11 de Octubre de 2014
Nuestro cometido, el
Maoñu, que personalmente es la primera vez que lo hago después de tenerlo
varias veces en el calendario.
Somos pocos en la ruta
de hoy, pero bien avenidos. El bus nos deja en el área recreativa de La
Pesanca, donde ya hay un buen número de coches a pesar de que solo son las 10
de la mañana. El día parece que nos va a respetar y la temperatura es
agradable, así que comenzamos a caminar por la pista, tras cruzar el puente, con
dirección sureste, dejando el río del infierno a nuestra izquierda.
El primer y también
será el último, digo que el primer tramo de la ruta circula por la pista que se
dirige a las majadas de Muñizón y Degoes, siempre con el río canturreando a
nuestra izquierda y con el bosque del Monte la Foz por la derecha. Así que
vamos prácticamente todo el tiempo a la sombra.
La primer majada que
nos encontramos, a la izquierda de nuestro camino, es El Muñizón con las
cabañas muy, muy, pero que muy remozadas y con buenos cierres. Más parece una
urbanización de chalets. Poco más allá dejamos una bifurcación que baja al río
y que se dirige a la majada de Degoes, que se encuentra en la orilla opuesta y
por la que se toma uno de los caminos que se dirigen al Vízcares.
Nosotros seguimos
camino hasta la siguiente bifurcación en la que decimos adiós a una pequeña
parte del grupo, que por la izquierda se dirigen a la Cerezal, Cureño y a la
majada Traslafuente, por donde haremos nosotros el regreso. El resto seguimos
por la Foz del Infierno, cruzando el Puente el Mercadín con dirección El
Argañal. Pero primero debemos cruzar los puentes de El Patín y el de Coberas.
Intentamos no pasar por
la finca en la que hay varios carteles de prohibición del paso, por ser una
finca particular, pero no lo conseguimos a pesar de haber hecho un pequeño
rodeo por una zona poco transitada. Al final fuimos a dar a la finca en la que
se encuentra una buena cabaña y donde comienza la caja de la pista que nos
subirá hasta el Collado de Pandemules.
La pista es ancha y
sube suavemente con múltiples zigzags por el Monte Panduriellu entre fayas y
algunos acebos. La primera parte se encuentra en muy buen estado, pero luego
comienza a embarrarse y terminamos por abandonarla siguiendo algunos difusos senderos
por el limpio fayeu, en dura ascensión en algunos casos, hasta alcanzar la
collada. Algunos del grupo siguieron toda la pista, terminando en las cabañas
que nosotros vemos al fondo, pegadas a las paredes que se deprenden de la Xerra
de Pandemules al sur.
En la bonita Collada
nos encontramos con un paisano de la zona que nos aclaró que la finca del
Argañal, pertenece ahora a una asociación de cazadores y que mientras no se
encuentren cazando, no pasa nada por cruzar por ella, lo que nos tranquilizó.
Desde Pandemules avistamos toda la zona de Ponga desde la Llambria, en primer
término y aparentemente muy cerca, hasta la confluencia con los picos de Europa
que cierran nuestra vista por el este. Por el oeste tenemos todo el pasillo de
Redes delimitado por el sur por las Xerras de Pandemules y del Trallán.
Nuestro objetivo que no
vemos, se encuentra al norte y hacia allí encaminamos nuestros pasos. Una
continuada subida por un buen sendero fácil de seguir, nos va aupando en
escalones cada vez más altos que nos abren las vistas a uno y otro lado, hasta
llegar a vislumbrar el peñón cumbrero del Maoñu, donde ya vemos a los más
rápidos de nuestro grupo. La última subida la hacemos en una fácil trepada
ansiosos que estábamos de terminar la ascensión, ya que dando un pequeño rodeo
por el norte de la peña, la subida es mucho más cómoda y sin falta de usar las
manos para nada.
Tras recuperar el
resuello, la contemplación del paisaje nos hace olvidar el trabajo realizado.
Merece la pena el esfuerzo. Una visualización de la zona nos lleva al sur con
el murallón de la Xerra de Pandemules con el Pico Los Tornos. Siguiendo al oeste,
la Xerra del Trallán, separada por las Foces del Molín y de los Cubilones. Todo
el valle por el que subimos, con el Río del Infierno por la izquierda y su
afluente el Arroyo Degoes por la derecha y en medio la sierra que desciende del
Maoñu con el Pico El Tren de grato recuerdo por una escapada que hicimos un
pequeño grupo hace unos años. AL otro lado del Arroyo Degoes, la Sierra de Aves
con su máxima cumbre, el Vízcares y debajo de nuestros pies, al norte, el
Collado de Traslafuente con la majada a la izquierda y claro está, nuestra próxima
bajada.
Por el este se abre un
panorama interminable. La Loma la Morena sobre el valle que desciende a
Vallemoro, del que podemos contemplar su casa más alta y la Bolera los Moros
que lo cierra por el sur. El serpenteante desfiladero del Río Sameldón y al sur
la cerrada Foz de Saolla con la imponente muralla de La Llambria. Después un
sinfín de cumbres casi todas conocidas: Tiatordos, Campigüeños, Peña Corina,
Macicón, Pondio, Pico Pierzu, Peña Siña, que aún no conquistamos, La Mota
Cetín, el Pico Cunio y un montón de cumbres más y de profundos valles. Por el este
se cierra la vista con el Cornión y la Peña Santa y por delante la señera
cumbre del Cantu Cabroneru.
Tras las fotos de
rigor, llega la hora de iniciar el descenso y lo hacemos al norte, para bajar
por la pindia ladera hasta la Collada Traslafuente. Poco antes de llegar fuimos
siguiendo un sendero que nos conduce a la Majada Traslafuente y desde ella, sin
perder altura, alcanzamos el collado. Allí nos esperaba Javier Prendes,
acompañado de su perro, que nos acompañaron en el camino de vuelta. Para ello,
todo es seguir con tendencia al noroeste, para encontrar el sendero que nos
baja a la cercana majada de Cureño y siguiendo el descenso siempre por marcados
caminos, llegamos a la orilla del Arroyo de Degoes que debemos cruzar para
acercarnos a la confluencia con el Río del Infierno y por un nuevo puente,
salir a la pista por la que realizamos el camino de ida.
Una vez en la pista, la
recorremos entera hasta alcanzar el punto de partida y de final, en La Pesanca,
donde ya nos estaban esperando el resto de la expedición que no hicieron la
ruta completa.
Para el próximo sábado,
tenemos una interesante ruta por Somiedo. Nos vamos a las cercanías del puerto,
a Llamardal para por Valdecuelabre ascender al Pico Alto y posteriormente a la
Peña de Gua, con descenso a la Braña de Mumian y de allí al Coto de Buena
Madre. El tiempo parece que está asegurado, así que no demoréis el apuntaros,
so pena de quedaros sin plaza.
JAFPA
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