lunes, agosto 03, 2015

EN EL REQUEXÓN, PURA EMOCIÓN



1 de agosto de  2015

El Grupo Las Xanas continúa con sus actividades de verano. Cambiamos de mes pero no de escenario: seguimos en los Picos de Europa, esta vez en el Cornión. Tenemos nada más y nada menos que el Requexón en el horizonte cercano. Salimos de Les Valeres a las 10, hay muchas ganas, tenemos otra vez suerte con el tiempo. Está fresquillo, hay nube pegada a las Cebolledas, pero confiamos que cuando lleguemos allí esté perfectamente despejado.

Muy conocido el camino a Vegarredonda, dos horas hasta allí. El grupo está en plena forma, pletórico de fuerza y de experiencia montañera. Esto va inevitablemente a más. Nos esperamos en el Refugio Viejo. No hay más remedio que subir la latosa cuesta de la Llampa hasta el Porru Bolu. Comenzamos a ver el sol. Las nubes quedan debajo. Mosqueo en la subida: el familiar mosconeo del helicóptero del GREIM zumba por encima de los Argaos. Especulamos: ¿Estarán buscando al portugués desaparecido en noviembre?

La alternativa sigue su camino a Ordiales. Lo hace bien y con dedicación. A Gracia no la dejan ni dormir, que es lo que le apetecería.

Pequeña parada de la gente, para recuperar aliento y a lo alto del Mosquil de Cebolleda a continuación. Recordábamos la anécdota de Manolo. Yo le dije subiendo por estos mismos lares:
 Qué bien vamos todos con el paso de Manolo!
Y el me contestó:
-Sí, que bien van todos con el paso de Manolo, ¡menos Manolo!

Esforzados seguimos hasta la collada que cambia aguas. Busco curioso la cueva de La Mazada. Extrañamente no tiene hielo dentro. Rodeamos a la base del Requexón. Los que vienen detrás prefieren cruzar por la pequeña chincheta intermedia.

Estamos al inicio de la impresionante subida. Vemos a los compañeros entamaos ya más arriba. Hay una primera chimenea desde el colladín plano. La chimenea tiene unos tres metros y termina en una vira horizontal de unos cinco metros. Fácil. Buenísimos agarres. Ni comparar con los tiros Navarro. Al salir de la vira volvemos a la chimenea. Más larga pero no muy vertical y fácil de subir. Una vez que estás en harina el paso es muy entretenido. Saliendo de allí, luego hay que buscar uno de los varios canalizos que caen sobre el Jou Lluengu, la desolación de la desolación. No hay peligro pero los expertos del grupo están al quite de todas las ocasiones en las que haga falta una ayuda: Manuel que subió y volvió a bajar a ayudar, Miguel, muy bueno como siempre, Diego, JuanCar, Carrete, Toni…. Todo el mundo a la cumbre. Superar el miedillo es necesario, el grupo ayuda. Aplausos al llegar. Abrazo a Maria, es su tercera vez después de un largo parón. Está exultante. Dioni, Tere, Anna (“¿por aquí se baja?”), Javier, Jesús…..

La vista es muy conocida pero te sigue dejando sin aliento: La Enol de las muy orgullosas Cebolledas, la Horcada, En medio., la Torre del Torco, La Torrezuela, El Estribo, la Cabra Blanca, El Diente… Un mundo de recuerdos, duro, pelado, rocoso…

Siempre querremos volver a estos parajes. Nos llaman inevitablemente. Bajaremos con precaución. Son las dos y queda un mundo de bajada.

Salimos por el corredor del Jou del Llagu, en vez de salir por El Mosquil. Algo ahorramos, aunque el terreno es peor. Oímos la llamada de los Poyones, tan esbeltos. Habrá que atenderla. A las tres y media entramos en Vegarredonda. Marta nos lo confirma: el cadáver del montañero encontrado en las cuestas del Jou Sintierra, debajo de la Cemba Vieya es el de Joao Paulo. Otra imprudencia que contar. El día anterior, nos cuenta ella, que tuvieron que provisionarle de ropa porque iba “de verano”. Le aconsejaron vivamente que se quedara en el refugio.

Charla y cerveza incluida, hacen pasar el tiempo. Así que bajaremos casi a la carrera. El resto del grupo ha volado. Aquí sólo quedamos cuatro resistentes. A ver si logramos llegar hacia las seis y media.

Todo el mundo está con el café cuando llegamos. Hay cuchufleta con Fernando y las nueve horas. ¡Jo! Cada día soy un poco más lento, o más conversador, o menos amigo de tener prisas por el monte. La gente está muy alucinada con la experiencia del Requexón. Veintitrés personas en el pico. De nuevo lo logramos. Apuntándonos para la Torre del Hoyo Oscuro en el próximo sábado. Lista de espera para el refugio de Jermoso. Marta se queja de que todo el mundo va para el central y se olvida de esta belleza total. Tiene razón: el sábado pasado en el precario refugio de Cabrones sesenta personas. Por cierto cuando escribo esto Manuel Taibo, de Seguridad en Montaña de la FEMPA, me informa de otro accidente mortal en Torre de Cerredo. Y van unos cuantos, por favor, PRUDENCIA, PRUDENCIA, PRUDENCIA. Las Xanas arriesga convenientemente pero CONTROLA, POR FAVOR, no pongas más cartuchos de los necesarios.

Así que el sábado que viene a la Torre del Hoyo Oscuro. Cumbre fácil en la que hay que echar algo las manos. Subiremos por el Cable a la Canal de San Luis, y de allí a la Horcada Verde dando vista al Hoyo del Llambrión. El centro mismo de los Picos de Europa. Subiremos y bajaremos hacia el Jou Sin Tierri y de allí al buen camino de la Mina de Áltaiz. Cuando lleguemos a la estación de El Cable, bajaremos por el Camino del Hachero. Ojalá el tiempo y la prudencia montañera, nos sigan acompañando.

Sigo insistiendo en la propuesta de la Federación Aragonesa de Montaña propone para el Premio de la Concordia Princesa de Asturias al GREIM por su servicio desinteresado y abnegado al servicio del montañero. Vimos la semana pasada en directo su actuación en el accidente de José Manuel Gutiérrez en el Siegalavá. No podemos más que aplaudir a dos manos la decisión.

INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-   Masiva subida de grupo a la cumbre. 23 personas. Sin problemas.
2-   Mucha gente experta, enseñando a trepar y destrepar en los pasos delicados.
3-   Ningún incidente notable.

FRESINES

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