jueves, julio 16, 2015

EN EL COLINES, ROZANDO LA EXCELENCIA



11 de julio de 2015

Treinta años de experiencia, se tienen que notar. La suma de esta veteranía, más el empuje montañero unido al buen ambiente del grupo son las armas que nos aúpan monte arriba en este maravilloso soleado sábado leones. Empezamos en el Vidral donde la carretera deja sitio a la pista que sube a Cuspasante. Diez de la mañana. Carrete, nuestro recuperado y vocinglero Carrete, nos indica un truco que nos ahorra una buena vuelta hasta el arroyo del Arca. Atravesando prados  hay un sendero junto al riachuelo y por el seguimos al norte sin haber hecho las sube-baja típicas de estos pagos. Luego la senda, bordeada de piornos, empieza a empinar hacia la Vega El Robezu.

A ella llegamos. Recuerdo emocionado a Jorge, que tenía aquí su lugar especial. El “loco de la vega El Robezu”, su consigna en foropicos. Larguísimo valle cerrado al norte por La Cigacha. Subida de las de “dale un poco más y ahí te va quedando menos”. Dioni exclama a mi lado: “Jolines con el Colines”. Duro de verdad.

Por fin remontamos la collada atacando los más la peña de frente, como campeones. Llego sobre la una de la tarde. Están casi todos. Por la emisora Ángel me dice que las dos que vienen más despacio siguen subiendo poco a poco. Media hora después llegan. Toda la excursión arriba. ¡Fantástico! Los paredones del Prau cierran el horizonte, tan duro, tan reseco, todo pedregal en el suelo. Cumplimos con los ritos, las fotos merecen la pena. Despedimos a Paco Ballesteros que se vuelve a su querida Babia.

Bajamos por los Joyos del Colines a media ladera para ir embocando la abertura del Canalón Bajero. Pegados casi a la pared, al principio senda de pura piedra. Luego se suaviza. Todo el farallón derecho son las inmensas caídas de Peña Redonda, coronada de afiladas agujas. Toda una sensación estar aquí, hay que vivirlo.

Antes de empezar el Canalón propiamente dicho, cuando ya se ve la laguna de La Llera, pequeña alarma. Falta Hugo. Baja por libre por un canalizo más a la izquierda. Tardamos poco en saberlo pero nos queda el minuto de desconcierto. Ay, Manuel, la herencia de tus bravas costumbres.  Ahora sí, ya estamos todos y emprendemos la buenísima, verde, tranquila, jitada bajada. Espiral continua de mil revueltas. Hay que mirar hacia atrás para apreciar de verdad lo que estamos haciendo.

Por fin abajo un pequeño alto para coger aliento. El Calor aprieta. Las alturas que abandonamos están ya tomadas por las nubes. Igual que la paredota de Peña Rueda. Bajamos a La Cardosina, evitando las zonas pantanosas. El sendero continua por praderías, entre acebos y piornales, con rebaños completos que pastan en la paz de este paraíso de Los Puertos de Agüeria. Seguimos por la Campa Larga, bordeando las praderas repletas de ganado. Cruzar y descruzar el río La Foz Grande, una docena de veces. En una de estas Chema me enseña la fuente que surte a la majada Los Cuadros. Una preciosidad.

Encontramos un rebaño de caballos, con algún bayo y otros blancos manchados. Parece una película de indios. ¿Habrá otro paraíso mejor que este dentro del paraíso asturiano? Saliendo a la Foz Grande por el Vallo Arriba, la Peña Arpín, el gendarme de la derecha. Seguimos el buenísimo sendero que se mete dentro del bosque el Gorbizal. Existe un rústico puente para las previsibles crecidas del río. Seguimos por la izquierda, entrando más y más en el hayedo que empieza a imponer su ley biológica. En Prado Sastre está esperando todo el grupo. Maravillosa dirección, Ángel. Ya con arrestos a por el último tramo, las revueltas hoy muy poco embarradas de aproximación a Lindes. Un guindal por el camino alivia la sed.

En Lindes el bar del pueblo está en reforma. Aún así las claras están bien frías. Cuando terminen las obras será un lugar fantástico para comer aquí arriba. Bajamos hacia Bárzana. Paramos en el bar-Tienda paco, donde están Peña y Rosi. Veintidós kilómetros encima, y buen humor,  son los ingredientes para una buena comida de hermandad. ¿Y nada más? Sí, de todo, embutidos, ensaladillas, carnes, tortillas, leche frita, un estupendo bizcocho…  Dieciocho apuntados para la próxima. Y es que el grupo funciona muy bien, seguimos haciendo rutas distintas, muy exigentes, pero que rozan el pleno, 9,6 en la valoración de la gente.

Y hablando de la próxima volvemos por tercera vez seguida al Parque de Las Ubiñas, esta vez al clásico Fariñentu que hoy vimos de lejos. La circular empieza en Tuiza para subir por El boquerón a los Puertos de Agüeria y de allí al Fariñentu. La bajada por el Prau del Albo hasta la Forqueta del Portillín para bajar a Meicín y de allí finalmente caer en Tuiza. Otra que no nos podemos perder.

INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-   Hugo que empezó el Canalón por libre estuvo un pequeño rato separado del grupo. ¿podrían evitarse estas situaciones?
2-   No hubo alternativa porque esta gente brava, subió toda hasta arriba
3-   El grupo estuvo todo el tiempo unido, haciendo las paradas convenientes. Cuando hay voluntad de hacerlo se superan muchos problemas.

FRESINES

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