiamos que cuando lleguemos allí esté
perfectamente despejado.
Muy conocido el camino a
Vegarredonda, dos horas hasta allí. El grupo está en plena forma, pletórico de
fuerza y de experiencia montañera. Esto va inevitablemente a más. Nos esperamos
en el Refugio Viejo. No hay más remedio que subir la latosa cuesta de la Llampa
hasta el Porru Bolu. Comenzamos a ver el sol. Las nubes quedan debajo. Mosqueo
en la subida: el familiar mosconeo del helicóptero del GREIM zumba por encima
de los Argaos. Especulamos: ¿Estarán buscando al portugués desaparecido en
noviembre?
La alternativa sigue su camino a
Ordiales. Lo hace bien y con dedicación. A Gracia no la dejan ni dormir, que es
lo que le apetecería.
Pequeña parada de la gente, para
recuperar aliento y a lo alto del Mosquil de Cebolleda a continuación.
Recordábamos la anécdota de Manolo. Yo le dije subiendo por estos mismos lares:
-¡Qué
bien vamos todos con el paso de Manolo!
Y el me contestó:
-Sí, que bien van todos con el paso de Manolo, ¡menos Manolo!
Esforzados seguimos hasta la
collada que cambia aguas. Busco curioso la cueva de La Mazada. Extrañamente no
tiene hielo dentro. Rodeamos a la base del Requexón. Los que vienen detrás
prefieren cruzar por la pequeña chincheta intermedia.
Estamos al inicio de la
impresionante subida. Vemos a los compañeros entamaos ya más arriba. Hay una primera
chimenea desde el colladín plano. La chimenea tiene unos tres metros y termina
en una vira horizontal de unos cinco metros. Fácil. Buenísimos agarres. Ni
comparar con los tiros Navarro. Al salir de la vira volvemos a la chimenea. Más
larga pero no muy vertical y fácil de subir. Una vez que estás en harina el
paso es muy entretenido. Saliendo de allí, luego hay que buscar uno de los
varios canalizos que caen sobre el Jou Lluengu, la desolación de la desolación.
No hay peligro pero los expertos del grupo están al quite de todas las
ocasiones en las que haga falta una ayuda: Manuel que subió y volvió a bajar a
ayudar, Miguel, muy bueno como siempre, Diego, JuanCar, Carrete, Toni…. Todo el
mundo a la cumbre. Superar el miedillo es necesario, el grupo ayuda. Aplausos
al llegar. Abrazo a Maria, es su tercera vez después de un largo parón. Está
exultante. Dioni, Tere, Anna (“¿por aquí
se baja?”), Javier, Jesús…..
La vista es muy conocida pero te
sigue dejando sin aliento: La Enol de las muy orgullosas Cebolledas, la
Horcada, En medio., la Torre del Torco, La Torrezuela, El Estribo, la Cabra
Blanca, El Diente… Un mundo de recuerdos, duro, pelado, rocoso…
Siempre querremos volver a estos
parajes. Nos llaman inevitablemente. Bajaremos con precaución. Son las dos y
queda un mundo de bajada.
Salimos por el corredor del Jou
del Llagu, en vez de salir por El Mosquil. Algo ahorramos, aunque el terreno es
peor. Oímos la llamada de los Poyones, tan esbeltos. Habrá que atenderla. A las
tres y media entramos en Vegarredonda. Marta nos lo confirma: el cadáver del
montañero encontrado en las cuestas del Jou Sintierra, debajo de la Cemba Vieya
es el de Joao Paulo. Otra imprudencia que contar. El día anterior, nos cuenta
ella, que tuvieron que provisionarle de ropa porque iba “de verano”. Le
aconsejaron vivamente que se quedara en el refugio.
Charla y cerveza incluida, hacen
pasar el tiempo. Así que bajaremos casi a la carrera. El resto del grupo ha
volado. Aquí sólo quedamos cuatro resistentes. A ver si logramos llegar hacia
las seis y media.
Todo el mundo está con el café
cuando llegamos. Hay cuchufleta con Fernando y las nueve horas. ¡Jo! Cada día
soy un poco más lento, o más conversador, o menos amigo de tener prisas por el
monte. La gente está muy alucinada con la experiencia del Requexón. Veintitrés
personas en el pico. De nuevo lo logramos. Apuntándonos para la Torre del Hoyo
Oscuro en el próximo sábado. Lista de espera para el refugio de Jermoso. Marta
se queja de que todo el mundo va para el central y se olvida de esta belleza
total. Tiene razón: el sábado pasado en el precario refugio de Cabrones sesenta
personas. Por cierto cuando escribo esto Manuel Taibo, de Seguridad en Montaña
de la FEMPA, me informa de otro accidente mortal en Torre de Cerredo. Y van
unos cuantos, por favor, PRUDENCIA, PRUDENCIA, PRUDENCIA. Las Xanas arriesga
convenientemente pero CONTROLA, POR FAVOR, no pongas más cartuchos de los
necesarios.
Así que el sábado que viene a la
Torre del Hoyo Oscuro. Cumbre fácil en la que hay que echar algo las manos.
Subiremos por el Cable a la Canal de San Luis, y de allí a la Horcada Verde
dando vista al Hoyo del Llambrión. El centro mismo de los Picos de Europa.
Subiremos y bajaremos hacia el Jou Sin Tierri y de allí al buen camino de la
Mina de Áltaiz. Cuando lleguemos a la estación de El Cable, bajaremos por el
Camino del Hachero. Ojalá el tiempo y la prudencia montañera, nos sigan
acompañando.
Sigo insistiendo en la propuesta
de la Federación Aragonesa de Montaña propone para el Premio de la Concordia Princesa
de Asturias al GREIM por su servicio desinteresado y abnegado al servicio del
montañero. Vimos la semana pasada en directo su actuación en el accidente de
José Manuel Gutiérrez en el Siegalavá. No podemos más que aplaudir a dos manos
la decisión.
INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-
Masiva subida de grupo a la cumbre. 23 personas. Sin
problemas.
2-
Mucha gente experta, enseñando a trepar y destrepar en
los pasos delicados.
3-
Ningún incidente notable.
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